Un fuerte seísmo se ha sentido en gran parte del norte de Italia esta mañana, una semana después del terremoto que sacudió la región y mató a siete personas. Según el Servicio Geológico de EE.UU., el seísmo de magnitud 5.8 se ha producido a 40 kilómetros al norte de Bolonia y a 60 kilómetros al este de Parma, epicentro en Módena. Eran las 9 de la mañana que la tierra empezó a temblar. Desde aquella hora se han producido cerca de 40 réplicas de intensidad 4, per nuevo terremoto de 5,3 grados en la escala Richter sacudió sobre las 13.00 hora local la región de Emilia Romagna. Los temblores han causado al menos nueve víctimas.
Los carabineros confirmaron la muerte de dos trabajadores, un marroquí y un indio, tras el derrumbe de la nave industrial de la empresa “Meta” de construcción en San Felice sul Panaro, así como de un italiano, que había llegado a ese edificio para controlar su estabilidad. En la zona industrial de esta localidad se han desplomado dos naves y los bomberos están trabajando para comprobar si hay más personas atrapadas entre los escombros.
En Mirandola se han producido dos víctimas mortales al derrumbarse una nave industrial, mientras que en Concordia un anciano murió al ser golpeado por una cornisa y otras dos personas fallecieron en Finale Emilia y en Cavezzo, así como el párroco de Rovereto di Novi.
Las últimas notícias hablan ya de 15 muertos por culpa del seismo.