Más de cien ahogados frente a las Costas de Libia, entre los cuales, tres bebes.

junio 30, 2018

 

La embarcaciónen la que viajaban naufragó cuando intentaban alcanzar las costas del sur de Europa, informó la Guardia Costera de aquel país norteafricano, la noche del jueves a unas 25 millas de la ciudad de Qarabuli, punto de partida.
Parece que la causa fue un incendio, tras fallar el motor.
La ocupaban 120 personas entre las cuales cinco bebes tres de los cuales perdieron la vida. Sus cadáveres fueron ya recuperados. Tambien viajaban otros tres niños menores de 12 años. Los ocupantes de aquella precaria embarcación eran de nacionalidad subsahariana-marroquies y yemenies.  16 fueron rescatados con vida y trasladados a un Centro a 25 Km de Trípoli.

Urge acabar con tanto dolor y muerte

Las playas que se extienden entre Trípoli y la frontera con Túnez se han convertido los últimos dos años en zonas peligrosas al servicio de la máfias que trafican con seres humanos a pesar de la presencia de patrulleras europeas.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, más de 171.635 inmigrantes irregulares lograron el pasado año 2017 intentar llegar a Europa, 3.116 de los cuales desaparecieron en el mar.

La misma organización, vinculada a la ONU, afirma que a lo largo del presente año 2018, otras 16.394 personas han conseguido cruzar solo por la llamada “ruta central”, que parte de Libia, y que 635 han muerto ahogadas.

 


Elecciones en México. Jorge Majfud

junio 30, 2018
Desde los tiempos de Porfirio Díaz, las políticas en favor de los supuestos tecnócratas y de los que sabían “cómo funcionaba el mundo moderno”, como las privatizaciones, fueron hechas en nombre del progreso y el desarrollo del país. México se enriqueció hasta principios del siglo XX, pero no los mexicanos. Durante las décadas precedentes, y debido a la arrogante desconsideración de cómo entendían las comunidades indígenas el uso de la tierra, entre otras razones, el 80 % de sus campesinos, en un país de mayoría de campesinos, terminó sin tierra y el exitoso proceso modernizador terminó en la inevitable y violenta Revolución Mexicana.
Durante las últimas décadas, México hizo algunos progresos (y retrocesos; la corrupción y la violencia del narcotráfico son problemas tan graves que a pocos le preocupa la obscena desigualdad), como cualquier otro país en un mundo que acumula conocimiento científico, tecnológico y social, no gracias a sus “hombres de negocios” sino a sus trabajadores, a sus inventores asalariados, ya sean en los talleres o en las universidades, y gracias a sus luchadores sociales, normalmente demonizados por el poder y por su principal brazo, la gran prensa.

A principios de 2012 fui invitado en la Universidad Autónoma de Coahuila, y ante las preguntas de los estudiantes les dije que no importaba cuánto se lamentaran de sus políticos, México iba a elegir a Peña Nieto, porque tenían más miedo a lo nuevo que a lo peor del pasado.

Ahora México tiene la oportunidad de dar un pequeño paso hacia una opción diferente, encarnada en la persona de Manuel López Obrador y en el movimiento Morena. En política sólo se puede elegir el mal menor, y en México, al día de hoy, ese es Morena. Lo que significa que, aunque el futuro de México a largo plazo parece mucho mejor que el presente (no por ningún cambio de política doméstica sino internacional, que, a la inversa, no se ve nada bien), no podemos ser optimistas en lo que se refiere al corto plazo.

¿Por qué? López Obrador puede ser la mejor opción, pero él no cambiará una vieja cultura de corrupción que es, lamentablemente, una seña de distinción de la política mexicana, alimentada, como en la mayoría de los países del mundo, por las terribles desigualdades sociales. Los muy de abajo se corrompen por necesidad y los muy de arriba por ambición.

Esta cultura y tradición (impunidad, violencia, corrupción, machismo, abusos sin reacción) se nutre de las grandes desigualdades sociales. Ahí radica el centro del problema mayor y todo lo demás son colores y sabores regionales. No es imposible cambiarlo, pero no es algo que se cambia tan rápido ni tan fácil como un gobierno.

Con sus virtudes y defectos, Estados Unidos no debe ser un modelo para México, como lo ha sido en gran medida y durante mucho tiempo. Las grandes y crecientes desigualdades en Estados Unidos (y en otros países ricos en menor medida) son la fuente del estrés y las depresiones de sus habitantes (hay diversos estudios disponibles sobre este tema). Más allá de un cierto mínimo, no importa cuán alto sea el ingreso medio de un país o el ingreso absoluto de un individuo. Lo que importa es su posición relativa en una sociedad y sus percepciones de éxito, fracaso y justicia. La mayor ansiedad por el éxito material es muy buena para sus economías, sobre todo para aquellos grupos que se benefician del sistema económico que redistribuye la riqueza de los más a los menos, pero muy malo para sus individuos, que en casos ni siquiera cuentan como individuos. La epidemia de alcoholismo, abuso de estupefacientes que cuestan la vida de decenas de miles de personas por año, y el incremento de las olas de suicidio que no se reportan en las primeras planas de los medios, o, incluso, el aumento del racismo y del odio tribal, son alguna de las consecuencias de estas desigualdades sociales montadas sobre una atroz cultura materialista y consumista.

