Hoy 6 de julio, el Maestro Guayasamin cumpliría 93 años.
Nacido el 6 de julio del año 1919 en Quito-Ecuador, falleció el miércoles 10 de marzo de 2003,de repente, en el hall de un hotel de Baltimore. Con mi marido, preparábamos viajar a Quito para su 85 cumpleaños. Nos lo escatimó… Por una triste ironía del destino falleció en EEUU, aquel país que le era hostil.
Había ido a una consulta oftalmológica a Baltimore, sus ojos necesitaban luz. Su oftalmólogo estaba en Barcelona, pero Oswaldo quería encontrar a algún profesional que le dijera lo que él quería escuchar, que su mal tenía remedio. Curiosamente el oftalmólogo americano le pronosticó que, a muy corto plazo, su dolencia podría ser controlada. Se acostó feliz, seguro que tras buena cena. A la mañana siguiente, mientras su hija Vere pagaba la factura del hotel y una limousine aguardaba para llevarlea s al aeropuerto y viajar a Quito, Guayasamin de desplomó en el sillón del hotel, nada pudieron hacer para devolverle a la vida.
Su legado artístico es imponente, ahora situado en la Capilla del Hombre en Quito como Patrimonio de su país Ecuador. No pudo ver concluido aquel Santuario dedicado al Hombre sufriente por el que siempre pugnó. Le conocí los años 70 y, desde siempre, discutimos sobre aquella maravilla que tenía en mente para homenajear al hombre, a la humanidad dolorida.
Una llama, cual pidió Guayasamin, permanece siempre encendida hasta que él vuelva…Muy cerca, en las ramas del árbol de la Vida reposan sus cenizas. Allá vamos cuando viajamos a aquel hermoso país, Patrimonio de la Humanidad. A Guayasamin comentamos nuestras ansias, nuestros desconsuelos, nuestras esperanzas. Sabemos que nos escucha. Hoy, una vez más atiende mi reuerdo, no te olvido, ojalá estuvieras con nosotros, te queremos, te sabemos vigilante, ayúdanos en este caótico mundo que nos ha tocado vivir…