Ayer 13 de mayo se cumpliero 31 años del atentado, en Roma, contra el Papa Juan Pablo II. Cuando se dirigía a una audiencia general a bordo de un coche descapotable en la plaza de San Pedro, un joven turco Ali Agca le disparó, hiriéndole gravemente en el abdomen.

En aquella fecha que nunca olvidaré 13 de mayo de 1981, me encontraba en Niza cuando, en un semáforo, una ciudadana llorando dentro de su vehículo, explicaba a los que estabamos parados aquella notícia que conmovió al mundo: el Papa está grave, un joven “terrorista” le ha disparado a bocajarro… Fue condenado a cadena perpetua. La notícia causó estupor, tal ve no estabamos tan acostumbrados a hechos similares. Hoy somos menos insensibles, la TV ofrece “a la carta” barbaridades que vamos asimilando como “normales” el mundo se está “matando” y consideramos la violencia como una realidad habitual. ¿Qué nos está pasando? Solo activando nuestros sentimientos de añor y esperanza saldremos de esta hipocresia con la que nos alimentan quienes gobiernan. Indignemonos y digamos que somos seres humanos libres, con derecho a pensar, a decidir. Que quienes dirigen nuestros destinos NO NOS REPRESENTAN. El abismo abierto que nos quiere engullir, es a ellos, a quienes han propiciado con su codicia, el caos que hoy, 14 de mayo de 2012 perturba nuestras vidas. Cambiemos el odio por amor, perdón, fraternidad cual hizo Juan Pablo II. Además de hacer público su perdón a Ali Agca, de 46 años, fue a visitarle a la cárcel el 27 de diciembre de 1983. El 13 de junio del año 2000, un mes después de que el Vaticano revelara el tercer secreto de Fátima, Alí Agca obtenía el indulto del presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, a la vez que el ministro de Justicia Piero Fassino concedía su extradición a Turquía. ¿Qué dice el tercer secreto de Fçatima? Lo publicaré.
Aquel 13 de mayo de 1981, día complicado en mi vida a nivel personal, la notícia me perturbó. Tal vez por unos instantes dejé de pensar en lo que me aturdía… Pasados 31 años del suceso, aquel atentado y todo lo que representaba, tristemente sigue vigente, los entrecijos y móviles nunca se aclararon. Todo parece indicar que aquel joven “terrorista” no trabajaba solo.
En el último libro del Papa, ‘Memoria e identidad’, Juan Pablo II expresaba por primera vez su convicción de que el ataque no fue una idea de Agca, al que calificó de asesino a sueldo, sino que alguien fue el verdadero ‘cerebro’.
El propio Agca ha revelado que contó con la ayuda desde el interior del Vaticano de algunos sacerdotes y cardenales para organizar el atentado. En una entrevista concedida a La Repubblica, Agca aseguraba que “sin la ayuda de algunos sacerdotes y cardenales nunca hubiera podido realizarlo”.
Les recomiendo que busquen en YouTube un video que se llama El Tercer Secreto de Fátima que fue creado por vaticanocatolico.com. Además explican qué le ha ocurrido a la Iglesia católica después del Vaticano II, cómo estamos viviendo la Gran Apostasía profetizada en la Sagrada Escritura y en las profecías católicas. El link del video es el siguiente: http://www.youtube.com/watch?v=sVNHvaLIf2Y