No es este tipo de éxito al que el mundo debe seguir aspirando.

Aunque desde hace diez años más mexicanos vuelven a su país de los que vienen a Estados Unidos a buscar la sobrevivencia, México todavía depende demasiado de Estados Unidos, no sólo en su economía sino en su cultura y en su dignidad. O Estados Unidos cambia (algo improbable, si consideramos que todavía se está viviendo el trauma de la Guerra de Secesión) o México empieza a mirar para otro lado. En primer lugar, debería mirar hacia esa región siempre olvidada por México, América Latina. Los mexicanos no deberían olvidar que ellos son los Estados Unidos para América Central, con toda la hipocresía que conlleva esta relación. Luego debería mirar, en términos comerciales, más hacia Europa y Asia, y luego relacionarse con su vecino desde otra posición más igualitaria. De Estados Unidos no sólo procede la razón de los grandes carteles de droga de México, porque aquí está gran parte de su mercado consumidor y de provisión de armas (ambos ilegales), sino también sus políticas como la Guerra contra las drogas y, más recientemente, su humillación étnica y cultural hacia su vecino más importante, como estrategia de gigante decadente.

De otra forma no habrá verdaderos cambios en México.

En resumen, en este momento la mejor opción es votar por Morena. Luego, cuando su candidato y su partido se pasen al tradicional bando de los “realistas”, de los “pragmáticos”, de los “responsables”, la opción será exigirle cambios radiales para lograr cambios en la medida de lo posible. O, mejor aún: dejar de delegar tanto poder de gestión social a los políticos y fortalecer las diversas organizaciones que conforman el verdadero tejido social.

México, ese país tan diverso y maravilloso, tiene un futuro extraordinario. Siempre y cuando abandone su viejo complejo de inferioridad y se independice de una vez por todas de sus fantasmas históricos, que son muchos desde Moctezuma y Malinche, y ahora proceden tanto del norte como de su propio interior.


Con Trump nos esperan tiempos dramáticos. Leonardo Boff

junio 29, 2018
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La humanidad está bajo varias amenazas: la nuclear, la escasez de agua potable en vastas regiones del mundo, el creciente calentamiento global, las dramáticas consecuencias de la sobrecarga de los bienes y servicios naturales indispensables para la vida (the Earth Schoot Day).

A estas amenazas se añade otra no menos peligrosa, ya señalada por varios analistas mundiales como los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglizt. Recientemente un economista ítalo-argentino, Robeto Savio, co-fundador y director general del Inter Press Service (IPS), ahora emérito, escribió un artículo que nos debe hacer pensar, con el título: Trump vino para quedarse y cambiar el mundo (ALAI-América Latina en Movimiento de 20 de junio de 2018).

En él afirma que Trump no es una causa del nuevo desorden mundial. Es más bien un síntoma. El síntoma de tiempos en que los valores civilizatorios que daban cohesión a un pueblo y a las relaciones internacionales, quedan simplemente anulados. Lo que cuenta es el voluntarismo narcisista de un poderoso jefe de Estado, Trump, que en el lugar de estos valores colocó, pura y simplemente, el dinero y los negocios. Son éstos los que definitivamente cuentan. Lo demás son perfumerías dispensables para el dominio del mundo.

El America first debe ser interpretado como sólo América cuenta, y sus propios intereses mundiales. En nombre de este propósito, ya preanunciado en su campaña, Trump rompió tratados comerciales con viejos aliados europeos, la Alianza del Transpacífico y abrió una arriesgada guerra comercial con su mayor rival a China, imponiendo recargos de importación de productos que suman miles de millones de dólares, además de cobrar tasas sobre el acero y otros productos a otros países como Brasil.

Es propio de figuras autoritarias y narcisistas hacer de menos a las legislaciones. Cuando les conviene, pasan por encima de ellas, sin dar mayores razones. Para Trump vale más la invención de «una verdad» que la verdad factual misma. Las fakenews son un recurso presente en sus twitters. Según Fact Schecker, desde que asumió la presidencia, ha dicho unas 3.000 mentiras. La verdad y la mentira valen para él en la medida que respaldan sus intereses. Curiosamente, venció los principales pleitos, y tiene la aprobación del 44% de la opinión pública, y del 82% de aprobación del Partido Republicano.

