Propósitos de año nuevo: salvar el Planeta. Greenpeace

enero 3, 2020
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2019 ha sido el año de la emergencia climática. Miles de jóvenes han protagonizado movilizaciones sin precedentes en rincones de todo el mundo. También el año en que hemos conocido que la pérdida de biodiversidad ha alcanzado niveles apocalípticos: un millón de especies están al borde de la extinción, el peor dato de la historia.

La temperatura del planeta ha seguido alcanzando nuevos récords, las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas y los incendios forestales cada vez más devastadores: las llamas han arrasado bosques desde la Amazonia, Siberia o Indonesia hasta Australia, que lleva meses ardiendo.

Pero no todo han sido malas noticias. Las eléctricas han puesto fecha al cierre de todas sus centrales térmicas de carbón, logramos paralizar en los tribunales la eliminación de Madrid Central y las 11 orcas y 87 belugas atrapadas en la llamada ‘cárcel de ballenas’ rusa fueron liberadas. Y todo ello gracias al apoyo y la presión de millones de personas que hacen posible nuestro trabajo cada día.

¿Y en 2020?

  • Hemos entrado en la última década para evitar los peores impactos del cambio climático. Las manifestaciones, sentadas y huelgas mundiales por el clima que han reunido a millones de personas ahora tienen que traducirse en acción política de los gobiernos 🔥🌡️
  • La protección de la biodiversidad tiene que traducirse también en un Tratado Global de los Océanos para proteger el 30% de los océanos para 2030, objetivo de nuestro tour de polo a polo 🐳
  • En cuanto a los plásticos, es necesario implementar leyes suficientemente ambiciosas que permitan reducir la producción y comercialización de envases y productos desechables 🥤🚫
  • La UE debe aprobar medidas para evitar la importación de materias primas (aceite de palma, soja, carne, madera, papel, etc.) y que las empresas estén obligadas a garantizar la ausencia de deforestación en su cadena de suministro 🦧🌲🪓
  • Necesitamos una legislación que reduzca los vuelos peninsulares en favor de una red ferroviaria accesible ✈️💨

Balance de 2019: el imperio de la impostura. Leonardo Boff

enero 2, 2020

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Trump e Bolsonaro
Foto: Alan Santos/PR

Fuera de los grandes empresarios que aplauden calurosamente al ministro Paulo Guedes porque ganan con la crisis, el balance de 2019 en la perspectiva de las víctimas de los ajustes fiscales, de los que perdieron derechos en la reforma de la seguridad social y de los resistentes, es repudiable.

Aquí se ha instalado el imperio de la impostura. Un presidente que debería dar ejemplo al pueblo de las virtudes que todo gobernante debe tener, realizó actos premeditados que en el lenguaje religioso, bien entendido por él, son verdaderos pecados mortales. Para la moral cristiana más tradicional es pecado mortal calumniar a ciertas ONGs, así como al actor Leonardo di Caprio, culpándolos de incentivar los incendios de la Amazonia o difamar al reconocido educador Paulo Freire y al científico Ricardo Galvão, o mentir contumazmente mediante fake news y alimentar odio y rencor contra homoafectivos, LGBTI, indígenas, quilombolas, mujeres y nordestinos. La lentitud en el enjuiciamiento de las masacres de Brumadinho y de Marina en el Mato Grosso está mostrando la insensibilidad de las autoridades. Algo parecido ocurrió con el ignoto derrame de petróleo en 300 playas de 100 municipios del Nordeste de Brasil.

No cabe a nadie juzgar su intención subjetiva. Eso es cosa de Dios. Pero cabe hacer un juicio sobre hechos y actos, por tanto realidades objetivas y concretas para las cuales cabe un juicio ético y teológico. Tal actitud inmoral fue entendida por muchos como carta blanca para deforestar más, asesinar a líderes indígenas y para volver a la policía más violenta, y hasta asesina.

