El Cambio climático nos azota

diciembre 21, 2019

Los cambios de temperatura nos enferman. En una misma jornada pasamos de pocos grados de noche y madrugada a 18 o más al mediodia con sol extra, irresistible, si no te despojas de la ropa que llevas. De repente se nubla el cielo y comienzan  aguaceros y oscurece. Vientos que han superado, en algunas ciudades, los 100km hora. Reaparece un sol tímido a primera hora de la tarde, luego de nuevo viento, frio y lluvia. En estos momentos medianoche, el viento mueve todo lo que encuentra a su paso.

Es preciso tener siempre a mano, un paraguas, so pena de tener que comprar otro, si sales de compras o, a pasear.

Hace días que intento comprar un paraguas y, NO encuentro donde, en Granollers.

El cambio climático que considerábamos una falácia está aqui, azotándonos, modificando nuestras estaciones, nuestro clima benigno y regular a, pura intemperie. No olvidemos nuestra complicidad… Entonemos nuestro mea culpa. Contaminamos desde que tenemos uso de razón, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Pongamos fin a tanto descalabro.

Hacemos uso de productos innecesarios. Dejen de comprar por Internet para conseguir mejores precios. Dicen los expertos que puede suponer un 7% de  impacto ambiental superior, al comercio tradicional. Se han hecho estudios al respecto que así lo ratifican. Compras que suelen ser de uno o pocos elementos que te llevan a casa en coche o camión….

En estos momentos, pasada media noche, está silbando un viento preocupante… Mueve sillas y mesas del jardín.  Macetas…

Cambiemos hábitos, dejemos todo lo prescindible. Menos viajes en coche. Más trenes y, lo excepciona,l seria encontrar trabajo de proximidad, como ocurría hace algunas décadas.

Me pregunto ¿por qué quienes viven en Barcelona trabajan en Granollers y los de Granollers tienen su labor en Barcelona? Imprescindible recuperar el sentido común, hoy SXXI, el menos común de los sentidos.


“La verdad” en la Información pública-cotidiana

diciembre 19, 2019

Cuesta descubrir la realidad cuando las notícias abundan y se desmadran, Son tantas y tantos los canales, que, para llamar la atención, deben vestir a su antojo para enardecer, enamorar, vender al mejor postor.

Somos víctimas de la prensa, de los dimes y diretes de quienes se creen en posesión de la verdad, de su verdad, ya que no es la misma para todos.

A menudo me pregunto, ¿por qué no las verifican y las mueven por canales fiables?

Los últimos días son tantas, que cuesta asimilarlas. Las nubes que las acompañan son de diferentes colores segun sea el pensar de sus autores. Duele… ¿Existe la verdad?


