“El monocultivo más peligroso es el de las mentes”. Adolfo Pérez Esquivel

febrero 16, 2018
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, defensor de los derechos humanos y del derecho de los pueblos, referente internacional de los derechos humanos, a los 86 años mantiene a pleno su actividad. Aquí, da cuenta de su compromiso social y reflexiona sobre democracia y libertad, la lucha de los pueblos, la memoria, la pulsión a la igualdad. Los riesgos que ve en el gobierno de Macri. Por Bárbara Schijman
Imagen: Bernardino Avila

Un espacio modesto y cálido, rodeado de libros, distinciones, fotos, algún cuadro. Allí, en las oficinas del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), Adolfo Pérez Esquivel dialogó con PáginaI12. Lúcido como de costumbre, reflexiona sobre la memoria, el pasado y el futuro, los peligros que ponen en jaque la paz en el mundo, los pueblos, los consensos, las dificultades de acordar y las facilidades de disentir. Ferviente defensor de la democracia y los derechos humanos, y referente indiscutido en lo que hace al derecho de los pueblos, Pérez Esquivel plantea interrogantes sencillos en su formulación, pero complejos en su esencia.

–¿Cuál es su reflexión acerca del veredicto del tercer juicio por los crímenes cometidos en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que dio a conocer el Tribunal Oral Federal 5 en noviembre pasado?

–Hay varias cosas que decir respecto a lo que fue el juicio en la ex ESMA. Muchas veces sucede que no se tiene en cuenta que la Argentina es el único país en el mundo que juzga los crímenes de lesa humanidad a través de la Justicia Federal, no de la justicia ordinaria. Todos los otros juicios fueron tribunales ad hoc: el de los Balcanes, el juicio de Núremberg, y el de Tokio, por ejemplo. La Argentina generó jurisprudencia, generó una base muy fuerte del derecho de los pueblos, porque siempre que hablamos de los derechos humanos –y por eso nace la declaración de Balzac–, es un poco tomar únicamente a las personas, pero poco de los derechos de los pueblos. Con el tiempo se integran los derechos colectivos y, recién en el año 93, en Viena, en Naciones Unidas, se integra el derecho de los pueblos. Que la Argentina haya avanzado en esta dirección es un ejemplo en sentar bases de jurisprudencia a nivel internacional. Los argentinos no vemos con claridad este avance. Hay cosas en las que no se puede retroceder; no se puede retroceder sobre el derecho a la verdad y la justicia.

–Sobre el fallo en la ex ESMA, los cuestionamientos en torno a la cantidad de desaparecidos y muertos por la dictadura militar, o los hechos de público conocimiento que involucran a pueblos originarios, ¿qué explica para usted que las miradas frente a situaciones tan sensibles puedan ser tan diametralmente opuestas? 

–Creo que tiene que ver con concepciones de sociedad. Podemos abordarlo en dos aspectos, que es justamente el punto de lo que llaman “grieta”: la memoria. Yo siempre impartí que la memoria no es para quedarse en el pasado; la memoria nos ilumina el presente, y es través del presente donde podemos generar el construir la vida. Pero no todas las memorias son iguales. Hay una memoria colectiva, la memoria del pueblo, sobre lo que pasó, pero no sólo sobre las últimas décadas sino lo que pasó anteriormente. Porque no hay pueblo sin memoria. Vuelvo a insistir en que no todas las memorias son iguales; hay una memoria institucional que no se modificó, y esa memoria institucional está en las Fuerzas Armadas, en las fuerzas de seguridad y en sectores que son adictos ideológicamente, culturalmente, políticamente, y también de intereses con lo que fue la dictadura militar. Todos tenemos memoria; una memoria personal y una memoria colectiva. Pero dentro de las Fuerzas Armadas no se modificó la memoria, se sigue justificando el accionar.

–¿Cómo analiza la posición que adoptó el gobierno con respecto a los conflictos que se sucedieron con pueblos originarios?

–Lo dice el mismo obispo de Bariloche. Lo que está haciendo el gobierno es crear un enemigo, que puede ser real o potencial. Si no existe, hay que inventarlo. Esta es una política que ya se aplicó en muchas partes del mundo. Cuando Bush estaba en el gobierno inventó un enemigo potencial que había sido su aliado, que fue Irak; Saddam Hussein. ¿Qué inventó? A través de los medios de comunicación, a través de la propaganda, a través de las acusaciones, inventó las armas de destrucción masiva para poder invadir Irak. Yo estuve allí 12 días y vi cómo morían 600 niños con sus madres por los bombardeos en nombre de la libertad, de Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Como ahora, que han declarado la guerra a Siria, Libia, Irak, Afganistán; son los que manejan el complejo militar industrial, pero para eso necesitan crear un enemigo. ¿Quiénes son los enemigos internos hoy? Los mapuches. Hay una hipocresía tremenda en la política del gobierno. Están engañando al pueblo… lo de Santiago Maldonado. Y los jueces, cómplices. Avasallan la Constitución, avasallan el estado de derecho, y después quieren hacer pasar a las víctimas como los victimarios. Es una tergiversación de valores. Este gobierno está provocando un retroceso muy fuerte en la política de derechos humanos. No la acompaña; al contrario, la combate. Creo que tendríamos que hablar de todos los pueblos originarios del país, no sólo de aquellos que en el último tiempo tomaron protagonismo; tendríamos que hablar de antes en el tiempo. Parece que la memoria de la campaña al de- sierto sigue vigente. Pienso en lo que decía Sarmiento, “civilización y barbarie”, ¿cuál es la civilización y cuál la barbarie?

–Depende de cada lente… 

–Pasa que las Fuerzas Armadas siguen justificando su accionar. He dado charlas en la Marina, fundamentalmente en Río Santiago, en la Casa Amarilla, y he tratado de acompañar con el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), de hablar para acompañar, hablar con altos mandos de la Marina, y puedo decir que muchos de ellos guardaron silencio, no dijeron una palabra. Pero hubo un vicealmirante –del que no recuerdo el nombre–, en la base de Río Santiago, que se acercó y me dijo: “Yo no pertenezco a esa época, me estoy enterando, pero pertenezco a una institución que es la Marina. A nosotros nos dejaron una mochila muy pesada, que no la tenemos que dejar a un costado, la tenemos que asumir para que esto no vuelva a pasar nunca más”. El punto es cómo desarmar la razón armada. Justamente, acabo de llegar de Roma, del encuentro internacional sobre desarme nuclear.

–¿A qué se refiere con “desarmar la razón armada”?

–Claro, cómo desarmar la conciencia armada donde se justifica… Trump-Corea del Norte: muchos países que están provocando todas estas guerras siguen con la razón armada. Por ejemplo, hay que tener más bombas atómicas para tener el poder que llaman “disuasivo”, porque hoy entre Estados Unidos y Rusia pueden destruir el planeta. Con el arsenal que tienen y lo siguen incrementado. Eso es una razón armada. Ahora, ¿cómo revertimos esta razón armada? Porque la paz no es la ausencia de conflicto.

–¿Qué es la paz para usted?

–La paz es una dinámica de relaciones entre las personas y los pueblos, entre la relación personal pero también con la comunidad, con el pueblo. Y hoy hay sociedades cada vez más violentas, incluso en nuestro país. Y la única forma es la educación, el diálogo, es saber reconocer la diversidad, no la uniformidad. Siempre hablo de los monocultivos de soja, de pino, de maíz. Es curioso. No hay pájaros, no hay sapos, no hay mosquitos, no hay insectos, porque a través de los agrotóxicos destruyen todo, queda una producción que contamina el ambiente, la tierra, todo; se quiebra la cadena biológica. ¿Cómo contrarrestamos estos monocultivos? El monocultivo más peligroso es el de las mentes. El monocultivo de las mentes trae consecuencias porque se llega al totalitarismo, se llega a querer silenciar a los medios de oposición, los medios de información, los medios periodísticos opositores a este o cualquier otro gobierno; y ahí llegamos a los totalitarismos. De los totalitarismos a las dictaduras hay un solo paso.

–¿Cómo se contrarresta lo que describe?

–Recreando la biodiversidad. La riqueza de los pueblos es la biodiversidad, no la uniformidad; las riquezas del pensamiento, la interculturalidad. Ahora, qué pasa con los mapuches, con los pueblos originarios. Hay intereses económicos y políticos. Hace tres o cuatro años llevé un matrimonio mapuche a Roma y tuvimos un diálogo con Luciano Benetton. Rosa y Atilio Curiñanco –a quienes le habían quitado 360 hectáreas en Neuquén– viajaron conmigo a Italia, y en Roma, con el alcalde de Roma, hablaron con Benetton.

–¿En qué consistió ese diálogo?

–Arturo Jauretche decía: “Malo es el gringo que nos compra; peor es el criollo que nos vende”. ¿Quiénes le vendieron las tierras a Benetton? Gobernadores, políticos, cómplices empresariales. Nadie tiene acceso a los registros del catastro de cómo Benetton compró un millón de hectáreas en la Patagonia, lo mismo Lewis, etc. Es secreto. ¿Quién hizo negocios con las tierras que no les pertenecen y con las comunidades indígenas adentro? En esta charla con Rosa y Atilio, Benetton les decía: “Yo les puedo donar tierras”. “¿Cómo nos va a donar tierras si esas tierras no son suyas, si esas tierras son nuestras?”. Después Benetton quiso hacer una donación de tierras a la provincia de Chubut. La gobernación ni le contestó; la misma gobernación que le vendió las tierras. Ahora, ¿qué pasa con el gobierno, con el actual y con gobiernos anteriores? Porque nosotros venimos peleando desde hace muchos años, no es de ahora. Quien viola la Constitución Nacional es el Estado: el artículo 75, Inciso 17, de la Constitución Nacional, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Quien está en falta, que viola, que provoca la violencia es el Estado, no son los mapuches, los qom, los guaraníes, que lo que hacen es defender su territorio. El término mapuche significa “gente de la tierra”. Mapu significa “tierra”; che, “persona”. Es la gente de la tierra, que tiene su cementerio y sus lugares sagrados, y que tienen que ver con su identidad, su cultura, su pertenencia, su forma de vida, su lengua. Y lo desprecian de tal forma que dicen: “no, no hay nada, no hay ninguna construcción, no hay ningún templo”. La madre tierra es el templo, en el corazón está el templo, en el pensamiento. Entonces estas culturas son despreciadas, son perseguidas, pero esto viene desde hace mucho tiempo. Y aquí sigue el monocultivo de las mentes, colonizados por las llamadas “conquistas del desierto”. Este monocultivo de las mentes sigue al día de hoy y este gobierno sabe de comercio, de números, y se olvida que detrás de los números hay rostros de hombres y mujeres que reclaman un lugar, un derecho a la vida.

–¿Qué sucede en el resto del continente?

–Hay un retroceso muy fuerte en la concepción ideológica, colectiva, un retroceso en todo el continente. Nosotros llevamos 50 años de trabajo en América Latina. El caso de los genocidios en México es enorme; en Guatemala… Hablamos de más de 250 mil muertos en Guatemala. Hemos trabajo ahí. Hay un genocidio del que nadie habla: el de los pueblos en el continente que hoy llamamos Latinoamérica. Por ejemplo, ¿quién le dice a los armenios que no fueron un millón y medio los armenios víctimas del genocidio turco? ¿Quién cuestiona que en los campos de concentración nazi murieron seis millones de judíos? Hay una mentalidad de esto que llaman “civilización”, que es imponer lo que hicieron los conquistadores, la cruz en la espada, la justificación de los genocidios. Hay un retroceso, después de los avances que hubo en algunos países que intentaron tomar independencia de Estados Unidos y que fueron muy atacados; hasta el día de hoy el bloqueo a Cuba no termina, por más que Obama quiso limpiar su imagen yendo a Cuba y trató de hacer un acercamiento. Pero el mismo Obama me manda una carta y me dice: “hay cosas que no puedo hacer porque tienen que pasar por el Congreso”. Sin embargo fue, trató de hacer un acercamiento, trató de aliviar la presión, porque Estados Unidos siempre piensa a América Latina como el patio trasero, y por eso los ataques a Venezuela, Bolivia, Ecuador, a todos aquellos gobiernos que tratan de salir de la órbita. Estados Unidos nunca va a ser el aliado de América Latina, es el dominador, el que quiere someter a América Latina hasta el día de hoy. Cuando encuentran gobiernos que buscan alianzas con ellos, no como amigos sino como súbditos, ahí la cosa cambia. Este gobierno es un súbdito de Estados Unidos, no un aliado. Colombia, Honduras, donde se cometen atrocidades de violaciones de derechos humanos, son súbditos, como lo fueron los países centroamericanos. Aún hoy tenemos mucho por que luchar.

–¿Cómo se encara esa lucha en la actualidad?

–Para mí, la política de los derechos humanos no es paliar sólo el dolor de los sufrientes, es una acción transformadora, política, cultural, de encontrar lo que es el derecho a la soberanía, a la identidad, a los valores de cada pueblo. Esto es lo que los argentinos tenemos que descubrir, porque estamos mirando siempre lo que hace el país del Norte, pero ¿qué conocen los argentinos en las escuelas, en las universidades, de la situación de los países hermanos? Poco y nada. Esa es la denominación cultural, esto es imponer el monocultivo en las mentes. Toda la información que nos llega es la información de Estados Unidos. El 95 o 97 por ciento de las películas que se ven son de allá; eso es la denominación cultural. ¿Cuáles pueden ser los caminos de liberación? En Bolivia, Evo Morales trata de recuperar, siendo él un aymara, lo que es la identidad, los valores, la pertenencia cultural, las lenguas, para tener sentido de libertad. Yo a mis alumnos les pregunto: ¿saben ustedes qué sabor tiene la libertad? Y se quedan mirando. “¿Ustedes se acuerdan de Carlitos Balá, que decía: ‘¿qué gusto tiene la sal?’.” Todos saben: salada. Pero, ¿qué gusto tiene la libertad? Por eso luchamos, para saber qué sabor tiene la libertad.

–¿Cree que no lo conocemos? 

–En cierto modo lo percibimos, sí. Por ejemplo, Bolivia la alcanzó, sabe cuál es el sabor de la libertad; Cuba la alcanzó. A Rafael Correa en Ecuador intentaron darle un Golpe de Estado. Lo mismo: porque el país del Norte no quiere la libertad del continente; quiere la dominación del continente. Entonces, cuando uno pregunta: ¿saben cuál es el gusto de la libertad? ¿Qué gusto tiene la libertad? Traten de descubrirlo. Si no saben cuál es el gusto de la libertad es porque no son libres.

–¿Qué sucede con la democracia en contextos poco igualitarios? 

–La democracia no significa votar, gané una elección y ahora me puedo permitir cualquier cosa. No. Si un gobierno no está al servicio del pueblo, está contra el pueblo. Y esto es lo que estamos viviendo hoy. Vivir en democracia no implica poner votos en una urna; la democracia significa derechos de igualdad para todos y todas. Cómo se respeta la identidad cultural, la lengua, los territorios de los pueblos originarios que son masacrados, perseguidos y marginados sistemáticamente. ¿De qué democracia estamos hablando? La democracia no se regala, se construye; son procesos de construcción, de espacios de libertad, de derecho. Ahora, si los políticos venden las tierras con las comunidades indígenas adentro, lógicamente que estas comunidades tienen el derecho a reclamar sus tierras. Pero el gobierno no tiene derecho a reprimirlos.

–¿Qué escenario vislumbra para el futuro cercano?

–Venimos de mucha experiencia de luchas y la única respuesta que tenemos aquí es la unidad del pueblo, la movilización, la toma de conciencia. Hoy muchos sectores del pueblo están fracturados. Hay que encontrar consensos de unidad, a nivel sindical, cultural, político; los mismos organismos de derechos humanos están divididos.

–¿Cómo construir consenso en medio de tanta fractura en la sociedad, entre los mismos partidos de izquierda y entre los organismos de derechos humanos?  

–Hay algo particular en la política argentina, en otros países también, como en Brasil, que conozco bien. Sucede que los dirigentes políticos parten siempre de las diferencias y no de los acuerdos. La izquierda no tolera a otras izquierdas; creo que se olvidaron de dos operaciones matemáticas: sumar y multiplicar. Y se quedaron en restar y dividir. Entonces hacen pequeños grupos, y creo que hoy hay que poner las cosas en común, lo que nos identifica y convoca, y trabajar juntos. Cuando hay alianzas con un partido político se pierde la mirada de justicia. Por eso los organismos de derechos humanos tenemos dificultades. Uno trata de mantener la independencia con todos los costos que esto representa y lo asumimos. Pero cuando uno toma la bandera de un partido político no puede ser objetivo políticamente, y no para destruir y acusar, sino para construir, porque es desde ahí donde podés construir, no desde la objetividad parcial. Creo que esto nos generó dificultades con el resto de los organismos y también lo tuvimos que asumir. Nosotros creemos esto, podemos discutirlo, hablar, ver cómo generar espacios de encuentro para poder avanzar, porque el gobierno sabe de estas diferencias y lógicamente las aprovecha.

–En 1980, usted fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. En su discurso, proponía abolir la injusticia a través de la lucha no violenta y crear una sociedad más justa y humana para todos. Si el  Nobel se lo dieran hoy, ¿qué diría  en ese discurso? 

–Lo mismo. Primero diría, como lo hice, que lo asumía en nombre de los pueblos, no a título personal, y en esto trato de ser coherente. Pasaron 37 años y pienso lo mismo: seguir acompañando la lucha de los pueblos para saber qué gusto tiene la libertad.

–¿Es optimista, Adolfo?

–Siempre soy optimista, por naturaleza. Acabo de cumplir 86 años y seguimos trabajando y pensando. Estuve hace poco en el Vaticano, por el tema del desarme nuclear, un problema sobre el que no se advierte su dimensión. Hoy hay amenaza nuclear, tanto de Corea del Norte como de Estados Unidos. Es importante que los pueblos y los gobiernos reflexionen sobre esto. Estamos prendidos a alfileres en el mundo. Y si no ponemos límite a esto, a la contaminación ambiental, a la destrucción que se está haciendo, este mundo no tiene futuro. Pero soy tan optimista como Luther King, que decía: “Si el mundo termina mañana, hoy voy a plantar mi manzano”. Y yo siempre digo: “Miren, no dejen de sonreírle a la vida, porque el día en que dejamos de sonreírle a la vida es porque nos vencieron”.


Sentimientos….

septiembre 23, 2017

Son tantos los últimos acontecimientos en mi pequeño país, Catalunya, que me incitan a recordar, a visionar lo que ha sido el largo caminar transcurrido tras la Guerra incivil de 1936, y la larga noche de la dictadura cuando teníamos la esperanza que: nunca más se repetiría.

Falso pensar ya que, la derecha española, acompañada de otros que no deberían ser sus compañeros de viaje -algunos socialistas-, se están superando en cantidad y alevosía.

Recuerdo grandes sentadas frente al Ayuntamiento de Granollers por parte de unos pocos, cuando el miedo frenaba. No existen imágenes pero, veo las caras de mis compañeros de fatigas. Silencio total, simplemente, presencia activa.

Tira y afloja para editar un periódico en catalán, cuando hablar escribir en catalán –no nos lo habían enseñado en la escuela, tuvimos que hacerlo de escondidas, en hora y lugares especiales-, era sinónimo de humillación por parte de muchos. Éramos unos pobres infelices, “los señores” hablaban castellano, incluso en la intimidad.

Tuve la suerte de vivir mis primeros años de vida en un pueblito donde nadie sabía una sola palabra en castellano. Hablaban un catalán muy correcto, con palabras que nunca más escuché. En mi casa todavía hoy se ríen de algunas que, de vez en cuando me pongo en boca.

Me gusta, pasados los años, en un mundo de grandes tecnologías y ciencia, el comportamiento de la gente. Me enorgullece el sentimiento de país, de jóvenes y no tan jóvenes. La serenidad con la que enfrentamos tanta manipulación y control por parte del Estado español que nos quiere encasillar donde NO queremos.

Impresiona la alegría que mostramos en calles y plazas: sonrisa en los labios, cantando y “botando” al grito de ” Independència o, las calles siempre serán nuestras”. Es cierto, NADIE nos las puede robar.

¿A qué viene pues tanta obsesión de control por parte de los manipuladores de siempre, autoridades locales y de España, de algunos medios de comunicación escritos y, algunas TV que informan con tantas mentiras?

¡Queremos votar! Queremos comprobar cual es el sentir de los catalanes y de los que, llegados de otros lugares del mundo, compañeros que abandonaron familia-amigos en busca de futuro, tienen, ahora la oportunidad de sentirse o no tocayos nuestros.

Complace también conocer el gran número de Organizaciones de fuera de nuestro país que apoyan la Consulta que, el Gobierno español NO quiere permitir se lleve a cabo. ¡Sordos-ciegos, no mudos, impresentables!

Nunca, la fuerza, podrá cambiar nuestro sentimiento de país, al contrario, lo está fortaleciendo y ampliando.

Si hubiesen negociado a tiempo, en alguna de las muchas ocasiones que desde el Gobierno catalán han solicitado reunirse, otro gallo les cantara a ellos, los que no aceptan que nos vayamos de su “redil.” Sepan que hemos madurado, que acabó la sumisión.

Nuestra firmeza no tiene parangón. Como reza una bella sardana “som i serem gent catalana, tant si es vol como si no es vol….”porqué así lo sentimos en nuestros corazones y, curiosamente se ha acrecentado ante la prohibición y las formas que ustedes han utilizado.

Votaremos con toda la serenidad que nos es habitual.

NO nos asustan los policías que estos días velan por nosotros -eso afirman-, para que nada malo nos suceda, aunque nos preguntamos:  ¿de qué y de quienes nos protegen?

Menuda papeleta la de la Guardia civil y policía nacional. Los de verde y los de paisano, “habillados” con signos catalanes. NO cuesta descubrir su identidad.

No teman, somos gente de paz y bien. Solo queremos votar.

¡VOTAREMOS! el 1 de Octubre.


La fuerza política de la esperanza ante la situación actual. Leonardo Boff

junio 13, 2017
    
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Foto: Rica Retamal/BdF

Vivimos tiempos de gran desamparo social. Se ha producido una especie de terremoto, esta vez no provocado por la naturaleza sino por la propia política.

Hubo un golpe de clase de los adinerados, amenazados en sus privilegios por los beneficiados por las políticas sociales de los gobiernos del PT, que los llevó a ocupar lugares de los que antes estaban excluidos. Para ello usaron el parlamento, como en 1964 los militares. La destitución de la presidenta Dilma, democráticamente elegida, sirvió a los propósitos de estas élites económicas (el 0,05% de la población según el IPEA), lo cual implicaba ocupar los aparatos del Estado y garantizar así su status histórico-social hecho a base de privilegios y de negocios turbios. Habiendo naturalizado la corrupción, no tuvieron escrúpulos en modificar la constitución e introducir reformas que eliminaron derechos de los trabajadores y modificaron profundamente los beneficios de la Seguridad Social.

La corrupción, detectada primeramente por los órganos de espionaje de Estados Unidos y traspasada a nuestro sistema jurídico, permitió instaurar un proceso judicial que recibió el nombre de Lava-Jato. Ahí se detectó la trama inimaginable de corrupción que atraviesa las grandes empresas, desde las estatales a las privadas, los fondos y otros órganos, dentro de la lógica del patrimonialismo. La corrupción identificada fue de tal orden que escandalizó al mundo. Llegó a quebrar estados de la federación, como por ejemplo el de Río de Janeiro.

Yo mismo y otros muchos estamos sin recibir nuestros sueldos de profesores universitarios, retirados o no, desde diciembre de 2016.

La consecuencia es el descalabro político, jurídico e institucional. Es falaz decir que las instituciones funcionan. Todas ellas están contaminadas por la corrupción. La justicia es vergonzosamente parcial especialmente el justiciero Sergio Moro y buena parte del Ministerio Público, apoyados por una prensa reaccionaria sin compromiso con la verdad. Esta justicia revela sin tapujos una furia incontrolable de persecución al expresidente Lula y a su partido, el PT, el mayor del país. Se quiere destruir su indiscutible liderazgo, desfigurar su biografía e impedir de cualquier modo que sea candidato. Se fuerza su condenación, fundada más en convicciones que en pruebas materiales, lo que impediría su candidatura, que goza de la preferencia de la mayoría.

La consecuencia es un sufrido vacío de esperanza. Pero es importante recuperar el carácter político-transformador de la esperanza. Ernst Bloch, el gran pensador de la esperanza, habla del principio-esperanza, que es más que la virtud común de la esperanza. Es ese impulso que habita en nosotros, que nos mueve siempre, que proyecta sueños y utopías, y sabe sacar de los fracasos motivos de resistencia y lucha.

De san Agustín, tal vez el mayor genio cristiano, gran formulador de frases, nos viene esta sentencia: la esperanza tiene dos hijas queridas: la indignación y la valentía; la indignación nos enseña a rechazar las cosas así como están y la valentía, a cambiarlas.

En este momento debemos evocar en primer lugar a la hija-indignación frente a lo que el gobierno Temer está perpetrando criminalmente contra el pueblo, contra los indígenas, contra la población del campo, contra las mujeres, contra los trabajadores y contra las personas mayores, quitándoles derechos y rebajando a millones de personas, que de la pobreza están pasando a la miseria. No se escapa ni la soberanía nacional, pues el gobierno Temer está permitiendo vender tierras nacionales a extranjeros.

Si el gobierno ofende al pueblo, este tiene derecho a evocar a la hija-indignación y no darle paz, sino exigir en las calles y plazas su salida, ya que está acusado de delitos de corrupción y es fruto de un golpe, y por eso carece de legitimidad.

La hija-valentía se muestra en el deseo de cambio, no obstante los enfrentamientos que pueden ser peligrosos. Ella nos mantiene animados, nos sostiene en la lucha y puede llevarnos a la victoria. Es importante seguir el consejo del Quijote: no hay que aceptar las derrotas sin antes dar todas las batallas.

Un dato que debemos tener en cuenta siempre es que la realidad no es solo lo que está ahí, como un hecho al alcance de nuestra mano. Lo real es más que lo factual. Lo real esconde dentro de sí virtualidades y posibilidades ocultas que pueden ser sacadas afuera y volverse hechos nuevos.

Una de estas posibilidades es evocar el artículo primero de la constitución que reza: “todo poder emana del pueblo”. Los gobernantes y los políticos solo son delegados del pueblo. Cuando le traicionan, ya no representan los intereses generales sino los de las empresas que financian sus elecciones. El pueblo tiene derecho de sacarlos del poder mediante elecciones directas ya.

“Fuera Temer y directas ya” no es un slogan de grupos sino de grandes multitudes. La hija-valentía debe exigir, por derecho, esta opción, la única que garantizará autoridad y credibilidad a un gobierno capaz de sacarnos de la presente crisis.

Las dos hijas de la esperanza podrían hacer suya esta frase de A. Camus: «En medio del invierno descubrí que había, dentro de mí, un verano invencible».


Pedro Sánchez: Esperanza

mayo 22, 2017

Somos muchos quienes Confiamos en la labor que llevará a cabo Pedro Sánchez. Es imprescindible acabar con todas las rémoras que su partido ha tejido a lo largo de los años. Hace falta borrón y cuenta nueva, tras recuperar lo que algunos sustrajeron de forma il-legal.

Pedro Sánchez debe configurar un equipo de personas capacitadas, con espíritu de servicio. Necesitamos recuperar la alegría de vivir.

Un equipo capaz de trabajar para el bien común, única fórmula de salir adelante, en este mundo extraño que entre todos hemos permitido construir si queremos hacer frente a la incongruencia de quienes piensan solo, en el poder de la economía, del dinero.

Queremos un país donde valga la pena vivir, compartir, amar, trabajar. Donde juntos, podamos decidir nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Aspiramos a un mundo de respeto de todos para con todos. Recordemos aquellas palabras de la Internacional que he sacado a relucir en diferentes parlamentos: “Los nada de hoy todo han de ser”.

Deseamos se rodee de gente capacitada para el Diálogo para que Nadie pueda, de forma despótica, imponer su voluntad. Menos aún, disponer de los recursos que entre todos aportamos, sino que redunden al bien común.

Queremos un país donde la Palabra domine todas las mentes. Solo a través de la Palabra acompañada de Educación, construiremos puentes, caminos de bienestar, de esperanza de futuro.

Un Presidente y un equipo que acabe con la privatización de sectores que deben ser públicos para todos: Educación-Sanidad-Vivienda-Trabajo.

Necesitamos un Presidente capaz de acabar con el dominio del PP, negociar con los partidos democráticos el ansiado futuro. Ahora, sumarse a la Moción de Censura que acabe con el PP.

Necesitamos un Presidente que entienda que Catalunya es una Nación y quiere actuar como tal. Nunca, hasta ahora, quienes gobiernan han querido escuchar.

Confiamos en que Pedro Sánchez será capaz de compartir razones, atender a quienes pretenden actuar desde la legalidad. Que no se cierre en banda cual ha hecho el PP.

Un Presidente que de la cara en todo momento y no se esconda cual hizo Rajoy siempre. Que no sea sordo ante la injusticia, ciego ante la corrupción.

El Partido socialista debe ser de todos para todos. Que cada cual lo sienta propio y, desde las diferencias, todos sean respetados.

Que esta gran familia no se disperse. El espíritu de izquierda debe ser respetado, Nunca ninguneado. Flaco favor le haríamos aquel partido creado por Pablo Iglesias, cuando nada era fácil.

 


Mistó aviló M. Macron. Te avés baxtaló. Juan de Dios Ramírez Heredia

mayo 8, 2017

El nuevo presidente de la Republica, Sr. Emmanuel Macron ha declarado en su primera intervención oficial, tras conocerse su victoria en la elección presidencial, lo siguiente: “Me propongo proteger a los más débiles, a los más vulnerables luchando contra toda discriminación de desigualdad”.

Desde la UNION ROMANI española e interpretando el sentimiento de la UNION ROMANI INTERNACIONAL felicitamos al Sr. Macron al tiempo que manifestamos nuestra mejor esperanza para que se inicie en Francia, –la tierra que mejor supo proclamar la defensa de los Derechos Humanos–, el fin de las pasadas épocas de deportaciones masivas que condenó a miles de ciudadanos gitanos y europeos a retornar a sus países de origen donde morían a causa de la pobreza y la persecución.

Nos reconfortan las palabras del nuevo presidente. Su juventud es para nosotros motivo de confianza y de renovación para que se destierren las viejas concepciones del nacionalismo racista que tantas vidas costó en el pasado a los ciudadanos europeos. El triunfo de Emmanuel Macron, frente a la intolerancia y el racismo militante de la señora Marine Le Pen, supone un respiro de esperanza no solo para los 500.000 gitanos y gitanas que son ciudadanos franceses, sino para los ocho millones de gitanos y gitanas que vivimos y somos miembros de la Unión Europea.

Mistó aviló M. Macron. Te aves baxtaló. (Bienvenido, señor Macron. Que sea feliz) Tradicional saludo de los gitanos europeos.


Federico Mayor Zaragoza. Sin Ciencia no hay futuro. Marcha Mundial de los intelectuales 2017

abril 25, 2017
Por fin, los científicos advirtiendo a la gente de la necesidad apremiante de detener, antes de que sea demasiado tarde, el grave deterioro de la habitabilidad de la Tierra.
¡Por fin, los más conscientes de la urgencia de los cambios radicales a los que “los mercados” se oponen sin pensar en el error histórico que cometerían las generaciones presentes si dejaran como legado a las venideras un planeta desvencijado e irreparable!
La gente espera “la irrupción de los intelectuales”, como escribí el 21 de abril de 1988:
“Indemne estoy en apariencia
pero muy herido.
No me cabe en la cabeza
tanto olvido
del hermano
solo, aislado,
ignorante,
hambriento,
mientras aquí reverenciamos
al dinero,
al banquero,
al general
     saludo militar,
     saludo militar,
     saludo militar…
todos de uniforme,
todos uniformes,
     marcando el paso,
     marcando el paso.
Desde los grandes ventanales
se sigue atentamente
nuestro tímido aleteo,
mientras la calle espera
la irrupción de los intelectuales
y el ave de la paz
no halla su nido”.
Entonces, como ahora –pero ahora ya inaplazable- era necesario reconocer la igual dignidad humana y basar en este fundamento ético nuestro comportamiento cotidiano.
¡Ciencia y conciencia!

¡TODOS CON LULA!

abril 5, 2017

 

Nosotros, intelectuales, artistas, ciudadanos del mundo, brasileiros de todas las clases sociales, denunciamos al mundo la abominable campaña de persecución, que los Medios de Comunicación, las autoridades del  Poder Judicial y  del Ministerio  Público brasileiros han desencadenado,  en connivencia  con el poder económico mundial contra LULA.  Se trata de una vergonzosa tentativa de fraudar pruebas,  con la finalidad de condenarlo criminalmente.

Hace más de tres décadas, desde el inicio de su lucha política, como líder sindical metalúrgico, la vida de LULA fue  devastada de todas las formas. Su familia ha sufrido de toda suerte de acusaciones, han sido violentados en su privacidad, ética y moral.

Todas las pesquisas de intención de votación demuestran que LULA ganaría la próxima elección presidencial brasileira, en 2018.

Apoyamos y defendemos el único Presidente brasileiro que hizo sonreír un poco al Pueblo – como dijo Oscar Niemeyer

Por Lula, ¡con Lula! Siempre.


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