La cumbre de Madrid da una tímida respuesta al clamor de acción climática. Antonio Cerrillo

diciembre 17, 2019


Por fin, llegó el acuerdo, aunque con sabor agridulce. Después de dos días de prórroga en las negociaciones, llegó el deseado consenso. Y solo ha sido un tímido paso. La cumbre del clima (COP25) concluye con la adopción de un acuerdo, denominado “Chile-Madrid.Tiempo de Actuar”, que ha sido concebido como una manera de allanar el camino para que los países presenten en el año 2020 planes de acción más ambiciosos con reducción de gases para responder a la emergencia climática. Pero no hubo acuerdos de trascendencia.

El documento aprobado manifiesta la “urgente necesidad” de que los nuevos compromisos que adopten los países ayuden a salvar la brecha que existe entre las emisiones que se registran y las que deberían efectuarse (con drásticos recortes anuales) para detener el aumento de temperatura, con el fin de que no se rebasa una subida de 1,5ºC respecto a la de la época preindustrial.

La decisión fue posible tras una intensa jornada de negociaciones y después de que la presidencia chilena de la COP nombrara a la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, facilitadora para dirimir tres puntos clave de la negociación: mayor ambición climática, mecanismo de Pérdidas y Daños frente a los impactos del cambio climático y financiación.

“El mandato es claro: los países tenemos que presentar contribuciones nacionales más ambiciosas que las actuales en 2020; es importante responder a las demandas de la gente y de la ciencia, y comprometernos a hacer más y más rápido”, ha indicado la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera.

“Este documento es la base que nos permite actuar ya. El tiempo de la acción es ahora”, ha subrayado Ribera al concluir la reunión. “Las COPs ya no sólo son un foro para fijar reglas, la nueva fase que hemos iniciado en Madrid requiere de más acción y de más actores”, ha añadido.

“El resultado de la cumbre refleja que lo que pretendíamos con el acuerdo de París está ocurriendo: los diferentes sectores están pasando a la acción. Buena parte de ellos han venido a mostrar por qué quieren asociarse al proceso de descarbonización, formar parte de él y lograr que vaya más rápido”, ha destacado la ministra.

Hubo aproximaciones, pero al final los mercados del carbono deberán esperar

La cumbre da un insuficiente paso hacia adelante; es lo que creen las oenegés; se queda lejos de las expectativas de algunos sectores sociales, pero nunca se dijo que aquí se iba a tomar decisiones trascendentales.

 

No han sido aprobadas las reglas de funcionamiento de los controvertidos mercados de carbono. Pero tal vez sea ésta la mejor noticia. “Preferimos que no haya acuerdo a un mal acuerdo”, han ido repitiendo los portavoces de la UE, uno de los grupos de países más temerosos de que si estos mercados de carbono son ineficientes y están mal organizados, desacreditarían esta fórmula para combatir el cambio climático. Deberán esperar un año.

No hubo acuerdo al respecto. Y los trabajos ya efectuados quedan sobre la mesa, hasta la próxima cita en Glasgow en el 2020. No obstante, los países se emplazan a trabajar en el diseño de mecanismos de mercado en la próxima COP que eviten la doble contabilidad y que sirva a la ambición del acuerdo de París .

Todas las intervenciones en el pleno aceptaron de buen grado que el asunto quedara sobre la mesa, visto el desacuerdo existente; incluso su partidarios más acérrimos.

Se asumió de buen grado: sin reglas sobre los mercados de carbono por ahora

Mediante los mercados de carbono, los países podrán comprar derechos de emisión sobrantes a otras naciones, mientras que las empresas compensarían sus emisiones adquiriendo estos certificados (generados a partir de emisiones de gases evitadas gracias a proyectos de desarrollo limpio: en renovables, mejora forestal…) bajo supervisión de la ONU. Este es un instrumento polémico. China, Brasil e India quieren que se puedan arrastrar hasta la nueva etapa los certificados de reducción de emisiones (CER) generados en el protocolo de Kioto. Europa exige reglas estrictas. Tiene miedo a una doble contabilidad de las reducciones conseguidas (es decir que se las anoten en sus inventarios el país que compra y el que vende).

 

Además del riesgo de la doble contabilidad de las reducciones de emisiones, existe un temor a que el mercado se vea inundado por créditos a bajo precio…con efectos muy perniciosos. Sería todo un estímulo para que las empresas (por ejemplo, el sector aéreo) prefirieran acudir al mercado buscando derechos a bajo precio en lugar de aplicar medidas propias de una etapa descarbonización.En el pleno, los diversos portavoces hablaron de la necesidad de evitar la doble contabilidad y de garantizar los derechos de los pueblos indígenas (en cuyos territorios se suelen situar estos proyectos (hidroeléctricas, mejora forestal…).

La presidenta de la COP admite que “los acuerdos alcanzados no son suficientes”

“Hoy los países hemos quedado en deuda con el planeta”, dijo la presidenta de la COP25, Carolina Schmidt. “El mundo nos está mirando y espera soluciones concretas de nuestra parte. Por lo mismo, hoy no estamos satisfechos. Los acuerdos alcanzados no son suficientes para afrontar con sentido de urgencia la crisis del cambio climático”, añadió antes de reconocer que “aún no están los consensos para aumentar la ambición en los niveles que necesitamos”, señala Schmidt.

Aún así, la denominada Alianza de Ambición Climática ha reunido a 114 países que han manifestado su compromiso de trabajar en la actualización de sus contribuciones nacionales para el año 2020 y 121 van a trabajar en estrategias a largo plazo para alcanzar la neutralidad climática en el 2050; es decir lograr una balance de emisiones 0 para esa fecha.

 


Transitoria 42 y la impunidad. Alfredo Vera

enero 18, 2014

En la lista de los muchos delitos que quedan en la impunidad a lo largo de la historia, se tiene que incorporar la supuesta expedición de la “Transitoria 42” facultando, al Banco Central, lo que condenaba y prohibía la propia Constitución que se estaba aprobando, facilidad que culminó en el feriado bancario y la dolarización.
Alfredo_Vera
Han pasado 15 años de cuando en la Constituyente del 98 (en la que participé como Asambleísta por Pichincha, electo por la Izquierda Democrática antes de que se prostituyera y desapareciera arrastrada por la “partidocracia”), tuvimos un minoritario grupo de izquierda el desafío y la oportunidad de confrontar a la nefasta aplanadora (como la bauticé), integrada por la alianza Socialcristiana-Democracia Popular, comandadas por Jaime Nebot y Oswaldo Hurtado.
En concreto: la Asamblea, luego de muchos y apasionados debates, aprobó el artículo 256 que prohibía al Banco Central hacer préstamos a los bancos en dificultades, como salvaguarda al festín que los banqueros cometían, con los fondos a su cargo.
La Asamblea culminó su tortuoso camino con una crisis de organicidad: Hurtado desertó de la Presidencia; un grupo de socialcristianos abandonó el barco; nos botaron del Cuartel de Sangolquí; fuimos por unos días otra vez a la Universidad Andina y, finalmente, nos convocaron a Riobamba con un plazo perentorio para terminar la tarea.
En ese ambiente confuso e inestable la corrupción derechosa aprovecha para meter de contrabando en el texto constitucional la fatídica “Transitoria 42”, la última del paquete. ¿Dónde, cuándo, cómo?
En el complot por fuerza tiene que entrar el Secretario (Diego Ordóñez) para que de fe que ese contradictorio aborto que, supuestamente, se aprobó con todas las normas de la ley.
Cuando me percaté de la trampa presenté una denuncia ante la Fiscalía, pero previamente consulté por separado con 2 asambleístas para ver si yo estaba en lo cierto: el riobambeño socialista Dr. Fernando Guerrero y el abogado guayaco de derecha decente, que publica artículos de opinión en El Universo, Dr. Orlando Alcivar, quienes me afirmaron que nunca siquiera oyeron hablar del tema de la Transitoria 42.
Si se quisiera que la historia se clarifique, la justicia debería abrir una investigación y en un expediente para obligar a todos los asambleístas del 98 a declarar bajo juramento todo lo que saben, para que salga a luz la verdad y sepamos si hay delito o impunidad en el aprovechamiento de esta norma que permitió la crisis bancaria que remató en la dolarización.-


