La importancia del Arte en la Cultura de Paz.

enero 20, 2017

Guayasamin-MontserratEsta Nota van dirigida, de manera especial a Ecuador, en vísperas de Elecciones. Siempre digo que Ecuador es mi segunda Pátria. Conocí aquel hermoso país de la mano de Guayasamin y su familia, que considero mía.


La palabra PAZ  no es,  una simple ausencia de guerra.

Paz es un bloque enorme,  ampliable. Un grandísimo contenedor permeable cuyo contenido debe estar al alcance de todos los seres humanos del Planeta, no importa procedencia-ideología-color de piel-edad-.

Paz es un todo, al servicio de todos. No permitir que Nadie tenga negada la educación. Que nadie viva al raso, sin techo,  sin comida, sin ropa con la cual protegerse del frío.

Paz exige que todos los seres humanos estén capacitados y puedan ejercer  un trabajo digno. Paz significa que todos tenemos los mismos deberes-derechos inalienables, siempre: al servicio de todos.

Podríamos llamar a este noble conjunto: Cultura-Arte-Paz-Vida-Amor  al servicio de todos

Paz supone ir siempre de brazo con la verdad y la esperanza, el amor a “los otros”.

Mentir, evadir impuestos en paraísos Fiscales es sinónimo de robar, pervertir ideas y acabar con las esperanzas. Son una grave afrenta a castigar. Que mediten quienes lo hacen y, modifiquen su estilo.

En estos momentos políticos que vive Ecuador, quienes  aspiran a gobernar deber ser limpios  con todo lo que conlleva la palabra. Deben trabajar por la Justicia, la Equidad, la Libertad, y actuar sin  falsedad.

No se puede engañar a nadie con un plato de lentejas o, con la tapadera de olla a presión, para recibir la olla tras ganar las elecciones algún grupo indeseable –nadie sensato haría nada igual-,  cual ocurrió en otra confrontación política.

Quienes tenemos como meta, trabajar-vivir -Cultura de Paz, sabemos que no se puede traicionar a nadie pero, mucho menos, a los humildes: mintiendo, acusando,  cual ocurre en esta Campaña presidencial que vive el pueblo ecuatoriano.

Conocí el país hace muchos años, de la mano del gran pintor y entrañable amigo Oswaldo Guayasamin.  Cuantos retratos en negro pintaría hoy, con tanta mentira y patraña orquestada por los neoliberales, en su inaceptable propósito de  intentar desmantelar el gran legado que ha dejado en herencia Rafael Correa, desde la Presidencia del país.

¡Cómo era de mísero y pobre! ¡Cómo mejoraron las clases inferiores!

¡Cómo es hoy vuestro país, cuanto ha cambiado vuestra maravillosa ciudad! Antes, con condiciones ínfimas, casi de insalubridad. Hoy, fulgurante, con grandes servicios y propuestas para los menos favorecidos.

Amigos ecuatorianos, no escuchéis las voces de sirena que pretenden arrebataros estos logros. Prestad atención a quienes han convertido Ecuador en Pueblo soberano, que algunos no aceptan, porque: No  lo quieren  igualitario para todos.

Tal vez reclaman porque nunca pagaron impuestos y ahora sí. No aceptan que  Educación,  Sanidad, Cultura, Vivienda,  Trabajo  sean para todos, únicamente para los suyos, unos pocos. NO lo permitáis.  Que Viva Ecuador…


El Dios brasilero es Moloc que devora a sus hijos . Leonardo Boff

enero 17, 2017
 Se dice que Dios es brasilero, no el Dios de la ternura de los humildes, sino el Moloc de los amonitas que devora a sus hijos. Somos uno de los países más desiguales, injustos y violentos del mundo. Teológicamente vivimos en una situación de pecado social y estructural en contradicción con el proyecto de Dios. Basta considerar lo que ocurrió en las prisiones de Manaus, Rondônia y Roraima. Es pura barbarie: la furia decapita, perfora los ojos y arranca el corazón.
leandro boffNo hay una violencia en Brasil. Estamos asentados sobre estructuras histórico-sociales violentas, oriundas del genocidio indígena, del colonialismo humillante y del esclavismo inhumano. Y no hay cómo superar esas estructuras sin antes superar esta tradición nefasta.

