Grifols. Gracias

agosto 26, 2020

La caverna mediática española oculta el éxito de una empresa independentista contra el Covid-19. José Herrera

La multinacional catalana Grifols muy comprometida con el independentismo, ha comenzado la semana con alzas próximas al 4% en la bolsa en lo que representaría su mayor escalada desde el pasado mes de abril. Esta empresa que ha demostrado estar a favor del Procés, especialista en hemoderivados, enmienda así su mala racha reciente, al calor de las informaciones provenientes de Estados Unidos sobre el tratamiento con plasma del Covid-19.

La noticia, según recuerda en España el Economista hizo resurgir a las acciones de la compañía catalana, que en 2019 obtuvo un 66,5% de sus ingresos en el país norteamericano, desde la zona de mínimos -no vistos desde junio de 2019- en la que estaban hundidas pese a que el sector farmacéutico es uno de los ganadores de la crisis de la pandemia de coronavirus, junto al tecnológico de-una-empresa-independentista-contra-el-covid-19

La farmacéutica Grifols es la única empresa del Ibex-35 que no cambió su sede social de Catalunya durante el 1-O a pesar de las amenazas del mismo rey de España, Felipe VI, que hizo toda una ronda de llamadas para presionar a las grandes compañías catalanas porque «se fueran» de Catalunya.

Víctor Grifols Roura, presidente de Grifols. Foto: Reuters.

Es conocido que la familia Grifols (que no todo su conglomerado de empresas, algunas con sede en Irlanda) simpatiza con la independencia de Catalunya. Quizá por este motivo, por ser una empresa «traidora» a la patria española, la caverna mediática mesetera no ha hecho noticia o no ha tratado como toca el éxito de esta empresa catalana en la lucha contra la pandemia del coronavirus.

El mismo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacía ayer un anuncio apoyando al tratamiento con plasma de la que Grifols es una experta y que se ha aprobado por la FDA del país norteamericano, una noticia bastante importante que ha pasado sin pena ni gloria en España.

Hay que recordar que hasta la españolisima Alicia Koplwitz ha entrado en Grifols al invertir 1,56 millones en el capital de la compañía farmacéutica a través de su sociedad de inversión colectiva (sicav), Morninvest, en el segundo trimestre del año, cuando coincidía la expansión de la pandemia de coronavirus y el estallido de la crisis.


¿Conformidad?

agosto 25, 2020

Afirmaba Jonh Fitzgeral Kennedy a quién siempre admiré: La conformidad es el carcelero de la libertad y el enemigo del crecimiento. Realidad tangible, se puede constatar. Demasiada conformidad a favor de quienes ostentan poder y capacidad económica para “comprar” pensamientos y voluntades.

¿Por qué aceptamos todo sin averiguar los por qué? Nos venden lo que conviene en cada minuto, ahora con la Pandemia nos mantienen aterrorizados. La vida es para vivirla, cada cual según su pensamiento, su disciplina, sus posibilidades. NO las desaprovechemos. Caminemos junto a quienes nos rodean y animan en el empeño de vivir. ¡NUNCA sometidos!

Tengo la suerte de vivir cerca del bosque, con plantas, hierbas, y cardos. ¡Pura maravilla!


¿Lograran los gringos democratizar a Venezuela?

agosto 24, 2020

Diálogo en cuarentena. Iván Padilla Bravo

Sin dudas que lo seguirán intentando. Sus propias torpezas les han dejado soltar algunos de sus planes para ejecución temprana en este cercano septiembre (septiembre de  La Moneda, 1973 y también septiembre de Torres gemelas, 2001).

Por cierto, el verbo «democratizar» me recuerda mucho al compañero Carlos Lanz, desde los años 70, en la -para entonces- prisión militar del Cuartel San Carlos, en Caracas, quien, con un fino sarcasmo, aludía a los cuerpos represivos y «aparatos ideológicos del Estado» (Louis Althusser) imponiendo a la humanidad su concepto de «democracia» como eufemismo para intentar ocultar la real dictadura del capital.

Por cierto -discúlpeseme la digresión temática- el camarada e intelectual orgánico venezolano, Carlos Lanz, continúa desaparecido desde hace más de 15 días y nadie quita de mis pensamientos que ha sido víctima de un proceso de  «democratización» orquestado por los amos del mundo, la CIA, el sicariato narcoparamilitar de Colombia en connivencia con el Gobierno de Duque y la recalcitrante y apátrida «oposición» venezolana. Así que aprovechó de exigir aquí -antes de continuar- la aparición inmediata del camarada Carlos Lanz Rodríguez.

Girábamos entonces en torno al verbo «democratizar» y recordándonos al compañero Lanz refiriéndose a la aplicación del mismo al campo de la educación. Decía Carlos que los amos del mundo, a través de la llamada Revolución Francesa, una «revolución» eminentemente burguesa, son quienes de  verdad verdad colocan a la «educación» al alcance del pueblo. Es decir, la democratizan.

En procesos políticos nuestroamericanos también hemos observado (o padecido) gobernabilidades «democráticas» al estilo del llamado «puntofijismo» venezolano, durante más de 40 años continuos (elecciones quinquenales mediante) de «alternabilidad», mientras el resto de los países de la región eran diezmados por dictaduras fascistas al estilo de las de Pinochet, Strosner o Videla, para nombrar tan sólo algunas, bajo la vigilancia de la Operación Cóndor.

En pleno 2020, el asiento formal de la democracia y la democratización, que imponen en el mundo sus amos mediante el poderío del capital, en suelo estadounidense, se «disputan» internamente si seguirá gobernando Trump para un nuevo período o si llegó la hora del reemplazo «democrático» del mismo.

Lo cierto es que, en medio de todo ese cuadro «democratizador» del planeta, todo tiene que ver con todo y Bielorrusia, China, Libia, Brasil o Bolivia (está muy cerca y vigente la democratización del Gobierno del hermano indígena Evo Morales), por nombrar tan sólo unos de los que han sido o están en plena  democratización imperialista.

Venezuela sigue en la mira democratizadora yanqui-sionista mientras gobiernos sumisos en el vecindario de nuestro país hacen su tarea de mercenarios a bajo costo.

Septiembre es un mes muy importante para los planes imperiales de los amos del mundo. Venezuela es indoblegable pero la amenaza es cada vez más cierta. Es la hora de la unidad de las y los revolucionarios, de las y los patriotas. Absolutamente nada debe distraernos, nada debe alimentar «odios mellizales» (otro concepto, éste, muy querido y utilizado también por el camarada Carlos Lanz): dividirnos, vacilar o distraernos es perdernos.

Así que ante la interrogante si lograrán los gringos democratizar a Venezuela, la respuesta la da y debe dar la unidad del proletariado,la unidad de nuestro pueblo, la unidad de l@s patriotas. ¡Unidad, unidad y más unidad!, como nos enseñó el Comandante Chávez, para alcanzar la victoria plena.

¡Chávez vive! ¡La lucha sigue!

Ilustración: Iván Lira


Doble invención. Júlio Cortázar

agosto 23, 2020

Cuando la rosa que nos mueve

cifre los términos del viaje,

cuando en el tiempo del paisaje

se borre la palabra nieve,

habrá un amor que al fin nos lleve

hasta la barca de pasaje,

y en esta mano sin mensaje

despertará su signo leve.

Creo que soy porque te invento,

alquimia de águila en el viento

desde la arena y las penumbras,

y tú en esa vigilia alientas

la sombra con la que me alumbras

y el murmurar con que me inventas.


20 anys sense la Pimpa

agosto 22, 2020

Avui fa vint anys que la tieta Teresa, la Pimpa, com li deien meus fills, ens va deixar. Em va fer de mare des que jo tenia 7 anys fins que em vaig casar amb l’Oriol Muntanya quan en tenia 18.

Els meus pares -sempre he pensat que instigats per la iaia Margarida-, em van portar a viure amb ella i el tiet Josep el seu marit a Granollers, no tenien fills. Jo era la gran de quatre germans.

Era el Curs 1944/1945 que vaig començar anar l’ escola Vedruna de les Germanes Carmelites a Granollers.

Vivíem en una casa dins la zona de la Fàfrica Roca-Umbert, la que conserva encara la xemenia, únic reducte, al Carrer Josep Umbert de Granollers. El meu oncle n’era el Director. Allà vaig crèixer…


Costa escriure,

agosto 21, 2020

pensar sense plorera, mirar endavant. La vida és un gran plor, com canta Raimon…

Seguim caminant, sabem que hi ha molt a fer, molt a evitar. Busquem,  trobem el camí encertat,  recuperem  la joia de viure:  harmonia i serenitat prop dels que estimem i, d’aquells que ens necessiten.

El Confinament ens fa feréstecs, delerosos d’escoltar la veu d’amics i parents encara que només sigui via telefònica.

Intento trucar als que estan com jo, de quintes superiors i necessiten sentir a prop els amics. És reconfortant per ambdues parts la seva i la meva.

Tindrem molt a festejar quan acabi aquest tràngol. Caminarem i revisarem els nostres pobles i ciutats, els nostres racons preferits suara prohibits.  Beurem a la salut dels que hem perdut per la maleïda pandèmia, tots en tenim. Els brindis els arribaran on es trobin, més amunt o més avall, escoltant els nostres clams.


Si és hora de mort, la medicina és a l’hort.

agosto 20, 2020

No he trobat aquest refrany en cap referència, però es repeteix.  És del Bages, la meva terra. I quanta raó, quan és l’hora assenyalada ningú no  se n’escapa. Me’ l va repetir una de les meves germanes i el trobo veraç. Triar dia hora i lloc? No crec arribi mai Ni ganes. Millor sigui per sorpresa, ningú no la vol a prop. Vet aquí la referència de la dita: la medicina és a l’hort… Avui no hi ha horts. A la gent de la meva generació ens va tocar viure temps complicats, però, saben? érem feliços amb poca cosa. Recordo els meus primers set anys de vida i els posaria com exemple de felicitat total. Ni cine ni teatre ni piscines ni vestits de marca. Jugar al carrer, banyar-nos al riu o a la riera, estrenar un vestit de roba aprofitada, d’algú a qui ja no li anava be.

   Segur que els que així pensem/obrem, podem tenir gran rol per millorar la conducta d’aquesta societat consumista que entre tots hem deixat que fes ús de les nostres vides per no saber dir  no quan calia i és urgent fer-ho. Hem d’ajudar a preservar la natura davant dels riscs anunciats. Tampoc no hem de permetre que mentre alguns s’ofeguen amb diners, altres no tenen ni per a fer un mos… Hem de descobrir, en tots els moments feréstecs que ens arriben, allò que suposen de positius, malgrat no ens ho sembli: contactes amb persones que desconeixies i veus la seva manera de fer solidària en silenci. Estar prop d’aquells que necessiten suport però no gosen dir que es troben sols, o que els falta l’indispensable, o que no poden sortir a comprar o caminar per no tenir qui els acompanyi. Cal ser el seu suport sense fer soroll, la bona feina ha de ser secreta, per la teva satisfacció i prou.

   El pecat del segle XXI més sovintejat és l’oblit. Quan algú triomfa públicament, les mosques l’envolten. El senzills i de major edat No interessem a ningú. Hi ha una paraula que m’agrada pronunciar humanitat. Era freqüent sentir-la de la boca de l’amic suara desaparegut Pere Casaldàliga,  pou de saviesa, d’amor, de generositat, com mai he trobat a ningú més. La seva senzillesa i bonhomia era com un glop d’aigua fresca quan estaves amb ell a la prelacia de Sâo Félix do Araguaia, aquella caseta senzilla on l’habitació de Dom Pedro ni tan sols no tenia porta. El seu exemple ens ha colpit i encoratjat a tots els que hem tingut la sort d’estar prop seu.

   Tornant a l’enunciat d’aquestes lletres: ningú no sap l’hora de la seva mort. Hem de viure de forma digne perquè, quan arribi, i el metge sigui a l’hort, ens trobi endreçats després d’haver viscut com correspon als sers humans: folrats de dignitat i d’honradesa, sense enveges, embafats sí d’amor i de servei envers aquells que truquen a la porta i també aquells que no gosen fer-ho però els fa falta la nostra ma, la nostra abraçada. No els la neguem!

I avui recuperem les Menges per a la nova normalitat: arròs a la cubana. -I consti que a Cuba ningú el coneix-.

INGREDIENTS. Un ou i un plàtan per comensal, dos grapats d’arròs  per cap, una ceba i salsa de tomàquet (jo la faig sempre natural).

   Sofregirem la ceba laminada a foc suau uns 20 minuts. Afegirem aigua segons sigui la quantitat d’arròs i, quan arrengui el bull , tirarem l’arròs 18 minuts i a escórrer. Farem els ous ferrats que col-locarem al plat dels comensals. A la mateixa paella fregirem els plàtans que posarem prop de l’ou. Amb un got, fer motllos d’arròs i els hi sumarem . I per a la salsa de tomàquet: netejarem i trossejarem tomàquets dels que anomenen de penjar i els posarem en un atuell fondo amb oli, una ceba laminada, sal, pebre i sucre. Li cal foc suau uns 30 minuts. Llesta la cocció, xafem la salsa amb una batedora i ho colem. Llest!


I els presos i exiliats què?

agosto 20, 2020

Fa un any que un grup d’amics procedents de diferents punts de la geografia: Barcelona, Calaf, Moià, Artés, Manresa, Sant Cugat, l’Ametlla del Vallès vam fer un dejuni de tres dies -només preniem aigua- a Rocafort del Bages a l’antiga Rectoria Casa Santa Maria de les orenetes, per reclamar-exigir l’alliberament dels nostres presos polítics i el retorn a casa dels exiliats.

Records d’un entranyable espai de conversa, alguns no ens coneixíem. Debats, caminades, trobades amb la gent del poble, poble que, quan jo era petita, hi anàvem a passar el mes d’agost amb els avis materns.

Tres dies pel record moguts per l’esperança: que els presos fossin alliberats i els exiliats tornessin a casa amb llurs families. I, què ha passat? On som?

Tot segueix igual, les families enyorades, els que ho han mangonejat a les ordres del govern que tot ho mana des de Madrid, fent l’orni.

I nosaltres?

Des de casa sotmesos per la pandèmia, tampoc fem accions que instin a l’alliberament.

Podries ser tu, els teus fills, els teus pares, jo… Mobilitzem-nos per tal que recuperin la vida, la llibertat, la familia, els amics, i que, els responsables rebin el càstic merescut, al menys, similar al que han patit i pateixen els nostres amics.

El seu pecat? Ser catalans….


NO más delito de silencio

agosto 19, 2020

Educación, Libertad, responsabilidad: herramientas básicas, elementales para construir el futuro que anhelamos. No olvidemos que somos seres humanos, libres, con capacidad para crear, para no aceptar dogmatismos de nadie, prestos a construir nuestro mañana.

Solo será nuestro si lo trabajamos con fervor, unos y otros, sin discriminación. Nuestras capacidades son distintas, si las recopilamos, el resultado será beneficioso para la Humanidad enferma, se diria que con dolores de parto ante un mañana incierto que solo unidos, podemos dibujar y consolidar.