Reflexiones sobre la irrelevancia. Federico Mayor Zaragoza

diciembre 19, 2019
En momentos de particular vorágine y bullicio, cuando los valores-guía se alejan progresivamente de las hojas de ruta del comportamiento cotidiano, cuando el gigantesco poder mediático nos convierte en espectadores enardecidos en lugar de actores implicados y eficientes, cuando la tecnología informática nos lleva a confundir con frecuencia información con conocimiento, cuando el PIB sustituye al desarrollo humano y sostenible y la capacitación a la educación… es necesario y apremiante buscar y hallar espacios de serenidad para tener en cuenta las lecciones del pasado, para analizar el presente  y decidir con lucidez y ponderación un nuevo diseño del futuro que es, en último término, lo único que importa.
Porque el por-venir -a pesar de los procesos potencialmente irreversibles que enfrentamos a escala global- todavía está por-hacer en buena medida: y esto es lo único relevante cualitativamente. Es imperativo alcanzar y poner rápidamente en práctica un gran pacto para evitar el deterioro progresivo de la habitabilidad de la Tierra, de la calidad de vida de todos los seres humanos. Unir manos y voces ahora que, por fin, “Nosotros, los pueblos” -como tan lúcida como entonces prematuramente se inició la Carta de las Naciones Unidas- podemos  expresarnos libremente e intervenir con firmeza en un nuevo diseño del destino común. Y este gran compromiso de responsabilidad intergeneracional se refrendó en 2015, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuando adoptó la Resolución sobre la Agenda 2030 “para transformar el mundo”.
Luego, Donald Trump, fiel representante del Partido Republicano de los Estados Unidos que hace ahora cien años, al término de la primera guerra mundial, dejó ya claramente establecido su rechazo frontal al multilateralismo democrático, reclamó inmediatamente después de tomar posesión mayor inversiones en defensa, para seguridad territorial, y anunció, con inmensa irresponsabilidad, que no llevaría a cabo los Acuerdos de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, decididos por su antecesor. Y nadie se opuso, ni nadie se opone actualmente… debido a la irrelevancia de los demás “grandes”, que siguen obedeciendo las directrices de los grupos plutocráticos G7, G8 y G20, sin darse cuenta de que, en realidad, como decía el Prof. Juan Antonio Carrillo, se trata siempre de acatar lo que decide el ¡G1!
La Unión Europea es irrelevante desde un punto de vista demográfico. Sólo la India y China multiplican casi por tres el número de sus  habitantes. Pero era muy relevante cualitativamente –y eso es lo que no debemos olvidar nunca y menos en los momentos actuales- porque era el símbolo de la democracia, de la solidaridad, de la visión global, del multilateralismo…
Cuanto más “conectados” pudiéramos estar, nos hallamos más fragmentados, más aislados, menos multilaterales. Acuciados por procesos irreversibles que nos acechan por primera vez en la historia y conscientes de que “mañana puede ser tarde”, es ahora inaplazable aparcar los oprobios del pasado y del presente y pensar exclusivamente en el futuro, archivar provisionalmente recuerdos de situaciones pretéritas y mirar a los ojos de los jóvenes y niños… Sólo si somos capaces de unirnos rápidamente en grandes clamores populares podremos ser relevantes a escala local y global y reconducir las sombrías tendencias actuales.
Arsenio Rodríguez citaba a Ernesto Sábato en un excelente artículo del 31 de octubre  en el “Wall Street International”, que leí en “Othernews”: “Cuando nos hagamos responsables del dolor del otro, nuestro compromiso nos dará un sentido que nos colocará  por encima de la fatalidad de la historia…”. Sólo si somos capaces de asumir este compromiso y de darnos cuenta de que únicamente sumando millones de voces y uniendo millones de manos lograremos que sean, por fin, los pueblos, la gente, cada uno de nosotros, irrelevantes cuantitativamente pero muy significativos cualitativamente, los que tomemos en nuestras manos las riendas del  mañana.
Sólo hay, a estas alturas, frente al “gran dominio” financiero, militar, energético, tecnológico y mediático, una solución: aproximarnos a los demás, “aprojimarnos”, construir puentes y derribar muros “con el amor a cuestas”, como escribió el inmarcesible Miguel Hernández, con quien tanto queremos cambiar los rumbos presentes.
Todos a una, de aquí y de allí, de todos los lugares, lenguas y culturas, en un gran pacto que debe alcanzarse sin demora. Hagamos un llamamiento conjunto y global advirtiendo al Presidente Trump y a los grandes consorcios que lo secundan, que si no contribuyen todos a la inmediata puesta en práctica de los acuerdos que pueden esclarecer el devenir de la humanidad, dejaremos cada uno de nosotros, muy relevantes si actuamos unidos, de consumir sus productos.
Sí: no podemos seguir permitiendo que la Tierra entera se doblegue, insignificante, a los desvaríos de unos cuantos.

La Vía Campesina demanda impulso global para implementación y popularización de Declaración sobre Derechos de lxs Campesinxs

diciembre 17, 2019

 

(Harare, 17 de diciembre de 2019) Mientras celebramos hoy el primer aniversario desde la adopción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de lxs campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales (UNDROP) aprobada en diciembre de año pasado, como La Vía Campesina hacemos un llamado a los gobiernos, movimientos sociales, aliadxs y activistas para intensificar esfuerzos a nivel mundial para garantizar que los estados miembros de la ONU se comprometan a implementar este importante instrumento en los territorios.

Como LVC hemos reafirmado los derechos de lxs campesinxs como una de las prioridades políticas de nuestra agenda 2020, es importante popularizar esta declaración, construir y compartir conocimientos y experiencias entre nuestras organizaciones miembros sobre cómo usarla a favor de sus luchas.

Durante el año, junto con nuestrxs aliadxs, hemos hecho un fuerte trabajo de presión e incidencia dentro de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Comité Mundial para la Alimentación Seguridad (CFS), así como en nuestras regiones y países, para crear un impulso internacional que favorezca y promueva la implementación de los Derechos de lxs Campesinxs.

Además, La Vía Campesina cree firmemente que vincular los contenidos de UNDROP en el marco de la Década de Agricultura Familiar de las Naciones Unidas (lanzada este año por la FAO) mejorará los esfuerzos para erradicar la pobreza, la inseguridad alimentaria y la desnutrición a través de métodos agroecológicos de producción de alimentos sanos para todxs. ¡no solo para comunidades rurales!

Es así, que mientras celebramos este primer aniversario de la adopción de UNDROP, La Vía Campesina continúa impulsando transformaciones sociales. Pues la UNDROP abre oportunidades para abordar la desigualdad y la discriminación que afecta desproporcionadamente a la población rural en todo el mundo.

Para el movimiento campesino global, la lucha por la promoción y protección de los derechos campesinos está a medio ganar, este es un proceso construido colectivamente. Por lo que es crucial ahora de la voluntad política de nuestros gobernantes, y saber qué  camino  tomarán los estados miembros de la ONU, para que el contenido de esta Declaración se convierta en una realidad vivida para millones de familias campesinas.  Lo importante es que la Declaración de la ONU se implemente en todo su contenido y espíritu en todos los países del mundo.

¡Seguimos comprometidos con esta lucha!

#DerechosCampesinosYA


Pepe Mújica Premio Derechos Humanos 2019. Valencia

diciembre 17, 2019
¿Profeta en otra tierra?
El jurado del Premio de Derechos Humanos 2019 de Fundación por la Justicia (FxJ) y el Consejo Valenciano de Colegios de Abogados (CVCA) ha resuelto la concesión de este galardón al expresidente de la República de Uruguay José Alberto Mujica “en reconocimiento a su trayectoria vital de compromiso personal e institucional con los Derechos Humanos y la Justicia Social”, han anunciado las entidades convocantes en un comunicado.
Uruguayan Former President in Mexico
Uruguayan Former President in Mexico
GERARDO LUNA

José Alberto Mujica Cordano nació el 20 de mayo de 1935 en Montevideo, en el seno de una familia humilde y de descendientes vascos. A mediados de los 60 fundó el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), en esa época cayó prisionero cuatro veces y fue sometido a torturas brutales. Pasó 15 años en prisión. En 1985, con el retorno de la democracia a Uruguay, fue puesto en libertad junto a otros presos políticos favorecidos por una amnistía, recuerdan.

Creó el Movimiento de Participación Popular (MPP) en el seno de la coalición Frente Amplio y en 2009 el pueblo uruguayo lo eligió como su presidente para el período 2010-2015. Conocido como ‘el presidente más pobre del mundo’, está convencido de que dejó el país “un poco mejor, al menos desde el punto de vista de la justicia social: hay menos pobres e indigentes y hacia el porvenir se dibuja una sociedad mejor”, sostuvo. Actualmente es Senador de la República de Uruguay.

El Premio Derechos Humanos 2019 del CVCA y FxJ, que pretende reconocer una trayectoria de defensa de los Derechos Humanos y defensa de la Justicia como valor, aspiración o compromiso, consta de la Imagen y Diploma acreditativos y de una dotación económica que asciende a12.500 euros.

El jurado ha estado presidido por Maite Echarte, de la Asociación Pordein, que fue premiada en la edición de 2018, y formado por José María Tomás y Tío, presidente de Fundación por la Justicia; Antonio Esteban Estevan, presidente del CVCA; Luis Miguel Romero, Clara Arnal, Salvador Alborch y Mónica Escamilla, patronos de FxJ; José Soriano, Jesús Muñoz, Manuel Mata y Vicente Pascual, del CVCA; Ricardo Belenguer, ex Presidente del Tribunal de las Aguas y Patrono de Honor de FxJ; José María Segura, del Servicio Jesuita a Migrantes y Patrono de Honor de FxJ; Francesc Gamero, secretario autonómico de Hacienda; José García Añón, director general de Reformas Democráticas y Acceso a la Justicia, y Juan Añón Calvete, secretario del Patronato de FxJ.

El Premio de Derechos Humanos del CVCA y FxJ da continuidad al PremioFundación por la Justicia, que fue concedido por primera vez en 1995 aAdolfo Suárez, y el cual se otorgó en XV ediciones sucesivas a personasy entidades como el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia; laAsociación de Víctimas del Terrorismo; la Asociación Pro-Búsqueda deNiños y Niñas Desaparecidos (El Salvador); el profesor Muhammad Yunus(Bangladesh); Dña. Bogaletch Gebre (Etiopía); el Padre Vicente Berenguer(Mozambique); el doctor Pedro Cavadas (Valencia); y Misioneras de laCaridad (India); el Servicio Jesuita a Migrantes (Roma).

También figuran en esta lista Fundación MAIDES (Valencia); Richard Frechette, director de Nuestros Pequeños Hermanos (Haití); el abogado penalista Julián Carlos Ríos Martín (Madrid); el emprendedor social Omar Islam Ali, por su labor en defensa de los derechos de la población de la isla de Lamu (Kenia) y, en su última edición, a Maite Echarte y José Palazón, fundadores de la Asociación Pro Derechos de la Infancia (PRODEIN) en Melilla


Pensaments…

diciembre 16, 2019

Aquest matí m’he dedicat a estripar papers després de rellegir-los. He trobat Notes de Pensaments alguns dels quals vull recuperar. Soc repetitiva, res m’ha fet canviar… Puc escriure ho ara mateix.

30 novembre 2014

Som

Som sers humans àvids de saber. Amoïnats pel futur que es projecta, el que entre tots hem escenificat: guerres, armes, misèria, fam…

Per què?

La cobdicia fa estralls. Tants com la por, la incertesa del demà.

Tindrem demà?

Si actuem amb prestesa potser Sí, si ho deixem a la sort: NO! La Naturalesa fa anys que pateix, com la mare quan va de part. La diferència és que, la mare, tindrà la recompensa del fill, la Naturalesa està sotmesa a un abisme inexorable. Contaminem més del què és possible. Malbaratem l’aigua, empobrim camps i muntanyes. Embrutem mars i oceans. Acabem amb la flora i fauna i, a no tardar, serà la vida sobre la terra, tota, la que tocarà una simfonia final, la d’un Éxode sense retorn.

2 de desembre 2014

Educació.

Vet aqui la gran esperança, la que acabarà amb la ignominia, la que ens farà iguals, mateixes oportunitats. Educació pública de qualitat, la que ens conduirà a la construcció d’un món nou més equitatiu.

Esperar…

Què? A qui? Per què?


Para Rodolfo Walsh, justo a los 90 *. Carlos Aznárez

enero 10, 2017

 

Me parece una maravilla recordar a  Rodolfo Walsh,  gracias al buen hacer-escribir de Carlos Aznárez.

carlos-walz

Gracias por regalarnos esta joya, permitirnos conocer a este hombre singular, que en todo momento, estuvo jugándose la vida por causa nobles, de ahí que “algunos” no le permitieran seguir, no le perdonaran estar junto a la lucha de los que sufrían.

Su lucha no fué vana. Recordarle es permitir que nuestros jóvenes sepan quienes les precedieron, en qué condiciones vivían-luchaban-morían.

La lucha sigue, no se detendrá hasta que aquellos viejos propósitos, que siguen vigentes en nuestra Sociedad del S XXI se vean cumplidos: libertad-Igualdad para todos los seres humanos que formamos parte de este planeta Tierra.

 

 

Queridísimo Rodolfo, 


¿Cómo va Profesor Neurus, ahora que precisamente te toca cargar una pesada mochila con 90 años de recuerdos, esperanzas, algunas alegrías, bastantes tristezas, innumerables escritos alumbrados y otros que quedaron en el tintero? Veo que todavía ostentas como escudo, una una enorme y pesada ANCLA que supiste usar en cada momento para fondear tu cuerpo repleto de luminosidad.
Te recuerdo,  Profe,  cuando nos cruzamos por primera vez, en la  la librería y editorial Jorge Alvarez, allá por 1964, yo buscando una nueva edición de “Operación Masacre” para regalarle a un compañero, y vos allí, con tu rostro de detective jovial, revolviendo la mesa de novedades. Por supuesto, que te pedí que me lo firmaras y ya que estaba me compré otro para no quedarme atrás. A ambos nos dedicaste un: “Para….con afecto y el deseo de que les ayude a conocer la verdadera heroicidad de nuestro aguerrido pueblo”. El devenir de “la otra historia”, la que escriben los vencedores, nos arrebató al otro compa y a mí esos dos ejemplares que tanto supimos atesorar, releer y cuidar. A Máximo, así se llamaba mi hermano de lucha, lo secuestró y asesinó la Triple A en marzo del 76, al borde mismo del golpe dictatorial. Mi libro, corrió igual suerte ya que se perdió en un allanamiento de la misma organización fascista, el 6 de septiembre de 1974, cuando Montoneros pasó a la clandestinidad después de morir Perón.

Cuatro años después, en el 68, nos volvimos a encontrar en medio del bullicio y no pocas tensiones, del lanzamiento de la CGT de los Argentinos. ¿Te acordás? Estaba a punto de empezar su combativo discurso (Raimundo) Ongaro, ya había hablado el ferroviario Lorenzo Pepe y vos -uno de los artífices de toda esa movida- me miraste con cara de desesperación preguntándome si mi grabador (un Sony del año de Matusalén) tenía pilas, porque las del tuyo habían capotado. “Lo que se diga ahora va a pasar a la historia” susurraste, y así fue nomás, y al día siguiente te estaba alcanzando la cinta con todos los discursos grabados, que sin duda marcaban un punto de inflexión en la lucha antiburocrática de nuestra clase trabajadora.

A partir de esos años, nos fuimos cruzando en numerosas historias de militancia tanto sindical como política. Fuiste co-fundador de la Agrupación 26 de Julio (del Peronismo de Base) en prensa, y también coincidimos en algunas redacciones. Inevitablemente, querido Rodolfo, siempre ponías la guinda de la torta, enseñando, concientizando. Eras didáctico al máximo, ayudando, en lo que hacía a la práctica del periodismo, a investigar en el terreno de los hechos, a contrastar la información y recién cuando todo ese camino hubiera sido recorrido, dar a conocer el texto en cuestión. Los que te tuvimos como compañero de reuniones pero también de algunas cenas inolvidables en algún boliche del Bajo, nos deleitábamos con tus ironías sobre tal o cual personaje de la política de aquel entonces pero también tomábamos cuenta de tu seriedad y rigidez a la hora de hablar y actuar organizativamente (desde abajo y combatiendo) para los más humildes, para aquellos y aquellas a las que la vida no cesó de castigarlos.

