Mi SÍ a Rafael Correa

febrero 28, 2014

He dejado pasar unos días tras las elecciones de Ecuador. Los resultados, a pesar de haber perdido tres capitales importantes: Quto, Guayaquil, Cuenca, dan claro apoyo al partido del Presidente Correa, de forma abrumadora. ¿Cómo explicarlo?Montserrat image de cara
Dicen que el 85 personas en el mundo, dirigen el caminar de los 7 mil millones que habitamos el Planeta Tierra. Son los que dirigen, manipulan, deciden nuestro futuro.
Si lo trasladamos a Ecuador, ¿quienes han estado gobernando, maniobrando desde siempre, caciqueando, prescindiendo de sus “subditos”, que trataban cual vasallos sin voz, sin derechos, la mayoría de los cuales analfabetos, sin opción a nada?
Solo vean lo que ha sucedido en la Amazonía Ecuatoriana los graves daños ocasionados por Chevron que, castigada a pagar, se niega. Solo el Gobierno de Correa se ha puesto firme, despues que, 8 Gobiernos, fueran comparsas de aquella tragedia humana-política-Medioambiental.
Quiero señalar la excepción entre los años 1988 – 1992, del Presidente Rodrigo Borja, de Izquierda Democrática, que luchó contra viento y marea, logrando muchos avances en educación bi-lingue, que llevó inclusive, a los lugares más alejados, desayuno incluido.
La Llegada de Rafael Correa al Gobierno de Ecuador, supuso una bocanada de aire fresco, de acercamiento a los más humildes para quienes ha conseguido grandes logros: en salud, educación, vivienda, ayuda a la gente mayor.
I, claro, la mayoría de esta ciudadanía sencilla, no vive en las grandes capitales, vive en el campo, en los altos. Sabe como su Presidente se preocupa de sus necesidades, como está erradicando el analfabetismo, como procurara que todos, sí, TODOS los niños, esten escolarizados, que hombres-mujeres-niños-bebés, tengan aseguradas sus necesidades básicas: controles de salud, acceso gratuito a la escuela elemental y Secundaria, posibilidad de acceso a la Universidad para aquellos que estan preparados. Anteriormente, todo era privado.
Pues sí, votaron a quien sabe no les va a mentir, pueden acceder a él, verle como uno más de los ecuatorianos de a bien, que son la mayoría. Las excepciones son escasas pero dado que tienen el poder del dinero, hacen mucho ruido, y siguen aterrando a quienes tienen cerca.


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