Estamos viviendo bajo el imperio de la impostura en el campo nacional e internacional. Un psicoanalista francés, Roland Gori, escribió un libro provocador La fabrique des imposteurs (Paris 2013). Para él, el impostor es aquel que prefiere los medios a los fines, que niega las verdades científicas, que distorsiona la realidad solar, que no se rige por valores porque es solo un oportunista, que afirma algo y después lo niega conforme a sus conveniencias, que practica el arte de engañar a las personas en vez de emanciparlas mediante el pensamiento crítico, que desprecia el cuidado por el medio ambiente, que pasa por encima de las leyes, que desprecia a los pobres y no conoce lo que es el amor ni la piedad.

Lo que he transcrito aquí está referido en el libro La fabrique des imposteurs y representa un retrato de la atmósfera de impostura reinante en las más altas instancias políticas de Brasil.

Las medidas contra la educación, la salud, la ciencia, el medio ambiente y los derechos humanos concretan la más ruda impostura contra todo lo que de positivo se ha construido en los últimos decenios. Estamos siendo conducidos a un estadio regresivo, anterior al iluminismo, a una mentalidad fundamentalista de rasgo fascistoide.

Tal vez el acto más humillante para nosotros fue el gesto de vasallaje explícito del actual gobernante al presidente de USA, ofreciéndole lo que podía sin recibir nada a cambio. Fue risible y ridículo cuando en una recepción de jefes de estado le dijo a Trump “I love you”, y recibió sólo 17 segundos de atención.

La impostura avanza vehementemente, en primer lugar en USA donde el presidente Trump, según repite Paul Krugman, Nobel de economía, es un peligro para la humanidad. Miente hasta más no poder, y se justifica diciendo que son “verdades alternativas”. Igual impostura ocurre en los países ultra neoliberales en los que el pueblo se rebela, como en Chile, en Ecuador, en Colombia, culminando con un golpe de estado contra la población indígena y su representante en Bolivia, lanzando al pueblo al hambre y la desesperación.

Una impostura peligrosa ocurrió en la COP25 en Madrid, en donde, contra todas las evidencias y datos científicos, predominaron los negacionistas del calentamiento global, Brasil incluido. Contra ellos, el informe final recoge la advertencia de la ONU: “Si no hacemos nada, la temperatura puede aumentar de 4-5 grados al final de este siglo”. Con estos niveles, la vida que conocemos no subsistirá. Será un verdadero Armagedón ecológico. Nuestra especie correrá peligro.

No obstante esta atmósfera tenebrosa, toca celebrar la liberación de Lula, víctima de la aplicación del law fare, instrumento de persecución política con el objetivo de encarcelarlo. Así ocurrió.

Termino con las graves palabras del premio Nobel de medicina de 1974, Christian de Duve: “La perspectiva no es sólo preocupante: es aterradora. Si no conseguimos contener el crecimiento demográfico (podría haber dicho el calentamiento global) racionalmente, la selección natural hará eso por nosotros irracionalmente, a costa de privaciones sin precedentes y de daños irreparables al medio ambiente. Tal es la lección que nos ofrecen los cuatro mil millones de años de la historia de la vida en la Tierra” (Polvo vital, 1997, 369).

Bien lo enfatizaba el Papa Francisco en su encíclica ecológica: “las previsiones catastróficas no se pueden mirar con desprecio e ironía” (nº 161). La impostura nos hace sordos a estos clamores. Por esa causa, el destino humano difícilmente escapará de una tragedia.


Soñar hacia atrás. Gustavo Duch

diciembre 27, 2019
No sé si aquel libro era de mi padre o de mi madre pero lo recuerdo muy bien. Con colores muy vivos, viñeta tras viñeta, aquellas páginas gastadas enseñaban el comportamiento correcto frente a muchas situaciones. Dejar sentar una persona mayor en el transporte público, comer con la boca cerrada, no pronunciar “palabras soeces”, guardar puntualidad, etc. En mi recién estrenado cerebro cada una de estas normas de buena conducta encontraron un lugar donde anidar. Y no protesto por ello, protesto porque introdujeron en mí, muy sutilmente, otra idea que bastante me ha costado des-aprender. El libro se llamaba Las normas de la buena urbanidad. Y me consta que eso ocurría en el resto de hogares de mi generación mientras un deseo se propagaba por toda nuestra clase trabajadora: que el progreso (y las hipotecas) llevaran a nuestros padres a poder comprar una segunda vivienda en una urbanización de las muchas que surgían por todo el territorio. Es decir, ser “ciudadanos” de provecho con maravillosos fines de semana pasaba precisamente por eso, por la idealización de la urbanidad y la urbanización, todo lo demás era atrasado y “pueblerino”.
En este mismo medio, con los artículos Los Comunales, una piedra y un pescado y Ruralismo o Barbarie expliqué, en el primero, la necesidad de recuperar manejos colectivos de bienes comunes; y en el segundo, cómo la distancia (física y mental) de la población urbana con la producción de alimentos nos hace más frágiles ante los tejemanejes de las grandes corporaciones y más torpes frente a los desafíos de emergencia climática actuales. Con esta tercera pieza quiero abrir nuevos elementos en favor de la cultura rural o el ruralismo. ¿Y no será –podéis pensar muchas de vosotras– que estás exagerando en esta idealización rural? Cierto, es una mirada atávica en favor de comportamientos revolucionarios hoy, sin olvidar muchos otros nada admirables como el machismo o el caciquismo.
Normalmente, cuando se habla bien de la ruralidad es para poner en valor la libertad alcanzada viviendo cerca de lo natural, del aire limpio, lejos de los ruidos o la libertad conseguida gracias al alejamiento de los mecanismos de la esclavitud laboral; la práctica campesina, frente a las rutinas de las fábricas o las rápidas respuestas de Google, se reivindica también como un ejercicio de creatividad; igual que el trabajo artesano se enaltece en contraposición con el sedentarismo de la ciudad y sus trabajos mecánicos o mentales… Pero el acercamiento al ruralismo que defiendo es aquel que, sobre todo, puede funcionar como un puente para llevar al ser humano a recuperar sus vínculos sagrados con la tierra y evitar la inminente barbarie.
Exactamente como en el libro El Mapa Secreto del Bosque, donde Jordi Soler recoge algunas ideas del pensamiento de su compatriota mexicano Octavio Paz, crítico con el progreso basado en los avances de la ciencia y la tecnología, es decir con la modernidad. Para el poeta, este progreso debe ser combatido con un regreso: “Hay que soñar hacia atrás, hacia la fuente, hay que remar siglos arriba”. Ninguno de los dos escritores habla de volver a las cavernas, sino que nos invitan a conectar con el ser vivo que somos, una pieza más de un entramado complejo llamado Naturaleza, Planeta, PachaMama o Vida… Jordi Soler, muy inspirador, presenta en el libro fórmulas para esa reconexión, como los pensamientos caminados, el erotismo o la propia poesía. Añadamos la ruralidad.
Los análisis ecofeministas explican muy bien cómo nuestra sociedad ha olvidado los límites físicos de nuestra casa común y cómo ignoramos o ridiculizamos las relaciones de ecodependencia e interdependencia. En este mismo sentido, podemos decir que nuestra modernidad actual ha roto con lo ritmos de la tierra. Aupadas en una superioridad de la razón, las sociedades modernas occidentales han sustituido el sentimiento de pertenencia por el sentimiento de propiedad. Con las gafas de la ruralidad, siguiendo el símil feminista, se observa rápidamente que esta posición de dominio nos lleva al suicidio, pues nos hemos saltado las sencillas y claras normas de la vida en la Tierra. Ha sido suficiente con pocos años de industrialización para dejar de tratar a la tierra como madre nutricia, con infinita capacidad reproductiva, para pasar a tratarla como un sustrato inerte donde producir dividendos (en castellano, la diferencia entre las palabras tierra y suelo es muy clara). Qué gran idiotez el derribo de masías o alquerías para dejar paso a polígonos o autopistas, qué harakiri envenenar la tierra con pesticidas, qué locura modificar semillas genéticamente y hacerles perder su capacidad reproductiva. El falso mito de la producción desplazando al milagro de la reproducción. Nadie en su sana ruralidad, habiendo heredado miles de semillas cuidadas, cultivadas, cosechadas y de nuevo sembradas, aceptaría tal sacrilegio. Nadie, en su sana ruralidad, deja que algo tan complejo como la reproducción de la vida se pretenda resolver en manos del capital.
La violación continuada de la tierra tiene muchas justificaciones, entre ellas, la satisfacción de los deseos. Muchos ensayos han descrito cómo buena parte de estas nuevas ‘necesidades’ han sido creadas, no son reales. En cualquier caso, el ejercicio de depredación consumidora que la publicidad provoca en nosotras, en nuestros tiempos, se acompaña de la inmediatez. Con un movimiento de dedo, un clic, el producto deseado ya está saliendo de China y, montado en primera clase contaminante, llegará a nuestro poder en menos que canta un gallo. Como aprendiz de hortelano, no juzgo el derecho a satisfacer un deseo, juzgo el derecho a lo inmediato. Recoger una semilla, dedicarle mil cuidados para convertirla en los frutos que llevarse a la boca varios meses después, es un ejercicio que bebe continuamente del deseo. La vida transcurre en los placenteros momentos de un interminable prolegómeno.
Dice Pierre Rabhi, campesino argelino, que la verdadera educación debería ante todo hacer conscientes a las personas jóvenes de la necesidad de volver a lo sagrado de la naturaleza. Si un libro de ‘instrucciones’ pudiera contribuir propongo que se llamara ‘La Buena Ruralidad’.

Brasil 2019: De Bolsonaro a Lula. Emir Sader

diciembre 23, 2019

Brasil empezó 2019 viviendo la tercera gran derrota de la izquierda en su historia. Después del golpe y la dictadura militar de 1964, los triunfos neoliberales de los años 1990, vino la guerra híbrida, que ha tumbado a Dilma Rousseff de la presidencia del país, ha encarcelado a Lula y le ha impedido ser elegido de nuevo presidente de Brasil y ha elegido, de forma fraudulenta a Bolsonaro. El año se avecinaba como más un año terrible para Brasil.

Y de hecho lo fue. El país sufrió la continuación y la profundización del desmonte del Estado, con la intensificación de la privatización de las propiedades públicas, la radicalización de las desregulaciones favoreciendo las inversiones privadas y la expropiación de los derechos de los trabajadores, así como el congelamiento de las políticas sociales. A la vez que el país proyectaba la peor imagen posible en el plano internacional, haciendo con que el presidente de Brasil se haya vuelto el representante de lo peor que tiene el mundo hoy.

El gobierno se inauguraba con un flamante presidente, un poderoso ministro de justicia y docenas de militares copando cantidad de ministerios y secretarias. Parecía que la extrema derecha venía para quedarse en Brasil.

A la vez que Lula seguía siendo víctima de la más brutal persecución jurídica que Brasil jamás ha conocido. El cerco jurídico hacía con que no había horizonte para la libertad de Lula.

El escenario con que Brasil termina el 2019 es muy distinto. La incapacidad del presidente, las arbitrariedades cometidas por él y por sus hijos, las declaraciones estrafalarias y los conflictos internos y externos generados, así como la inviabilidad de que la política económica ultra neoliberal promoviera el crecimiento de la economía, han cambiado profundamente la imagen pública del gobierno. El presidente ha perdido por lo menos 2/3 de los apoyos que tenía, termina el año con el noticiero completamente copado por las denuncias en contra de él y de sus hijos, por escándalos económicos y por comprometimiento directo en la muerte de Marielle.

