Ahora sí, “Nosotros, los pueblos…” en una gran movilización popular. Federico Mayor Zaragoza

mayo 25, 2018

 

Ahora sí, de forma inaplazable, son “los pueblos” los que deben tomar en sus manos, las riendas de su destino. Ahora, sí, “Nosotros los pueblos”, como lúcidamente establece la primera frase de la Carta de las Naciones Unidas, porque los gobernantes se hallan, en su inmensa mayoría, amilanados, ofuscados, silenciosos, silenciados.
· El pacto nuclear con Irán: Trump y Netanyahu están haciendo exactamente lo contrario de lo que se había conseguido con el Presidente Barack Obama. Y el espectro del inmenso y delictivo error y horror de la invasión de Irak se cierne de nuevo sobre el mundo entero.
· Y la apremiante acción que requieren los Objetivos de Desarrollo Sostenible y Acuerdos sobre el Cambio Climático: la puesta en práctica de ambos era la esperanza para el cumplimiento de las responsabilidades intergeneracionales, que ahora quedan de nuevo postergadas, con una amenaza especialmente tenebrosa -porque se trata de procesos irreversibles- para la calidad de vida y futura habitabilidad de la Tierra.
· Y, eso sí, los grandes productores de armas se frotan las manos, porque los presupuestos de defensa –más de 4000 millones de dólares al día al tiempo que mueren de hambre miles de personas, la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad- se incrementan al ritmo trepidante de los tambores de guerra de  Trump.
· Y la tragicomedia de Corea del Norte se exhibe, antes de que fuera descubierta, como una victoria del magnate norteamericano.
· El neoliberalismo marginó el multilateralismo democrático y puso la gobernanza mundial en manos  de los grupos plutocráticos G6, G7, G8, G20… (en realidad sólo hay un G1 y un G2), que  se han revelado, como era de esperar, incapaces de formular y aplicar políticas de progreso y bienestar que respeten la igual dignidad humana.
· La brecha social no deja de aumentar, y las amenazas globales de la extrema pobreza, el cambio climático y la guerra nuclear no se están abordando a tiempo.
 
· Por si fuera poco, el gran dominio (militar, financiero, energético…) incluía al mediático, habiendo convertido a la inmensa mayoría de los medios de comunicación en “la voz de su amo”. Los informativos son noticieros y buena parte de sus mensajes son sesgados y no reflejan lo que realmente acontece.
· Para colmar el vaso, la represión inhumana perpetrada en Gaza por el dúo Netanyahu-Trump. ¡El Primer Ministro de Israel hablando de la “solución letal”! ¡Qué afrenta más grave a la humanidad en su conjunto! ¡Qué vergüenza…! El silencio que guardan los líderes europeos es un silencio culposo. No debemos permitirlo.
· Los seres humanos, que ahora ya pueden expresarse, gracias a la tecnología digital, se distraen (“los medios son armas de distracción masiva” ha indicado sagazmente  Soledad Gallego) y no son actores sino espectadores impasibles.
· La mujer se está convirtiendo en la “piedra angular” de la nueva era, como tan acertadamente manifestó el Presidente Nelson Mandela en 1996, porque “la mujer sólo excepcionalmente utiliza la fuerza cuando el hombre sólo excepcionalmente no la utiliza”.
Ahora sí, “Nosotros, los pueblos…” con grandes clamores presenciales y, sobre todo, en el ciberespacio. El único lenguaje que entendería el Presidente Trump sería que millones y millones de personas escribieran en sus móviles que, si no modifica de inmediato su política medioambiental y de habitabilidad de la Tierra para las generaciones venideras, dejarán de adquirir productos norteamericanos… Es tiempo de alzar la voz. “Nos quedará la palabra”, dijo Blas Infante.
Ahora sí. No podemos permanecer silenciosos. Seríamos cómplices.
Delito de silencio.

Federico Mayor Zaragoza en la Feria del libro en Madrid

mayo 23, 2018

Suerte Federico… El libro la merece. ¡Tu también!

Su labor a favor de hombres y pueblos es notoria.

También su defensa de la mujer en tanto que forjadora de Paz.

“La mujer, piedra angular de la nueva era”, me dijo en 1996 el Presidente Nelson Mandela en Pretoria.

Ella será la que, con sus facultades inherentes, pondrá en práctica la cultura de la paz y la no violencia.

Porque “las mujeres sólo usan la fuerza excepcionalmente. Y el hombre sólo excepcionalmente no la utiliza”.

 

 


Ponderación y análisis juicioso en relación a la situación en Venezuela y augurios electorales. Federico Mayor Zaragoza

mayo 18, 2018

 

Debemos tener bien presentes el acoso y derribo del “gran dominio” mediático, que llevó al desplazamiento del Kirchnerismo en Argentina, y al de Dilma Rousseff y Lula en Brasil. Oportunamente puse de manifiesto la presión ejercida en ambos casos por los “mercados”.

Tuve ocasión de conocer muy de cerca las acciones en educación y sanidad llevadas a cabo por el Presidente Hugo Chávez en Venezuela. Los cambios muy sustanciales, especialmente en estas dos grandes dimensiones del bienestar social deben tenerse en cuenta en las elecciones del próximo domingo 20 de mayo de 2018. Es recomendable asimismo, conocer los escritos que hace muy pocos meses publicaron Ignacio Ramonet, Adolfo Pérez Esquivel, Leonardo Boff y Pedro Casaldáliga, entre otros, en una excelente recopilación de Benjamin Forcano, en los que ponían “los puntos sobre las íes” y manifestaban las graves distorsiones que figuraban en múltiples noticias sobre la situación en Venezuela, su Gobierno y el Presidente Nicolás Maduro.

Hace unos días, con motivo del supuesto uso de armas químicas en Siria, otra ráfaga de informes sesgados y falsos. Como los de Iraq en 2003.

Durante los años en que fui Director General de la UNESCO tuve la ocasión de seguir de cerca la evolución política en América Latina. Y por ello he alertado con frecuencia sobre el desplazamiento que ha procurado el neoliberalismo de las Naciones Unidas como sistema multilateral democrático y su sustitución por los grupos plutocráticos del G-7, G-8, G-20. El resultado de la deriva está a la vista.

El próximo domingo, los venezolanos deben saber bien lo que ha pasado, ser conscientes y votar con total libertad, desoyendo informaciones que no corresponden a la realidad.

Federico Mayor Zaragoza

Director General de UNESCO 1987-1999

Presidente de la Fundación Cultura de Paz

18 de mayo de 2018

 


Otro Foro Social Mundial es necesario… ¡y posible! Federico Mayor Zaragoza

mayo 17, 2018

Con gran interés he  leído el artículo de Aram Aharonian “Otro FSM es posible, necesario” publicado por Other News el 12 de marzo de 2018 que se refiere al primer Foro Social Mundial de 2001 y señala (¡con toda razón!) que “Es hora que el FSM vuelva a ser un actor que incida en el mundo”

Continúa diciendo que “Después de 17 años sería hora de rever la carta de principios, adaptarla al mundo de hoy, con un listado de temas consensuados y sobre los cuales seguramente todos estén de acuerdo, como el cambio climático, las guerras, las armas, la finanza especuladora, las migraciones”.
Han pasado muchas cosas pero, a la vez, no ha pasado nada… Prueba de ello es, por ejemplo, que Trump y los líderes “blandos” que hoy proliferan en todas partes están desoyendo el mensaje riguroso y dramático de miles de científicos de 184 países que han advertido que pronto será demasiado tarde… Los intereses financieros de unos cuantos se siguen imponiendo a los intereses legítimos de “Nosotros, los pueblos”… El poder mediático es de tal magnitud que, como ha indicado recientemente Iñaki Gabilondo en relación a esta noticia: “¿Saben lo más impresionante de esta noticia? Es que no es noticia”.
Pienso, como Aram Aharonian, que “Otro mundo es posible: ese fue el disparador que enamoró a quienes luchaban contra de la injusticia y la destrucción del planeta, y el Foro Social Mundial pasó a ser desde 2001 y por varios años un punto de encuentro de los movimientos sociales contrarios a la globalización neoliberal y se constituyó en voz alternativa a las directrices del Foro Económico Mundial de Davos”… La mayor parte de los medios de comunicación son “la voz de su amo” y no le dan el relieve necesario a las advertencias tan severas que se ciernen sobre el presente y el futuro de la humanidad y de la Tierra… ni a los Foros que, como el FSM, ponen el acento en los desafíos a los que nos enfrentamos hoy y en la necesidad de hacer algo para no alcanzar puntos de no retorno… Son cómplices…
Ha llegado un momento que es crucial en la historia de la humanidad porque sabemos que en algunos aspectos podemos llegar tardíamente. Tengo que destacar, una vez más,  la figura extraordinaria del Papa Francisco: “Cuando digo hoy es hoy porque mañana puede ser tarde”. Y la del Presidente Obama: “Esta es la primera generación que se enfrenta a un reto de esta naturaleza y la última que seguramente puede resolverlo”. O sea que tenemos una responsabilidad adicional… ¿Por qué? Porque hoy sabemos que en cuestiones relacionadas con el  medio ambiente pueden alcanzarse situaciones irreversibles, como era irreversible el daño neuronal en los niños cuyo diagnóstico y tratamiento neonatal inicié en 1968 y que aconsejó la publicación del libro “Mañana siempre es tarde”. Ahora no sólo tenemos que actuar sino que, además, tenemos que hacerlo apremiados por la necesidad de hacerlo a tiempo.
En el año 2005, acompañado de José Saramago, Eduardo Galeano, Ignacio Ramonet y Roberto Savio, en Porto Alegre, con motivo del Foro Social Mundial, tuve el honor de hablar, en tan excepcional compañía, de la utopía y la política. Y fue allí donde todos coincidimos en la importancia de lograr que los llamados imposibles hoy sean posibles mañana. A este respecto les comenté cuánto me impresionaron las reflexiones que el Premio Nobel de la Paz de 1985,  Bernard Lown, hizo sobre este tema al recibir el galardón: “Los focos de la comunicación al transmitir una noticia iluminan sólo pequeños espacios del conjunto. Son los visibles. Una noticia es lo extraordinario, es lo insólito. Tenemos que cerrar los ojos y pensar en qué medida es información relevante y si merece incorporarse  como conocimiento. Para ello tenemos que saber ver no sólo lo visible sino lo invisible”. Y acabó su discurso de aceptación del Premio Nobel diciendo: “Sólo en la medida en que seamos capaces de ver los invisibles seremos capaces de hacer los imposibles”.
La utopía… Ese “imposible” convertido en “posible”… en “realidad” por la fuerza creativa que distingue a la condición humana. La utopía nos permite avanzar hacia un mañana más justo y pacífico,  hacia ese otro mundo posible que anhelamos. La utopía de la paz…  Desde el origen de los tiempos, la gran utopía ha sido la paz. Gonzalo Pontón, en una excelente intervención sobre la utopía en El Quijote, terminaba diciendo que era “la utopía de la tolerancia, del vivir juntos, del saber no sólo con-vivir, sino des-vivirse por los demás”. Pues bien, esta es, no cabe duda, la utopía original, la que proceda desde las raíces de la sociedad, desde el origen de los tiempos: la paz, la no violencia, la tolerancia. 
Hacer los imposibles, inventar el futuro, hacer realidad, por fin, la suprema utopía de la paz en estos albores de siglo y de milenio. Ese es el gran reto que tenemos ante nosotros…
Hay que ser realistas, se nos recomienda. No. Mis ojos han tenido ocasión de ver ya mucho. Y nunca vieron a un “realista” hacer nada relevante. Los realistas nunca transformarán la realidad, porque la aceptan, porque renuncian a intentar cambiarla, porque promueven el sin-remedismo y la indiferencia en lugar de la tensión  humana, de la pasión, de la compasión. Ilia Prigogine nos recordaba que nada emerge de las aguas remansadas, que es necesario el encuentro, el calor, para que una reacción tenga lugar. Es necesario el amor, la alteridad, el ser “nos-otros”, sin cesar, para que surja, al fin, el manantial tan procurado, tan soñado. 
Con la “distracción masiva” en palabras de Soledad Gallego, se trata de evitar que los seres humanos se aperciban de sus facultades distintivas y actúen libremente. Otro mundo es posible si no accedemos a estas pretensiones, si alcanzamos la soberanía personal que la educación confiere. Si hallamos tiempo para la reflexión, para la escucha, para elaborar nuestras propias respuestas. Para extraer las lecciones del pasado. Para diseñar un futuro más luminoso, a la altura de la dignidad humana. Éste es el único legado que podemos ofrecer a los jóvenes y adolescentes, a los que han llegado ya, a los que llegarán un día. Lo único que importa. El pasado sólo puede describirse. El porvenir deben escribirlo nuestros descendientes.
Ahora ya podemos decir lo que queremos. Hace muy pocos años no podíamos. Tenemos que apercibirnos del fantástico cambio que ha tenido lugar. Saber lo que acontece a escala planetaria, poder expresarnos sin cortapisas y alcanzar progresivamente la igualdad total de género, etnia, ideología, creencia. Ahora es preciso imaginar y aplicar soluciones nuevas… oportunamente.
Pensar lo que nadie ha pensado… y ver lo que otros no ven, aunque con frecuencia se trate de cosas o sucesos de nuestra circunstancia, de nuestro “circum-estare”. Julián Marías puso de relieve lo “difícil que resulta observar lo que vemos todos los días”. Detener la mirada, mirar despacio lo que nos circunda, tener tiempo para pensar… y para mirar de otra manera, con ésta “nueva mirada” que da tantos frutos, que abre tantos caminos, que ilumina tantos otros intransitados. Mirar hacia atrás (como el retrovisor)  para ver mejor hacia adelante, hacia lo único que importa: un futuro más esclarecido.
Para que esta “gestión de intangibles” llegue a ser realidad, es necesario esforzarse en mirar más allá de la peripecia diaria, más allá de las vicisitudes y los sobresaltos cotidianos. Es preciso alcanzar una visión capaz de articular lo local con lo universal, lo inmediato con lo lejano, el corto plazo con el sentido del tiempo histórico.
En su discurso de aceptación del Premio Cervantes, la poetisa cubana Dulce María Loynaz, recurrió a una cita de José Martí: “Los hombres se miden por la inmensidad que se les opone”.
Aram Aharonian se pregunta  muy acertadamente si “hay alguien que esté contra una declaración unívoca contra las guerras, contra la destrucción del planeta o contra la enorme desigualdad por la que ocho personas poseen la misma riqueza que 2.3 mil millones de personas”… y continúa poniendo de manifiesto que “no parece normal que este FSM de El  Salvador no incluya el tema del cambio climático como un eje importante, profundamente sentido por la sociedad civil”… Aharonian se detiene a analizar hasta dónde la forma en que se organizan los paneles y grupos de trabajo en el FSM son los idóneos para propiciar un debate profundo que permita la elaboración de un  documento final que integre todas las inquietudes, sensibilidades  y visiones de los problemas actuales y marque una hoja de ruta con objetivos claros y precisos. 
Defiende “la necesidad de que se crearan instrumentos para compartir porque compartir es una responsabilidad colectiva e individual de los que quieren y luchan por un mundo diferente…”. 
Termino citando las palabras del gran escritor mexicano Carlos Fuentes, en su discurso de aceptación del Premio Cervantes: “Cervantes nos dice que no hay presente vivo con un pasado muerto. Leyéndolo, nosotros, hombres y mujeres de hoy, entendemos que creamos la historia y que es nuestro deber mantenerla. Sin nuestra memoria, que es el verdadero nombre del porvenir, no tenemos un presente vivo”.
Presente “vivo”, inventando el futuro. Este es el auténtico desafío. La misión que a todos nos concierne. ¡A todos! El FSM no puede abdicar ante los grupos plutocráticos.

Democràcia i Multilateralitat a Europa i a escala mundial. Federico Mayor Zaragoza

mayo 9, 2018

El Palau Macaya, seu del Club de Roma a Barcelona, va acollir dilluns 7 de maig la segona Conferència del Cicle: Democràcia-Diversitat-Cohesió Social que va dictar Federico Mayor Zaragoza. El va presentar Jaume Lanaspa President del Club Roma Barcelona, que va ressaltar el  compromís d’aquest intel.lectual-polític-científic-poeta,  impregnat d’acció-reflexió que, malgrat els seus anys, segueix lluitant esperançat, amb rebel-lia, contra la injustícia.

Federico va començar el seu discurs dient que hem de construir la Pau a partir de principis democràtics. La legalitat ha de ser justa, no es poden vulnerar les lleis del multilateralisme democràtic. Nosaltres els pobles hem d’exigir dignitat per a tothom i no d’acceptar una multilateralitat vulnerada. Hem d’aprofitar la memòria del passat per treure lliçons de futur. La nostra obligació és inventar l’esdevenidor que ha de ser democràtic, sense privilegis a partir de la paraula, l’encontre i, alliberant-nos de la por.

Conciliar per viure en pau. Els països més avançats han d’ajudar  els més pobres per tal que el creixement sigui sostenible-humà.

Va fer referència a la despesa per armes que fan la majoria de països també el nostre.  Diners que s’han de dedicar a recursos humans, al desenvolupament sostenible.

Va criticar NU es diria sistema multilateral on 5/7 Estats tenen dret de veto que exerceixen sobre la resta.

Va comentar diferents Cimeres del passat i els compromisos que mai van complir.

Va mostrar la seva admiració per personatges que sí van exercir les seves promeses: Mikhail Gorbatxov, Nelson Mandela que van fer canvis substancials als seus països i al món. Va criticar George Bush y Margaret Tatcher que van obviar els valors socials i  actuar només a favor de les borses de valors.  A Donald Trump que el seu país , és l’únic del món que  aquest 2018 no ha acceptat els Drets d’infàmia.

Necessitem va dir un sistema multilateral d’Educació, NO de capacitació. Volem que els educats siguin lliures i responsables, capaços de discernir actuo en nom meu. Sers humans creadors no, sotmesos a dogmatismes com feien Hitler, Mussolini,  Hiro Hito.

Si no reaccionem a temps, si no deixem de ser espectadors i ens convertim en actors a escala mundial, acabem amb les armes de distracció massiva –els mitjans de comunicació– que ens vénen el què interessa als magnats, posem en joc les generacions futures.

Nosaltres, el pobles, podem evitar-ho. La Declaració Mundial per la Democràcia sobre Nacions Unides, en el seu Article 11, diu que la Democràcia Econòmica a partir de la Justícia social a escala mundial ha de ser Multilateral per transformar les Nacions Unides: 50% d’Estats 50% de societat civil.

No podem seguir sent espectadors, hem de ser actors i acabar amb el Delicte de Silenci.

El canvi climàtic amenaça la humanitat. Si no actuem amb urgència, la vida sobre el Planeta està en perill, estan en joc les generacions futures, i els nostres pobles podem evitar-ho.

En posterior Debat va dir: Espanya és un desori. Alguns confonen democràcia amb eleccions.

 

 

 


Siria: inagotable horror de la guerra. Federico Mayor Zaragoza

abril 19, 2018

 

Intolerable acción militar antes de que los inspectores designados por las Naciones Unidas dictaminen sobre el uso de las armas químicas en uno de los últimos reductos rebeldes. Como en Irak, antes de que los inspectores liderados por Hans Blix indicaran que no habían armas de destrucción masiva, se produjo la invasión… ¡Lo más trágico de los presentes sucesos es que el Presidente Trump ha dicho que los misiles que iba a emplear eran “nuevos, bonitos y elegantes”! ¡Es demencial e intolerable! Se arguye con razón contra las armas químicas al tiempo que se afirma la sinrazón de las atómicas….

El poder del “gran dominio” (financiero, energético, militar, mediático) está debilitando uno tras otro los que eran baluartes de la democracia genuina. Y la situación es tal que el Papa Francisco exclamó el pasado Viernes Santo –sin que haya tenido el eco que estas palabras merecían- lo que refleja nítidamente la indignación generalizada de muchos seres humanos: “¡Vergüenza de no haber tenido vergüenza!”.
Es apremiante, y todos debemos alzar la voz, reforzar el multilateralismo democrático. No podemos seguir permitiendo la marginación del Sistema de las Naciones Unidas que inició el tándem Reagan-Thatcher y que ha conducido, a través de la detestable gobernanza de los grupos plutocráticos (G6, G7, G8, G20) a la invasión de Irak basada en la mentira, interminables enfrentamientos en Siria, Yemen… y a la discrecionalidad dictatorial en países que la “primavera árabe” soñó mejorar.
Hay que escuchar bien el hondo sentido de esta síntesis reflexiva y reconducir con firmeza los rumbos actuales, empezando por Siria, donde en medio de una gran confusión entre “insurgentes”, terroristas, adictos y discrepantes, ya han transcurrido siete años sin que las Naciones Unidas hayan podido jugar el papel que les corresponde, actuando de vez en cuando las “potencias extranjeras” con acciones bélicas puntuales que nada resuelven, infringen al pueblo sirio un horroroso e inmerecido calvario y alimentan el sufrimiento y víctimas, incluyendo a muchos niños y jóvenes. Es atroz. Es horrible pero aleccionador detenerse un instante y mirar a los ojos de estos niños atrapados en el inmenso remolino de esta locura guerrera que no sabe controlar la gobernanza oligárquica, dedicada más bien a  los asuntos financieros y económicos.
En febrero de 2012 escribí:
“Fue                                                                   de los niños
la mirada                                                            hambrientos,
de aquel niño                                                      afligidos,
de aquella guerra                                               en medio de cualquier
la que cambió                                                     guerra.
de golpe                                                              Estoy seguro
el rumbo                                                             de que habría
de mi vida.                                                          ya para siempre paz
Ruego                                                                 en la tierra”.
a todos
que miren
los ojos
Es preciso y urgente que un gran clamor popular a escala mundial exija el reconocimiento por parte de todos los países de la Tierra de la autoridad de las Naciones Unidas debidamente refundadas. Sólo el multilateralismo democrático podría, todavía, esclarecer los sombríos horizontes actuales.
Ha llegado el momento de “Nosotros, los pueblos…” que –prematuramente entonces, porque no podían expresarse- figura en la primera frase de la Carta de las Naciones Unidas. “Nosotros, los pueblos… hemos resuelto evitar a las generaciones venideras el horror de la guerra”.
La voz de los pueblos deviene imprescindible porque los plutócratas y sus acólitos (entre los que se encuentra España, lamentablemente) se  preocupan mucho del uso de la fuerza y no de la palabra.
La voz de la gente, que ahora se puede expresar sin cortapisas: ha llegado el momento.

Otro gravísimo error: marginación de la ciencia. Federico Mayor Zaragoza

abril 10, 2018
Los nuevos presupuestos no deberían aprobarse sin un replanteamiento muy atinado de las cantidades destinadas a ciencia, educación, sanidad, atención social y medio ambiente. El gobierno se ha precipitado, sin permiso del Parlamento, a anunciar incrementos portentosos en defensa (¡80%!) al tiempo que la ayuda a la cooperación (solidaridad), la “competitividad” y el cumplimiento de los ODS y Acuerdos de París sobre Cambio Climático siguen por los suelos.
Son los “mercados” los que siguen marcando las pautas de la economía occidental y, así, siguiendo los designios del insólito Trump se aumentan todavía los ya inmensos caudales destinados a la seguridad militar territorial (4000 millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre miles de personas, las mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad) en detrimento de los fondos que deberían dignificar la vida de quienes los habitan.
Las prioridades sociales han quedado relegadas y la “competitividad” se intenta lograr con sueldos bajísimos y contratos temporales en lugar de aportar nuevos conocimientos y patentes.
Cada vez menos ayuda a la ciencia y a los OPI (Órganos Públicos de Investigación) y cada vez mayor intervención fiscal, burocrática y administrativa. Con la progresiva robotización, importada pronto la “competitividad” será exclusivamente digital y dependiente de los países que siguen atendiendo sin falta a las atractivas sirenas mercantiles.
“Bruselas sitúa a España entre los países con peores niveles de innovación”, en virtud de la disminución de los presupuestos en I+D. El apoyo privado no es prioridad en el sistema mercantil-monetario actual. El resultado ha sido una reducción muy importante de puestos de trabajo y la emigración de más de 30,000 investigadores.
La comunidad científica, académica, artística y literaria, intelectual en suma, debería liderar una gran movilización, presencial y en el ciberespacio, para asegurar el desarrollo científico español, tan directamente vinculado al bienestar social. España había logrado, junto a su liderazgo en trasplantes, una excelente “clasificación” internacional en biomedicina, que tanto influye en la salud, el bien social primordial. Ahora no podemos guardar silencio.
Ha llegado el momento de “los pueblos”, de la voz del pueblo –prematuramente asignada en la Carta de las Naciones Unidas, en 1945- que ahora ya puede expresarse libremente.
Las universidades en la vanguardia de la responsabilidad social. Y todos los científicos promoviendo que no sólo se aumenten las dotaciones presupuestarias sino que se simplifiquen –sin perder rigor administrativo- las tramitaciones y uso de las mismas.
El devenir de la humanidad está en grave riesgo, porque si no se aplican a tiempolas medidas relativas al cambio climático y un desarrollo sostenible, las futuras generaciones tendrían que hacer frente a condiciones muy adversas de habitabilidad de la Tierra. El espectáculo de los líderes europeos consintiendo los altibajos de aranceles y de recortes puramente mercantiles cuando está en juego la calidad de vida de las futuras generaciones, es detestable. “Vergüenza de haber perdido la vergüenza”, dijo el Papa Francisco al final del Viacrucis del Viernes Santo (30 de marzo de 2018).
En consecuencia, impidamos que se aprueben unos presupuestos que siguen unos esquemas que conducen al deterioro medioambiental. Procuremos –con asesores parlamentarios, por ejemplo, como propone el Prof. Luis Serrano- que los representantes del pueblo sepan exactamente cómo abordar con rigor temas que requieren un conocimiento profundo de la realidad.
El Prof. Emilio Muñoz –miembro del Club de Roma y ex Presidente del CSIC- viene abogando por la reconsideración del papel central que la I+D+i desempeña en un momento histórico en el que, como establece la Carta de la Tierra, “la humanidad debe elegir su destino”.
Son de aplaudir también los esfuerzos desplegados por la COSCE (Confederación de Sociedades Científicas de España) cuyo papel en el futuro tratamiento de este tema tan crucial debería ser muy relevante. La COSCE agrupa 40,000 científicos pertenecientes a 79 sociedades.
Los profesores Mariano Barbacid y Vicente Larraga, ambos de gran prestigio, preconizan un gran pacto de Estado entre todos los partidos políticos con representación parlamentaria para la I+D+i. El PSOE ha concretado recientemente la propuesta de alcanzar rápidamente el 2% del PIB (actualmente menos del 1.2%) con un plan de reincorporación y regreso de científicos hoy en el extranjero.
También los directores de importantes centros de investigación pública, el CSIC incluido, presentaron en diciembre de 2017 sus reivindicaciones, sobre todo para evitar la intervención previa. La inversión pública ha caído desde el 2009 a la mitad en educación y un 37% en sanidad. “La investigación en España se  encuentra a un paso del colapso”: así se inicia un importante artículo de Nuño Domínguez y Manuel Ansede, en la primera página de “El País”, ampliada después en el interior, el 17 de diciembre de 2017. También Matilde Mas se lamentaba del “castigo” a la I+D. Y Miguel Delibes Castro, en un excelente escrito, con propuestas muy acertadas… Está claro que ha existido, especialmente en los últimos meses, un notable despliegue de los medios de comunicación llamando la atención sobre la situación progresivamente preocupante de la investigación científica en España: “El gobierno sólo gastó tres de cada 10 euros presupuestados para I+D” se lee en una página entera del mismo  periódico.
La respuesta del gobierno: silencio.
El presupuesto nacional –que el año pasado se aprobó gracias a sabrosas prebendas ofrecidas por el gobierno a comunidades autónomas proclives  busca este año iguales subterfugios en lugar de atender tan apropiadas y apremiantes solicitudes. Lo dicho: las comunidades científica, académica, artísticas, intelectual… deben ponerse al frente de un gran clamor popular que obligue a un rápido cambio de las previsiones en I+D+i. De otro modo, el daño –no sólo económico- sería irreparable.
¿Cómo pueden explicarse tan feroces recortes presupuestarios en los pilares del contrato social y, en cambio, formidables incrementos en armas y gastos militares? Por la razón de siempre: “Si vis pacem, para bellum”, si quieres la paz, prepara la guerra… Pero ahora, por primera vez en la  historia, si no preparamos la paz pueden alcanzarse puntos de no retorno. Las amenazas son globales y potencialmente irreversibles. Sería una traición histórica a nuestras responsabilidades intergeneracionales.
Sin violencia, pero con firmeza, ¡no! No al incremento de los gastos en armas. No al detrimento de los gastos en conocimiento. Los centros universitarios y científicos no seguirán callados.
Delito de silencio.

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