Nos encontramos ante el mayor brote de listerosis que se ha producido en España. Y de momento, por lo que parece, es imparable. Por el momento, en Andalucía ya se han registrado 161 personas afectadas por listeriosis mientras se escriben estas líneas. Una cifra que ha aumentado en 29 casos en las últimas 24 horas.

En Castilla y León se han confirmado dos casos (Salamanca y Segovia). Sumando los afectados en todos los territorios, la cifra actual es de 175 personas infectadas.

La Junta de Andalucía ordenó el pasado miércoles la retirada de los productos de la empresa que había comercializado la carne mechada contaminada, Magrudis. El Ministerio de Sanidad, por su parte, alerta para que no se consuman los productos que puedan tener los consumidores en sus casas. Concretamente se refieren a chicharrón andaluz, lomo al Jerez, lomo al pimentón y lomo casero al pimentón.

Desde el Ministerio de Sanidad se ha tenido que avisar también a organismos internacionales, por si pudieran identificarse casos de listerosis en otros países.

En Diario16 hablamos con Ana Fuertes, directora de Industria de bioMérieux Iberia, sobre la listerosis para aclarar algunas dudas que pueden surgirnos a quienes, como consumidores de productos que pudieran estar contaminados, nos surgen.

P.- ¿Qué es la listeriosis/ en qué consiste?

R.- La listeriosis es una enfermedad debida a la infección producida por la bacteria Listeria monocytogenes. El paciente la contrae, generalmente, por el consumo de alimentos que contienen la bacteria viva responsable de la enfermedad.

P.- ¿Qué es exactamente lo que está sucediendo? 

R.- Personas con síntomas de listeriosis han acudido a los centros de salud y entre todas estas personas se ha encontrado una relación común, el consumo de esta carne mechada.

Cuando se ha visto esta relación, el producto ha sido retirado del mercado. El hecho de que sigan apareciendo casos puede ser debido a que hay afectados que se encuentran dentro del periodo de incubación, que es variable y puede durar hasta 70 días. Además, el producto tiene una caducidad larga, es decir, a pesar de la alerta y de las diferentes comunicaciones en medios, puede ser que haya personas que tengan este producto en sus hogares y lo sigan consumiendo.

P.- ¿Cómo es posible que se haya contaminado la carne?

R.-Hay diferentes vías de contaminación.

Las empresas tienen instaurado un modelo de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP o Hazard Analysis and Critical Control Points), proceso sistemático y preventivo que les permite detectar los puntos críticos que, en su fabricación, pueden afectar a la seguridad del alimento que fabrican.

De ahí la importancia ahora de la investigación que se está llevando a cabo en la empresa para determinar las causas y los puntos de la contaminación.

P.- ¿Quién es el responsable de lo que está sucediendo, qué ha fallado? 

R.-Todavía es muy pronto para depurar responsabilidades. Se está a la espera de la investigación que se está llevando a cabo por las autoridades y la propia empresa para determinar qué pudo fallar y provocar el brote de listeriosis.

P.- ¿Cuáles son los síntomas, los cuidados que han de tener los consumidores?

R.- Es importante mencionar que hay poblaciones con más riesgo de sufrir esta enfermedad y son las mujeres embarazadas, ancianos y personas inmunodeprimidas, es decir, aquellas que tienen el sistema inmunitario débil, por ejemplo, aquellas que sufren cáncer o diabetes.

Los síntomas son: fiebre, vómitos y diarrea, dolor de cabeza y dolor muscular. La infección puede extenderse a través del sistema nervioso dando lugar a otros síntomas como pérdida del equilibrio, dolor de cabeza o confusión, y puede desembocar en septicemia, meningitis o abortos.

Si cualquiera de las personas que han consumido esta carne sufriera estos síntomas debería acudir inmediatamente al centro de salud.

Los alimentos donde se puede encontrar este microorganismo son principalmente los productos de origen animal crudos, las leches sin pasterizar y quesos fabricados con leche cruda.

Las medidas que los consumidores pueden llevar a cabo en el hogar son cocinar adecuadamente carnes y pescados, no consumir leche que no haya sido sometida a un tratamiento térmico, lavar muy bien los alimentos que se consumen crudos como frutas y verduras y separar en las neveras los alimentos cocinados de los crudos. También es muy importante evitar las contaminaciones cruzadas en las cocinas, que se producen por manipular alimentos crudos y no lavarse las manos o usar utensilios en alimentos crudos y posteriormente en productos cocinados o preparados que se van a consumir directamente sin ningún otro tipo de tratamiento.

P.- ¿La manera de evitar este tipo de cuestiones?

R.- Este microorganismo es muy conocido por la industria alimentaria, de hecho, está legislado en normativas europeas y la industria alimentaria y los laboratorios lo analizan habitualmente.

Estas normativas europeas recogen también la obligatoriedad de que las empresas adopten el modelo mencionado de HACCP que les permite detectar aquellos puntos críticos que pueden afectar a la inocuidad de los alimentos para establecer controles y minimizar los riesgos.

Por otra parte hay controles oficiales que se llevan a cabo en todas las fases. Se trata de actuaciones programadas de vigilancia y controles aleatorios de alimentos y establecimientos.

Y también las empresas como bioMérieux trabajan para desarrollar métodos más rápidos y más sensibles para la detección de estos microorganismos.

Es importante también mencionar la importancia las redes de alerta, fundamentales en la comunicación a los consumidores y en la retirada del producto del mercado para evitar la propagación de esta enfermedad y la aparición de nuevos afectados.