Fidel, sinónimo de revolución. Emir Sader

noviembre 28, 2016

Sader Emir 1Fidel se ha vuelto sinónimo de Revolución, desde aquellas primeras fotos de unos barbudos que habían tumbado un dictador en el ya lejano año de 1959. En América Latina, para quienes la revolución era un fenómeno distante en el tiempo —algo que acaeció en Rusia y China con Lenin y Mao—, Fidel planteó para nosotros y para tantas generaciones la revolución como actualidad, evidenció que la revolución era posible aquí mismo, en nuestro continente.

Fidel encarnó a la revolución en América Latina, pero también en todo el mundo, porque Cuba levantaba de nuevo la idea de socialismo cuando éste se había vuelto algo aparentemente petrificado, eternamente postergado.

Empecé mi militancia política en 1959 repartiendo un periódico —Acción Socialista—, que tenía estampada la imagen de unos barbudos que había conseguido acabar con un dictador —en aquel momento de América Central no se hablaba todavía del Caribe—, posando como si fueran jugadores de fútbol. Curiosamente, más tarde, mi generación pasó a convertirse en la generación de la Revolución Cubana, que nos sedujo a tantos con la reforma urbana, con la fundación de la Casa de las Américas, con la soberanía frente al imperialismo, con la proclamación de la Revolución como una Revolución socialista, con la resistencia frente al intento de invasión de la Bahía de Cochinos o el cerco naval a la isla. En definitivo, con todo lo que venía de allí que nos alentaba y marcaba el camino.

Pude ver a Fidel cuando visitó Chile, durante el gobierno de Allende. En sus varias visitas por el país hasta su discurso final en el Estadio Nacional. Después, inmediatamente después del golpe en Chile, pude encotrarme con él por primera vez en La Habana para discutir las consecuencias del golpe.

Inolvidable verlo entrar; enorme, alto, enérgico, simpático y afectuoso. Presenciar su infinita capacidad de escuchar a las personas, de preguntar e interesarse sobre Chile, el golpe, Allende, Miguel Enriquez y el MIR, sobre Brasil.

Tuve el privilegio de convivir con su presencia en la vida cubana durante muchos años, conocer cómo un dirigente se interesa por todo lo cotidiano de un país y del mundo, pronunciarse todo el tiempo sobre todos tipo de problemas, ser el más radical crítico de la Revolución, apuntando problemas y alternativas, implacable con los errores, pero siempre ofreciendo alternativas y despertando esperanzas.

El hecho de poder hacer presenciado sus discursos en la Plaza de la Revolución tantas y tantas veces es de las experiencias más impresionantes que uno pueda tener. En una de esas concentraciones, siempre para millones de personas, se homenajeaba a los muertos por el acto terrorista que tumbó un avión cubano, y que causó la muerte, entre otras personas, a un equipo de desportistas juveniles cubanos. Con todos los cuerpos presentes en la plaza, Fidel hizo uno de sus discursos más emocionantes, que concluyó diciendo:

“Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla.”

Para provocar las lágrimas de aquellos cubanos que se habían desplazado de todas partes para oírlo hablar durante horas al sol.

Fidel siempre sorprendió a todos con su audacia. Desde aquella primera vez del asalto al cuartel Moncada, pasando por el desembarco del Granma, hasta sus iniciativas posteriores, ya desde el poder, valiéndose siempre del factor sorpresa de la guerrilla. Cuando Fidel abrió las puertas de todas las embajadas para que los que quisieran irse de Cuba que se fueran. Permitiendo que llegaran embarcaciones desde Miami para recogerlos. Un gesto audaz, que él supo revertir a favor de la Revolución, como todo lo que él hacia.

Como cuando proclamó que el chico Elian sería recuperado por Cuba, objetivo que parecía imposible pero que él, generando siempre una enorme confianza, logró. Como cuando afirmó que Cuba recuperaría a sus 5 héroes presos en EEUU, lo cual parecía absolutamente inviable, pero él supo construir, una vez más, la estrategia victoriosa para conseguir lo imposible.

Fidel fue el sinónimo de la Revolución durante más de 50 años. Quien quisiera saber de la Revolución y del socialismo, bastaría con dirigir sus miradas hacia él. El comandante, junto con el Che, mostraron para tantas generaciones el horizonte del socialismo, de la revolución, del compromiso militante.

Fidel fue la personificación de la Revolución y del socialismo. Su vida y sus palabras han sonado siempre como la voz más fuerte, más digna, más vibrante, con más esperanza, con más coraje que la Historia ha conocido.


CARTA DE MÚJICA A FIDEL

noviembre 28, 2016

pepe_mujica

Querido Fidel:

Recién me entero, la noticia ha sido devastadora. No dejo de imaginarte a vos, tendido en la escueta cama de madera que se convirtió en tu último refugio. Y aquí estoy, sentado en la entrada de la chacra pensando en lo que diré al mundo y cómo ocultaré esta lágrima, aunque dirán algunos publicistas que será mejor que se vea, que así se construyen las leyendas.

Las leyendas no se pueden construir, vos eres una, forjada con el mismo golpe de la metralla y la bandera ondeando en el campamento, ahí en la sierra, sin importar si es selva o pampa, siempre es igual, la batalla duele en la entraña de lo que llamamos nuestra tierra, ese pedazo de geografía que podemos recorrer pero que nos recorre a nosotros.
Y pienso que tuve suerte porque llegué a la silla viejo y la cara de bonachón nunca se me quitó, a pesar del encierro y la tortura; las críticas fueron menos, no tuve que enfrentar el rigor del escrutinio público al que vos hiciste frente con esa estatura de gigante con la que diste ejemplo al mundo y no fui forzado a debatirme entre patriotas y traidores, nadie me tildó de tirano. Pero esa suerte también se puede entender diferente

El mundo que yo encaré es el de las tarjetas de crédito y las vidas consumidas en una lucha para la que no hay guerrilla posible, todos me escuchan con atención, sonríen, aplauden y continúan tratando de llenar sus vacías vidas con cosas que los consumen, a plazos, pero inevitablemente. A vos te queda Cuba que seguirá ahí, sin analfabetismo, con el mejor sistema de salud pública, con la mejor educación del continente y yo aún aquí, en la batalla, no por la vida, sino contra el olvido, enfrascado en una lucha que no tiene sentido porque el Sur se convierte en más Sur cada día, los monstruos insisten en su avance y ahora nos copan por todos los flancos.

La breve ilusión del continente bolivariano vuelve a desvanecerse, con la partida de Hugo, la ignominiosa salida de Dilma y de Cristina, mi confinamiento a un escaño del parlamento y la orfandad en que nos dejas, seguramente pronto el sinsentido de un mundo que no aprende de su historia nos devorará nuevamente.

Las sombras nos acechan y por hoy, querido amigo, vos has partido y no tendremos, por lo menos en este ciclo, una más de esas charlas interminables que insuflaban amor y victoria, de las que yo salía rejuvenecido, sintiendo que podía enfrentar a la más temible de las gárgolas o cruzar el abismo de un solo impulso, la tristeza es inevitable.

Pero ¿qué dirías vos? “Anda loco, que no es para estar tristeando ¿y qué más da? Que sólo es carne y pellejo, no te hagas al muerto vos, que la lucha sigue y es pa’lante nomás”, y yo digo a mi mente desvariando “Que él no hablaba así, no seas irreverente”, mejor pensar que habrías dicho algo más brillante, no los cuentos de este viejo loco que hace aplaudir a multitudes, pero no ha podido mover a su pueblo como tú, ¿Qué de la Oriental surja una batalla final? Difícil, no imposible… mientras tanto a vos, en esa estrella del Caribe, un guiño y un ¡Hasta la victoria… siempre!

El Pepe


Campaña por un 2016 sin Bloqueo a Cuba

noviembre 28, 2016

Somos muchos los firmantes de esta Carta, ciudadanos esperanzados en que Obama, antes de acabar su mandato, pondrá fin al Bloqueo que su país ejerce sobre Cuba.
Eso esperamos y deseamos. ¡NO nos puede decepcionar! Ante este mundo tan convulso, seria un gesto que pasaria a la Historia de la Humanidad.

Veo ya el enunciado en toda la prensa mundial: Barack Obama, antes de abandonar la Casa Blanca acaba con el BLOQUEO.
bloqueo-cuba

Señor Barack Obama, Presidente dos EEUU
1600 Pennsylvania Avenue NW Washington, DC 20500

Los abajo firmantes hombres y mujeres de diferentes organizaciones políticas, sociales, sindicales, religiosas, deportivas del Estado español así como personalidades de nuestra emigración, queremos mostrar nuestra satisfacción por la reanudación de las relaciones diplomáticas entre su país y la República de Cuba.
También nos alegramos de su reciente visita a Cuba que ha sido un paso más en profundizare las mutuas relaciones entre países vecinos.
La última resolución de este año, la 69/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” concluyo con 191 países a favor de la resolución, y dos en contra: Estados Unidos e Israel, sin ninguna abstención.
Esta es una expresión contundente de que todos los gobiernos y pueblos del mundo le solicitan a usted y a su gobierno que levante el inhumano embargo a este país y al mismo tiempo se inicie el dialogo para la devolución de la base militar de Guantánamo, al pueblo de Cuba.
Señor Presidente le solicitamos, en su condición de Premio Nobel de la Paz, que en este año 2016 usted sea el encargado de levantar el inhumando bloqueo a la hermana República de Cuba, logrando que todo el continente de América sea un territorio libre de guerras, de paz y de fraternidad entre pueblos hermanos, como lo soñaron Bolívar, Washington y el propio José Martí.
Su última visita a Cuba y su dialogo con el presidente cubano Raúl Castro animan a pensar que este viejo sueño, del pueblo de Cuba y su gobierno como así también de todo el continente americano y del conjunto de la humanidad podrá ser un deseo hecho realidad. Lo alentamos que de los pasos necesarios y decisivos en este sentido.


Hasta siempre Comandante. Sandra Russo

noviembre 27, 2016

fidel-sandra-russoSobrevivió a más de 600 intentos de asesinato y logró gobernar con el vendaval en contra del bloqueo durante décadas. Murió a los 90 años, lúcido, dueño de sí mismo, dueño, como dijo alguna vez y hablando en plural, de las utopías. “No odian porque somos los dueños de las utopías”, dijo alguna vez. Murió y ojalá su ausencia sea paradojal en un mundo que está descontrolado y en el que Cuba, hoy mucho más que ayer, no es solamente un país sino una metáfora del amor colectivo, con sus pioneros alegres y su pueblo generoso, con sus contradicciones sí, con sus reformas, pero también el escenario en el que se cocina la paz que desde distintas y falaces democracias se bombardea.

Hace mucho que Fidel era y es, además de un hombre, un símbolo de dirigente. Una manera de ser dirigente. Era contemporáneo y sobreviviente de otras lógicas políticas y geopolíticas que jamás dejó de analizar, y fue no sólo contemporáneo sino artífice y anfitrión, en los últimos años, del resurgimiento de la alta política como herramienta para la acción transformadora. Desde su pubertad y hasta su muerte, Fidel hizo política, la que era la más favorable a las mayorías en cada momento histórico. Por eso apoyó a Chávez, a Evo, a Néstor, a Correa, a Lula, a Mugica, a Maduro, a Dilma y a Cristina.

De la estrategia y la acción revolucionarias que en los 50 lo llevaron a la toma del cuartel Moncada y a la Sierra Maestra, sus 90 años lo hallaron a Fidel propiciando democracias reales, populares, conducidas por dirigentes dispuestos, como él, a resignar sus proyectos personales o mejor dicho a colectivizarlos. El proyecto de su propia vida fue mantener encendida la llama de la Revolución frente a miles, decenas de miles de ataques que comenzaron ya en el 59, cuando desde Miami se llevó a cabo la Operación Peter Pan, que convenció a la oposición cubana de que Fidel iba a mandar a los niños cubanos a la URSS para que trabajaran en los campos o para darlos en adopción. Miles de cubanos aterrados mandaron a sus niños a Miami, presuntamente para salvarlos del monstruo comunista, pero era todo un engaño, típico de la CIA: esos niños crecieron en Estados Unidos desparramados en hogares que en muchos casos los violentaron.

Fidel representa hoy al dirigente incapaz de mentirle a su pueblo, al dirigente que se deja tocar, al que se lanza a compartir cuerpo a cuerpo con los suyos la fricción sudorosa del amor colectivo, al que explica durante horas, como pude hace muchos años presenciarlo en una tarde agobiante de Santiago de Cuba, por qué razones económicas el pueblo debería privarse de comer langosta por un tiempo, porque la isla necesitaba los ingresos de la exportación. Al dirigente que no subestima a quienes lo defienden. Al que es capaz de enfrentar las consecuencias de sus propias decisiones.

Ha muerto Fidel y hoy Fidel es todavía más que el símbolo que ya era en vida. Su destino es la inspiración para ese mundo que seguimos soñando con persistencia. Nos compromete a soñar que esto puede ser distinto, y a actuar en consecuencia.


¡Gracias Fidel! Adolfo Pérez Esquivel

noviembre 27, 2016

fidel-adolfoEl imperio intentó una y otra vez callar tu palabra, tus ideas, tus gritos de libertad, buscó quebrar la revolución recurriendo al bloqueo, que aún permanece y daña al pueblo cubano ofendiendo a todos los pueblos del mundo. El imperio fracasó y tuvo que beber su derrota.

Por tu testimonio de vida, de revolucionario, que fue construyendo nuevos paradigmas de sociedad para el pueblo cubano y Nuestra América. Tu voz resuena en el mundo.

Fuiste sembrando en las conciencias y voluntades de los pueblos caminos de liberación, seguro de que otro mundo es posible, libre de dominaciones.

Sembrastes la esperanza y resistencia revolucionaria en el corazón de los pueblos, trabajando con la paciencia de artesano, con la palabra y los hechos que marcan caminos y construyen un nuevo amanecer de derechos e igualdad para todos y todas.

La solidaridad del pueblo cubano en el mundo es ejemplo de humanidad. Cuba la gran Escuela de Medicina del mundo. Cuba la gran educadora del mundo en su lucha contra el analfabetismo que nos dice “Yo sí puedo”. Cuba la gran misionera de vida en todos los rincones del mundo donde el imperio y las guerras llevan la muerte. Cuba la que enseña que la revolución es cultural, social y política.