Cien mil vidas que no importan. Emir Sader

agosto 18, 2020

cementerio.jpgFoto: AFP

¡Cien mil vidas! Los números ya parecen decir poco. Cada día, durante varios meses, mueren más de mil brasileños. Más de 30 mil al mes. Por lo menos un brasileño muere por minuto. Todos hemos sido considerados una manada, números insignificantes, víctimas de una “gripezinha”. ¿Cuál de nosotros morirá hoy? Quién va a morir mañana? ¿Cuántos llegarán vivos al final de este maldito año 2020?

¿Cuántos quedarán incluídos en las estadísticas reveladas diariamente por el Jornal Nacional de TV Globo como “venidos a óbito”? ¿Cuántas provincias estarán en color rojo? ¿Cuántos sobreviveremos?

No importa. Lo que importa es que quien asaltó la presidencia con golpes de estado de fake news, y sus hijos, estén a salvo de procesos, condenas, arrestos.

No importa. Importa que el ministro de Economía Paulo Guedes continúe el proceso de dilapidar activos públicos, privatizándolos para las empresas extranjeras. Lo que importa es que el sagrado techo límite de gastos se mantenga. Más importante es que las Bolsas de Valores de San Pablo, Nueva York y Londres respondan positivamente.

Importa que las fuerzas armadas sigan ocupando miles de puestos gubernamentales, para darle “credibilidad” o al menos capacidad de imponer el orden desde arriba.

Es importante que el Ministerio de Salud ya no sea fuente de crisis para el gobierno, que prevalezca el orden militar sobre las decenas de miles de cadáveres de brasileños muertos, desde que los miitares han ocupado ese ministerio desplazando personal de salud extremadamente competente con los que cuenta Brasil.

Importa que reine la paz de los cementerios también en el ministerio de salud.

Importa que la gente tenga más armas. Más armas y menos libros. Más armas y menos música. Más armas y menos películas. Más armas y menos libros.

¿Cómo vamos a despertar y ver eso?

Brasileños asesinados por la pandemia, sin apoyo gubernamental para seguir vivos. ¿Alcanzan 100.000? Nuestros ojos serán ahogados por las lágrimas, seremos llevados por la ira y el regaño a quienes descuidan el tamaño y la existencia misma ¿del virus?

Lloramos copiosamente, indefensos, sabiendo que detrás de esos 100.000 se encuentran 100.000 vidas, 100.000 hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, negros, niños. 100.000 brasileños como yo, como los otros, que mantienen la esperanza de no ser atacados por el virus, de sobrevivir, de salir vivos de los hospitales, de encontrarse con sus parientes, sus seres queridos. Sus madres, sus padres, sus hijos, sus novias, sus amigos.

100.000 madres y padres sin sus hijos. 100.000 niños sin sus madres y padres. 100.000 estudiantes sin sus compañeros de escuela, sin sus maestros, maestros sin sus estudiantes, gente como nosotros, muy diferentes de nosotros, pero personas, seres humanos, que sufren, que ríen, que lloran, que animan la vida, que tienen esperanza, que duermen esperando despertar en un país mejor, esperando que todo esto haya sido una pesadilla o dos. Para poder enfrentar cada día sin miedos, ansiedades, penas, nostalgia, otra vez con esperanzas.

100.000 crímenes cometidos por un gobierno asesino, que gobierna para los ricos, para aquellos que están protegidos del virus, que actúa para los mercados, aquí y en el extranjero.

Que gobierna para los militares, indiferentes a los brasileños.

Somos 100.000 brasileños menos.

Seremos 100,000 más de lo que seremos en unos meses más. Tendremos que saber cómo transformar nuestra queja, nuestra ira, nuestro sufrimiento, en energía, en actos concretos, en indignación.

Solo le pido a Dios/que el dolor no me sea indiferente.

Que las muertes no me sean indiferentes. Que no vengan otros 100.000 con impunidad y logremos terminar con estos tiempos oscuros, a favor de la vida, esperanza y solidaridad.

(Nota: Hoy ya son 108 mil muertos, pero la llegada a 100 mil fue impactante.)

17 de agosto de 2020


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