Hay momentos en nuestras vidas, que permanecerán por siempre vivos en la memória. Los guardamos celosamente, nada ni nadie nos los puede robar. Esta semana he vivido algunos maravillosos, entre los cuales asistir a la presentación del libro de Alba De Toro Los colores de un sueño, de Plataforma Editorial, en Barcelona. Emotiva experiencia la de corroborar como esta joven, ciega de nacimiento, ha sido capaz de conquistar la vida, gracias al esfuerzo de sus padres primero, profesores, amigos y de la ONCE después, hasta convertirse en un ser especial. Alba es capaz de llevar a cabo no importa el proyecto, se entusiasma, y contagia su frenesí. Activa, inquieta, indaga, busca lo que presiente y, puedo corroborar, que no cesa hasta encontrarlo. Jamás se resiste a nada, no tiene miedo, nunca se muestra victimista, anima a quienes se sienten preocupados. Afirma que viajar a la India -año 2011-, a la Fundación Vicente Ferrer, en el Distrito de Anantpur, donde trabajó con niños invidentes enseñándoles informática y los quehaceres cotidianos fue, uno de sus primeros sueños. Niños que, como ella, no disfrutan de visión. Actualmente vive en Manchester-Inglaterra, donde trabaja como intérprete y traductora de español, inglés y telegu. Tiene muchos proyectos en mente: Cuba, Africa, y una amiga entrañable, Tory, una perra de la raza labrador, entrenada para acompañarla.
A la mañana siguiente estuve con ella en su casa, radiante de felicidad tras la emoción del día anterior. Estaban con Alba sus padres y también Raj, su buen amigo, músico que toca el “bansuri” flauta india y hace maravillas con la percusión. Larga charla, de la que aprendi mucho: “los límites los tenemos en la cabeza, esto es lo que les digo siempre a los niños con quienes compartimos ideas y esperanzas Los limites los marcamos nosotros, nuestros miedos, nuestra ignorancia. Yo les digo que pueden hacerlo todo, si sabemos escuchar las historias de los demás, las nuestras las conocemos. Es así como podemos conseguir que, nuestros sueños se conviertan en realidad”
En un apartado del libro dice:
“Tuve una sensación de seguridad y libertad impresionantes, Fue entonces cuando supe que con Tory, podría llegar al fin del mundo” Se refería a su hermosa perra, de la que nunca se separa. Era octubre de 2006 cuando se encontraron.
Busquen, compren, lean el libro… El beneficio de las ventas va a la Fundación Vicente Ferrer. Descubriran de lo que es capaz la voluntad humana cuando está bien dirigida. De lo agradecidos que deberíamos mostrarnos, quienes tenemos la posibilidad de ver, de poder mirar y descubrir las maravillas de la naturaleza, las miradas de nuestros hijos… Alba lo descubre a partir de otros sentidos que tiene muy desarrollados, su mirada percibe sentimientos, sonidos, tonos de voz…Espero verla de nuevo antes de que se vaya de viaje . Tenemos mucho de que hablar. Gracias Alba.