El imperio intentó una y otra vez callar tu palabra, tus ideas, tus gritos de libertad, buscó quebrar la revolución recurriendo al bloqueo, que aún permanece y daña al pueblo cubano ofendiendo a todos los pueblos del mundo. El imperio fracasó y tuvo que beber su derrota. No pudo con el pueblo cubano porque la libertad, la dignidad y el espíritu revolucionario no se compra ni se vende.

Partes a tus 90 años, la vida física es finita, pero siempre vivistes como si fueras eterno y es ahí donde tu pensamiento y testimonio de vida permanecen en la conciencia y vida de los pueblos.

Nunca olvidaré nuestras charlas hasta las tres de la mañana ni las movilizaciones a las que me invitaste a recibir el calor del pueblo cubano. Nunca olvidaremos tu ejemplo. Querido hermano Fidel y pueblo cubano, gracias! su lucha permanece en la vida de nuestros pueblos.

¡¡Hasta la Victoria siempre!!

Buenos Aires, 26 de noviembre de 2016.


Fidel vive en la continuación de la revolución cubana.

noviembre 26, 2016

fidel-castro 28 abril 2014 Seguramente el Comandante Fidel Castro fue uno de los hombres más destacados de la historia de la humanidad. Su capacidad intelectual, su concepción global del mundo y su compromiso con los pueblos que luchan por su dignidad, la soberanía y la paz, lo convirtieron en un importante estadista y referente internacional.
La triunfante revolución cubana a pocas millas de los EEUU, la derrota norteamericana en Playa Girón, el aporte decisivo cubano para derrotar a las fuerzas racistas en Sudáfrica, convirtieron a este pequeño país socialista y a su líder en los abanderados de la lucha antiimperialista, en todos los rincones de la tierra.
A pesar de la expulsión de la OEA, del injusto embargo norteamericano a Cuba, Fidel y su pueblo pudieron resistir siempre y vencer. La demostración contundente han sido los nuevos aires que soplaron y soplan por América latina: La revolución bolivariana, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, El salvador, Uruguay etc. Fidel es el continuador de los grandes libertadores de América Simón Bolívar, San Martin, Antonio Sucre, Francisco de Miranda, Bernardo O’Higgins etc.
Es el mejor hijo de José Martí, que fue el autor intelectual según el propio Fidel, de la revolución cubana.
Su desaparición física ya era un hecho eminente y asumido por el mismo Fidel, dejándonos como despedida sus últimos geniales pensamientos escritos. Lo más importante es su obra encarnada en la propia revolución y la influencia que aun sigue ejerciendo en una parte importante de la humanidad. Tengo que reconocer que hoy como aquel 9 de octubre de 1967 que escuche la noticia de que habían asesinado al Che, se me hizo un nudo en la garganta y llore. Me crie y forme al calor del pensamiento de la revolución cubana y me siento hijo de esa revolución. Por ello digo en vos alta. ¡Hasta la victoria siempre mi comandante Fidel Castro.!

Lois Pérez Leira
Coordinador Estatal de la Campaña por un 2016 sin Bloqueo a Cuba


Fidel Castro Ruz. Con mi admiración y agradecimiento

noviembre 26, 2016

Con motivo de su 90 Aniversario, se ha editado un libro con las aportaciones de personas que le hemos conocido, compartido ideas-esperanzas. He aqui mis recuerdos que podría ampliar pero, me atuve a lo exigido, seis folios. Gracias Fidel, tu vida ha sido y es modelo a emular.
Hoy, la noticia de tu muerte nos ha conmocionado. Siempre te llevaré en mi corazón.fidel-MontserratLa Habana 1992

Siempre, delante de un personaje, intento olvidar su perfil, me interesa conocer al ser humano, su actitud ante la vida, sus pasiones, su comportamiento para con los demás, descubrir lo profundo de su ser, qué guarda en su corazón.
Con Fidel Castro es difícil, no se sabe dónde comienza el hombre, donde acaba el político. Estoy convencida de que se trata de uno de los grandes personajes de la historia de la Humanidad.

Fidel es un hombre atractivo de facciones agradables, cuidada barba. Sus ojos son penetrantes, se diría que quieren robarte el alma. Sus manos largas, expresivas, palpan, buscan, tocan, hablan por sí solas, inspiran confianza.
Es un “todo terreno”, tiene una conversación agradable. Sabe salir por la tangente cuando le preguntas algo que no quiere responder. ¡Es una fuerza de la Naturaleza!
Se autodefine como revolucionario, porqué para él, ser revolucionario, es sinónimo de libertad, de integridad, de respeto por la Paz, la religión, el prójimo. Que los más de 50 años de lucha revolucionaria no son mérito suyo, sino, gracias a la voluntad de su pueblo, del esfuerzo de todos: JUNTOS, han conquistado una Educación, Sanidad, Cultura, Trabajo igual para todos, sin distinción. Era con motivo de su 70 aniversario, el año 1996, en el que estuve invitada, que lanzó este clarificador discurso.