El balance del primer año del gobierno es desastroso, desde todos los puntos de vista, dentro y fuera de Brasil. Nadie puede imaginar otros tres años así y tampoco qué va a pasar con el país y con el gobierno.

Mientras que Lula, que había empezado el año sin perspectivas de salir de la prisión, prohibido de hablar, impedido de ser elegido en primera vuelta presidente de Brasil, sufriendo no solamente las inmensas injusticias sino también por el  país que él había construido y que empezaba a ser desmontado, termina el año de forma radicalmente diferente. Libre – aunque sin todavía recuperar sus derechos políticos -, pero circulando por Brasil, con su discurso, reencontrándose con pueblo en las calles, termina el año como la gran referencia de la oposición al gobierno.

Lula termina el año político en Brasil en un gran acto junto con artistas e intelectuales en Rio de Janeiro, en gran estilo, proclamando un manifiesto sobre la cultura brasileña, aclamando por millares de personas.  Como si faltara algo, concluye definitivamente el año con el tradicional partido de futbol, en el campo Sócrates, de la Escuela Florestan Fernandes, del MST, el domingo 22, con Chico Buarque, yo y mucha gente más.

Así Lula llega al final del 2019, después de haber empezado el año de la peor forma posible, proyectando gran protagonismo, no solo en Brasil, para el 2020.


Argentina-Bolivia. Evo Morales estuvo en la Asociación de Madres de Plaza de Mayo

diciembre 20, 2019

Resumen Latinoamericano*, 19 diciembre 2019.

El presidente boliviano, Evo Morales se reunió este pasado miércoles con las Madres de Plaza de Mayo a quienes expresó su admiración y respeto.

Por su parte, las abuelas condenaron el golpe de Estado en Bolivia y aseguraron que Morales es «un luchador incansable de la patria grande».

El encuentro se produjo en la sede de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo en Buenos Aires, capital de Argentina donde Morales y su equipo fue recibido por su presidenta, Hebe Bonafini.

‘’Este lugar es de ustedes, pueden venir a la hora que quieran y cuando quieran, las puertas están abiertas», expresó Bonafini.

La reunión entre las luchadoras por la defensa de los derechos humanos luego de la dictadura en Argentina y el mandatario sucedió el mismo día en que la Fiscalía de Bolivia emitió una orden de aprehensión en su contra bajo los cargos de sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo.

“A 14 años de nuestra revolución, el ‘mejor regalo’ que recibo del gobierno de facto es una orden de aprehensión, injusta, ilegal e inconstitucional. No me asusta, mientras tenga vida seguiré con más fuerza en la lucha política e ideológica por una Bolivia libre y soberana”, reaccionó Morales ante la decisión judicial.

Sin embargo, esta jornada, Morales recibió la confirmación de su estatus de refugiado en el país austral, lo que imposibilitará cualquier intento de extradición, aseguró el gobierno argentino.


“La verdad” en la Información pública-cotidiana

diciembre 19, 2019

Cuesta descubrir la realidad cuando las notícias abundan y se desmadran, Son tantas y tantos los canales, que, para llamar la atención, deben vestir a su antojo para enardecer, enamorar, vender al mejor postor.

Somos víctimas de la prensa, de los dimes y diretes de quienes se creen en posesión de la verdad, de su verdad, ya que no es la misma para todos.

A menudo me pregunto, ¿por qué no las verifican y las mueven por canales fiables?

Los últimos días son tantas, que cuesta asimilarlas. Las nubes que las acompañan son de diferentes colores segun sea el pensar de sus autores. Duele… ¿Existe la verdad?


Pepe Mújica Premio Derechos Humanos 2019. Valencia

diciembre 17, 2019
¿Profeta en otra tierra?
El jurado del Premio de Derechos Humanos 2019 de Fundación por la Justicia (FxJ) y el Consejo Valenciano de Colegios de Abogados (CVCA) ha resuelto la concesión de este galardón al expresidente de la República de Uruguay José Alberto Mujica “en reconocimiento a su trayectoria vital de compromiso personal e institucional con los Derechos Humanos y la Justicia Social”, han anunciado las entidades convocantes en un comunicado.
Uruguayan Former President in Mexico
Uruguayan Former President in Mexico
GERARDO LUNA

José Alberto Mujica Cordano nació el 20 de mayo de 1935 en Montevideo, en el seno de una familia humilde y de descendientes vascos. A mediados de los 60 fundó el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), en esa época cayó prisionero cuatro veces y fue sometido a torturas brutales. Pasó 15 años en prisión. En 1985, con el retorno de la democracia a Uruguay, fue puesto en libertad junto a otros presos políticos favorecidos por una amnistía, recuerdan.

Creó el Movimiento de Participación Popular (MPP) en el seno de la coalición Frente Amplio y en 2009 el pueblo uruguayo lo eligió como su presidente para el período 2010-2015. Conocido como ‘el presidente más pobre del mundo’, está convencido de que dejó el país “un poco mejor, al menos desde el punto de vista de la justicia social: hay menos pobres e indigentes y hacia el porvenir se dibuja una sociedad mejor”, sostuvo. Actualmente es Senador de la República de Uruguay.

El Premio Derechos Humanos 2019 del CVCA y FxJ, que pretende reconocer una trayectoria de defensa de los Derechos Humanos y defensa de la Justicia como valor, aspiración o compromiso, consta de la Imagen y Diploma acreditativos y de una dotación económica que asciende a12.500 euros.

El jurado ha estado presidido por Maite Echarte, de la Asociación Pordein, que fue premiada en la edición de 2018, y formado por José María Tomás y Tío, presidente de Fundación por la Justicia; Antonio Esteban Estevan, presidente del CVCA; Luis Miguel Romero, Clara Arnal, Salvador Alborch y Mónica Escamilla, patronos de FxJ; José Soriano, Jesús Muñoz, Manuel Mata y Vicente Pascual, del CVCA; Ricardo Belenguer, ex Presidente del Tribunal de las Aguas y Patrono de Honor de FxJ; José María Segura, del Servicio Jesuita a Migrantes y Patrono de Honor de FxJ; Francesc Gamero, secretario autonómico de Hacienda; José García Añón, director general de Reformas Democráticas y Acceso a la Justicia, y Juan Añón Calvete, secretario del Patronato de FxJ.

El Premio de Derechos Humanos del CVCA y FxJ da continuidad al PremioFundación por la Justicia, que fue concedido por primera vez en 1995 aAdolfo Suárez, y el cual se otorgó en XV ediciones sucesivas a personasy entidades como el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia; laAsociación de Víctimas del Terrorismo; la Asociación Pro-Búsqueda deNiños y Niñas Desaparecidos (El Salvador); el profesor Muhammad Yunus(Bangladesh); Dña. Bogaletch Gebre (Etiopía); el Padre Vicente Berenguer(Mozambique); el doctor Pedro Cavadas (Valencia); y Misioneras de laCaridad (India); el Servicio Jesuita a Migrantes (Roma).

También figuran en esta lista Fundación MAIDES (Valencia); Richard Frechette, director de Nuestros Pequeños Hermanos (Haití); el abogado penalista Julián Carlos Ríos Martín (Madrid); el emprendedor social Omar Islam Ali, por su labor en defensa de los derechos de la población de la isla de Lamu (Kenia) y, en su última edición, a Maite Echarte y José Palazón, fundadores de la Asociación Pro Derechos de la Infancia (PRODEIN) en Melilla


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