Jóvenes, ciudadanos del mundo, es tiempo de acción. Federico Mayor Zaragoza

noviembre 17, 2017

“Habrá palabras nuevas para la nueva historia”
Ángel González

“¡Implicaos!” fue el grito – mensaje final de Stephan Hessel. “Tendréis que cambiar de rumbo y nave”, apostilló José Luis Sampedro. Pues bien, ha llegado el momento de implicarse, de cambiar de rumbo y nave, para el “nuevo comienzo” que preconiza la Carta de la Tierra, documento que deberíamos tener como referente esencial para los cambios radicales que debemos acometer.
La propia Declaración Universal de los Derechos Humanos establece claramente en el segundo párrafo de su preámbulo que, si no fuera posible el pleno ejercicio de los derechos humanos, estos podrían verse “compelidos a la rebelión”. Pues bien, ha llegado el momento, de manera pacífica pero firme de la rebelión, de expresaros, de haceros oír, de inundar el ciberespacio y las calles de vuestra presencia, de vuestra voz, de vuestros puntos de vista, conscientes de que la reacción frente a los desafíos globales es inaplazable.
Ciudadanos del mundo: no os dejéis embaucar por ideólogos que han perdido hace tiempo la brújula y no se aperciben –o no quieren hacerlo- de que es toda la especie humana –este prodigio formidable y esperanzador- la que se halla en riesgo, y no debe someterse a reducción alguna, a “localizarse”, sino que debe saber reaccionar junta ante unos poderes de toda índole, incluido el mediático, que pretenden reducir las voces de “Nosotros, los pueblos…” a simples espectadores, enfrascados y ofuscados en dilucidar pertenencias a pequeñas “parcelas”, cuando, como advertía hace poco, los desafíos son sin precedentes y las soluciones, de acuerdo con Amin Maalouf, deben ser así mismo sin precedentes. En lugar de concentrarnos en cuestiones relativas a lo más cercano y circundante, debemos abordar conjuntamente, manos y voces unidas, los peligros que nos amenazan y reaccionar antes de que sea demasiado tarde.
Debemos ser todos plenamente conscientes de que nos hallamos, por primera vez en la historia de la humanidad, en una situación de extrema gravedad y complejidad, enfrentados a problemas potencialmente irreversibles, de tal modo que, si no actuamos a tiempo y con firmeza, podrían alcanzarse puntos de no retorno en la habitabilidad de la Tierra.
Siempre recuerdo aquella frase terrible de Albert Camus: “Les desprecio porque pudiendo tanto se atrevieron a tan poco”. Actuemos conjuntamente de tal modo, que las generaciones venideras no pronuncien nunca o no tengan motivos para pronunciar estas palabras. El gran desafío y el deber supremo de cada generación es asegurar a las venideras una vida digna y el pleno ejercicio de las facultades distintivas de la especie humana: pensar, imaginar, anticiparse, ¡crear! Cada ser humano único capaz de crear, nuestra esperanza.
Está llegando el tiempo de la amistad, del desprendimiento, de la escucha, de la afirmación, de la rectificación, de caminar a contraviento. La alternativa a la involución es la evolución. La alternativa a la revolución también. Sólo una “r” de responsabilidad, separa la evolución de la revolución. Si somos responsables, unos y otros, elegiremos, como la naturaleza nos muestra con gran esplendor, la evolución. Es preciso inventar el mañana. Es acuciante atreverse a saber y saber atreverse. Jóvenes: es preciso sobreponerse al acoso mediático que quiere convertiros en espectadores en lugar de actores, dando alas al escepticismo en lugar de a la esperanza. Recuerdo aquella frase del 15-M que tanto me ilusionó: “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”. No os distraigáis en cuestiones locales, en obcecadas pertenencias, en favor de cuestiones irrelevantes cuando tenemos, entre todos, que hacer frente a problemas que nos incumben a todos, de una parte de mundo u otra, de un estatus social u otro, de un color de piel u otra, de una ideología u otra… Recordadnos permanentemente nuestras obligaciones intergeneracionales y aprended a com-partir, a con-vivir, a des-viviros por los demás, porque la solidaridad y el desprendimiento son, precisamente, los ignorados caminos del mañana que vosotros debéis señalarnos permanentemente.
Disponemos de muchas hojas de ruta dejadas al lado, marginadas, menospreciadas, que hoy son más importantes que nunca en el pasado: la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Carta de la Tierra, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Milenio, la Declaración y Plan de Acción sobre una Cultura de Paz… Todas ellas deben servirnos en estos momentos para orientar nuestro comportamiento cotidiano. También actualmente gracias a la longevidad, disponemos de un tesoro normalmente infrautilizado: la experiencia de los que viven los últimos trechos de su recorrido humano. La experiencia es el balance de los aciertos y los errores de cada uno, acumulando un valor tan extraordinario como precariamente utilizado. Por esto animo a los jóvenes a compartir experiencias y vivencias para que les ayuden a no desfallecer, a decidir actuar con denuedo cuando todavía sus alas son fuertes para volar alto y sin decaimientos.
No toleréis ningún brote de supremacismo. Esta es la mayor fuente de enfrentamientos, la mayor responsable de víctimas a lo largo de la historia, de una historia que no puede repetirse. Todos los seres humanos iguales en dignidad, es el principio de la justicia y de la paz. Como escribía recientemente, “Quiéranlo o no reconocer interesados y cortoplacistas líderes actuales, nos hallamos en el antropoceno –influencia humana sobre las condiciones ecológicas- y debemos cumplir nuestros deberes oportunamente se convierte en una exigencia ética irrenunciable. Ahora ya no tenemos excusas: ya sabemos lo que acontece y podemos expresarnos libremente gracias a la tecnología digital. Y, sobre todo, la mujer, marginada totalmente hasta hace poco ocupa progresivamente un importantísimo lugar -“piedra angular”- que le corresponde en la toma de decisiones a todos los niveles.
Es preciso, en primer lugar, promover la refundación de un sistema multilateral democrático a escala mundial, con unas Naciones Unidas fuertes y capaces de acción rápida y eficiente, de tal modo que se prescinda inmediatamente de los grupos plutocráticos (G7, G8, G20) que establecía el neoliberalismo globalizador y que ha conducido a la actual situación de desconcierto conceptual, social y económico en que se halla el mundo.
La eliminación de la amenaza nuclear, asegurando una vida digna, a través de una puesta en práctica inmediata de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de los Acuerdos de París sobre Cambio Climático, de tal modo que se pueda vivir dignamente en todos los lugares del mundo. Dos transiciones son imprescindibles: de una economía de especulación, deslocalización productiva y guerra –insisto en que es intolerable que cada día se inviertan 4000 millones de dólares en armas y gastos militares al tiempo que mueren de hambre y desamparo miles de personas como la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad- a una economía basada en el conocimiento para un desarrollo global sostenible y humano.
La segunda transición, que debe acompañar ineludiblemente a la primera, es desde una cultura de imposición, dominio y guerra a una cultura de encuentro, conversación, conciliación, alianza y paz. La gran inflexión histórica, de la fuerza a la palabra, que permitiría este nuevo concepto de seguridad, que no sólo tuviera en cuenta la de los territorios sino, sobre todo, la de aquellos que nacen, viven y mueren en estos territorios.
Por cuanto antecede, es absolutamente intolerable que el Presidente Trump haya anunciado que no pondrá en práctica las medidas apremiantes sobre regulación del cambio climático que se acordaron en París en noviembre de 2015. Aquellos acuerdos fueron fruto de un intensísimo trabajo realizado, con todo rigor científico, desde hace muchos años. Ya en 1947, en la UNESCO se creó la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y a continuación los programas internacionales sobre geología, hidrología, oceanografía… Y se crearon los grandes programas de “EL Hombre y la biosfera”, “Las reservas de la biosfera”… Sólo cegados por intereses cortoplacistas puede ahora decirse que se han improvisado medidas para asegurar la calidad en la habitabilidad de la Tierra. Sólo el insólito mediático Presidente de los Estados Unidos, señor Trump, podía proceder de esta manera: la juventud, sobre todo, la más afectada, incluidos los propios familiares del Presidente Trump, deben reaccionar de inmediato, anunciando que, si no modifica radicalmente estas actitudes, se procederá en una reacción mundial en las redes sociales, a no consumir productos procedentes de la gran nación norteamericana, que tanto padece las inconveniencias del Partido Republicano.
“No hay desafío que se sitúe más allá de la capacidad creadora distintiva de la especie humana”, proclamó el Presidente norteamericano John F. Kennedy en 1963. Debemos inventar el futuro. Todo imposible hoy puede ser feliz realidad mañana pero, como escribió tan sabiamente Miquel Martí i Pol, “¿Quién, si no todos?”.
Todos para promover el desarme para el desarrollo. Todos para favorecer la transición de la fuerza a la palabra. El tiempo del silencio y de la sumisión ha concluido.
Es indispensable proceder a la redefinición de cuestiones tan esenciales para una vida “normal”, como el nuevo concepto del trabajo, de la democracia, del Estado de “justicia”, etc. En suma, hay que inventar el futuro para poder llevar a efecto la “evolución pendiente”. Evolución, es decir, conservar aquello que debe conservarse, porque son los fundamentos básicos y los puntos de referencia absolutamente imprescindibles para la hoja de ruta, y cambiar todo aquello que deba ser cambiado. Evolución, para un futuro distinto. Aquel en el que soñábamos y en el que tenemos que volver a soñar con mayor perseverancia todavía.
Jóvenes, ciudadanos del mundo, el tiempo del silencio ha concluido, el tiempo de los esfuerzos irrelevantes cuando están en juego, por primera vez en la historia, cuestiones esenciales para la vida digna, debe dejar paso a la acción consciente y decidida. Atreverse a saber y saber atreverse: sólo así llegaremos a cabo la evolución y evitaremos la revolución.

Federico Mayor Zaragoza. Lamentable falta de preparación ante las catástrofes naturales

abril 18, 2016

Tenemos centenares de aviones preparados para guerras que, por fortuna, no tienen lugar… pero sobre los que los interesados agoreros representantes del inmenso y siniestro complejo bélico-industrial no dejan de alertar. Bombarderos, misiles y escudos antimisiles, acorazados, submarinos… colosales arsenales para potenciales enemigos, pero ausencia total de preparación para el previsible y recurrente temporal airado, para los seísmos, para los tsunamis…

Federico Mayor en Buenos Aires

He escrito en varias ocasiones sobre la inaplazable desaparición de los inoperantes grupos plutocráticos impuestos por el neoliberalismo, y la necesidad de una refundación apremiante de las Naciones Unidas, una de cuyas urgentes acciones sería la de coordinar todos los dispositivos adecuados, que deberían existir en todos los países circundantes, para situar en los lugares adecuados los medios tecnológicos que permitieran socorrer con eficacia.

Ya está bien. Estamos hartos de la cultura de guerra, de la inercia, de falta de preparación y acción concertada ante los problemas realmente importantes.

Que Ecuador, como lo fue Haití hace unos años, como lo fueron los tsunamis de Japón e Indonesia… logre el clamor popular -¡ahora que ya podemos expresarnos!- para que las medidas necesarias se adopten sin tardar. Una manera de lograrlo sería la convocatoria de una Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Desde el origen de los tiempos, la fuerza. Hoy, ya ciudadanos del mundo, exigimos que los grandes desafíos se resuelvan por el conocimiento y la palabra.


Iñaki Alegria y Cristina Subías en Meki-Etiopía, por Isabel López -Fundación Pablo Horstmann-

noviembre 18, 2015

Desde inicios de julio, la Clínica Pediátrica Kidane Mihret “Let Children Have Health” de Meki (Etiopía) tiene nuevo coordinador médico. El Dr. Iñaki Alegría, un joven médico catalán enamorado de África y comprometido con este continente, en particular con Etiopía, país en el que ha decidido instalarse, según el mismo explica, para caminar con los etíopes y sentir con ellos.

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Iñaki está a cargo de la coordinación de la Clínica Pediátrica, inaugurada en 2012, que atiende cada año a 14.000 pacientes de 0 a 18 años. Llega en un momento clave, en el que iniciamos un necesario proyecto para llevar a cabo una segunda ampliación de este centro sanitario que permita poder ingresar a los pacientes con una patología más grave. Es el caso de los pequeños que deben ser estabilizados para poder ser trasladados a otros centros hospitalarios y, de los que sufren malnutrición en grado severo que, actualmente, solo pueden ser atendidos a varias horas de Meki, con el consiguiente impacto para sus familias, que dejan de atender a sus otros hijos.

El Dr. Alegría, que se ha instalado en Meki con su compañera, la también médico Cristina Subías, reconoce que no tienen fecha de vuelta. “Nuestro objetivo es involucrarnos plenamente en el proyecto de la Clínica Pediátrica y desarrollarlo en todo lo que haga falta, intentar mejorarlo en todo lo que podamos y convivir allá con ellos. Tenemos las máximas expectativas, muchas ganas y mucha ilusión de sacar adelante el proyecto y, estar con la gente de allí”.

Cristina señala “tenemos muchísimas ganas. Hay un reto muy importante que es la ampliación de la clínica y en todo ello nos queremos involucrar al máximo, también con la comunidad”.

Ambos quieren trabajar “codo a codo” con el personal etíope: “queremos involucrar mucho al personal etíope y formarlos para que sean ellos los que lideren el proyecto, con nuestro apoyo, pero que lo sientan suyo, propio. Queremos motivarles y hacer juntos un buen equipo”.

Iñaki no es nuevo en estas tareas, ya que ha realizado asistencia médica en la Unidad de Pediatría del Hospital de Gambo, en Etiopía y, anteriormente, también trabajó en Senegal.

En cuanto a los principales desafíos, reconoce la necesidad de “comenzar a ingresar niños y niñas con desnutrición, formar bien a las nuevas enfermeras contratadas y especializarlas en el tema de desnutrición y consolidar este nuevo equipo con el personal que ya está trabajando allí”.


Amenaza global. Reacción global. Federico Mayor Zaragoza-Roberto Savio

noviembre 15, 2015

El mundo no puede seguir ensangrentado y amedrentado por un grupo de fanáticos capaces de cometer los más horrendos crímenes. Es necesaria una reacción a escala mundial, que no sólo tenga la fuerza real y moral para actuar con firmeza y diligencia ahora, sino que, sabiendo las causas, pueda evitar que se repitan en el futuro.
federico mayor Roberto-Savio 2

Está claro que las acciones parciales y dispersas no son eficientes. También lo está que ha sido un colosal error debilitar al sistema de las Naciones Unidas sustituyéndolas por grupos plutocráticos (G.7, G.8, G.20) y emprender acciones militares sin contar, al menos, con el consentimiento del Consejo de Seguridad.

Es imprescindible una gran alianza para, dejando a un lado de momento aspectos y criterios diferenciales, actuar coordinadamente para resolver desafíos que afectan a todos los países sin excepción.

Junto al terrorismo, la extrema pobreza origina miles de muertos todos los días e induce a muchos seres humanos, desamparados, a abandonar los lugares de origen e intentar llegar, en una emigración terrible, que genera más sentimientos de animadversión todavía, por la insolidaridad, a países que se caracterizan hoy por el desconcierto, desorden e improvisación.

Terrorismo, extrema pobreza… y medio ambiente, porque la emergencia ecológica actual puede alcanzar en breve plazo puntos de no retorno que afectarían de forma irreversible a la habitabilidad de la tierra. Sería una irresponsabilidad histórica e inverosímil que las presentes generaciones dejaran a las siguientes un legado de condiciones de vida muy precarias.

Hace unas semanas, en una “declaración conjunta” cuyos primeros firmantes son, junto a nosotros, Mijail Gorbachov, Mario Soares, Garry Jacobs (WAAS), Colin Archer (IPB) y François de Bernard (https://declaracionconjunta.wordpress.com/acerca-de/), urgíamos, ante hechos potencialmente irreversibles, la celebración de una sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas con el exclusivo fin de adoptar medidas globales frente a los problemas mencionados, al tiempo que se diseñaba una “hoja de ruta” conducente a la refundación de las Naciones Unidas.

Renovamos ahora con especial apremio aquel llamamiento. Todos unidos frente a procesos que más tarde no tendrían remedio. Únanse ya, con gran urgencia, los mandos de los países y asociaciones regionales más concernidos pero, sobre todo, acuerden convocar sin demora –para respiro de “Nosotros, los pueblos…” con que se inicia la Carta de las Naciones Unidas- la citada Sesión Extraordinaria, que podría marcar “un nuevo comienzo”, inaplazable en estos momentos de angustia y desolación.


Frustraciones que generan odios. Alfredo Vera

junio 20, 2015

La pasión que se engendra en los aficionados del futbol nos puede servir de ejemplo para comentar un acontecimiento que pone a prueba la realidad de todo un pueblo como el ecuatoriano, cuando celebramos el triunfo del equipo ecuatoriano sobre el mejicano en la Copa América que se juega en Chile.

Alfredo Vera

Habíamos perdido los encuentros cuando nos enfrentamos a Chile y a Bolivia, de modo que había un desaliento frustrante pero que felizmente no fue generalizado y los primeros en reaccionar fueron los propios jugadores que dejaron en la cancha hasta la última gota de sudor con una convicción de triunfo impresionante y contagiosa, que dio excelente resultado y el país casi entero se contagió con ese sano espíritu.

El equipo de futbol está integrado por futbolistas seleccionados por el técnico entrenador, que juegan en los más diversos equipos que mantienen su propia y fanática hinchada o partidarios apasionados, pero que a la hora de representar al Ecuador hermanan sus sentimientos y apoyan a todo el equipo, porque representan al país, por encima de las diferencias internas.

