Cuando el poder judicial es lo opuesto de la justicia. Emir Sader

diciembre 14, 2017
lula.jpg

Lula ya tiene fecha para el juicio en segunda instancia, el 24 de enero de 2018, cuando pretenden que se vuelva ilegalmente imposibilitado para candidatizarse a la presidencia de Brasil. Se han batido todos los records, para agilizar la condena, más todavía conforme se dan cuenta que cada mes, cada semana,  cada día, que pasa Lula se vuelve más fuerte, gana más apoyo, recorre más territorio de Brasil con sus Caravanas.

Hay, entonces, que condenarlo lo más pronto posible. A lo mejor elevar la pena de 9 años y medio a más, a 15, a 20 años. Para hacer coro con los medios, que han vuelto a propagar en sus editoriales, que lo único que pueden hacer es apresar a Lula. Caso contrario, él va a incendiar el país, con su odiosa comparación entre lo que él ha hecho, cuando ha presidido el país, y lo que hacen ellos.

Rápido, más rápido, antes que Lula vaya al norte del país, a la Amazonia, que ellos quieren entregar a los gringos. Antes que vaya al sur, bastión de la derecha, conquistar el apoyo popular, antes que Lula, con sus Caravanas, desarticule lo que hasta recién era el reinado de la derecha.

Pero las cosas no son tan fáciles. Si no hay unanimidad en la decisión, en esa instancia misma hay recursos. Caso contrario, habrá recursos en el Supremo Tribunal Federal. Y, sobre todo, como se puede hacer todo con las bayonetas y las condenas, salvo sentarse sobre ellas, hay el pueblo en las calles. Ya se verá quien tiene más fuerza. Lula está muy tranquilo. Como siempre dice: ha probado su inconciencia, ahora los chacales tienen que probar su culpa.


Del neoliberalismo precoz al neoliberalismo tardío. Emir Sader

noviembre 27, 2017
formula del neoliberalismo formula del neoliberalismo

Cuando se agotaba el ciclo largo expansivo de la economía capitalista de la segunda pos-guerra, se generó la situación que los economistas han llamado de “estanflación”, la combinación de estagnación con inflación. Los gastos estatales acumulados en la era de gran desarrollo económico y las conquistas sociales comenzaron a pesar sobre los gobiernos, que apelaron a la inflación para atenderlos.

Fue en ese marco que empezaron a surgir elementos que más tarde se configurarían en el ideario neoliberal. Una especie de neoliberalismo precoz estaba contenida en las propuestas de la Comisión Trilateral, compuesta por Samuel Huntington, Michel Crozier y Joji Watanuki, (“The Crisis of Democracy,” New York, New York University Press, 1975), cuando proponen una “democracia restringida”. El Estado se habría vuelto incapaz de atender las demandas de los distintos sectores de la sociedad, los que, actuando en democracia, sobrecargaría sobre las finanzas públicas, el atendimiento de derechos que ya no era posible satisfacer. Surge el tema de la “ingobernabilidad”, que se volvería pieza esencial en la centralidad de los ajustes fiscales, en el modelo neoliberal.

En la misma América Latina, coincidiendo con las transiciones de las dictaduras a las democracias, Fernando Henrique Cardoso (“Autoritarismo e democratização”, Rio de Janeiro, Editora Paz e Terra, 1975) propuso una versión precoz del neoliberalismo, en su Teoría del Autoritarismo, que ha orientado gran parte de esos procesos de transición. En su visión, democratizar sería descentralizar el poder político alrededor del ejecutivo y desconcentrar el poder económico alrededor del Estado. En las dictaduras, en su opinión, el sector hegemónico sería una especie de “burguesía de Estado”, a la que habría que desplazar, para dar lugar a la democracia. Hay elementos claros que apuntaban hacia el Estado mínimo que posteriormente será clave en el modelo neoliberal.

A lo largo de las décadas siguientes, América Latina se volvió la región del mundo con más gobiernos neoliberales y en sus modalidades más radicales. Se conocen los rasgos comunes de esos gobiernos y los personajes que los han protagonizado como presidentes elegidos, reelegidos y posteriormente detestados.

Como herencia del agotamiento del modelo neoliberal, quienes lo siguieron sosteniendo fueron derrotados sistemáticamente en algunos de los más importantes países del continente: Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador. Hasta que, recientemente, producto de una nueva ofensiva conservadora, explotando debilidades de algunos de esos gobiernos, una ola de restauración conservadora se expande, teniendo como ejes Argentina y Brasil.

Imponen el mismo modelo de hace décadas, como si nada hubiera pasado en nuestros países y en el mundo. Como si ese modelo no se hubiera agotado, como si no se hubiera instalado en el centro mismo del capitalismo una profunda y prolongada crisis recesiva. Se trata de un neoliberalismo tardío.

Flacso Argentina y el Centro Cultural de la Cooperación realizan esta semana, en Buenos Aires, el más importante y completo evento sobre “Estado y Políticas Publicas – El Neoliberalismo tardío”. Un amplio abanico de ejes temáticos, que van desde Control y Ética Publica hasta Políticas de Género, pasando por políticas de educación, salud, cultura, entre otros, componen la agenda del II Congreso Nacional.

Descifrar el neoliberalismo tardío, con sus anacronismos y sus novedades, es condición indispensable para reactualizar la lucha en contra de ese modelo devastador para los derechos sociales, para la soberanía nacional y para la misma democracia.

 

 

 


Los prostíbulos del capitalismo. Emir Sader

noviembre 14, 2017
Gracias amigo, España debe ganar la partida en cuanto a uso de prostíbulos y, No pasa nada. Increíble en el S XXI.
Los mal llamados paraísos fiscales funcionan como prostíbulos del capitalismo. Se hacen allí los negocios turbios, que no pueden ser confesados públicamente, pero que son indispensables para el funcionamiento del sistema. Como los prostíbulos en la sociedad tradicional.

A medida se acumulan las denuncias y las listas de los personajes y empresas que tienen cuentas en esos lugares, nos damos cuenta del papel central y no solo marginal que ellos tienen en la economía mundial. “No se trata de ‘islas’ en el sentido económico, sino de una red sistémica de territorios que escapan a las jurisdicciones nacionales, permitiendo que el conjunto de los grandes flujos financieros mundiales rehúya de sus obligaciones fiscales, escondiendo los orígenes de los recursos o enmascarando su destino.” (A era do capital improdutivo, Ladislau Dowbor, Ed. Autonomia Literaria, Sao Paulo, 2017, pag 83)

Todos los grandes grupos financieros mundiales y los más grandes grupos económicos en general tienen hoy filiales o incluso matrices en paraísos fiscales. Esa extraterritorialidad (offshore) cubre prácticamente todas las actividades económicas de los gigantes corporativos, constituyendo una amplia cámara mundial de compensaciones, donde los distintos flujos financieros ingresan a la zona del secreto, del impuesto cero o algo equivalente, y de libertad relativamente a cualquier control efectivo.

En los paraísos fiscales, los recursos son reconvertidos en usos diversos, repasados a empresas con nombres y nacionalidades distintas, lavadas y formalmente limpias. No es que todo se vuelva secreto, sino que con la fragmentación del flujo financiero el conjunto del sistema lo vuelve opaco.

Hay iniciativas para controlar relativamente a ese flujo monstruoso de recursos, pero el sistema financiero es global, mientras las leyes son nacionales y no hay un sistema de gobierno mundial. Asimismo, se puede ganar más aplicando en productos financieros y, encima, sin pagar impuestos, es un negocio redondo.

“El sistema offshore creció con metástasis en todo el globo, y surgió un poderoso ejército de abogados, contadores y banqueros para hacer funcionar el sistema… En realidad, el sistema raramente agrega algún valor. Al contrario, está redistribuyendo la riqueza hacia arriba y los riesgos hacia abajo y generando una nueva estufa global para el crimen.” (Treasured Islands: Uncovering the Damage of Offshore Banking and Tax Havens, Shaxon, Nicholas. St. Martin’s Press, Nova York, 2011.

El tema de los impuestos es central. Las ganancias son offshore, donde escapan de los impuestos, pero los costos, el pago de los intereses, son offshore, donde son deducidos los impuestos.

La mayor parte de las actividades es legal. No es ilegal tener una cuenta en las Islas Caimán. “La gran corrupción genera sus propia legalidad, que pasa por la apropiación de la política, proceso que Shaxson llama de ‘captura del Estado’” (Dowbor, pag. 86).

Se trata de una corrupción sistémica. La corrupción involucra a especialistas que abusan del bien común, en secreto y con impunidad, minando las reglas y los sistemas que promueven el interés público, en secreto y con impunidad, y minando nuestra confianza en las reglas y sistemas existentes, intensificando la pobreza y la desigualdad.

“La base de la ley de las corporaciones y de las sociedades anónimas, es que el anonimato de la propiedad y el derecho a ser tratadas como personas jurídicas, pudiendo declarar su sede legal donde quieran e independiente del lugar efectivo de sus actividades, tendría como contrapeso la trasparencia de las cuentas” (Dowbor, pag. 86) Las propinas contaminan y corrompen a los gobiernos, y los paraísos fiscales corrompen al sistema financiero global. Se ha creado un sistema que vuelve inviable cualquier control jurídico y penal de la criminalidad bancaria. Las corporaciones constituyen un sistema judicial paralelo que les permite incluso procesar a los Estados, a partir de su propio aparato jurídico.

The Economist calcula que en los paraísos fiscales se encuentran 20 trillones de dólares, ubicando a las principales plazas financieras que dirigen estos recursos en el estado norteamericano de Delaware y en Londres. Las islas sirven así como localización legal y de protección en términos de jurisdicción, fiscalidad e información, pero la gestión es realizada por los grandes bancos. Se trata de un gigantesco drenaje que permite que los ciclos financieros queden resguardados de las informaciones.


Lula: más pueblo, más acusaciones. Emir Sader

septiembre 9, 2017
A lo largo de tres semanas Lula protagonizó el más formidable proceso de movilizacióny de formación de conciencia política que el país haya conocido, con su primera caravana,hacia el nordeste de Brasil. Un mar de pueblo lo recibió en todas las 9 provincias de suregión originaria, la que más ha cambiado a lo largo de los 12 años de gobiernos del PT.
Estaba previsto originalmente visitar 28 ciudades, pero la caravana de Lula – de la que tuveel privilegio de participar – tuvo que detenerse en 50 veces ocasiones más, en medio de las carreteras, para que él se encontrara con la gente aglomerada espontáneamente frente a la noticia que corría de que Lula iba a pasar por ahí. Fueron finalmente cerca de 80 localidades, en las que Lula tuvo que hacer cerca de 80 discursos, apoyado por el pueblo que lo quería tocar, hablarle, oírle, sacarse fotos con él.
Ocho de los nueve gobernadores de las provincias recorridas por la caravana fueron a buscar a Lula. Otros tantos políticos de derecha se han pronunciado por él, dado que nadie que esté en contra de Lula podría elegirse en las próximas elecciones.
Mientras la prensa internacional informaba sobre la consagración de Lula, la nacional censuró las fotos de Lula en medio del pueblo, porque no tenía que decir, frente a su fracaso de destruir la imagen del ex-presidente. Una que otra cosa respecto a uno que otro aspecto era reportado, pero nada que reflejara la grandiosidad del viaje de Lula.
Lula terminó el viaje “cansado, pero feliz”, como él dijo. Pudimos constatar la felicidad con que él enfrentaba el asedio popular y las demandas para que hablara en todas las localidades.
Se podría esperar reacciones de la derecha, después de su desconcierto y silencio frente al éxito de la caravana. De inmediato, han acelerado el juicio en segunda instancia en contra de Lula, ya condenado – aun sin pruebas, en base a convicciones e indicios – en primera instancia. Se dan cuenta de que Lula seguirá con sus caravanas, y ya se han anunciado las próximas para Minas Gerais y Rio de Janeiro, por eso intentan condenarlo más rápidamente.
Ni bien había terminado la caravana, con una inmensa concentración en la ciudad de San Luis, en la provincia de Maranhão, la derecha desató una nueva ola de acusaciones en contra de Lula. Acusaciones del hijo de la familia Odebrecht, así como del ex-ministro de Lula, Antonio Palocci, quien, después de estar preso durante un año y con larga condena, ha resuelto inventar acusaciones como le demandaban los jueces para ablandar su pena.
Los medios se valen de esas nuevas acusaciones para intentar borrar los ecos de los viajes de Lula, así como habían censurado las fotos y la cobertura de la caravana. De nuevo anuncian la muerte política de Lula, de nuevo, sin pruebas, solamente basados en acusaciones de gente presa desde hace mucho tiempo, que cambia una disminución de la pena por declaraciones solicitadas por los jueces.
Cuando más vivo se encuentra Lula en la memoria de la gente, más los medios anuncian su muerte política. El único líder político que puede rescatar la credibilidad y la legitimidad del Estado brasileño, es el más perseguido por los que han dado el golpe y buscan enterrar definitivamente la democracia en Brasil.
Las alternativas radicales que se presentan en Brasil – consolidación del golpe o elecciones democráticas – definirán el futuro de país por mucho tiempo y afectarán los destinos del continente. Son 14 meses hasta la fecha prevista para las elecciones presidenciales. Es un conteo regresivo que pone el país en vilo, alarga las ansiedades y tensiones de la más larga y profunda crisis de la historia brasileña.
Mientras tanto, Lula prepara las nuevas caravanas, definidas por las provincias donde la izquierda ha triunfado en 2014: todo el nordeste, Minas Gerais y Rio de Janeiro. Antes, irá de nuevo a declarar frente al juez Sergio Moro, el día 13 de septiembre. Un nuevo cara a cara que Moro intentó evitar, convocando a Lula a una declaración a distancia, dada la pésima experiencia que tuvo el 10 de abril, cuando por primera vez tuvo que encarar directamente a Lula.
Pero este apeló a su derecho de declarar personalmente e irá de nuevo a Curitiba, acompañado por un gran apoyo popular. Moro tendrá que encarar nuevamente la presencia, la fuerza moral, las palabras y los argumentos de Lula que, como siempre repite, ha probado su inocencia; falta a los que lo acusan, probar su culpabilidad.

Atención, ¡un bufón comanda el imperio! Emir Sader

agosto 14, 2017
 EEUU siempre han tenido el temor de no lograr mantener dos guerras a la vez. En el entusiasmo del consenso logrado para invadir y destruir a Afganistán – chivo expiatorio de los atentados a las Torres Gemelas, para librar de responsabilidades a Arabia Saudita, su aliado carnal -, el gobierno norteamericano se lanzó, en ese momento solo con el apoyo de Gran Bretagna, a invadir y a destruir el país de la mas antigua civilización del mundo – Iraq. Década y media después, todavía están por allá. No han logrado salir de ninguno de los dos países, a pesar de haberlos destruido.

Ahora, con el intervalo de pocos días, Donald Trump, que dirige el imperio por twitter, dio dos declaraciones bomba, bien a su estilo. Dijo que Corea del Norte será víctima del mas fenomenal ataque que el mundo haya conocido y, no contento con ello, de que encaraba la posibilidad de una solución militar, de invasión de Venezuela.

Agencia Reuters dijo que hay una vía de comunicación directa, secreta entre Corea del Norte y los EEUU, una especie de teléfono rojo o amarillo. New York Times alineó las razones por las cuales EEUU no se metería con Venezuela: pérdida de ganancias de empresas norte-americanas del petróleo, costo caro de importar petróleo de otros países mas lejanos, además de las reacciones, que sucitarían mas apoyo al gobierno venezolano.

Pero Trump ya ha jugado con apretar el botón de guerra, bombardeando a Siria y a Afganistán, le gusto y tuvo apoyos dentro y fuera de EEUU, después de la operación en los medios sobre las crueldades que el gobierno de Assad habría cometido y que llevaron a Trump casi a las lágrimas. No fue necesario nada de ello para que tirara la mas potente bomba disparada hasta hoy en contra de un país, en Afganistán.

Racionalmente nadie tomaría en serio a los EEUU, metido todavía en Afganistán y en Iraq, además de Siria, metiéndose a destruir a Corea del Norte e invadiendo a Venezuela, a la vez. Pero el hecho de ser el presidente con menor apoyo en los primeros seis meses de gobierno, puede incitar a Trump a montar operaciones mediáticas – como la que él hizo sobre Siria, yendo a las lágrimas con la exhibición de escenas de crueldad atribuidas al gobierno de Assad – para justificar alguna operación que, cree él, pueda aumentar su apoyo interno y mostrar al mundo que él está todavía en el comando del mundo.

Después de tantas barbaridades que Trump ha hecho y ha dicho, ya hay gente que no duda que se pueda meter en alguna nueva aventura nuclear en contra de Corea del Norte. Y que pueda querer “dar una leccion” en Venezuela, valiéndose del clima favorable en el continente, antes que pueda mudar, por ejemplo, con un eventual retorno de un gobierno hostil en Brasil.

Lo cierto es que un bufón, un boquirroto está en el comando del imperio y tiene el botón nuclear al alcance de su dedo y de su twitter. Esa es la contribución de EEUU hoy a restablecimiento de la paz mundial. Solución que no resultó en Siria y tampoco ha logrado ser puesta en práctica en contra de Irán. Rusia salió fortalecida, como la gran adversaria del llamado Estado Islámico, y promotora de soluciones que superen la crisis de Siria. Todo ha resultado mal para EEUU allá. Además de que la incomodidad de las relaciones estrechas con Arabia Saudita implican y el desgaste, por ser el país promotor de apoyo al Estado Islámico, agente mas importante del terrorismo en Medio Oriente y en otros lugares del mundo.

Las amenazas de la derecha de que la Venezuela está en todos los países, como lo hace Macri frente a los reveses electorales, no tiene asidero en la realidad. Pero una locura de Trump en contra de Venezuela va a tener consecuencias, que se extenderán por todo el continente. Hasta la misma OEA se vio obligada a condenar las declaraciones de Trump, lo mismo que hizo Vicente Fox.

Una locura de Trumpo en contra de Corea del Norte no podría sino tener efectos graves, con respuestas hacia Corea del Sur, además de que lo que quede de los países se volverían ingobernables. En Venezuela promovería un nuevo aislamiento grave de EEUU en América Latina. Y tampoco es seguro que los norteamericanos todavía apoyen locuras de ese tipo, después de los fracasos y los desgastes en Afganistán, Iraq y Siria.

Pero es bueno saber que un bufón está en el comando del imperio y todo de malo puede ocurrir a partir de esa situación. Incluso la crisis final de la hegemonía imperial norteamericana en el mundo.


El futuro de Brasil depende siempre de Lula. Emir Sader

julio 18, 2017
La derecha brasileña ha engendrado el golpe en contra de los gobiernos del Partido de los Trabajadores -PT-, pero ahora no sabe qué hacer con su gobierno. La izquierda ha producido a Lula y la derecha no sabe qué hacer con Lula. La derecha no sabe si intenta seguir con Temer como presidente o si encara la delicada operación de sustituirlo. Muchos sectores da la derecha brasileña ya consideran a Temer un cadáver político, pero su mal olor no ha sido hasta ahora suficiente para que se genere una nueva unidad entre los golpistas para sustituirlo.

Con Lula la derecha tampoco sabe qué hacer. Puede intentar condenarlo, con el riesgo de hacerlo todavía más popular y objeto de apoyo aún más generalizado en el país, como víctima de un proceso sin fundamento, ni pruebas. Y con el riesgo de no lograr mantener la condena y que el tiro salga por la culata, de la peor manera para la derecha brasileña. O tener que enfrentar a Lula como candidato, con todas las posibilidades de perder de nuevo.

Porque una figura como la de Lula no se elimina así, como le gustaría a la derecha, mágicamente, mediante una sentencia de un juez de quinta categoría. Lula ya está inscrito definitivamente en la historia de Brasil, como su presidente más popular, más importante, de más trascendencia en la vida de todos los brasileños. Asimismo, Lula es el más importante líder político de la izquierda contemporánea a escala mundial.

Cualquiera que sea el desenlace jurídico de los procesos en contra de Lula, el seguirá siendo el personaje decisivo para el futuro de Brasil. Sea como candidato favorito y como presidente de Brasil una vez más, sea como dirigente fundamental para las futuras en Brasil. Nada de importante sucederá en Brasil sin la presencia y la posición determinante de Lula, de tal forma su imagen es omnipresente en el país.

La derecha, muy incomodada, siempre tendrá que referirse a Lula, como su mayor enemigo. La izquierda, como su líder fundamental. Los medios, como la figura más conocida y reconocida en Brasil. El pueblo brasileño, porque deposita en él su esperanza y la confianza de volver a conquistar sus derechos y su autoestima.

La historia brasileña sigue y Lula tendrá en ella siempre un rol fundamental. Si como candidato, tiene todas las posibilidades de ganar de nuevo y, como él dice, hacer más y mejor en el gobierno. Si impedido de candidatearse, dirigir a las fuerzas de la izquierda en sus combates futuros.

No se puede aprisionar a la esperanza, no se puede condenar a la voluntad del pueblo de retomar el camino de las trasformaciones democráticas en Brasil. La historia no cabe en una sentencia arbitraria de un juez fantoche de la derecha y del Imperio. El destino de Brasil no cabe en las campañas de los medios oligárquicos.

Lula y la izquierda brasileña son resultados de las luchas del pueblo por sus derechos. La miseria, la pobreza, el hambre, la desigualdad, la exclusión social, producidos por la derecha brasileña a lo largo de los siglos, que habían hecho de Brasil el país más desigual del continente más desigual del mundo, han generado también las luchas por la justicia social y por los derechos de todos, el liderazgo de lucha y las fuerzas de la izquierda brasileña.

Por más que intenten descalificar a la figura de Lula, por más que intenten condenarlo, aun sin pruebas, la influencia, la capacidad de convencimiento de Lula hacia los brasileños solo aumenta, conforme el gobierno surgido del golpe intenta deshacer todo lo bueno que hicieron los gobiernos del PT. Hoy la gran mayoría ya considera, de nuevo, la cuestión social como la más importante del país. El rechazo al paquete cruel de proyectos del gobierno Temer es aplastante y, con él, el incremento del apoyo a Lula, como contraposición a todos los derechos que se le está quitando al pueblo.

La ilusión de que jurídicamente la derecha puede abolir la imagen de Lula de la cabeza de las personas y el propio Lula como líder político y de masas de la historia de Brasil es eso – una ilusión. Él soporta cualquier sentencia, cualquier acusación sin pruebas, pero la vida real es distinta. El país real se hace con conciencia política, con lucha por los derechos sociales y por la democracia. En el país real Lula tiene un lugar fundamental en la historia pasada, presente y futura de Brasil. (Para comprobar, la derechista revista Veja hizo una encuesta entre sus lectores sobre el futuro de Lula y aun ahí el resultado es elocuente: – Será preso – 14 %. Será presidente de Brasil – 86%.)


América Latina contra el pensamiento único. Emir Sader

julio 10, 2017
Comparto este excelente articulo de Emir Sader, sociólogo, científico político brasileño, coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ), buen amigo.

Hay que borrar las políticas que han caracterizado a un cierto número de países de América Latina, porque ellas desmienten el pensamiento único. Hay que borrar de la conciencia de la gente de que es posible hacer políticas distintas de las que todavía dominan el mundo.

Hay que hacer que las personas se olviden de que no se debe naturalizar el mercado, que los derechos deben ser garantizados, si queremos sociedades menos injustas, con menos exclusión social, menos miseria y menos pobreza. Para ello se pretende de que se olvide que Argentina superó la peor crisis de su historia, a comienzos del siglo XXI, sin que el peso de la crisis recayera sobre la gran masa del pueblo. Que Brasil – hasta hace poco el país más desigual del continente más desigual del mundo – no solamente dejó ese puesto, como ha salido, sino que por primera vez en su historia ya no figura del Mapa del Hambre.  Que Bolivia pasó de ser uno de los países más pobres de América Latina al más ejemplar en su desarrollo económico, social, político, étnico y cultural. Y todo lo que ha pasado también en países como Ecuador, Uruguay y Venezuela.

Hay que hacer que América Latina – o al menos algunos países del continente – dejen de ser puntos fuera de la curva y vuelvan a su rol de países injustos, endeudados, humillados y ofendidos. Que no tengan soberanía externa y tampoco sean Estados fuertes y legitimados por el voto democrático del pueblo.

Me di cuenta de esto recién, cuando he participado de un seminario sobre políticas de inclusión,  donde, para mi espanto, las políticas sociales de los gobiernos progresistas de América Latina han estado ausentes, más  aún cuando el seminario tenía 17 conferencias, y  una sola sobre América Latina sobre la exclusión social en algunos países del continente.

Hasta hace poco las políticas sociales brasileñas, bolivianas, venezolanas, uruguayas, argentinas, ecuatorianas, eran el centro de cualquier evento o debate sobre cualquier aspecto social del mundo contemporáneo. Como ejemplos que contrastan con lo que pasa en Europa,  EEUU,  Asia, África y en otros países de América Latina. Eran ejemplos concretos de cómo es posible, aun en un mundo dominado por el neoliberalismo, remar en contra de la corriente y disminuir la desigualdad, la injusticia, el hambre, la miseria y la pobreza. Eran malos ejemplos para el pensamiento dominante. Había que derrotar a esos gobiernos y borrar de la conciencia de los pueblos de esos países y de los otros, esas políticas. Había que destruir las imágenes de los líderes de esas políticas. Campañas feroces de ataques personales se desarrollan en contra de Lula, Evo, Cristina, Pepe Mujica, Rafael Correa, entre otros, para complementar el cierre de un capítulo de nuestra historia, que debiera pasar a la historia como un breva paréntesis “populista”, de locura política en contra de la indefectible lógica económica.

Largas exposiciones sobre la exclusión y la pobreza en el mundo y en todas sus regiones no se complementan con alternativas sociales concretas, resultado de gobiernos populares y democráticos. Todo como se ha hecho siempre en eventos sobre cuestiones de carácter social. Pero ahora se trata de mantener el debate a nivel teórico, en constataciones sobre la concentración de renta, la exclusión social, etc.; pero sin desembocar en alternativas concretas. Todo se queda envuelto en un escenario desalentador, en que el mundo va hacia lo peor, ineluctablemente, porque no se mencionan opciones concretas de superación de esos problemas.

Es que el cuestionamiento de la supuesta condena de la humanidad al pensamiento único había dejado de ser un tema teórico, para aterrizar al plano concreto de países determinados, que asumieron la opción de atacar las raíces de esos problemas:  el modelo neoliberal.

Es un mal ejemplo para el sistema financiero internacional, para los ideólogos del fin de la historia, para los adeptos del Consenso de Washington, para los que – en particular economistas – creen todavía en el pensamiento único como política económica dictada por los mercados. Un mal ejemplo que hay que eliminar como gobiernos, como políticas, como derechos y como memoria en la cabeza de los pueblos.

La historia no ha terminado, el pensamiento nunca es único, consensos solo hay impuestos por Washington. La historia es siempre un proceso abierto, en que la conciencia y la organización de los pueblos definen los caminos, hacia una dirección u otra. Nunca la historia de la humanidad ha estado tan abierta, tan indefinida. Ni siquiera la globalización neoliberal es un camino sin vuelta. En América Latina es donde esa disputa está más abierta que nunca. Elecciones en los próximos dos años en países como Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, México, Honduras, Paraguay, Venezuela, entre otros, van a definir senderos futuros en el continente, en los que las luchas populares y las luchas de ideales son los escenarios que preparan los futuros y siempre abiertos caminos del continente. América Latina puede dar nuevos pasos definitivos para enterrar definitivamente las ilusiones del pensamiento único.

 

 


A %d blogueros les gusta esto: