Día inóspito pero de gran valor sentimental, Danielle estaba junto a nosotros, familiares, amigos, políticos de su entorno. Música de Chopin para la entrada del feretro a hombros de sus amigos, a cargo de su gran amigo pianista que siempre le acompañaba, luego un amigo kurdo cantó en su lengua acompañado de guitarra. Parlamentos del Director General de France Libertés Jolie, de su hijo Gilbert que nos emocionó a todos. Entretejió una profunda historia de la vida de su madre a la que calificó de firme militante de los Derechos Humanos, de la libertad, del humanismo. Tengo poco tiempo para escribir, mañana intentaré plasmar mis sentimiento. Aunque hacía un frío de los demonios nadie se movía. Casi no podía escribir, tiritaba, no me salía nada entero. Me sentí honrada de poder acompañarla a su última morada en la población que la vió nacer, educarse junto a su padre, trabajar a pesar de su corta edad en la resistencia, enamorarse de François su gran pa´sión, vivir en paz en este maravilloso rincón de la Naturaleza de colorido inigualable, donde la gente se conoce, se mira, escucha a los “otros”. Qué día tan maravilloso.