Con el tiempo desarrollaste y disfrutamos de toda tu capacidad como escritor y periodista, nos acercaste aún más la lucha del pueblo palestino y de la Revolución Cubana, y no dejaste de marcar a fuego a aquellos intelectuales de cartón o “izquierdistas de mesa de café” para los que nunca se daban las condiciones de luchar a fondo contra quienes martirizaban a nuestro pueblo. Por ser así como eras, no dudaste viejo Capitán, en alistarte como voluntario en las milicias del pueblo, cuando llegó el momento de dejar de poner la otra mejilla y empezar a devolverles los golpes que nos venían dando desde que bombardearon la Plaza en el 55. Vos y nuestro recordado Paco Urondo fueron ejemplo de coherencia en ese sentido.

La Agencia de Noticias Clandestina es un capítulo aparte en tu infatigable vida. Preparaste la pista de despegue un tiempo antes que Videla se sentara en la Rosada, los viste venir, sabías por donde iban a descargar su odio y cuánto significaría de dolor para nuestra gente. Abrigaste la esperanza de que la información que rompiera con el discurso único se convertiría en un arma fundamental en la lucha montonera y del pueblo todo. No te equivocaste, compañero “Esteban”, bajo tu conducción imposible de imitar, fuimos produciendo día tras día durante un largo año, verdaderos mini manuales de práctica periodística en tiempos difíciles. El mundo pudo enterarse, gracias a ello, que al igual que en la Alemania nazi, aquí también había campos de exterminio y se practicaba la tortura y la desaparición forzada de personas como algo “natural”. Tan natural como la muerte misma. De esas investigaciones pero también del recuento minucioso de las infamias represivas promovidas por marinos, aviadores, militares y policías, surgió ese balance implacable de denuncia que fue tu Carta a la Junta Militar, que diste a conocer pocas horas antes de caer en combate. Ese mediodía nefasto, allí por San Juan y Entre Ríos, les ganaste la última batalla a quienes querían exhibirte como trofeo de guerra.

Hoy compañero Rodolfo Walsh festejamos tus 90, los de tu coraje y pensamiento crítico, los de tu legado revolucionario. Es verdad que te toca cumplirlos  en otro momento oscuro del país, con miles de despedidos, con chicos y viejos comiendo de la basura, con las calles llenas de colchones agujereados que sirven de dormitorio a familias enteras, con campesinos y campesinas rociadas y envenenadas por el glifosato, a los que le quitan el agua y las tierras día a día, con diversas trasnacionales quedándose con nuestras riquezas y la soberanía , con la provincia de Jujuy en estado de excepción y con cárceles donde se encierra a quienes protestan. Gobiernan los ricos contra los pobres y nunca hubo tantos directores de empresas convertidos en ministros y ministras. 
Me podrás decir que esto ya lo vimos, y no te equivocás Profesor, porque además de todo, se repite lo mismo que nos advertiste cuando nos juntaste en una mesa de café a principios del 75  a quienes luego te acompañaríamos en ANCLA: estas políticas represoras necesitan su correlato de censura y silencio informativo. En eso andan por estos días, y por eso, no estaría de más que escribas otra de tus cartas denunciando todos los horrores de este último año. ¿Te animas?

* Con motivo del 90 aniversario del natalicio del escritor, periodista y combatiente montonero argentino Rodolfo Walsh, asesinado por la dictadura militar en marzo de 1976.
* Nota pedida para publicar por los compañeros/as de la revista La Garganta Poderosa

La dictadura mediática en la era de la post-verdad. Fidel Castro y la represión contra los intelectuales. Ignacio Ramonet

diciembre 8, 2016

ALAI AMLATINA, 07/12/2016.- La muerte de Fidel Castro ha dado lugar -en algunos grandes medios occidentales- a la difusión de cantidad de infamias contra el Comandante cubano. Eso me ha dolido. Sabido es que lo conocí bien. Y he decidido por tanto aportar mi testimonio personal. Un intelectual coherente debe denunciar las injusticias. Empezando por las de su propio país. ignacio-ramonet
Cuando la uniformidad mediática aplasta toda diversidad, censura cualquier expresión divergente y sanciona a los autores disidentes es natural, efectivamente, que hablemos de ‘’represión’. ¿Cómo calificar de otro modo un sistema que amordaza la libertad de expresión y reprime las voces diferentes? Un sistema que no acepta la contradicción por muy argumentada que sea. Un sistema que establece una ’verdad oficial’ y no tolera la transgresión. Semejante sistema tiene un nombre, se llama: ‘tiranía’ o ‘dictadura’. No hay discusión. Como muchos otros, yo viví en carne propia los azotes de ese sistema… en España y en Francia. Es lo que quiero contar.

La represión contra mi persona empezó en 2006, cuando publiqué en España mi libro «Fidel Castro. Biografía a dos voces» -o «Cien horas con Fidel»- (Edit. Debate, Barcelona), fruto de cinco años de documentación y de trabajo, y de centenares de horas de conversaciones con el líder de la revolución cubana. Inmediatamente fui atacado. Y comenzó la represión. Por ejemplo, el diario «El País» (Madrid), en el que hasta entonces yo escribía regularmente en sus páginas de opinión, me sancionó. Cesó de publicarme. Sin ofrecerme explicación alguna. Y no sólo eso, sino que –en la mejor tradición estalinista- mi nombre desapareció de sus páginas. Borrado. No se volvió a reseñar un libro mío, ni se hizo nunca más mención alguna de actividad intelectual mía. Nada. Suprimido. Censurado. Un historiador del futuro que buscase mi nombre en las columnas del diario «El País» deduciría que fallecí hace una década…
Lo mismo en «La Voz de Galicia», diario en el que yo escribía también, desde hacía años, una columna semanal titulada «Res Publica». A raíz de la edición de mi libro sobre Fidel Castro, y sin tampoco la mínima excusa, me reprimieron. Dejaron de publicar mis crónicas. De la noche a la mañana: censura total. Al igual que en «El País», ninguneo absoluto. Tratamiento de apestado. Jamás, a partir de entonces, la mínima alusión a cualquier actividad mía.
Como en toda dictadura ideológica, la mejor manera de ejecutar a un intelectual consiste en hacerle ‘desaparecer’ del espacio mediático para ‘matarlo’ simbólicamente. Hitler lo hizo. Stalin lo hizo. Franco lo hizo. Los diarios «El País» y «La Voz de Galicia» lo hicieron conmigo.
En Francia me ocurrió otro tanto. En cuanto las editoriales Fayard y Galilée editaron mi libro «Fidel Castro. Biographie à deux voix» en 2007, la represión se abatió de inmediato contra mí.
En la radio pública «France Culture», yo animaba un programa semanal, los sábados por la mañana, consagrado a la política internacional. Al publicarse mi libro sobre Fidel Castro y al comenzar los medios dominantes a atacarme violentamente, la directora de la emisora me convocó en su despacho y, sin demasiados rodeos, me dijo: «Es imposible que usted, amigo de un tirano, siga expresándose en nuestras ondas». Traté de argumentar. No hubo manera. Las puertas de los estudios se cerraron por siempre para mí. Ahí también se me amordazó. Se silenció una voz que desentonaba en el coro del unanimismo anticubano.

En la Universidad París-VII, yo llevaba 35 años enseñando la teoría de la comunicación audiovisual. Cuando empezó a difundirse mi libro y la campaña mediática contra mí, un colega me advirtió: «¡Ojo! Algunos responsables andan diciendo que no se puede tolerar que ‘el amigo de un dictador’ dé clases en nuestra facultad… » Pronto empezaron a circular por los pasillos octavillas anónimas contra Fidel Castro y reclamando mi expulsión de la universidad. Al poco tiempo, se me informó oficialmente que mi contrato no sería renovado… En nombre de la libertad de expresión se me negó el derecho de expresión.

Yo dirigía en aquel momento, en París, el mensual « Le Monde diplomatique », perteneciente al mismo grupo editorial del conocido diario «Le Monde». Y, por razones históricas, yo pertenecía a la ‘Sociedad de Redactores’ de ese diario aunque ya no escribía en sus columnas. Esta Sociedad era entonces muy importante en el organigrama de la empresa por su condición de accionista principal, porque en su seno se elegía al director del diario y porque velaba por el respeto de la deontología profesional.
En virtud de esta responsabilidad precisamente, unos días después de la difusión de mi biografía de Fidel Castro en librerías, y después de que varios medios importantes (entre ellos el diario «Libération») empezaran a atacarme, el presidente de la Sociedad de Redactores me llamó para transmitirme la «extrema emoción» que, según él, reinaba en el seno de la Sociedad de Redactores por la publicación del libro. «¿Lo has leído?», le pregunté. « No, pero no importa -me contestó- es una cuestión de ética, de deontología. Un periodista del grupo ‘Le Monde’ no puede entrevistar a un dictador». Le cité de memoria una lista de una docena de auténticos autócratas de África y de otros continentes a los que el diario había concedido complacientemente la palabra durante décadas. «No es lo mismo -me dijo- Precisamente te llamo por eso: los miembros de la Sociedad de Redactores quieren que vengas y nos des una explicación». «¿Me queréis hacer un juicio? Un ‘proceso de Moscú’? Una « purga » por desviacionismo ideológico? Pues vais a tener que asumir vuestra función de inquisidores y de policías políticos, y llevarme a la fuerza ante vuestro tribunal. » No se atrevieron.
No me puedo quejar; no fui encarcelado, ni torturado, ni fusilado como les ocurrió a tantos periodistas e intelectuales bajo el nazismo, el estalinismo o el franquismo. Pero fui represaliado simbólicamente. Igual que en «El País» o en «La Voz», me «desaparecieron» de las columnas del diario «Le Monde». O sólo me citaban para lincharme.
Mi caso no es único. Conozco -en Francia, en España, en otros países europeos-, a muchos intelectuales y periodistas condenados al silencio, a la ‘invisibilidad’ y a la marginalidad por no pensar como el coro feroz de los medios dominantes, por rechazar el ‘dogmatismo anticastrista obligatorio’. Durante decenios, el propio Noam Chomsky, en Estados Unidos, país de la «caza de brujas», fue condenado al ostracismo por los grandes medios que le prohibieron el acceso a las columnas de los diarios más influyentes y a las antenas de las principales emisoras de radio y televisión.
Esto no ocurrió hace cincuenta años en una lejana dictadura polvorienta. Está pasando ahora, en nuestras ‘democracias mediáticas’. Yo lo sigo padeciendo en este momento. Por haber hecho simplemente mí trabajo de periodista, y haberle dado la palabra a Fidel Castro. ¿No se le da acaso, en un juicio, la palabra al acusado? ¿Por qué no se acepta la versión del dirigente cubano a quien los grandes medios dominantes juzgan y acusan en permanencia?
¿Acaso la tolerancia no es la base misma de la democracia? Voltaire definía la tolerancia de la manera siguiente: «No estoy en absoluto de acuerdo con lo que usted afirma, pero lucharía hasta la muerte para que tenga usted el derecho de expresarse». La dictadura mediática, en la era de la post-verdad, ignora este elemental principio.


Federico Mayor Zaragoza. Evolución rápida o revolución.

enero 11, 2014

Federico MayorDos noticias recientes ponen de relieve hasta qué punto la crisis es, ante todo, social.
Salario mínimo en Alemania y Estados Unidos: la codicia neoliberal al descubierto
La primera, hace unas semanas: “Llegar a un acuerdo con el PSD conlleva, porque es una exigencia ineludible, fijar en Alemania un salario mínimo” (lo que indica con claridad meridiana que las empresas alemanas no se sienten muy concernidas por las condiciones de vida de sus empleados). Y añade: “Al conocer la claudicación de la señora Merkel, varias grandes empresas anuncian su deslocalización”.

La segunda se refiere a unas declaraciones muy recientes del Presidente Obama en las que comenta con gran pesar que más de 50 millones de norteamericanos viven hoy por debajo del umbral de la pobreza, y propone aumentar razonablemente el salario mínimo. Como si les hubieran rozado el trigémino, los republicanos –especialmente los ultra, representantes de los sectores más acaudalados del país- han anunciado su rotunda oposición.

Esperemos que estas noticias sirvan para despertar a tantos adormecidos, a tantos impávidos, a tantos impasibles, a tantos silenciados, a tantos silenciosos.

Está claro que estamos a la víspera de grandes cambios, de un nuevo orden mundial.

Tomen buena nota los gobernantes de que a una mayoría de los ciudadanos les tiene sin cuidado la prima de riesgo y las fluctuaciones bursátiles. Lo cierto es que las desigualdades se incrementan en lugar de reducirse y que, al no producirse la evolución que sensata y serenamente debía tener lugar, corremos el riesgo de la revolución.

Repito con frecuencia el preciso y precioso verso-advertencia de D. Antonio Machado: “Es de necio confundir valor y precio”. Fueron necios. Siguen siendo necios. Dejen de serlo porque, en otro caso, el precio humano, social y medioambiental de su actitud actual sería extraordinariamente elevado.


Coherencia ante el aborto. Federico Mayor Zaragoza-Juan José Tamayo

enero 9, 2014

tamayo-zaragoza-abortoDemuestran una grave incoherencia quienes —sean instituciones o personas— condenan el aborto con la misma vehemencia con que defienden la pena de muerte, propician la confrontación bélica o permanecen impasibles ante el genocidio colectivo, por hambre o desamparo, de más de 60.000 personas mientras se invierten en la seguridad de unos pocos —menos del 20% de la humanidad— 4.000 millones de dólares diarios en armas y gastos militares.

En el tema del aborto lo que debemos considerar no es solo la dimensión biológica, sino también la antropológica. Para intentar establecer cuándo comienza la vida humana, lo primero que debe precisarse es qué se entiende por “vida” y por “humana”. Porque si por vida se entiende la capacidad de sobrevivencia autónoma y por “humana” la aparición de las cualidades propias de la persona, la cuestión se situaría, desde luego, en una etapa ulterior a la fecundación, e incluso del nacimiento. En la especie humana, una parte considerable del desarrollo neuronal tiene lugar después del nacimiento.

No se trata solo del “derecho humano a la vida”, sino a una “vida digna”, es decir, de seres humanos dotados para el pleno ejercicio de las facultades distintivas de su condición. Es, pues, un gran disparate, propio de la incompetencia y de la irresponsabilidad de quienes toman decisiones que afectan a toda la ciudadanía, que se prohíba la interrupción del embarazo en casos de malformación del feto. Identificar anomalías de esta naturaleza —que, si llega a nacer, serán irreversibles— y exigir a la madre terminar una gestación que, muy probablemente, concluiría con graves riesgos para la vida de la progenitora, es una irresponsabilidad política que la ciudadanía no puede permitir y contra la que debe rebelarse.

En el proceso de embriogénesis carece de sentido aseverar que el principio y el producto son la misma cosa, que la semilla es igual al fruto y que la potencia es igual a la realidad. El cigoto posee el potencial de
diferenciarse escalonadamente en embrión, pero no la potencialidad y la capacidad autónoma y total para ello. Anticipándose al debate actual sobre esta cuestión, Pedro Laín Entralgo escribía en El cuerpo humano (1989): “El cigoto humano no es un hombre, un hombre en acto, y solo de manera incierta y presuntiva puede llegar a ser un individuo humano”.

En el seno del catolicismo hay un amplio pluralismo en este tema

Los científicos —rodeados de interrogantes, más que de respuestas— no pueden adoptar posiciones dogmáticas en campos de múltiples irisaciones conceptuales, y, menos aún, en los que entran de lleno las cuestiones filosóficas y teológicas. Por lo mismo, como Juan Pablo II tuvo ocasión de proclamar con toda claridad en referencia a Galileo, no corresponde a las autoridades eclesiásticas pronunciarse sobre temas propios de la ciencia. La misma actitud debe exigirse a las autoridades políticas.

En un tema social, legal y humanamente tan complejo como el del aborto, lo mínimo que se exige es la coherencia. Lo más importante es eliminar las circunstancias que inducen a abortar, porque la realidad se venga cuando no se la reconoce. Hay que evitar un nuevo tipo de discriminación: el del “turismo abortivo”, que practican las personas adineradas, frente al aborto clandestino, lleno de riesgos y de humillaciones, de las mujeres que no disponen de recursos.

A la conciencia, el compromiso social y la voluntad política debe unirse la competencia profesional. Las múltiples facetas que recubren un tema tan complejo (prevención, educación, rehabilitación, integración, etcétera) requieren un planteamiento interdisciplinario, con una secuencia bien ordenada de acciones de acuerdo con los criterios de prioridad que, según el relieve, la urgencia y la irreversibilidad relativa de los diversos casos, se establezcan.

“La diferencia entre los políticos y los estadistas”, escribió sir W. Liley, “consiste en que los primeros piensan en las próximas elecciones y los segundos en las próximas generaciones”. Asegurar la calidad de vida con todos los conocimientos científicos es, pues, una acción esencial del Estado. Esto es lo que se ha logrado con el Plan Nacional de Prevención. Por el contrario, imponer por ley una vida de sufrimiento e
inhumanidad a las personas que nacerán con graves discapacidades, a sus familias y cuidadores; interferirse, por ley, en las conciencias de las mujeres hasta violentarlas; no respetar su derecho a decidir en cuestiones tan personales, íntimas y decisivas para su vida como es la maternidad e imponérsela es propio de Estados totalitarios. Eso es precisamente lo que hace el proyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada.

Hay que impedir que se consume
otro recorte de los derechos

Si a esto se añade la complicidad con la jerarquía católica española y con las asociaciones autodenominadas “provida” que, tras presionar de múltiples formas durante la preparación de la ley, han aplaudido inmediatamente su aprobación por el Consejo de Ministros —como antes hicieron con la Ley Orgánica de la Calidad Educativa, que impone la asignatura de religión como evaluable—, e incluso quieren que sea todavía más restrictiva, estamos ante un Gobierno de tendencias claramente confesionales de carácter nacional-católico, que va a imponer a la ciudadanía una moral privada regida por la religión, y no una ética laica, común a todos los ciudadanos. ¿Qué sucede, entonces? Que, con esta ley, el Gobierno considera delito lo que los dirigentes eclesiásticos califican de pecado y, en consecuencia, penaliza a los médicos con la cárcel. ¡Algo inconcebible en un Estado no confesional!

La complicidad entre obispos y Gobierno de la nación empero, no es de todos los católicos, sino de los dirigentes episcopales, que solo se representan a sí mismos. En el seno del catolicismo existe un amplio pluralismo ideológico en este tema, y numerosos colectivos católicos defienden la vigente ley de plazos que ahora se pretende derogar, y se oponen a la ley de Ruiz-Gallardón, que es contraria a la libertad de conciencia y trata a las mujeres como menores de edad al no reconocerlas como sujetos morales capaces de decidir por su cuenta.

Lo que estas reflexiones pretenden es evitar que la ley sea aprobada por la mayoría parlamentaria absoluta que actualmente permite al Parlamento español adoptar normas que la mayoría de los ciudadanos rechazan, ya que implica un nuevo recorte de los derechos humanos, quizá el más grave de todo, cual es el derecho de las mujeres a elegir libremente la maternidad y hacerlo en tiempo oportuno, sin coacciones externas, y menos del Estado, que debe velar por el ejercicio de ese derecho, en vez de negarlo y obstruirlo como hace este proyecto de ley. Hay que impedir que se consume otro recorte de los derechos de las mujeres, que se suma a los que el Gobierno del Partido Popular viene llevando a cabo desde su toma de posesión hace dos años.


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