Sorprende que terminada la votación en la OEA, cuando el candidato del Ecuador, Dr. Patricio Pazmiño, es electo por 22 de los 23 electores (casi por unanimidad), los únicos que se sintieron frustrados por ese éxito que honra al país, son los opositores politiqueros que no pueden ocultar su frustración que destila odio y critican con perversidad a todos los países votantes porque no tomaron en cuenta las acusaciones y criticas que pretendían impedir su elección.

Esa conducta poco racional sería equivalente a que algunos ecuatorianos repudien a la selección nacional de futbol, porque allí no juegan los futbolistas de sus preferencias, de su club.

Felizmente son pocos, una minoría sin importancia, los que repudian la presencia del Juez ecuatoriano en la Corte Interamericana en reconocimiento de un pequeño país que cada vez brilla más con luz propia, demostrando que cumple el respeto de los derechos de los seres humanos e impulsa la equidad entre ellos.

Eran tan superficiales y carentes de sustentos las acusaciones de los politiqueros contra el Juez, que no alcanzaron a inquietar a los electores de los países con capacidad de sufragar, evidenciando que los acusadores se pegaron un bandazo vergonzoso.

Es obvio que no se puede comparar una contienda deportiva con una estructura de política internacional, pero lo que sí es pertinente señalar de cómo la especie humana tiene reacciones semejantes y cómo la frustración en cualquier desafío puede conducir a algunos a reaccionar negativamente y desembocar en el odio.

Los ecuatorianos todos demostramos con el respaldo emocional al combinado de futbol, que ese apoyo está por encima de toda mezquindad, lo que no sucede en el campo de la politiquería, como se evidencia al ver que cada grupúsculo opera por su lado sin darse cuenta del desprestigio que cosechan con cada operación en contra de su propio país.


OBAMA: retos y promesas incumplidos, por Pedro Martínez Píres

noviembre 8, 2012

Grandes son los desafíos que enfrentará el presidente reelecto de Estados Unidos, Barack Obama, y muchos de ellos provienen de sus propias promesas electorales de hace cuatro años, la mayoría de las cuales no fueron cumplidas.
En muchos países del mundo existe hoy un sentimiento de alivio luego de la derrota electoral del ultra derechista candidato del Partido Repúblicano, a todas luces peor que el actual mandatario de la Casa Blanca.
Pero Obama, quien ganó con menor apoyo que hace cuatro años, tiene ante sí los problemas no resueltos del desempleo y de la deuda pública, que supera los 16 billones de dólares; la reforma pendiente al sistema de salud; la situación de diez millones de indocumentados en un país polarizado donde son fuertes las corrientes reaccionarias y los Republicanos dominan la Cámara de Representantes.
En el ámbito externo los desafíos no son menores. Estados Unidos está empantanado por su política belicista en el Medio Oriente. Son astronómicos los gastos militares. Y en América Latina hay muchos asuntos pendientes, en primer lugar, como lo acaba de recordar el presidente de Bolivia, Evo Morales, Barack Obama debe levantar el criminal bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba “como reconocimiento al apoyo a su reelección recibido de los hispanos emigrados en Estados Unidos”.
Es lo menos que puede hacer Obama, recalcó el mandatario boliviano, en un discurso en la región de Potosí, en el cual también indicó que con los miles de millones de dólares gastados en las elecciones norteamericanas se habrían podido resolver los problemas sociales en Haití.
Evo Morales reclama también a Washington la extradición del expresidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado de haber provocado la muerte de más de 60 personas en Bolivia.
En Argentina reclaman al gobierno de Estados Unidos cesar su apoyo a Gran Bretaña en el tema de las Islas Malvinas. En Ecuador, que cese la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos de financiar a periodistas en la guerra mediática contra el presidente Rafael Correa.
Y la inmensa mayoría de los cubanos reclama de Obama no solamente el cese del ilegal bloqueo económico que se prolonga por más de medio siglo, sino también que libere a cinco cubanos injustamente presos en los Estados Unidos desde hace más de catorce años; que suspenda las ilegales transmisiones de radio y televisión dirigidas contra la soberanía cubana; que cierre la cárcel enclavada en la también ilegal Base Naval de Guantánamo y que levante la prohibición que impide viajar libremente a Cuba a los ciudadanos estadounidenses, algo de lo que nunca se habla en los grandes medios de prensa de los Estados Unidos.


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