No se considera un personaje singular, será la historia que cuidará de juzgarle. “No olvides que, como afirmaba José Martí: Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.
Decía que sus años de vida son solo de aprendizaje. Que es un hombre lleno de defectos, lo que sí es mérito suyo, procurar superarlos. “Que se cumplan tus sueños, que ganes batallas contra tus defectos, sí, es un privilegio que no todo el mundo tiene.”

Le conocí en la inauguración de la Casa Guayasamin en La Habana Vieja el año 1992. Guayasamin, el gran pintor de Iberoamérica, ecuatoriano, me presentó así: Montserrat, mi mejor amiga catalana, madre de 9 hijos. “¿Con cuántos maridos inquirió Fidel?”. Cuando le dije con un solo, su respuesta fue tácita: “Esto es vicio”.

A pesar de que todo el mundo le requería, toda la noche estuvo buscándome en medio de la multitud de invitados que llenaban la Casa Guayasamin. ¿“Por qué 9 hijos? ¿Eres católica? ¿Qué hacen? Tuve también la oportunidad de conocer a Vilma Espín, mujer especial que luchó en Sierra Maestra, esposa de Raúl Castro. Fue el comienzo de una hermosa amistad que perduró hasta su muerte.

Fidel nos invitó a almorzar, en un par de ocasiones, charlamos sobre lo divino y lo humano. Guayasamin había compartido con Fidel la Crisis de los Misiles el año 62, situación que mantuvo en vilo a la Humanidad. Viví aquel pedazo de Historia muy directamente, por boca de ambos, “duró 13 días. Fidel pasó muchos días sin meterse en la cama, aguardando lo que podía ser el fin de la vida…” aseguraba Guayasamin.
La Crisis de los misiles en Cuba fue aquel conflicto entre los EEUU, la Unión Soviética y Cuba en octubre de 1962, generado tras el descubrimiento, por parte de Estados Unidos, de bases de misiles nucleares soviéticos en territorio cubano. En el lado americano estaba John Kennedy, del ruso, Kruscheff.

Guayasamin acompañaba a Fidel en muchos de los encuentros políticos. Eran dos grandes fuerzas de la Naturaleza, inquebrantables, siempre al servicio de los demás, con una pasión común: el ser humano. Yo tenía mi billete de regreso para un día determinado, Fidel me pidió que lo aplazase… Me dolió pero, mi familia me aguardaba. Me pidió que regresara pronto, “tenemos mucho que hablar”.

Cuantos recuerdos vividos junto a Fidel Castro y Oswaldo Guayasamin, personajes entrañables que hacen de la vida historia. Compartir-conversar con ellos era placer de dioses, escuchar su voz, sus palabras, sus recuerdos: Descubrir su pasión por el hombre, por la vida, su rigor, su capacidad de trabajo su sonrisa, su humanidad, su generosidad.
En este mundo despiadado en el que vivimos, faltado de amor, seres como ellos son los que marcan pautas, caminos a recorrer, condiciones igualitarias que, desgraciadamente se obvian. Tengo claro que, vivir sin amor es una vida estéril, vacía, sin base que la sustente.
He tenido la suerte, de poder compartir con ellos, escucharles, mirarles a los ojos sin parpadear, acción hoy insólita. Hoy, ya nadie se mira, pocos se besan, menos se abrazan, los corazones de la mayoría son estériles, no bombean al ritmo debido.

Mi segundo viaje fue el año 1995, invitada, entre un pequeño grupo de amigos-familiares, para presenciar cómo el maestro pintaba el 4º Retrato de Fidel, regalo para sus 70 años que cumpliría el año siguiente. Los preámbulos fueron ya extras. Guayasamin preparó un lienzo horizontal y le pidió a Fidel de sentarse con un libro en la mano, una pluma para escribir en la otra.
Así empezó su pelea con la tela, cual combate de esgrima, mirando a Fidel, manchando de color el lienzo que tenía delante. De pronto, enfurecido, le dijo al Comandante: Levántate, eres demasiado grande, no cabes en esta tela. La arrancó del caballete, buscó otra, enorme, la colocó en vertical y de nuevo comenzó a mover su espátula llenando el fondo de pintura multicolor. Segundo paso, fue dar forma a la imagen maravillosa de Fidel, la que todos conocemos, un Fidel con las manos levantadas clamando o, mejor, intentando abrazar a toda la humanidad.

Fueron 5 días muy especiales los que unas 12 personas afortunadas compartimos: 5-6 horas día con Fidel y Guayasamin, en una Casa de Protocolo.
Cual me habían explicado que sucedería, me preguntó, al verme, por toda mi familia, se acordaba de mis hijos, de sus estudios… Llegaba a las 11 de la mañana y se iba pasadas las 5 de la tarde.
Tras compartir un café a su llegada, posaba para el pintor. Luego, almuerzo, tertulia, mojitos… Fidel se sentía y se le veía feliz. Así comentó el que era en aquellos momentos su secretario Felipe Pérez Roque, “Jamás le vi tan contento”.
El último día de aquella estadía los invitados cocinamos. Yo, hice una paella. Cuando Fidel llegó a la Casa de protocolo nos cogió con las manos en la masa. ¿Qué clase de periodistas sois, metidos hoy a cocineros y pinches de cocina? ¿Saben qué hizo? Nos ayudó cual piche más, nos explicó sus secretos culinarios, lo que le gustaba comer. Todo, a risa partida…
Me dijo que adoraba el jamón serrano, y yo, prometí llevarle en mi próxima visita. “Harás como todos, me prometen jamón, fabada, pero nunca me llega.” Era impresionante verle tan contento y relajado. Nos despedimos de nuevo con el mismo ruego, “regresen pronto, les voy a extrañar”.

El año 1996 invitada a su 70 aniversario, le llevé el añorado jamón, lo festejó. Nos ofreció un grandísimo programa Cultural, de Debates, tertulias, encuentros… Y de nuevo en su 75 aniversario, el año 2001, con un apretado programa, visitas culturales, turísticas, almuerzos…
Como curiosidad, ya me sabía un poco la lección, al iniciar el almuerzo te piden “qué va a tomar, refresco o ron”? Lógicamente pides ron, y, ¿sabéis? Te van poniendo un nuevo vaso cuando lo tienes un poco vacío… Suerte del hielo… La primera vez pensé que no podría levantarme pero no fue así. Imagino que el calor es grande, se suda mucho, y el alcohol debe salir por los poros…

En aquellos encuentros compartí conversaciones con gente especial, García Márquez, con el Dr Patarroyo, Sivio Rodríguez, Pablo Milanés, los ex Presidentes de Dominicana Juan Bosch, y el de Ecuador Rodrigo Borja. Con Danielle Mitterrand –mi mejor amiga la acompañé hasta su muerte-, artistas, creadores, con la mayoría de los cuales mantengo entrañable amistad. Es un país con un porcentaje enorme de artistas-licenciados-doctores de toda índole.

Recuerdo con nostalgia, pero con inmensa alegría aquel 29 de noviembre de 2002, cuando, familia y amigos nos encontramos en la inauguración de “La Capilla del Hombre” en Quito, aquel recodo de Paz, maravilloso sueño de Oswaldo Guayasamin que no pudo ver cumplido, por el que siempre suspiró. Capilla de Homenaje al ser humano sufriente, no importa ideología ni procedencia, para todos los que han sufrido, en su carne, la vileza infringida por otros seres humanos.
No estaba Oswaldo pero si su espíritu, y junto a él, su familia, sus amigos entre los cuales Fidel Castro, Danielle Mitterrand, Hugo Chávez con quienes sentimos viva su presencia. Amigos que siempre apoyamos aquella magna obra, imperecedera, impregnada del anhelo y energía de quién la concibió.
Hacía un sol de justicia, debimos buscar sombreros de paja para protegernos ya que el acto central se hizo en el exterior pero, todos irradiábamos felicidad. Lloramos, reímos, charlamos, de nuestras vivencias junto al “maestro” –así llamaban a Guayasamin- contemplando sus pinturas, en aquella Capilla donde se encuentra encendida aquella llama eterna, siempre prendida que espera su regreso, cual prometió. Fue una Jornada entrañable para quienes estuvimos siempre cerca, también para Fidel, su fiel amigo, que una vez más repitió “nadie se acordará de nosotros cuando hayamos muerto, pero sí, quedará para siempre la obra de Guayasamin”.

El mes de abril de 2005, junto con dos compañeros François Houtart y Oscar González nos pidieron de representar a Cuba ante las NU de Ginebra, para pedir el cese del Bloqueo.
Fue una experiencia remarcable. Convocamos una Conferencia de Prensa a la que asistieron todos los miembros. Explicamos la razón de nuestra llamada, les pedíamos que su voto, a la mañana siguiente, fuera para acabar con aquella Ley que dejaba a Cuba fuera del mundo. Nos felicitaron por la iniciativa, y prometieron votar cual pedíamos.
El día siguiente estuvimos presentes en la votación: 6 países votaron en contra de nuestra propuesta, persistiría, por tanto, el Bloqueo.
Al finalizar, avergonzados, nos explicaron que la noche anterior, al llegar a su hotel, unas llamadas telefónicas les “exigieron” votar en contra, so pena de quedar fuera de las prebendas de que disfrutaban sus países respecto a los mercados.
Convocamos otra rueda de prensa que se retransmitió en directo a Cuba y países de Latinoamérica. Mi clamor fue grande: ¿Qué hacen ustedes en Ginebra si una llamada de teléfono puede variar su decisión? ¿Por qué tanto dispendio en viajes, comidas, horas de trabajo si se puede solucionar vía telefónica? Tristemente sigue igual.
Fidel, agradeció nuestra movida y nos invitó a la Tribuna, junto a él, aquel 1º de mayo 2005 que jamás olvidaré.