¿Cómo hacerlo? Es un desafío que demanda una transformación colosal de nuestras relaciones sociales. ¿Será posible todavía o estamos condenados a ser un país paria? Veo que es posible, a condición de seguir, entre otros, estos dos caminos elaborados desde abajo: la gestación de un pueblo, a partir de los movimientos sociales, y la instauración de una democracia social de base popular.

La gestación de un pueblo: los que nos colonizaron no vinieron para crear una nación, sino para fundar una empresa comercial a fin de enriquecerse rápidamente, hacerse hidalgos (hijos de algo), regresar a Portugal y disfrutar de la riqueza acumulada. Sometieron primero a los indios y después trajeron a los negros africanos como mano de obra esclava. Se creó aquí una masa humana dominada por las élites, humillada y despreciada hasta los días actuales.

Exceptuando revueltas anteriores, a partir de los años 30 del siglo pasado hubo un cambio histórico. Surgieron los sindicatos y los más variados movimientos sociales. En su seno fueron surgiendo actores sociales conscientes, críticos, con voluntad de modificar la realidad social y de gestar las semillas de una sociedad más participativa y democrática.

La articulación de esas asociaciones ha generado el movimiento popular brasilero. Está haciendo de la masa un pueblo organizado que no existía antes como pueblo, pero que ahora está naciendo. Obliga a la sociedad política a escucharlo, a negociar, y a disminuir de esta manera los niveles de violencia estructural.

La creación de una democracia social, de base popular: tenemos una democracia representativa de bajísima intensidad, llena de vicios políticos, corrupta, con representantes electos, en general, por las grandes empresas, a cuyos intereses representan.

Pero en contrapartida, como fruto de la organización popular, ya se han producido partidos populares o segmentos de partidos progresistas e incluso liberales-burgueses o tradicionalmente de izquierda que postulan reformas profundas en la sociedad y buscan conquistar el poder del Estado, ya sea municipal, estatal o federal.

Esta democracia participativa se basa, fundamentalmente, en estas cuatro patas, como las de una mesa:

– participación, la más amplia posible, de todos, de abajo hacia arriba, de tal suerte que cada uno se pueda considerar como ciudadano activo;

– igualdad, que resulta de los grados de participación; ella da al ciudadano más oportunidades de vivir mejor. Frente a las desigualdades existentes, hay que fortalecer la solidaridad social;

– respeto a las diferencias de todo orden; por eso, una sociedad democrática debe ser pluralista, multiétnica, pluri-religiosa y con varios tipos de propiedad;

– valorización de la subjetividad humana; el ser humano no es solo un actor social, es una persona, con su visión del mundo y que cultiva valores de cooperación y solidaridad que humanizan las instituciones y las estructuras sociales.

Esta mesa está asentada además sobre una base, sin la cual no se sostiene: una nueva relación con la naturaleza y con la Tierra, nuestra Casa Común, como recalca la encíclica ecológica del Papa Francisco. En otras palabras, esta democracia deberá incorporar el momento ecológico, fundado en otro paradigma. El vigente, centrado en el poder y la dominación en función de la acumulación ilimitada, ha encontrado una frontera insuperable: los límites de la Tierra y de sus bienes y servicios no renovables. Una Tierra limitada no soporta un proyecto de crecimiento ilimitado. Por forzar estos límites, asistimos al calentamiento global y a los eventos extremos vividos en este año de 2017 con nevadas en casi toda Europa que no ocurrían desde hace cien años.

Esta conciencia de los límites, que crece más y más, nos obliga a pensar en un nuevo paradigma de producción, de consumo y de reparto de los recursos escasos entre los humanos y también con la comunidad de vida (la flora y la fauna que también son creadas por la Tierra y necesitan sus nutrientes). Aquí entran los valores del cuidado, de la corresponsabilidad y de la solidaridad de todos con todos, sin los cuales el proyecto jamás prosperará.