El Canciller Ricardo Patiño, habla de los avance de su país en la UB

noviembre 5, 2013
Ricardo Patiño, Ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador, dictó ayer lunes 4 de noviembre una lección magistral en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona, sobre los avances de su país. Presentó el acto el Rector de la Universidad Dídac Martínez, que glosó la figura de Patiño resaltando la importancia del Gobierno de Rafael Correa que ha colocado, en su programa, al ser humano por encima del capítal. Al finalizar el acto, manifestó su satisfacción por el camino seguido por su Gobierno: que las prioridades sean sociales, encaminadas a reducir la pobreza. La UB es el templo de la palabra, y nos sentimos honrados de la presencia del Canciller, cuya intervención ha sido, NO teórica, sino de praxis, a partir de la teoría. Patiño es un digno agente del pueblo y del Gobierno. Intervino también  Javier Soraluze, de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda. Patiño en la UBRicardo Patiño recordó la gran presencia de inmigrantes ecuatorianos en Barcelona, de los lazos contraídos con Catalunya desde hace 12 años. Nuestra gratitud a Barcelona y a España por su solidaridad. También agradeció la labor de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que ayudan a superar las dificultades de muchos de sus paisanos. La realidad de Ecuador es diferente de unos años acá, y no es la que los medios de comunicación quieren mostrar. Habló del momento histórico cuando pidieron al FMI que, por dignidad se marchasen. Ecuador marcó un linde aquel enero de 1997. El 2008 dijimos adiós al FMI, pagamos la deuda legítima, NO la que pretendían imponernos. Desde aquel momento la política monetaria es autónoma de Ecuador, no internacional porque dejamos de subsidiarlos. A partir de aquel momento Ecuador inició una revolución democrática, tienen un país en alza.  El gobierno de Correa, creó una comisión de auditoría de la deuda externa, a la vez que instauraba un banco con fondos de la seguridad social, que destina a recursos ecuatorianos, entre los cuales la construcción. Han incentivado la ocupación. El paro no sobrepasa el 4% de la población. Han aumentado el salario real que hoy, supone el 99% de la cesta de familia, no el 67% de hace seis años. Han acabado con la precarización del trabajo. Muchas empresas afirmaban  no tener trabajadores. Aparte de los salarios, debían repartir el 15% de beneficios, de ahí que no constaran. Lo indignante es que los Gobiernos lo toleraban. Han cerrado 14 Universidades privadas,  pura estafa social. Habían sido aprobadas por el Congreso, donde sus amigos, habían decidido su legalidad. Un país no puede progresar si su sistema educativo no es de excelencia. Además es indispensable, que la Universidad llegue a todos. Explicó que han sacado a 450 mil niños de las calles, y que ahora conviven en condiciones adecuadas. Son grandes creadores, su experiencia les ha permitido ver, escuchar, lo que otros no supieron descubrir.  Patiño manifestó que aplauden los Diálogos de Paz de Colombia. Miramos al Norte, al Sur, al Este, al Oeste. Hasta recién dábamos la espalda a muchos, ahora no, nos interesa ser un Bloque: América latina. Ecuador existe ya en el concierto global, antes éramos invisibles. Se congratuló de la decisión de echar fuera la Base extranjera el año 2009, ahora somos un país libre. Criticó la Organización de los Estados Americanos, el derecho a veto. Unos discuten, los otros deciden. También trató el caso Chevron-Texaco, y aseguró que la empresa tiene que pagar por los daños que se han producido en la selva amazónica ecuatoriana. Dos millones de Ha. contaminadas, puro delito. Las Comunidades indígenas ganaron el recurso interpuesto. En esta 3a fase la empresa demanda al Gobierno como responsable. Se ha iniciado una Campaña internacional. El Rector, Dr. Dídac Ramírez, cerró el acto y glosó la intervención del ministro Patiño afirmando que era un discurso vertebrado en torno a: dignidad, respeto, autonomía, revolución ciudadana, soberanía y derecho a decidir. Acerca de las políticas económicas y la situación de crisis, señaló el peligro de que en la sociedad actual: se rescaten los bancos pero se abandone a su suerte a las personas.


La coacción alemana, por Ignacio Ramonet

julio 17, 2013

 

ignacio ramonet Interesante articulo de Ignacio Ramonet.
La devastadora austeridad impuesta por Berlín a toda la zona euro y en particular a sus socios del Sur (Grecia, Portugal, España, Italia y Chipre) está provocando en estos países una subida de la germanofobia. En sus recientes visitas a Madrid, Atenas y Lisboa, la canciller alemana Angela Merkel ha sido recibida por manifestaciones muy hostiles. Miles de víctimas de las políticas ‘austericidas’ denunciaron en calles y plazas la coacción del “IV Reich” y acogieron a la dirigente alemana con banderas nazis y uniformes de las SS o de la Wehrmacht…
En Francia también –cuando se acaban de celebrar por todo lo alto los cincuenta años del Tratado de amistad franco-alemán, piedra angular de la política europea de París– los amigos del presidente François Hollande ya no dudan en reclamar un “enfrentamiento democrático” con Alemania y acusan al vecino germano de “intransigencia egoísta”. El propio secretario general del Partido Socialista (PS), Harlem Désir, alienta a sus militantes a “colocarse a la cabeza de la confrontación” con Angela Merkel, “la canciller de la austeridad”. Y es que, hasta ahora, se había vivido en la idea de que el carro de la Unión Europea (UE) lo tiraba una yunta de dos Estados, Francia y Alemania, y que tanto montaba, y montaba tanto, París como Berlín. Pero eso –silenciosamente, sin bombo ni platillo–, se ha terminado desde que la crisis, a partir de 2010, golpea violentamente a la mayoría de los países europeos mientras Alemania se afianza como la economía más poderosa de Europa. Francia, que perdió en 2012 su triple A, se descolgó del pelotón de cabeza, y ve ahora cómo su vecino germano se aleja cada vez más, económicamente, de ella…
Hasta en el Reino Unido –que no pertenece a la zona euro–, la clase política se alza igualmente para protestar contra la nueva “hegemonía germana” y denunciar las consecuencias de ello: una “Europa dominada por Berlín, o sea precisamente lo que el proyecto europeo debía, en principio, impedir”. En efecto, la UE fue concebida con la idea de que ningún Estado ni podía, ni debía ser hegemónico. Pero Alemania, después del trauma de la reunificación –que sobrellevó gracias a la solidaridad de todos los europeos– se ha convertido en la gran potencia dominante del Viejo Continente. Es el país rico, sin crisis, que todos envidian y detestan a la vez.
Muchos analistas constatan que la crisis, paradójicamente, es lo que ha permitido a Berlín “conquistar Europa” y alcanzar una posición de dominación que no tenía desde 1941… Lo que le hace decir, con ironía, al semanario Der Spiegel: “Alemania ganó la Segunda Guerra Mundial la semana pasada…” (1).
El hecho es que Alemania lidera en solitario la Unión Europea. Basándose en lo que considera su “éxito económico”, Berlín no duda en imponerle a todos sus socios su detestable receta nacional: la austeridad. En particular a los de la orilla mediterránea, cuyos habitantes son considerados por muchos políticos y por los medios de comunicación alemanes como unos “perezosos”, unos “indolentes”, unos “tramposos” y unos “corruptos”. En cierto modo, esos alemanes están convencidos de que la crisis opone un Norte mayoritariamente protestante, trabajador, hacendoso, austero y ahorrador, a un Sur católico u ortodoxo, gandul, jaranero, vividor y rumboso. ¿No declaró acaso, la propia Angela Merkel, ante los militantes de su partido, la CDU, en mayo de 2011, que “en países como Grecia, España y Portugal, la gente no tendría que jubilarse tan pronto, en todo caso no antes que en Alemania (2), y los asalariados tendrían también que trabajar un poco más, porque no es normal que algunos se tomen largas vacaciones cuando otros apenas tenemos asueto. Esto, a la larga, aunque se disponga de una moneda común, no puede funcionar” (3)?
Otra prueba de esa convicción germana de que mientras el alemán trabaja los ribereños del Mediterráneo viven a la bartola (4), la constituye la provocadora declaración, en Salónica, del ministro adjunto alemán de Empleo, Hans-Joachim Fuchtel, enviado a Grecia por Merkel para ayudar a reestructurar los municipios griegos: “Los estudios demuestran –afirmó Fuchtel– que aquí se precisan tres griegos para hacer el trabajo que haría un solo alemán”. Y partiendo de semejante conclusión, el ministro recomendó el despido de miles de funcionarios locales… Los cuales, al día siguiente, se amotinaron y casi ajustician al cónsul alemán, Wolfgang Hoelscher-Obermaier, al grito de “¡Linchemos a los nazis!” (5)…
Más allá de los viejos clichés –“perezosos” contra “nazis”–, lo que está en juego es la salida de la crisis. Porque, a escala planetaria, las demás grandes economías, Estados Unidos y Japón, han vuelto al crecimiento mientras la UE sigue sumida en la recesión. De ahí que se cuestione más que nunca la “solución única” alemana, basada en la austeridad. Berlín sólo cree en la reducción de los déficits presupuestarios, en la disminución de la deuda soberana y, sobre todo, en la reforma laboral (6). Esta “reforma” ha convertido Alemania en un verdadero “infierno social” para millones de asalariados que trabajan por menos de 5 euros la hora en un país que no posee salario mínimo (7). Uno de cada tres empleos es precario. Y el número de “minijobs”, a menos de 400 euros al mes, se ha disparado. La población alemana es la que más sufre con este “modelo”; en Berlín, uno de cada tres niños vive bajo el umbral de pobreza…
Pero es que, además, está demostrado que la austeridad no funciona y es destructora. Cada mes que pasa, Europa, con ese remedio, se hunde más en la recesión. Los ajustes y los recortes sucesivos matan el crecimiento y tampoco permiten el desendeudamiento de los países. Ya no son sólo los Estados del Sur y sus poblaciones quienes protestan contra las políticas de ajuste, a ellos se suman ahora, entre otros, los Países Bajos, Suecia, los socialdemócratas alemanes y la propia Comisión Europea que considera que “la austeridad ha alcanzado sus límites”. Sobre todo cuando las tesis “científicas” de los profesores Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, en las que se basaban las políticas de austeridad, se han revelado falsas; no se apoyaban en ninguna racionalidad económica (8).
Es hora, por consiguiente, de ir pensando en otras soluciones. Berlín y el “merkiavelismo” (9) pretenden que no las hay. Pero es fácil demostrar lo contrario. Por ejemplo, se le podría dar mucho más tiempo –como ya se está empezando a hacer– a los países europeos para alcanzar el célebre 3% de déficit presupuestario; y también cuestionar esta absurda “regla de oro”…
Habría que reducir el valor del euro, moneda demasiado fuerte para la mayoría de los países de la eurozona, y estimular de ese modo las exportaciones. Japón, segunda economía del mundo, lo ha hecho bajo la dirección de su nuevo Primer ministro conservador, Shinzo Abe, inundando la economía de liquidez (todo lo contrario de la austeridad) (10), reduciendo en seis meses el valor del yen un 22%, mientras la tasa de crecimiento daba un espectacular salto adelante situándose en un 3,5% anual…
