¿Dónde está escondida la prensa? Su fuerza, podría-debería ser herramienta en momentos convulsos.

En momentos clave, cuando el país lo necesita, la PRENSA debería dar el do de pecho cual hacia Luciano Pavarotti.  Pasó a la História como uno de los más grandes  tenores tanto de ópera como de música popular. No en vano se ganó el cariño de todos, de los “entendidos” , pero también del pueblo llano. Ídolo para siempre.

No se pueden escribir vaguedades para que todo el mundo esté contento, para que las diferentes Redacciones acepten los artículos.  NO se puede escribir para hacer felices a Dios y al Diablo: desinformando. Cual dice el refrán: por sus obras les conoceréis. Sabemos cuáles son las fuentes creíbles: pocas.

Desgraciadamente los informadores conscientes, fieles a su oficio, sufren amenazas de sus editores, se ven relegados.

Quienes escribimos, debemos concentrarnos en explicar lo que sucede tal cual es, no  como nos gustaría que fuese, ni cómo las empresas periodísticas exigen que se explique, según sea su “color”.

Demasiadas personas confían en lo que dice la caja tonta, la TV, o lo que leen en los periódicos que “siempre” han leído, en los cuales confían.

Es sumamente Peligroso, ya que “demasiados” saben cómo vestir determinada información como la que vivimos en la actualidad, sumamente convulsa, empezando por algo tan banal como el contaje de cuantos somos, los que hemos participado en una Concentración. Depende del color del cristal de quienes miran, y “deciden”.

Huelga decir que vivimos tiempos interesantes, de cambios sociales, de movilizaciones, de contrastes. No dejemos que nadie nos engañe y, mucho menos, no permitamos que No nos pierdan el respeto, consejo siempre en boca de mi malogrado y bien amado esposo, que siempre he tenido en cuenta.

Curiosamente las personas, en general, han abandonado el miedo de hablar. Hemos recuperado la palabra.

Te explican sus historias en plena calle, sus miedos, sus recelos, sus esperanzas. Abrazos y besos sellan las charlas, con gente de todas edades, de todas condiciones, muchos estudiantes, pero también hombres-mujeres llegados de zonas lejanas que han hecho de Catalunya su patria. Aquí han nacido sus hijos, aquí trabajan, aquí se mueven y luchan de sol a sol para criar a sus hijos, para cuidar de sus mayores. Hermosos encuentros, repletos de vida, de humanidad.

Pero, ¿lo cuenta algún periódico? Igual que a mi seguro, que, muchos periodistas han tenido conversaciones de este orden pero, NO interesan a sus “jefes”. Ésto no vende, solo las patrañas y desventuras. La normalidad no tiene quien le lea, quien la escriba, como decía García Márquez en su libro “El General no tiene quien le escriba”. El general era demasiado normal, persona que reclamaba una pensión pero nadie le respondía. Iba a la oficina de Correos a diario pero, nadie le respondía. Era una persona corriente como tú que tal vez me leas, cómo yo. ¡Qué pena!

Palabra que comporta Dignidad. Veracidad que debería ser Ley de vida. Los Periodistas tenemos un Código deontológico. Entre otras recomendaciones: Respeto a la verdad. Estar abierto a la investigación de los hechos. Perseguir la objetividad. Contrastar los datos. Respeto a la presunción de inocencia.

Viva la Vida. La actualidad supera cualquier ficción.

One Response to ¿Dónde está escondida la prensa? Su fuerza, podría-debería ser herramienta en momentos convulsos.

  1. avui al Parlament hi han acreditats mes de 1000 periodistes i 126 mitjans internacionals !!, veurem que diuen

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