Educación, ¿hacia dónde vamos? Jorge Majfud

mayo 31, 2017
 aula educacion ninez

Cuantas veces más grande es el valor de 5 en 2573 que el de 5 en 6459?”

Esta es la primera pregunta de un examen estandarizado para niños de cuarto año de primaria en Florida. Hay preguntas más fáciles y más difíciles. Ahora, si usted es un adulto y necesita más de treinta segundos para responder correctamente, es que algo no está funcionando en nuestro sistema de educación primaria. Algo no está funcionando en el mundo donde es más importante el éxito que el existo.

Por este camino, seguramente tendremos más matemáticos y más ingenieros y necesitaremos más psicólogos y terapeutas de los que ya tenemos para atender a una inmensa cantidad de niños estresados, con problemas de ansiedad y con una infancia destruida. Es más: difícilmente tengamos adultos maduros y equilibrados con niños sin infancia, realidad que observo cada vez más en mis alumnos y pupilos universitarios.

Por supuesto que muchos responderán que por algo Estados Unidos en un país desarrollado y el más rico del planeta (dejemos de lado otras razones menos admirables), pero con semejante argumentos materialistas podríamos decir que el incentivo del consumo de azúcar y tabaco se justifica con la creación de puestos de trabajo.

El estado de Florida se encuentra en el puesto 40 en las famosas y obsesionantes pruebas PISA, por encima de cualquier país latinoamericano y por debajo de muchas ciudades asiáticas. Estas pruebas son importantes para tener una idea de cierto estándar, pero no deberían ser el objetivo de ninguna educación. James Joice, García Márquez, Steve Jobs, Thomas Edison y muchos otros hubiesen renqueado muy bajo. De hecho, brillantes intelectos como Galileo Galilei, Isaac Newton, Albert Einstein y muchos otros fueron considerados retardados o incapacitados en sus inicios.

En Japón, país admirado por su alta disciplina y eficiencia, el bullying grupal es un problema grave. En China, ciudades como Shanghái encabezan la lista gracias a un régimen educativo casi militar (que, además, margina a la población rural). Hasta el momento, la desproporción entre las billonarias inversiones en el sistema educativo chino y los niveles de creatividad de su población (en su sentido actual y reducido de la palabra) deja mucho que desear. Pero aun si lograsen ser los innovadores del siglo XXI, algo muy probable por otras razones, quedaría la pregunta de si todo eso vale realmente la pena desde un punto de vista humano.

Una vez, en una reunión, un estudiante de posgrado en producción porcina observó que una mayor producción de cerdos lograría reducir dramáticamente el hambre en el mundo. Luego me arrojó en la cara la pregunta: “y la literatura, ¿para qué sirve la literatura?”, con la elegancia suficiente para no herir sensibilidades. “Bueno, la literatura sirve para muchas cosas”, contesté, con menos diplomacia, “entre otras cosas sirve para no comer tanto cerdo”.

Mi padre era un carpintero que solía cambiar muebles por libros que casi nunca leía. “Para qué tenés esos libros si nunca los lees”, le pregunté yo alguna vez. Con la sabiduría de un hombre humilde, me contestó: “porque los libros no le hace mal a nadie y siempre hay alguien que sacará provecho de ellos”. A la edad de mi hijo, con ocho o diez años, yo no vivía estresado como él por mis pruebas en la escuela. Cada día me hacía mi café (sí, tomaba café, té y los sábados les robaba el vino a los empleados de mi padre) y leía un artículo de la enciclopedia. Por las noches leía a escondidas Shakespeare en español, porque tenía terror que mis amigos me consideraran maricón por semejante afección. Yo iba a la escuela más pobre de mi pueblo, la 127, donde cada vez que llovía afuera llovía adentro también. No había calefacción pero nuestras maestras tampoco nos acosaban con las notas.

En 1999 renuncié a enseñar tecnología a adolescentes de trece años bajo argumentos que luego publiqué en algún diario: cuanto más bajo en la escala educacional, más preparación didáctica es necesaria, algo que yo carecía por completo. Por otra parte, el sistema educacional se basa en un error al no reconocer que el cerebro de un niño pasa por diferentes etapas hasta alcanzar la madurez de un hombre de veinte años. Hay una etapa emocional, otra social, otra estrictamente intelectual, etc. Cualquiera lo puede observar echando una mirada profunda a su propio pasado. Claro que los intereses y las capacidades individuales varían, pero el proceso de maduración intelectual y emocional es más o menos universal.

Es aquí, en Estados Unidos, donde veo el problema central del éxito: la pasión por el trabajo intelectual está destruida en la mayoría de los casos. En nuestro mundo crecientemente automatizado, cada vez es más necesaria más educación para lograr la misma seguridad laboral de generaciones anteriores. Básicamente por un problema ideológico: cada vez se le exige más al 99% mientras el 1% acapara cada vez más los beneficios de dicho progreso tecnológico. Un salario universal podría ser una solución parcial a un problema mayor. ¿Seguiremos insistiendo con una mayor e ilimitada efectividad? ¿Efectividad de qué? ¿Para ganar, para llenarnos de medallas de oro mientras el resto del mundo se muere de hambre, por los conflictos o simplemente se suicida con sus “teléfonos inteligentes”? ¿Es necesario recorrer el arduo camino de los genios para terminar siendo unos depresivos adictos con claras deficiencias intelectuales y emocionales?

Mi padre me envió a la capital para terminar la secundaria. En mi melancólica soledad de Montevideo, por estudiar día y noche la Teoría de la relatividad de Einstein, tenía muy malas notas en física, por leer a Sartre, a Kierkegaard, y a Sábato, tenía pésimas notas en literatura. Mi padre nunca me observó ni se fastidió por tantos fracasos; solo se limitaba a decir: “Cuando uno quiere, sube al cielo en una escalera de piola”.

Aquella pequeña gran sabiduría de mi viejo la compruebo cada día como profesor, como padre: de nada sirve tanta presión. A la larga, mil veces más importante que las habilidades es querer hacer algo. Sin embargo, casi toda la educación está organizada para matar la pasión por el conocimiento y la curiosidad intelectual. Todo con nuestra ayuda, si no de profesores al menos de padres que presionamos a nuestros hijos en un mundo híper competitivo para que no sean más desgraciados de lo que serían sin esa misma locura.

Sin embargo, de poco o nada sirve el rigor militar fuera de los cuarteles. No se puede amar ni esperar ser amados a la fuerza. Si no se ama, el amor es solo una palabra vacía. Como la vida, si no se vive.

Ese debería ser el objetivo central de toda educación: no el éxito de los esclavos sino la pasión de los libres.


Entre el pasado y el futuro, el PT abre el más importante congreso de su historia. Emir Sader

mayo 31, 2017
Ánimo amigos. Somos muchos los que estamos con vosotros, confiando en que el futuro está de vuestro lado. No puede ser de otra manera.
   
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Foto: Correo del Orinoco

Ya no son más congresos de elaboración de programas para intentar llegar a la presidencia del país. Ya no son más congresos de un partido en el gobierno, haciendo balances y proyectando pasos futuros.

El PT que abre ahora su 6to Congreso es un partido que se ubica entre un denso pasado reciente, con los gobiernos que más han transformado positivamente a Brasil y las perspectivas inmediatas abiertas de poder retomar ese camino, a partir de las experiencias adquiridas y de los reveses sufridos. Un Congreso que se realiza con un partido fuera del gobierno, con la responsabilidad del balance de las conquistas y de  las razones de los reveses, no para quedarse amarrado a ese pasado, sino para prepararse para una nueva disputa por el gobierno de Brasil.

Un Congreso que ha transcurrido de forma muy consensual, en contra de las expectativas de los que esperaban un conflicto generalizado, lleno de rupturas, después de los tropiezos  y las visiones diferenciadas sobre el pasado reciente y sobre el futuro del partido y de Brasil. Un Congreso que se reúne lleno de vigor de las experiencias positivas, pero también de derrotas, que dejan heridas.

Un partido visiblemente más viejo, con bancadas parlamentarias menores, con menos alcaldes, que trae en su cuerpo las marcas de la ofensiva de la derecha en contra del PT. Pero en compensación un partido que posee las más importantes experiencias – positivas y negativas – que un partido puede tener, como material de reflexión, de balances, de formulación de nuevas perspectivas.

Tiene asimismo en el liderazgo de Lula, como su principal elemento de continuidad, una trayectoria que refleja los caminos recorridos por el partido desde su fundación. Es no solo el más grande líder del partido, el más grande partido de izquierda, sino también el más grande líder popular de la historia de Brasil.

Se puede afirmar que el Congreso no contendrá un balance tan profundo como sería necesario, por todas las novedades que el camino reorrido por el partido en el gobierno trajo, así como por el indispensable balance de los errores que han llevado a la derrota reciente. Si el período histórico actual se hubiera cerrado con una derrota de largo plazo, probablemente esta sería la agenda esencial del Congreso.

Pero el Congreso, que lleva el nombre de Marisa Leticia, esposa de Lula recientemente fallecida, está a medio camino entre ese pasado que recién se ha cerrado y la posibilidad abierta de un futuro con nuevas posibilidades del partido de volver a ser protagonista de un nuevo gobierno popular. Los balances se hacen así en la perspectiva más inmediata de las lecciones para calificar al partido en función de proponer alternativas de futuro posible en plazos relativamente cortos. Por ello el Congreso tiene un pie en el pasado, con las lecciones positivas y negativas, y otro en el futuro.

El PT ya no realiza su Congreso como partido que nunca había tenido la posibilidad de dirigir el país, como eran sus primeros congresos, en medio de todas las candidaturas derrotadas de Lula. Y tampoco es el partido que hace balances de sus experiencias en el gobierno.

En su capacidad de hacer un balance no suficientemente exhaustivo, pero suficiente para corregir los errores y volverse hacia la formulación de alternativas de un futuro renovado para Brasil, está el desafío del 6to Congreso Nacional del PT.

Si la continuidad del liderazgo y de la hegemonía de Lula sobre el conjunto del partido, es una realidad incuestionable, habrá renovación en la presidencia del PT, con la proyección de un nuevo liderazgo, en la elección probable de la joven y combativa senadora Gleisi Hoffmann como nueva presidenta del partido, apuntando hacia la  necesidad del partido de renovarse, en las prácticas y en sus plataformas, en la incorporación de nuevas generaciones y en la forma de actuar interna y externamente, en el discurso y en la realidad concreta.

Será, de cualquier manera, una expresión imponente del más importante partido que la izquierda brasileña ha producido, y uno de los más importantes partidos de la izquierda de América Latina y del mundo en la actualidad, que tiene en la figura de Lula su imagen más expresiva. Incluso porque si el PT no se limita a Lula, tampoco puede ser desvinculado de la trayectoria impresionante de ese líder extraordinario, en cuyo destino se refleja no solo el futuro del PT, sino del mismo Brasil.


31 de mayo 1938-2017

mayo 31, 2017

Como siempre, entrañable encuentro en el Cementerio de Granollers, a las 9’05 h, para rememorar aquel Bombardeo que asoló nuestra ciudad hace 79 años.

Invitados especiales, Asociaciones, Autoridades, personas que perdieron a sus seres queridos -cada vez quedan menos, los años no perdonan- otros que seguimos fieles a este encuentro-recuerdo, de quienes, de forma brutal, perdieron sus vidas cuando unos aviones del Gobierno de España sembraron terror y muerte, en un intento de asustar a la población.

Flores, Música con dos jóvenes que, con su arte, han enaltecido el encuentro, ante la Fosa que, con el Nunca Más, guarda los restos de quienes perdieron su vida de forma inadmisible, por culpa de quienes dieron tan macabra órden: matar para atemorizar a los enemigos.

¿Quienes eran los enemigos? Mujeres, niños, ancianos. Los hombres estaban en el frente.

Como siempre el historiador Joan Garriga ha relatado, de forma cordial, su encuentro con jóvenes estudiantes de nuestra ciudad interesados en conocer lo que sucedió, el por qué, el cómo, quién dió la terrible órden. Ha tramado el relato a partir de las cuestiones de los estudiantes que, en Granollers, están haciendo una recopilación de Memória Histórica para que, nuestros descendientes, sepan lo que sucedió.

El alcalde Josep Mayoral ha dejado patente el empeño de nuestra ciudad en procurar que la memoria ayude a impedir que hechos tales Nunca más lleguen a nuestros pueblos-ciudades, que es preciso sustituir bombas por palabras, que debemos conseguir que el dialogo, sea nuestro camino de esperanza.

 

Luego, muchos niños y sus maestros han llenado la Porxada de cajas con ojos, que ellos habían confeccionado.Lean el Lema.

El año pasado fueron pies los protagonistas que rememoraron aquel terrible suceso, que como todos los años organiza Can Jonch. Centre de Cultura per la Pau para implicar a las escuelas de nuestra ciudad.


Las tragedias evitables. Juan de Díos Ramírez Heredia

mayo 31, 2017

     Lo hemos visto por TV, lo hemos oído en casi todas las cadenas de radio y lo hemos leído en la prensa escrita: en el número 7 de la calle Barinaga, en el barrio bilbaíno de Zorrotza, ha ardido una casa de tres plantas, toda ella construida de madera, en la que vivian unas 20 personas, todas ellas gitanas. Lo que sucedió en el interior de aquel infierno ni el Dante Alighieri lo habría superado. Lo ha contado un niño de 15 años con talla de héroe mitológico. Se llama Aarón y cuando lo despertaron las llamas abrió la ventana, tiró por ella un colchón para amortiguar la caída, y empezó a sacar por ese hueco, arrojándolos al exterior, a sus hermanos y a otras personas del inmueble que ya era pasto de las llamas. El incendio, dicen los expertos, empezó por el suelo y por el techo de la buhardilla, con lo que una casa, construida hace más de 100 años con madera, se convirtió en nada de tiempo en una yesca de la que salían, rabiosas, las llamas asesinas.

Aarón, el heroico muchacho, está en una silla de ruedas porque tanto él, como la mayoría de sus primos a los que arrojó por la ventana, tienen los pies rotos. Me conmueve saber que los vecinos de las casas circundantes, ansiosos de querer ayudar a quienes se achicharraban en el interior, lograron salvar a una hermana pequeña de Aarón, cogiéndola literalmente por los aires, cuando se arrojó in extremis por la ventana.

Los bomberos hicieron lo que pudieron. En una casa de madera, toda ella en llamas, es muy difícil entrar. Arrojaron un mar de agua y cuando, por fin, lograron inspeccionar los restos humeantes de la buhardilla se encontraron con una escena que jamás podrán olvidar en sus vidas. Primero se encontraron con los cuerpos calcinados de Joaquín, de 26 años y de su mujer, Rocío, de 24. Pero lo más terrible fue ver que Rocío, en un intento desesperado de proteger a sus hijos, tenía los brazos extendidos en dirección a un sofá calcinado, donde aparecieron los cadáveres de dos ángeles gitanos inocentes que apenas habían abierto los ojos a la vida: Jennifer, de cinco años y Lolo, un querubín de solo tres añitos.

El joven matrimonio se ganaban la vida, como tantos otros, en los mercadillos. El muchacho estudió en la escuela de Siete Campas y luego en el instituto, mientras que los niños estaban escolarizados en el colegio público del barrio.

Los abuelos de los niños lograron a duras penas salvarse tirándose por una de las ventanas del segundo piso. Pero ambos luchan ahora por la vida internados en la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces, tras sufrir quemaduras gravísimas y lesiones múltiples producidas por la caída.

Se podía haber evitado

A veces, cuando las desgracias llegan como consecuencias de terremotos, de inundaciones imprevisibles o de ataques terroristas queda un sentimiento de resignación, que no eso aminora el dolor, ante lo que muchas veces se considera imposible de prever. Pero no sucede lo mismo ante las desgracias que podrían haber sido evitadas, si quienes tienen los medios y la posibilidad de hacerlo ponen en práctica los remedios preventivos oportunos. Lo han dicho los vecinos de la zona llamada La Landa. “Esto es algo que se veía venir. Esta es una zona muy degradada, en la que llevamos más de 30 años pidiendo que se actúe. La degeneración es total y eso irradia problemas», manifestaron representantes de la asociación vecinal en declaraciones hechas al Diario Gara. “Llevamos decenas y decenas de años que esta zona no reúne condiciones de habitabilidad, … aquí todos esperábamos en cualquier momento un derrumbe, un incendio”.

Pero los malditos racistas no descansan

     Mi amigo José Eugenio Abajo, de Aranda de Duero, un docente comprometido con la educación de los jóvenes gitanos, me ha enviado una fotografía tomada de una página de Facebook en la que un individuo hace mofa de la terrible desgracia acontecida en Bilbao. Y en algunos periódicos vascos, especialmente en sus ediciones online, da pánico la lectura de lo que los racistas dicen de nosotros. Lo que sigue es solo una muestra que no es de las más duras … el problema no es solo las molestias que causan en los hospitales, sino que ya se apuntan a que les regalemos pisos nuevos y ayudas, porque el pueblo gitano tiene unas leyes, pero no quieren estudiar, las mujeres no pintan nada, invaden pisos en ruinas, …. todo a su manera, pero ayudándoles.

Es increíble que el ser humano pueda tener el alma de acero para no sentirse conmovido ante la imagen de una madre que lucha entre las llamas intentando salvar a sus hijos. Tan increíble que hay quien piensa que el racismo se infiltra en el cuerpo de algunas personas en forma de toxinas, de tal manera que, si se puede decir que el racismo es un veneno en sentido figurado, también podría ser uno en el sentido literal. Unos investigadores, entre los que se encuentra la Premio Nobel de Medicina 2009, Elizabeth Blackburn, han publicado en el American Journal of Preventive Medicine que lo que manifiestan los racistas americanos, –como los españoles–, son algo así como “toxinas sociales”.  Thomas Jefferson, padre de la Declaración de Independencia norteamericana, del que nadie puede dudar de que se opuso a cualquier forma de restricción de la libertad de expresión, advirtió que “El precio de la libertad es una eterna vigilancia“. Lo que hizo afirmar a Bernard Stasi, antiguo ministro francés en los años 70 del siglo pasado que “Combatir el racismo supone evitar toda declaración, todo comportamiento susceptible de hacer creer que las razas son desiguales y que, por supuesto, nosotros pertenecemos a una raza superior.”

Es un pobre consuelo, pero al menos nos ayuda a sobrellevar la cruz de los intolerantes, y es que la discriminación y los actos racistas tienen un efecto biológico medible en quienes la padecen y que, por lo tanto, los racistas sufren un envejecimiento prematuro. Es decir, que los racistas se mueren antes.  No hay mal que por bien no venga.


Argentina: La titular de Abuelas de Plaza de Mayo compara a Macri con el dictador Videla

mayo 31, 2017

Estela de Carlotto dijo que se tiene que hacer seguimiento a los juicios contra los ex represores. 

 De Carlotto recibió un reconocimiento de la Legislatura provincial tucumana por su trayectoria como dirigente social, en mérito a su labor contra la última dictadura y la búsqueda de los desaparecidos.

La presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, criticó en términos de política de Derechos Humanos al presidente de Argentina, Mauricio Macri, y lo comparó con el fallecido dictador Jorge Rafael Videla.

“Si pudimos con Videla, vamos a poder con Macri”, dijo la dirigente social este lunes mientras se encontraba en la Provincia de Tucumán en reunión con el gobernador peronista, Juan Manzur.

Asimismo, la presidenta de la asociación recordó que “cuando se quiso imponer el 2×1 (para condenados por delitos de lesa humanidad) hubo una reacción social muy grande y tuvieron que dar marcha atrás, con todo criterio”.

Carlotto también consideró que “no se puede permitir que lo que ya está escrito, hecho, probado y comprobado se borre de un plumazo y la historia se repita, porque cuando no se castiga un delito, el delito vuelve”.

“El gobierno actual está en contra de lo que nosotros hemos construido, aún durante la dictadura. Porque empezamos a luchar buscando a nuestros hijos, consultando a la Justicia que no existía, corriendo riesgo de ser asesinadas o secuestradas, visitando a la gente que tenía el poder para contestarnos lo que siempre nos negaban, íbamos a la Plaza de Mayo para que los militares nos recibieran, o sea que luchamos desde entonces”, expresó.

La dirigente social sostiene que los logros obtenidos en Derechos Humanos durante los últimos años “fue un ejemplo para el mundo en la Argentina, donde se llegaron a hacer juicios por la verdad cuando había leyes de impunidad y luego juicios con condena en tribunales comunes, sin un tribunal especial para juzgar a los represores”.

Según Carlotto el gobierno de Macri esta enviando a los condenados por delitos de lesa humanidad a la casa, a su domicilio, por ser viejitos. “Sí, son viejos, pero son peligrosísimos y mala gente, porque cometieron delitos de lesa humanidad y no merecen ningún tipo de prebenda o beneficio. Han mandado más de 300 ya a sus domicilios y vamos a ver si lo revertimos”.

Por último, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo agregó que se cerraron espacios de trabajo, donde se beneficiaban para buscar señales o rastros de nuestros nietos, en el Ministerio de Defensa y en la Secretaría de Derechos Humanos.


Armas NO. Ni nucleares ni convencionales. Todas matan

mayo 30, 2017

Hoy 30 de mayo de 2017 hace 45 años que el presidente estadounidense, Richard Nixon, y el Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, Leonid Brézhnev, firmaron en Moscú los acuerdos SALT (Strategic Arms Limitation Talks) sobre limitación de armas nucleares, que estará en vigor durante 30 años, hasta junio de 2002, fecha en que Estados Unidos, de la mano de George W. Bush, se retirará de los acuerdos.

Recordamos a aquel  43 Presidente que se enfrentó  a los atentados del 11 de septiembre de 2001, tras los cuales inició la “guerra contra el terrorismo” pero también campañas militares contra Afganistán, aquella invasión de Irak el 2003, guerra brutal que se tramó en las Azores con “notables” presidentes de este extraño mundo en el que vivimos : George W. Bush, Toni Blair del Reino Unido, José Mª Aznar de España, José Manuel Durao Barroso de Portugal que lanzaron aquel ultimátum al régimen de Saddam Hussein para su desarme.  Seis meses antes de la invasión el entonces primer ministro británico, Tony Blair advirtió públicamente a su país acerca de la amenaza de las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. Situación y proceso vergonzante que, además vivimos en directo por TV, asesinatos incluidos. Luego reconocieron que NO, se encontraron las armas anunciadas. La muerte y desolación del país fue total.

Hoy No es, por tanto, un dia para festejar. Quienes luchamos por la abolición de las armas tenemos recuerdos a por vida,  de ahí nuestro empeño en acabar con el uso de armas nucleares y de toda índole.

Exigimos la abolición total, cierre de fábricas, castigos ejemplares para no importa quién que NO cumpla.

Con el dinero que se destina a “matar”, ganaríamos la VIDA para todos


La buena voluntad que falta en el Brasil de hoy. Leonardo Boff

mayo 30, 2017
En la sociedad brasileña actual existe una ola de odio, de rabia y de desgarramiento que rara vez hemos tenido en nuestra historia. Hemos llegado a un punto en que la mala voluntad generalizada impide cualquier convergencia hacia una salida de la abrumadora crisis que afecta a toda la sociedad.

Represao em Brasilia. Foto: Mídia Ninja

Immanuel Kant (1724-1804), el más riguroso pensador de la ética en el Occidente moderno, en su Fundamentación para una metafísica de las costumbres (1785) hizo una afirmación de importantes consecuencias: No es posible pensar algo que, en cualquier lugar en el lugar del mundo e incluso fuera de él, pueda ser tenido estrictamente como bueno sino la buena voluntad (der Gute Wille) . Kant reconoce que cualquier proyecto ético tiene defectos. Sin embargo, todos los proyectos tienen algo común que es la buena voluntad. Traduciendo su difícil lenguaje: la buena voluntad es el único bien que es solamente bueno y para el que no cabe hacer ninguna restricción. La buena voluntad o es sólo buena o no es buena voluntad.

Esta es una verdad con serias consecuencias: Si la buena voluntad no es la actitud previa a todo lo que pensamos y hacemos, será imposible crear una base común que nos envuelva a todos. Si lo malicio todo, si todo lo pongo bajo sospecha y ya no confío en nadie, será imposible construir algo que congregue a todos. Dicho positivamente: sólo contando con la buena voluntad de todos puedo construir algo bueno para todos. En momentos de crisis como el nuestro, la buena voluntad es el factor principal de unión de todos para una respuesta viable que supere la crisis.

Estas reflexiones valen tanto para el mundo globalizado como para el Brasil actual. Si no hay buena voluntad en la gran mayoría de la humanidad, no vamos a encontrar una salida a la desesperante crisis social que desgarra a las sociedades periféricas, ni una solución para la alarma ecológica que pone en peligro el sistema-Tierra. Sólo en la COP 21 de París en diciembre de 2015 se llegó a un consenso mínimo en el sentido de contener el calentamiento global. Ni aún así las decisiones fueron vinculantes. Dependían de la buena voluntad de los gobiernos, cosa que no ocurrió, por ejemplo, con el parlamento norteamericano que solamente apoyó algunas medidas del presidente Obama.

En Brasil, si no contamos con la buena voluntad de la clase política, en gran parte corrompida y corruptora, ni con la buena voluntad de los órganos jurídicos y policiales jamás superaremos la corrupción que se encuentra en la estructura misma de nuestra débil democracia. Si esta buena voluntad no está también en los movimientos sociales y en la gran mayoría de los ciudadanos que con razón se resisten a los cambios anti-populares, no habrá nada, ni gobierno, ni ningún líder carismático, que sea capaz de plantear alternativas esperanzadoras.

La buena voluntad es la última tabla de salvación que nos queda. La situación mundial es una calamidad. Vivimos en permanente estado de guerra civil mundial. No hay nadie, ni las dos santidades, el Papa Francisco y el Dalai Lama, ni las élites intelectuales mundiales, ni la tecnociencia que proporcionen una clave de solución global. Exceptuando a los esotéricos que esperan soluciones extraterrestres, en realidad, dependemos únicamente de la buena voluntad de nosotros mismos.

Brasil reproduce en miniatura la carácter dramático que reviste la realidad mundial. La llaga social producida en quinientos años de descuido con las cosas del pueblo significa una sangría desatada. Nuestras élites nunca pensaron una solución para Brasil como un todo, sino sólo para sí. Están más empeñadas en defender sus privilegios que en garantizar derechos para todos. Aquí está la razón del golpe parlamentario que ha sido sostenido por las élites opulentas que quieren continuar con su nivel absurdo de acumulación, especialmente el sistema financiero y los bancos, cuyos beneficios son increíbles.

Por eso, los que sacaron a la Presidenta Dilma del poder con artimañas político-jurídicas, se atrevieron a modificar la constitución en cuestiones fundamentales para la gran mayoría del pueblo, como la legislación laboral y la seguridad social. Han pretendido, en último término, desmontar los beneficios sociales de millones de personas, integradas en la sociedad por los dos gobiernos anteriores, y permitido un traspaso fabuloso de riqueza a las oligarquías adineradas, absolutamente despegadas del sufrimiento del pueblo con su egoísmo pecaminoso.

Al contrario del pueblo brasileño, que ha mostrado históricamente una inmensa buena voluntad, estas oligarquías se niegan a saldar la hipoteca de buena voluntad que deben al país.

Si la buena voluntad es tan decisiva, entonces urge suscitarla en todos. En momentos de peligro, en el caso del barco-Brasil que se hunde, todos, hasta los corruptores se, sienten obligados a ayudar con lo que les queda de buena voluntad. Ya no cuentan las diferencias partidistas, sino el destino común de la nación, que no puede caer en la categoría de un país fallido.

En todos existe un capital inestimable de buena voluntad que pertenece a nuestra naturaleza de seres sociales. Si cada uno quisiese de hecho que Brasil saliera adelante, con la buena voluntad de todos seguramente lo conseguiría.


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