Otra perspectiva: los 120.000 millones de euros previstos en el Pacto Fiscal que se firmó el año pasado para el “estímulo del crecimiento”… ¿Qué espera la UE para decidirse a gastarlos? ¿Y los 5.000 millones de euros disponibles de los “Fondos Estructurales Europeos”? ¿Por qué no se utilizan? Con sumas tan colosales, ya presupuestadas, se podrían realizar grandes obras de infraestructura y dar trabajo a millones de desempleados… O sea un verdadero New Deal europeo, o como dice Peer Steinbrück, el candidato socialdemócrata rival de Angela Merkel en las elecciones legislativas alemanas del próximo 22 de septiembre: “Necesitamos un auténtico Plan de desarrollo y de inversiones europeo para estimular un crecimiento sostenible. Porque lo que está en juego no es la estabilidad del euro, sino la estabilidad de todo nuestro sistema social y político. La injusticia social amenaza la democracia” (11).
Otra alternativa a la austeridad consistiría en imitar lo que hizo Berlín después de la reunificación en 1993 en beneficio de los Länder del Este, creando un pequeño impuesto indoloro del 1%. A escala europea supondría un fondo de unos 200.000 millones de euros al año que no les vendría mal a los países en dificultad…
Otra medida sería que la canciller Merkel se decidiese a subir los salarios en Alemania, con lo cual relanzaría el consumo interno, estimularía su propia economía (que con un crecimiento de apenas el 0,1% en el primer trimestre de 2013 ronda la recesión), aumentaría las importaciones procedentes de los demás países europeos y pondría así en marcha el motor del crecimiento en toda la Unión.
Y ni siquiera abordamos aquí otras soluciones como sería sencillamente el abandono del euro y el retorno al Sistema monetario europeo, propuesto recientemente por Oskar Lafontaine, ex ministro de Finanzas alemán y fundador de Die Linke. Como vemos, las soluciones no “austeritarias” existen ¿a qué esperan los gobiernos para adoptarlas? (Le Monde Diplomatique)
(1) Georg Diez, “Wir Technokraten mit Goethe unterm Arm”, Der Spiegel, Hamburgo, 11 de noviembre de 2011. http://www.spiegel.de/kultur/gesellschaft/s-p-o-n-der-kritiker-wir-technokraten-mit-goethe-unterm-arm-a-797175.html
(2) Esta afirmación es errónea, según la propia prensa alemana, que cita las estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la edad media de jubilación efectiva en Grecia (61,9), España (61,8) y Portugal (67) es semejante, o incluso superior, a la de Alemania (61,8). (Sven Böll y David Böcking, “Merkel’s Clichés Debunked by Statistics”, Der Spiegel, Hamburgo, 19 de mayo de 2011.
(3) Ibidem. http://www.spiegel.de/international/europe/the-myth-of-a-lazy-southern-europe-merkel-s-cliches-debunked-by-statistics-a-763618.html
(4) Según un sondeo, el 40% de los alemanes tacha a los españoles de “ociosos o poco trabajadores”. En el mismo sentido, los italianos reciben calificaciones semejantes a las de los españoles, mientras los griegos aún son peor calificados. ABC, Madrid, 24 de abril de 2013.
(5) AFP, 15 de noviembre de 2012.
(6) Esta reforma del mercado del trabajo, es lo que se conoce generalmente como “reforma Schröder”, por el nombre del canciller socialdemócrata Gerhard Schöder que las adoptó – “Agenda 2010”– en 2003-2005. Consiste esencialmente en abaratar los costes del trabajo, facilitar el despido, reducir las indemnizaciones para “flexibilizar” el mercado de trabajo en el sector de los servicios y dar mayor “competitividad” a la economía. O sea un desmantelamiento de los derechos laborales.
(7) En el campo, millones de rumanos y búlgaros son empleados a 3 ó 4 euros la hora…
(8) El País, Madrid, 26 de abril de 2013.
(9) Concepto propuesto por el sociólogo alemán Ulrich Beck. Léase Le Nouvel Observateur, París, 16 de mayo de 2013.
(10) A pesar de que la deuda de Japón representa el 245% de su PIB…

(11) Le Monde, París, 17 de mayo de 2013.


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