Por cierto que conocí a Evo Morales, le ayudé a bajar de la tribuna. Iba con muletas tras una intervención quirúrgica en La Habana. Me obsequió con su bandera que guardo celosamente. Un año después le acompañé en su campaña electoral en Bolivia, la que le convirtió en Presidente. Descubrí como votan los bolivianos, las barbaridades de los caciques. También festejé y bailé en la plaza y en el Palacio de Gobierno la noche que Evo llegó al poder.

Los 80 años de Fidel debieron aplazarse por culpa de su enfermedad. Los festejó el año 2007, en un entrañable acto en el Palacio de la Revolución. Pero, Fidel no apareció. Temían por su salud, las emociones podían traicionarle. Fue solo un encuentro con los amigos de siempre. Pero, llevé mi jamón. ¿Anécdota? Siempre llevaba un jamón serrano deshuesado, envasado al vacío, dentro de la maleta. Pero, mi amigo Abel Prieto, me pidió de llevarlo con pata incluida. No me permitirán entrarlo, dije. Voy a averiguar, respondió. Pasados unos días me explicó que, tras un Consejo de Estado pidió la palabra para explicar que una amiga quería obsequiar a Fidel. La discusión fue larga, accedieron por fin pero, con condiciones. Acomodaron al jamón antes que a mí. Le esperaban en La Habana en la escalerilla avión, lo llevaron en coche hasta hotel. Me consta que Fidel lo agradeció pero, NO le vi.

Mi último viaje a La Habana fue en diciembre de 2011. Tampoco vi a Fidel. Me mandó un saludo en la presentación de mi libro “Caminos de Paz, Viaje de 105 días a través de los 5 Continentes” con la MarchaMundial por la Paz y la noViolencia. Lo presentó Eusebio Leal, en la Casa Guayasamin. Luego, lo presentamos en la Universidad de La Habana, y en la Escuela de Periodismo. Me invitó la Embajada de España en Cuba, y estuve acompañada por Abel Prieto y muchos amigos.

Quiero resaltar la biografía que el propio Fidel me dictó para una pequeña recopilación de entrevistas que publiqué en mi libro “Mis Personajes”.
Nacido en Mayari-Cuba el 13 de agosto de 1926, era hijo de un emigrante gallego y de una cubana. Su familia era acomodada, tenían una Hacienda. Cursó bachillerato, interno, en los jesuitas. Fue expulsado en varias ocasiones. Comentaba, con buen humor, las “muchas misas a las que había asistido, suficientes para toda la vida, por larga que sea.” La gran cantidad de “padrenuestros rezados”. Pasaba sus vacaciones en la hacienda familiar. “Aquello sí era vida, podía comer todo lo que se me antojase. Yo, a los 14 años, tenía un hambre atroz, como todos los chicos en esta edad. Pienso, que los jóvenes adolescentes, deberían vivir a cargo del gobierno. Resulta caro mantenerles”.
En diferentes ocasiones, me pidió por mi fe cristiana, momento que yo aprovechaba para pedirle qué sentía él, si se acordaba de rezar, si quería ir al cielo. ”Naturalmente que quiero ir al cielo. Me gustaría que el cielo existiera, que fuese una realidad. Puedo asegurarte que lo he buscado con vehemencia aquí en la tierra pero, jamás lo encontré. ¿Imaginas una pena eterna de muerte en el infierno?” Ante mi incredulidad empezó a rezar el padrenuestro y el Creo en Dios padre, oraciones que abuelas y madres nos habían enseñado en nuestra niñez, hoy desconocidas para la mayoría.

Dijo acordarse de la última vez que rezó. Fue en su época de bachillerato, siendo scout, responsable de un grupo de chicos. Les pilló una tormenta y, debían atravesar un río. Había crecido de forma alarmante y, no sabía cómo organizar. Ataron una cuerda en un árbol y, con mucha dificultad, Fidel pasó al otro lado a sujetar la cuerda a otro árbol para utilizarla como “pasamanos”. Los chicos pasaron poco a poco con miedo y peligro, y, para Fidel, con el temor de que la cuerda fallase. “Al pasar el último, les invité a todos a rezar.”
Siempre me recordaba que en Cuba, ni durante ni después de la revolución se asesinó a ningún sacerdote. “Tal vez fue la única revolución que no mató ningún cura”. Ya en la Universidad destacó como líder, insurrecto siempre a favor de la justicia social, sinónimo de igualdad. “Ésta ha sido y será siempre mi ética.”

