Patio de colegio. Congreso de los Diputados. Beatriz Talegón

Ayer tuve el honor de poder estar en el Congreso de los Diputados, observando en primera persona cómo se producía el inicio de esta XIII legislatura.

He de ser sincera: aquello parecía un patio de colegio. Era interesante ver la diversidad que ocupaba las bancadas de los escaños: desde quienes parecía que iban de boda, hasta quienes pasaban olímpicamente de la “etiqueta parlamentaria”. Un reflejo interesante de la España que puede contemplarse por la calle. Sin embargo, hubo muchas cosas que me llamaron la atención.

Todo el mundo hablaba ayer del diputado de Burgos que tuvo que hacer de Presidente hasta que se constituyó la mesa. La viva imagen de Valle-Inclán. Sus frases para intentar que Sus Señorías se comportasen con un poco de orden parecían, efectivamente, del siglo XIX. Y en ese escenario, entre ujieres y urnas de madera del siglo pasado, resultaba todo un tanto curioso.

¿En serio es necesario nombrar a todos los diputados y diputadas para que acudan a introducir una papeleta en una urna? ¿De verdad no es posible votar a través de un sistema informático que les permita elegir el nombre de las personas a las que quieren votar para presidir la mesa, para ser vicepresidentes y secretarios de la misma? Es increíble que tuviéramos que dedicar una mañana entera para semejante espectáculo.

Por si fuera poco el arcaico sistema de votación, además, tuvimos que contemplar cómo sus Señorías no eran capaces ni siquiera de autoorganizarse para acudir y volver a sus escaños de manera ordenada, sin amontonarse y generar “trombos”. Resultaba cómico ver el panorama.

Además, hay que señalar que el hemiciclo es, en realidad, mucho más pequeño de lo que parece ser por la tele. Es la primera sensación que uno tiene cuando se encuentra allí. Por lo tanto, sería muy sano tratar de buscar maneras efectivas y eficaces para evitar perder el tiempo, gestionar la participación de manera más dinámica y garantizar seguridad en los procedimientos.

Otra cuestión interesante es ver cómo sus Señorías madrugaron para ocupar los asientos que más tiro de cámara tienen. No había por el momento un orden establecido, y por lo tanto, las bancadas se ocupaban más o menos siguiendo las preferencias de cada cual, y atendiendo al principio de: el primero que llega, se queda la silla. Por eso precisamente podíamos ver a los de Vox sentados justo detrás del Presidente del Gobierno (la bancada de la primera fila está reservada para los miembros del gobierno, y por eso los sillones son distintos). Sabían bien esta cuestión los líderes de la formación verde, sabiendo que cada vez que la cámara apuntase hacia Sánchez o hacia cualquier miembro del gobierno, estarían saliendo en el plano. Ya vendrán los repartos de escaños más adelante y podremos observar a quién envían arriba, lejos, fuera de tiro de cámara.

Es curioso que no se hayan planteado que para la sesión inicial, quizás sería interesante que los diputados ocupen los escaños en orden alfabético, ya que después pretenden llamarles para ir a votar. Sería una idea. Igual que la de votar a través de un sistema telemático que facilite el trabajo parlamentario.

La presencia de presos en el hemiciclo ha sido, sin duda, la imagen más brutal de hoy. Jordi Sánchez, Oriol Junqueras, Josep Rull y Jordi Turull han estado custodiados por agentes de paisano que les vigilaban en todo momento. Incluso, si alguno necesitaba acudir al servicio, como ha ocurrido, han sido escoltados por los agentes. Estamos hablando de personas que a día de hoy no han sido todavía juzgadas, que han obtenido cientos de miles de votos y que además, lo han hecho con todas las dificultades imaginables. Por no hablar, claro está, de la indecencia que han demostrado tenerles personajes como Albert Rivera o Inés Arrimadas, cuyas miradas de odio y desprecio eran realmente lamentables.

Lo peor, sin lugar a dudas, han sido las faltas de respeto hacia aquellos diputados que, a la hora de acatar la Constitución, han decidido hacerlo a su manera. Los abucheos a quienes no se han limitado a un “juro” o “prometo”, son muestra del retroceso que está sufriendo este país. Habría que explicarle a esta panda de abucheadores que hace ya mucho tiempo que algunos diputados actúan en línea con su conciencia a la hora de tomar posesión de sus cargos, y nunca ha pasado nada. Los golpes en la mesa, los abucheos, los gritos e insultos son muestra de una lamentable y enferma democracia.

En definitiva, como ciudadana española me avergüenza profundamente lo que he visto hoy. La guinda del pastel se la doy a Alberto Carlos Rivera, que pretendía quejarse por la libertad de expresión de los diputados. Que pretendía prohibirle a la gente decir que había presos políticos en la sala. Se cree Rivera que aquí le va a funcionar su juego. Me ha alegrado comprobar que Meritxell Batet le ha parado los pies. Ya sé que no podemos esperar mucho del PSOE, pero por lo menos, ha comenzado poniendo en su sitio a un hombre que ha demostrado haber perdido la poca cultura democrática que tenía hace seis años cuando apareció en Madrid para hablarnos de juego limpio.

Me ha gustado ver a Iglesias charlando y saludando a los presos políticos. Me ha gustado ver muestras de fraternidad con ellos por parte de distintos diputados. Me ha encantado comprobar que cada vez hay más representantes que quieren cambiar la Constitución, que denuncian las irregularidades y los abusos del sistema. Me ha gustado ver a Turull, Rull, Sánchez, Junqueras con una enorme dignidad. Me ha gustado saber que son diputados y que a mí, aunque no les haya podido votar, me representan.

Espero que el PSOE esté a la altura de las excepcionales circunstancias. Los españoles demócratas no queremos ver insultos, ni pataletas, ni caras de odio entre diputados. No queremos ver a gente inocente en la cárcel. Esperamos que la política sea algo más que un patio de colegio.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: