La voz, la gran olvidada, es ahora nuestro único bien, el casi único recurso aunque no sea atendida como debiera. Las manos, que servían para trabajar, son hoy día obsoletas. Las de los mayores porque nadie las acepta para ningún trabajo por viejas; las de los jóvenes porque falta trabajo, las de algunos ni siquera se estrenaron en el campo laboral . Antes existían ideas que parece han desertado de la mayoría de cabezas pensantes, sujetas mayoritáriamente a pensamiento único. Las famílias demasiado desestructuradas, luchan para sacar adelante a sus vástagos en el frenesí que ha aportado un exagerado consumismo. Los bienes hasta hace poco al alcance de todos quedan solo para unas minorías extremas. El futuro incierto atemoriza. Recordaremos con nostalgia lo que nos dió aquella sociedad que nos aportó el Estado del Bienestar : educación, Sanidad, Cultura, que tristemente nos están arrebatando, cual furtivos ladrones, quienes gobiernan. Tuvimos más de lo que necesitábamos, gastamos más de lo que podíamos, echamos al traste lo único importante que la vida nos regaló, unos valores que “demasíados” consideraban intrascendentes: amor, respeto, trabajo, esfuerzo, contención, y sobre todo amor, comprensión. Utilicemos pues nuestra voz para negociar, conciliar, compartir. No dejemos que nos acallen, digamos todo por su nombre, lo que nos gusta -que lo hay- y lo que no nos agrada. No nos dejemos manipular por quienes se creen en posesión de la verdad, los que siempre salen a buscar ganancias no importa donde. También ahora.
El cementerio de Cluny guarda los restos de Danielle Mitterrand desde la tarde de ayer sábado, gélida, pero que no nos hizo desistir de permenecer atentos a la maravillosa historia que estabamos viviendo, un sentido Homenaje a esta maravillosa mujer que supo convertir su vida de servicio a los menos favorecidos, a los ignorados, a los niños, a las étnias no reconocidas. Allí estaban todos tristes, doloridos por la muerte de su “mama”, blancos, negros, mestizos, muchos vestidos a sus usanzas. Exequias que se iniciaron a las once de la mañana en el Parque de la Abadía de Cluny en Saône et Loire, con muchísimas flores acompañadas de hermosas dedicatorias, y que finalizaron pasadas las 4 de la tarde. El feretro de madera sin pintar, régio, impresionante por su sencillez, entró por el pasillo central enmedio de los asistentes con un silencio doloroso, transgredido solo por música de Chopin, solemene, triste. Habló el Secretario General de France Libertés Michel Joli, maravillosas palabras para Danielle de la que destacó su firmeza de ideales, su valentía, su fuerza y coraje, su hermosa sonrisa. Fue después Gilbert Mitterrand hijo segundo de Danielle que dijo de forma solemne “vuelve a sus orígenes para reposar” , Hizo una muy bién tejida trayectoria de la vida de su madre a la que admira. Gilbert prometió enviarme el discurso que naturalmente publicaré entero. Comentó la coincidencia de su muerte, Danielle falleció el mismo día y mes que lo hizo su madre, 40 años después. Habló del apego de Danielle por Cluny , aquí creció en una família de pensamiento liberal, que ayudaba a los resistentes. Ella, a pesar de su corta edad, servía de enlace. Se establecieron en Cluny porque su padre debió abandonar el Liceo que dirigía al ser destituido de su trabajo por el Gobierno de Vichy. ¿Motivo? No quiso denunciar los alumnos judíos que tenía en la escuela.
Fue también en Cluny donde conoció al amor de su vida, un resistente buscado por la Gestapo François Mitterrand, cuyo nombre de batalla era, en aquellos momentos capitaine Morland. El numero de asistentes fue grandísimo, muchos familiares y amigos, los miembros de la Fundación France Libertés que hicieron una rueda de prensa al mediodía para explicar la situación de la casa, ni mejor ni peor, como siempre pero lucharemos, como nos enseño a hacerlo Danielle dijo Michel Joli. Estaba también Pierre Bergé seguidor-promotor de Danielle muy afectado igual que Anne Lamouche. Muchos representantes de pueblos originarios, kurdos, saharauis, chinos, zapatistas, además de políticos de primera linea: François Hoallande, Martine Aubry, Jack Lang Frederic Mitterrand sobrino, Ministro de Cultura actual, así como la hija de su marido Mazarin. Salimos luego en comitiva a pie hacia el cementerio, a unos 800 metros cuesta arriba de la Abadía. La fosa estaba abierta, preparada para recibir el cuerpo de Danielle, una vez dentro, fuimos dejando caer claveles rojos y rosas blancas en un silencio violado solo por las cámaras de los fotógrafos que quisieron plasmar la ceremónia para el recuerdoLos amigos fuímos a continuación a la casa de Danielle, casa de pueblo agradable donde ella venía al menos en tres ocasiones año. Recibimos con agrado un te caliente y unos entretenimentos para comer. Apareció Didier, su cocinero, antes lo fue de François y nos pidió de hacer un brindis con champaña por Danielle, hermoso gesto. Estaba muy apenado. Danielle no ha muerto, sigue viva en nuestro corazón.
Escrito por montserratponsa 