Rememoraba con pasión sus vivencias en Sierra Maestra, sus aventuras con el Che, el amigo entrañable que, “a pesar de su precaria salud, nunca perdía el buen humor.” En cierta ocasión “regresó de incognito al hogar, mientras los enemigos festejaban su muerte”. O como debieron en muchas ocasiones lanzarse al mar desde la frágil barquita en la que se desplazaban, “para evitar que los aviones nos aniquilaran. Los tiburones sí nos respetaron…” Con ironía me explicaba que el Che era capaz de disfrazarse y, “lo hacía tan bien, que ni siquiera nosotros le reconocíamos”.

“El 26 de julio de 1953 al frente de 150 compañeros, intentamos acabar con el régimen de Batista, con un asalto al Cuartel de Moncada en Santiago de Cuba pero, fuimos capturados, algunos muertos, el resto, hechos prisioneros, aislados de celdas diferentes 76 días, sin ver a nadie. “
En el momento del juicio, no quiso que nadie se responsabilizara de su defensa, fue el mismo quién lo hizo. “No me permitieron ver el Sumario, desconocía la acusación.” Tampoco pudo revisar ningún Tratado de Derecho penal. No fueron capaces de juzgarle en el Palacio de Justicia. Lo hicieron en su propia celda. Fidel Castro les daba miedo. No entendían su serenidad, su fe y esperanza en el futuro. Les sorprendió con su defensa, recopilada en un libro que recomiendo, “La Historia me absolverá.” Fue condenado a muerte, pero el año 1955, fue indultado. Se exilió a México, donde fundó el movimiento 26 de julio, y preparó la invasión de La Habana.

“El mes de diciembre de 1956, con 82 hombres, entre los cuales Raúl Castro y el Che, desembarcamos en la Provincia de Oriente.” Sufrieron muchas bajas. Los que sobrevivieron organizaron la lucha de guerrillas contra Fulgencio Batista.
Siguieron tiempos duros, de traiciones, de inclemencias pero, eran hombres-mujeres valientes que tenían fe en su propósito de acabar con aquella dictadura que les oprimía. El primero de enero de 1959 Batista huyó de Cuba, y el día 8, una semana después, Castro entraba en La Habana. El 15 de aquel mismo mes, fue nombrado jefe de Gobierno.
El año 1961 se rompieron las relaciones diplomáticas con EEUU, deterioradas por las expropiaciones del Gobierno cubano. El mes de abril 61, Castro frustró el intento de invasión americana en Bahía Cochinos, cuando Kennedy presidía EEUU. En aquel momento, hace 55 años, comienza el Bloqueo que sigue vigente, en un intento de ahogarlos. ¿Futuro? Solo el pueblo cubano lo decidirá.

Resulta curioso constatar la admiración que los jóvenes sienten por el Comandante. He dado charlas en algunas escuelas, en algún College inglés donde a mi llegada me miraban como “enemiga”, por hablar de este personaje tan discutido. Tuvieron que echarnos del Auditorio donde nos encontrábamos, las preguntas no se acababan, Fidel era, para la mayoría, un gran desconocido, el que pintan algunos, cual dictador, sin alma.

Descubrir al hombre, a aquel ser humano con un corazón que le sobrepasa, incita su interés, quieren saber más, junto al por qué de muchas cuestiones. Recordé, con aquellos jóvenes, mi primera vez en La Habana, cuando por la calle, la gente te invitaba a ir a su casa a almorzar. Primero dudas, luego, aceptas. Impresionaba el sentimiento de aquellas personas, el respeto que sentían por Fidel, “nunca tuve zapatos hasta que él llegó”. “Nunca imaginé que mis hijos podrían ser médico ella, ingeniero él”. Sabían que las dificultades y escaseces eran igual para todos, también para los dirigentes. Que le tenían cerca cuando le necesitaban.

Fidel explicaba siempre, la suerte que habían tenido al ser capaces de organizar los barrios “tener médicos en cada cuadra, personal sanitario para visitar, a diario, a las personas de salud frágil, ancianos, niños, mujeres embarazadas.”
¡Acá la prensa, hablaba de control policial de los ciudadanos!
“De no haber podido atender urgencias en los propios barrios, con la escasez de combustible, falta de electricidad, la gente se nos habría muerto sin atención.” El control de los médicos-sanitarios de cada bloque, evitó muertes y complicaciones. ”Los éxitos no llegan de improviso, es preciso trabajarlos, poner de relieve qué es lo más importante priorizar y, en esta materia, Fidel ha sido un gran genio. Un genio humano dotado de cabeza y corazón.
Gracias Fidel por estos 90 años de amor-pasión por Cuba y por los seres humanos todos, entre los que me incluyo. ¡GRACIAS amigo!


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