No tolera críticas, y se cercó si asesores súcubos que le dicen para todo «sí», bajo el riesgo de ser, si no, despedidos sumariamente.

Si es reelegido –lo que no es improbable–, el estilo de gobierno y la negación de toda ética pueden tornarse irreversibles. No olvidemos que Hitler y Mussolini también fueron elegidos y crearon sus mentiras, vendidas como «verdades» todo un pueblo. Podemos estar frente a un mundo marcado por la xenofobia, por la exclusión de miles y miles de inmigrantes y refugiados, por la afirmación excesiva de los valores nacionales en desprecio de los valores de los otros.

Tales actitudes, transformadas en políticas oficiales, pueden ser fuente de graves conflictos, cuyo «crecimiento» puede incluso amenazar a la especie humana. Cerca de 1300 psicoanalistas y psiquiatras norteamericanas denunciaron desvíos psicológicos graves en la personalidad de Trump.

Cómo será el destino de la humanidad, puesta en manos de un narcisista de este tipo, cuyo paralelo sólo se encuentra en Nerón, que se divertía asistiendo al incendio de Roma, con la diferencia de que ahora no se trata de un incendio cualquiera, sino del incendio de la entera Casa Común. Como es imprevisible y a toda hora puede cambiar de posición, nos preguntamos, entre asustados y aterrorizados, cuáles serán sus próximos pasos.

Que Dios, que se anunció como «el apasionado amante de la vida» (Sabiduría 11,24) nos libre de las tragedias que pueden ocurrir, dada la irracionalidad de alguien que anuncia «un solo mundo y un solo imperio» (el imperio norteamericano).


29 junio fecha para el recuerdo

junio 29, 2018
Pronto figuraremos en el Calendario de Hechos Históricos. No seremos los primeros en emanciparno, otros países lo hicieron antes.

1868.- Pío IX convoca el Concilio Vaticano I, que debía inaugurarse en Roma el 8 de diciembre del año siguiente.

1890.- Tratado franco-español por el que se reconoce a España un territorio en el Golfo de Guinea, actual Guinea Ecuatorial.

En 1893 se aprobó en Nueva Zelanda el primer sufragio femenino sin restricciones, gracias al movimiento liderado por Kate Sheppard. De todos modos a las mujeres sólo se les permitía votar pero no presentarse a elecciones. Las boletas femeninas de votación se adoptaron apenas semanas antes de las elecciones generales. Solo desde 1919 las neozelandesas obtuvieron el derecho a ser elegidas para un cargo político.

1900.- Comienza a regir la Fundación Nobel que otorga los premios de este nombre.

29 junio 1912.- Se inauguran en Estocolmo los V Juegos Olímpicos.

29 junio 1913.- El Parlamento noruego concede a las mujeres todos los derechos electorales.

29 junio 1917.- Se proclama la República Autónoma de Ucrania.

29 junio de 1976. Seychelles, grupo de 115 islas ubicadas en el océano Índico, al noreste de Madagascar, con una superficie total de 455 km2, se independiza del Reino Unido. Su capital Victoria, antigua sede del Gobierno Colonial de Reino Unido, es la única ciudad del archipiélago, ubicada en la isla Mahé y habitada por un tercio de la población.
29 junio 2018.

Los presos catalanes escogen cárcel ante el traslado inminente a Cataluña

junio 29, 2018

Tras la confirmación del procesamiento de los 9 encausados por el 1-O el Gobierno se ha apresurado a activar los mecanismos para que se produzca este traslado. Según el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, podría producirse en los próximos días.

Junqueras y Romeva solicitaron su traslado a prisiones catalanas el pasado mes de abril, petición que fue denegada por el juez que instruye la causa del 1-O, Pablo Llarena. Una vez confirmado por parte de Llarena que ya no realizará más diligencias que requieran la presencia de los procesados, se ha reactivado de nuevo la petición. Ha sido la primera en obtener la confirmación.

El Tribunal Supremo ha recibido tambien las peticiones de Jordi Sánchez, Jordi Cuixart, Dolors Bassa, Carme Forcadell, Joaquim Forn, Josep Rull y Jordi Turull.

Jordi Sánchez opta por Quatre Camins en La Roca del Vallès. Jordi Cuixart por Can Brians a Sant Esteve Sesrovires, en la Província de Barcelona, igual que Oriol Junqueras, Raül Romeva, Josep Rull y Jordi Turull. La ex presidenta del Parlament Carme Forcadell solicita Wad-Ras en Barcelona, Dolors Bassa por El Puig de les Basses en Figueres.

El President de la Generalitat de Catalunya Quim Torra ha asegurado: no es el acercamiento sino la libertad lo que se exige. Ellos mismos han pedido no ser moneda de cambio en ninguna negociación de la Generalitat con el Gobierno.

 

 


Nicaragua: Las banderas sandinistas siguen en alto. Marco A. Gandásegui h.

junio 28, 2018

En apenas 18 años, el siglo XXI de América Latina ha experimentado dos oscilaciones políticas de envergadura. En el pasado la región vivió cambios similares pero no de manera tan seguidas. El siglo XXI se inauguró con el triunfo (1998) del comandante Hugo Chávez en Venezuela. Siguieron Lula en Brasil, Kirchner en Argentina, Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, Lugo en Paraguay, Zelaya en Honduras, el Frente Amplio en Uruguay, el FMLN en El Salvador y el FSLN en Nicaragua. Hay que agregar a la Revolución cubana que celebraba más de 40 años de triunfos. Además, se instalaron en el poder partidos socialdemócratas en Chile, Perú, Costa Rica y República Dominicana. De hecho quedaron relativamente aislados los gobiernos conservadores de Colombia, Panamá y México. Para sorpresa de muchos la vieja correlación de fuerzas que enfrentaba a EEUU a un continente dividido políticamente y subordinado a las exigencias de Washington, parecía haber cambiado.

Quienes pensaban así subestimaron la capacidad de EEUU. De una vez puso en acción una agenda neoliberal para la región. Los llamados gobiernos de izquierda no eran socialistas, tampoco promovían revoluciones políticas. Todos tenían en común un programa que favorecía a los sectores sociales más marginados económicamente y reprimidos políticamente. La agenda de los gobiernos ‘progresistas’ quería erradicar la pobreza y promover la inclusión política. Las propuestas de desarrollo y democracia se volvieron las ofertas cotidianas.

EEUU no aceptó los cambios y movilizó todos los recursos a su alcance para destruir los experimentos sociales en la región. La primera tarea fue desatar la ‘guerra mediática’ que incluía tácticas psicológicas para tergiversar los programas de izquierda. La ofensiva consistió en declarar a los gobernantes progresistas enfermos mentales, en promover la idea de que eran ladrones y asesinos. Los medios más poderosos de EEUU citan a los Think Tanks financiados por el gobierno de Washington para desprestigiar a los gobernantes latinoamericanos. En segundo lugar, arremetían con un sistema judicial en contra de los líderes. Finalmente, lograban derrocar, desterrar, detener o eliminar a los gobernantes progresistas.

En la actualidad, la correlación de fuerzas entre los progresistas y los conservadores se ha dado vuelta y estos últimos se encuentran gobernando en la mayoría de los países de la región. Ahora son los países con gobiernos progresistas que se encuentran aislados. Es el caso de Venezuela y Bolivia, sobrevivientes de la ofensiva conservadora organizada por Washington. Cuba sigue siendo sometida a un bloqueo económico implacable.

También Nicaragua y El Salvador son países sometidos a las tácticas mediáticas de desestabilización. El caso de la patria de Sandino, merece un estudio a fondo (que no haremos aquí). Todas las tácticas utilizadas por EEUU en el Medio Oriente (la primavera árabe), en Europa oriental (las movilizaciones naranjas) y en Asia oriental (el movimiento de los paraguas) se están aplicando en Nicaragua. El gobierno sandinista de Daniel Ortega – llevado de la mano por EEUU – pactó con los gremios empresariales y la cúpula de la Iglesia católica, pensando que encontraría la fórmula para gobernar. Además, cometió el error de negociar un préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Algo parecido a un pacto con el diablo. Ortega logró el préstamo poniendo las jubilaciones a los pensionados como colateral. La protesta de los asegurados fue inmediata. Ortega canceló de una vez el pacto con el FMI. Sin embargo, EEUU ya tenía montada su estrategia. Desató en primera instancia una ofensiva de los empresarios y de la Iglesia católica. Enseguida movilizó a la llamada sociedad civil entrenada, financiada y armada por los Think Tanks norteamericanos.

Ortega fue cuestionado en todos los medios de EEUU, Europa y el resto del mundo. Más aún, algunos sectores de la izquierda latinoamericana, mencionados más arriba, se sumaron a las denuncias, pidiendo incluso la renuncia de quien fuera uno de los nueve comandantes sandinistas que derrocaron a Somoza. Una facción sandinista de oposición al FSLN también se unió a los sectores más conservadores de Nicaragua pidiendo la destitución de Ortega. Parecía un deja vu a la hondureña o brasileña.

El Grupo de Lima llevó el caso de Nicaragua a la OEA para denunciar al gobierno sandinista. Sus intenciones fracasaron ya que una amplia mayoría entendió que existía una conspiración y no una intención de resolver el conflicto en la patria de Sandino. El FSLN tiene que avanzar introduciendo las nuevas generaciones en la dirección del país para neutralizar a EEUU y sus enemigos internos.


MATX DE PALLASSOS. Darrer Cap de setmana del festival Circ Cric 2018.

junio 28, 2018

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