Diálogo en cuarentena. La pandemia no es una vaquera. Iván Padilla Bravo

Cualquier tema de interés colectivo o noticioso, puede servir de punto de partida para la ficción cinematográfica. Hollywood es especialista en contar para convertir sus temas en sentido común y moldear falsa conciencia.

El mundo hollywoodense constituye un poderoso aparato ideológico para el sustento de la hegemonía del capitalismo en el mundo entero. Obvio que no estoy diciendo nada nuevo.  De allí que la industria del cine tenga una poderosa vigencia que ni la velocidad e impacto de la imagen electrónica y su transmisión informática haya podido superarla hasta el presente.

Los amos del mundo lo saben, lo utilizan y lo fortalecen. Sus voceros, en especial desde la Casa Blanca y el Departamento de Estado, cuando cumplen funciones gubernamentales y «parecen» estar haciendo el ridículo o comportándose como «locos», créanme que no es así.

En su turno, por ahora vigente, Donald Trump ha recurrido, de manera directa o indirecta, a la «gaveta» de imágenes donde la ideología colectiva almacena su «sentido común programado». Y aquí quería llegar. Cuando Trump casi coloca ante las narices del mundo un cartel que dice «WANTED», coloca la imagen del presidente venezolano Nicolás Maduro y ofrece por su captura «vivo o muerto» la cantidad de 15 millones de dólares en recompensa, él está acariciando en su mente a un vaquero a quien representa, desafiante, tras las puertas batientes de un botiquín o cantina, donde se refugia tomando el trago de los bríos, al tiempo que acaricia el par de pistolas atadas a su cintura.

Imágenes, bloqueo, saqueo, sanciones, amenazas y amagos de guerra contra Venezuela, también contra Cuba y Nicaragua entre otros pueblos nuestroamericanos, forman el western explosivo, de forma letal y en plena viralidad, que hoy se llama Coronavirus o Covid-19, en los términos de la guerra bioquímica convertida en pandemia.

Lo cierto es que la molécula creada por los amos del mundo con la denominación de  Covid-19 se hizo realmente viral y prolifera por el mundo apagando pulmones de la humanidad, hasta en el mismísimo territorio gringo.

Se cumplen los planes terroristas del gran capital para eliminar gente sin el ruido atronador de bombas y misiles, mientras procuran fortalecer sus riquezas acumuladas en las pocas manos de quienes anualmente se reúnen en esa metáfora de dominación conocida comunicacionalmente como Club Bilderberg.

La pandemia por Coronavirus no es una vaquera, no es un western gringo para exhibirse en pantalla. Ahora mismo se está proyectando la «película» de lo real, en el mundo entero, exterminando vidas y amenazando con acrecentar su número de víctimas.

Entre tanto, el sheriff temporal de este western 2020, ese actorcillo genocida llamado Trump, se sienta supremacista en «la silla turca» del cerebro de la humanidad alienada que aplaude sus pretensiones de  invadir a Venezuela y acabar con nuestra Revolución Bolivariana.

Lo único que podemos decirles a esta hora, yanquis de mierda, es que aquí no comemos amenazas ni peliculitas. Aquí hay un pueblo firme y resteao, dispuesto a resistir, luchar y vencer con la furia que sea necesaria. Y, ténganlo por seguro, ¡Venceremos!

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: