Las joyas de la Corona. Alfons Duran Corner

“Bad example”, que diría Woody Allen. Sustituyamos el concepto “corona”  por ese magma irrepetible que han venido en llamar España.

No es que el año 2020 haya sido un año extraordinario respecto a los otros en cuanto al comportamiento habitual de los distintos clanes carpetovetónicos. Han hecho lo que hacen siempre, probablemente porque no saben hacer otra cosa. Una variable exógena –el Covid-19– los ha distraído un poco, pero sin apartarse nunca del guion original. Lo tienen incrustado en su ADN.

Por eso merece la pena repasar algunas de esas joyas, a modo de representaciones simbólicas de su forma de ver el mundo.

  • Los señores Sánchez y Casado han continuado basando su argumento nuclear contra los derechos de los catalanes a decidir su futuro político en la “indisolubilidad” de España, que es para ellos un dogma parecido a la “infalibilidad” del Papa. O sea, nada.
  • Es bueno recordar ahora, en esa España única e indivisible, una estrofa del himno de la legión, cuerpo militar del que se sienten orgullosos: “Soy un hombre a quien la suerte hirió con zarpa de fiera; soy un novio de la muerte que va a unirse en lazo fuerte con tal leal compañera”. Creo que estamos en el siglo XXI, no en el XVI. ¿Dónde están ellos?
  • En un país ocupado hay ejército de ocupación, resistentes y colaboracionistas. Es bueno saber quién es quién. Se trata de decidir si uno está cerca de Jean Moulin o de Pierre Laval. ¿Lo sabe usted?
  • El Estado deja como herencia para el 2021 una Deuda Pública rampante, una colosal deuda privada, en parte garantizada por el Estado (o sea por los contribuyentes), un sistema de pensiones en quiebra, un precariado en aumento y un tándem sanidad-educación medio privatizado.
  • Los grandes fondos internacionales (con vocación de entrada y salida súbitas del mercado de capitales) se han hecho los dueños de las principales empresas del Ibex/35. Si hay que dialogar con alguien es con ellos, antes de que se marchen.
  • Mientras sigamos sumidos en este caldo del “a por ellos”, hemos de reservar una partida presupuestaria anual para pagar las fianzas de cualquier independentista catalán. Hay que hacer cuentas ya.
  • He hecho todo tipo de combinaciones y no me salen los números de los veintiséis millones de españoles hijos de puta a fusilar, como recomiendan grupos de militares. Supongo que los fiscales no se sienten implicados, ya que ni la fiscal general ni su equipo han hecho ningún movimiento hasta ahora. O es para ellos un tema menor o deben estar entre los veintiún millones restantes no afectados por la limpieza.
  • El “gobierno de España”, eslogan que desde Rodríguez Zapatero gustan de repetir en sus mensajes televisivos sobre cualquier cosa, deja como herencia la llamada “mesa del diálogo”, donde parece que algún día se dialogará sobre no se sabe qué. En Catalunya, siempre más prosaicos, a esto le llamamos fer volar coloms”.
  • La pandemia se puede analizar de distintas maneras. Seguramente que Joseph Schumpeter, el gran economista experto en ciclos económicos, nos diría que esto no es más que un proceso de destrucción creativa, que no es un oxímoron. El problema se produce cuando la mano del hombre interviene en esa destrucción, como ha sido el caso.
  • Es de necios poner una bandera de España en los envoltorios de una vacuna. Claro que son los mismos necios, representados por el ministro de Justicia señor Campo (sí, de “justicia”), que dijo que al Covid-19 se le derrotaría “con unidad y el orgullo de ser español”. Esto es coherente con los resultados de una encuesta, hecha en plena pandemia por el Real Instituto Elcano (un pseudo centro de estudios políticos) que dice que “el 56% de los españoles encuestados se declara muy orgulloso de ser español y un 30% bastante orgulloso”. O sea 40 millones de 47. Y si de los 47 le quito los 26 hijos de puta que van a fusilar, me quedan 21. En definitiva, hay 19 millones de españoles (40-21) con gran autoestima españolista, que no saben que están en la lista de los condenados. Hay que ser necio, pero que muy necio.
  • La respuesta de los Estados a la crisis del Covid-19 es un modelo de ingeniería social a gran escala. Si molestas te aplican la cuarentena y a callar.
  • Los Sánchez, Casado, Arrimadas y compañía están de a favor de unos nuevos “pactos de la Moncloa”, con un Tribunal de Orden Público actualizado. El sistema judicial al completo (que es el que manda) ya les ha dado el visto bueno.
  • Los cincuenta mil muertos que llevamos contabilizados del Covid-19 (aceptando que la cifra sea real) se habrían muerto antes si vivieran en otros países, según dijo el ministro de Ciencia Pedro Duque. Y si no lo han hecho es porque contaban con el sistema sanitario español. No comment.
  • La economía española se hundirá, dice la ministra Calviño, pero el año que viene será la que más crecerá de la Unión Europea. Pero no crecerá tanto como para recuperar lo perdido. Tranquilos, esto ocurrirá en los años siguientes. No dice cómo. Mejor apagar la luz e irse.
  • España tiene 47 millones de habitantes. De ellos hay 9 millones de pensionistas, 3,2 millones de funcionarios y unos 2 millones de desempleados cobrando un subsidio. En suma, unos 14 millones dependientes del Estado. ¿Me siguen?
  • Hace ya muchos años que las élites económicas anglosajonas decidieron trasladar sus plantas industriales a países en proceso de desarrollo, manteniendo la estrategia y las finanzas en sus centros originales. En una economía digitalizada esto es irreversible. Los “cinturones del óxido” como el de la área metropolitana de Detroit abundarán. Insistir en sentido contrario es un error de bulto. A Nissan no la va a sustituir nadie.
  • El turismo es volátil por naturaleza. Tiene un componente de moda que no responde a criterios de racionalidad. Las inversiones productivas (hoteles, restaurantes, cafeterías, etc.) han de ajustarse a esta volatilidad. En España no se ha hecho. Hay y habrá un desajuste entre la oferta y la demanda. Muchos empleos de bajo valor añadido desaparecerán. En los packs de viajes habrá un cupón que estimará el “riesgo” de la zona. El sector nunca trabajó con esta hipótesis y ahora pide ayuda a un Estado ruinoso.
  • Dicen que un fiscal es un funcionario que representa los intereses de la Comunidad, o sea de nosotros. Dicen también que un abogado del Estado es un abogado al servicio de la Administración pública que vela por la defensa del interés general. Muy bien. Y como el Estado no es más que la plataforma administrativa a la que los ciudadanos ceden la capacidad de gobierno, nos tendríamos que sentir todos satisfechos con esos funcionarios a nuestro servicio. Y si no es así, como ocurre en el Estado español, es que algo anda mal, pero que muy mal.
  • La Unión Europea es un fracaso político, económico y social. Solo sirve para que de momento el estamento militar no cumpla su amenaza de fusilarnos. Confiar en su mediación en el contencioso catalán es perder el tiempo. No harán nunca nada; miran hacia otro lado. Por eso Erdogan abusa de ellos, ya que le han confiado (pagando unos sonados honorarios) el almacenamiento de refugiados sirios y de otros países en grandes zonas deshabitadas de la Turquía oriental. El Estado español se siente protegido por la Unión Europea. Tema cerrado.
  • El “gobierno de España” ha rescatado con dinero público (dinero de los contribuyentes) a la compañía aérea “Air Europa” por considerarla una empresa estratégica, calificación más que discutible. La ayuda es de 475 millones de euros. Con esto se pretende fortalecer un súper-hub en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Y detrás de todo ello está el proceso de fusión por absorción entre Iberia y Air Europa. Todo queda en casa. A esto los anglosajones le llaman crony capitalism. En Madrid, más castizos, le llaman “capitalismo de amiguetes”.
  • Una entidad que se llama AIREF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) emite informes, siempre tarde, sobre la calidad de la inversión pública. Es una obligación impuesta por la Unión Europea que sirve para colocar a algunos altos funcionarios bien remunerados. Este año manifestó en su informe sobre las infraestructuras en España que “los resultados globales del análisis coste-beneficio muestran rentabilidades socioeconómicas entre nulas y mínimas en todos los corredores de alta velocidad, lejos de los mínimos exigibles para la ejecución de los proyectos de infraestructuras”. Y después de todo esto, el “gobierno de España” sigue construyendo corredores para beneficio de sus colegas privados de la gran obra pública. Y no pasa nada.
  • Ese mismo gobierno, empeñado en que los gibraltareños (en contra de sus derechos manifestados en el referéndum del 2002) acepten una soberanía compartida entre España y el Reino Unido, ha estado presionando a varios congresistas norteamericanos para que constituyeran un lobby a su favor. Esos congresistas han hecho públicas las presiones y han ratificado su posición así: “Gibraltar tiene una población y esa población quiere seguir con el Reino Unido. No quieren formar parte de España”. Nosotros tampoco.
  • Setenta exministros y altos cargos españoles firmaron un manifiesto de apoyo a Juan Carlos I por “su labor de apoyo a la democracia y a la nación”. Entre ellos tenemos a Martín Villa, Rodríguez Ibarra, Alfonso Guerra, Ana Palacio, Josep Piqué, Esperanza Aguirre, Ana Pastor, Rafael Wert, Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas, Cristina Alberdi y otros. Esta lista más oficial se vio acompañada por la de muchos “famosos y famosillos, chaperos mediáticos”, esos personajes que comparten su tiempo entre cócteles y tertulias. Flora y fauna madrileña al lado de su rey. Ésta sí que es una auténtica “joya de la corona”.
  • La vida sigue y el Déficit Fiscal catalán se perpetúa. No se habla de ello pero ahí está. Sería bueno que algún becario del Santander o de la Caixa tuviera el atrevimiento de hacer una tesis doctoral sobre el impacto macroeconómico del sumatorio de los déficits fiscales acumulados por Catalunya desde 1980. Probablemente nuestro PIB sería hoy entre un 10 y un 15% superior al actual. Y el Estado español impertérrito. Ni se entera ni quiere enterarse. Como si lloviera.
  • La banca convencional, la de toda la vida, es un negocio a la baja. La “banca en la sombra” la está desplazando. Y en sus últimos estertores se fusiona, en la confianza de que será “demasiado grande para quebrar” y el Estado (los contribuyentes) la salvará. La fusión de la Caixa y Bankia (Cajabank) permitirá que altos funcionarios del Estado (la burocracia) entre en el consejo de administración de “la cosa”, ya que el Estado es el principal accionista de Bankia. Este es el mecanismo institucionalizado que explica el crecimiento del PIB de la capital del reino.
  • La presidenta de la comunidad de Madrid Díaz Ayuso padece de incontinencia verbal. Por eso dice cosas como: “La salud de Madrid es la salud de España”, “A lo largo del tiempo mucha de la corrupción resulta que no es tanta o tiene explicación”, “Los contribuyentes madrileños, con su esfuerzo, le están pagando la corrupción a los independentistas”, “Madrid es de todos. Madrid es España dentro de España. No es de nadie porque es de todos”. Esta señora tendría que ir a Lourdes. No sé si la aceptarían.

Hay muchas otras “joyas de la corona”, tantas como usted quiera. La oferta es amplia y tenemos promociones diarias. Prepárese porque el 21 viene cargado. Si todavía no se ha enterado del talante de nuestros vecinos, faci-s’ho mirar”.

Bon any !

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