Cuidar la ciudad y su historia: Elaine Caballero

Incansable como siempre Eusebio Leal amigo de hace muchos años, persiste en su noble labor de preservar el Patrimonio cultural-artistico de la Habana. Aprovecho este articulo de Elaine Caballero para hablar de aquella hermosa ciudad y de Eusebio al que admiro y conozco desde mi primer viaje, en el que trabé amistad con Fidel Castro de la mano de Guayasamin.

El Historiador de la Ciudad de La Habana, el Doctor Eusebio Leal Spengler, sostuvo un encuentro con arquitectos, ingenieros y técnicos la empresa Restaura y con profesionales de la Dirección de Inversiones de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH), en la mañana de este viernes 18 de enero. La cita tuvo lugar en el Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba Europa, antiguo Palacio del Segundo Cabo, donde el Historiador como mecenas del patrimonio habanero y cubano ofreció razones convincentes para realizar un trabajo decoroso, orientado fundamentalmente a conservar y restaurar la arquitectura de la capital.

La OHCH en su visión emancipadora de servir como puente para la educación y el conocimiento ha desarrollado significativos proyectos de salud, educacionales y sociales en beneficio de niños, jóvenes y personas de la tercera edad.

Uno de los más importantes es las escuelas taller extendidas “a todas las ciudades patrimoniales. Una experiencia que ha sacado del desempleo y la añoranza por encontrar un espacio en la vida a cientos de jóvenes, miles de jóvenes, solamente en La Habana casi 4 000”, precisó el también Maestro Mayor del Colegio universitario de San Gerónimo y Profesor Titular de la Universidad de La Habana, categoría docente superior recibida en el aniversario 291 de la emblemática Casa de Altos Estudios.

Gracias a la labor humanitaria de la OHCH, liderada por el Doctor Leal, “hoy miles de personas tienen un techo nuevo (…). Solamente en el malecón, salvados de las ruinas, más de 700 núcleos familiares. Y solo en una calle en Lamparilla en el conjunto de viviendas que se han levantado, incluyendo el asilo o la residencia protegida de la tercera edad. Son cientos de personas las que han obtenido el amparo y el techo”, explicó.

En ese sentido, se han creado centros de salud en la parte más antigua de la capital como el hogar materno infantil, el centro de niños discapacitados General de División Senén Casas Regueiro, el Centro de Salud Mental, las residencias protegidas de la tercera edad, entre otros espacios que deviene en sitios imprescindibles para los habitantes de la localidad.

El encanto de La Habana resulta tan impactante que a veces hasta el propio Historiador se cuestiona qué es lo más atractivo ante sus ojos, si la ciudad “ortodoxamente creativa, o con todos los rasgos del mundo musulmán, del mundo de la España del Sur y con sus innegables influencias de tantos estilos”.

Como estudioso incansable de la otrora Villa de San Cristóbal, Leal asegura la existencia de tres grandes momentos de la ciudad: la colonial; la neoclásica vista en El Templete, los grandes palacios, las portadas barrocas descritas por Alejo Carpentier y el antiguo Palacio del Segundo Cabo y otras edificaciones; por último, podemos advertir “la ciudad imaginativa, donde se sintetiza todo y se forma en eclecticismo, lo que más nos gusta y seduce”.

Otros inmuebles de singular belleza se localizan en Centro Habana, caracterizada por “una arquitectura de esplendorosa síntesis de todo aquello, que a lo largo del tiempo gustó a los habaneros y a los cubanos”, precisó el Historiador.

Si en los tiempos actuales “La Habana puedes ser más compleja”, al mismo tiempo “es más representativa”, agregó.

El doctor Leal no olvida a sus maestros de obras, Pilar Alonso y Virginio Martín Acosta, quienes le legaron valiosas lecciones puestas hoy en práctica en su escenario de acción: el Centro Histórico habanero y en donde quiera que su mano y pensamiento ejecuten algún proyecto.

Su visión sobre las condiciones imprescindibles de un hogar son determinantes: “La Oficina siempre se ha opuesto a construir algo en lo que la gente no pueda vivir, a construir cuevas (…)”.

En su intervención alertó también sobre la necesidad de trabajar en equipo y con respecto a la restauración del Capitolio, obra de gran monumentalidad, y en especial su cúpula expresó: “en el momento en que esa cúpula esté dorada y vuelva a encender la linterna que de niño vi, entonces habremos alcanzado un momento grande en nuestro trabajo”.

Junto con el Capitolio se han restaurado además el Teatro Martí, la Escuela Rafael María de Mendive, entre otros sitios y centro educacionales como Vietnam Heróico, Quintín Bandera, Mariano Martí, Ángela Landa.

La visión de Leal sobre la importancia de la instrucción es determinante: “hombres recogerá quien siembre escuela”.

Posteriormente, el Historiador habló del compromiso permanente de la Oficina con la sociedad.

“¿Qué nos espera por delante?”, añadió. El reto reside en construir nuevas viviendas, pero no en las inmediaciones de la ciudad, sino “utilizando los edificios cuyas estructuras se conservan todavía en pie”.

Como mensaje final instó a los especialistas a trabajar con entusiasmo. Las razones son más que suficientes: La Habana y su historia lo merecen.

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