A partir de estas premisas podemos pensar en la superación de nuestras estructuras sociales violentas. El resto es trampear con el cambio, para que nada cambie.


2017, el año de apostar por la excelencia en África. Iñaki Alegria

enero 3, 2017

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La excelencia y la calidad por la que apostamos en Europa debe ser también en África.

En África no todo vale.

Partiendo que hablamos de África como si un país fuese cuando África sabemos que no es un país, sino todo un océano de países.

Hablemos de Etiopía, el país que mejor conozco por encontrarme viviendo allí.

Apostamos por la excelencia, porque un niño africano no es menos que un niño europeo, porque lo que exigimos en Europa debemos exigirlo también en África.

África no es un conejillo de indias donde nosotros podemos investigar o experimentar nuestras habilidades o inquietudes con sus personas. No es un laboratorio donde el blanco puede investigar con negros, ni un lugar donde la conciencia blanca se lave a costa de los negros.

No hagas en Etiopía lo que no harías en tu país.

No hagas en África lo que no harías en Europa.

En África viven personas, son personas con la misma dignidad, los mismos derechos y que merecen el mismo trato que cualquier persona. No todo vale.

Coordino una unidad pediátrica en Etiopía, nuestro objetivo es la excelencia. Buscamos el mejor trato posible, con profesionalidad, empatía y amor, la excelencia igual que la buscaríamos en cualquier otro país, Etiopía en este caso no puede ser una excepción, un lugar en el que todo vale.

Evaluamos, supervisamos, escuchamos las sugerencias de los niños y familias que nos visitan, mal llamados pacientes. Escuchar la crítica nos enriquece y nos hace mejorar día a día. El objetivo, la excelencia a la comunidad.

En nuestro centro pediátrico la comunidad tiene voz, tiene opinión y queremos escucharla. Su opinión cuenta, queremos que nos critiquen, que nos comuniquen aquello que hacemos mal y así mejorar; hemos desarrollado un cuestionario de sugerencias, un comité de calidad, ¿por qué no iba a ser necesario en Etiopía? Queremos mejorar, siempre se puede mejorar, la comunidad a quien atendemos es quien nos evalúa a diario, queremos escucharla.

Buscamos  la excelencia, es lo que merecen.

No trabajamos para ellos, trabajamos con ellos y entre ellos, no desde la verticalidad, sino desde la horizontalidad, la igualdad, que es lo que somos, de tú a tú, de persona a persona.

No podemos caer en la trampa que al ser pobres tienen que aceptar cualquier trato y cualquier circunstancia con una sonrisa en la boca. Ser pobre no significa tener que aceptar tomar medicamentos caducados o que te guste la comida fría y en mal estado, o que sus imágenes e historia personal se difundan sin su consentimiento. Son pobres económicamente hablando, pero no en dignidad ni derechos. No queramos para los demás lo que no querríamos para nosotros. Tienen el mismo derecho a la intimidad, y por ello, merecen ser visitados con discreción y secreto profesional.

Ni ellos son menos ni nosotros somos más. Es una relación de igualdad, horizontal.

Por otro lado, ser voluntario no significa estar exento de responsabilidades. Estamos tratando con personas, merecen que les ofrezcamos lo mejor de nosotros, con Amor y entrega, pero también con profesionalidad y conocimiento, un voluntariado comprometido, con responsabilidades, y respetuoso. Nunca se nos ocurriría operar a un niño si no somos cirujanos y no tenemos experiencia, en África tampoco, no son nuestros conejillos de indias.

África no es el vertedero del exceso europeo para reciclarlo en lavado de conciencia europea. Y no debe serlo.

En Alegría Sin Fronteras (ASF http://www.alegriasinfronteras.org) apostamos por la excelencia, porque un niño africano no es menos que un niño europeo, porque lo que exigimos en Europa debemos exigirlo también en África.

No hagas en Etiopía lo que no harías en tu país. Exige en Etiopía lo que exiges en tu país.

Por África, por su dignidad.


¿Qué significa triunfar en la vida? Vicente Berenguer

noviembre 6, 2016

El sistema dicta su sentencia y los peones la acatan: hay que adaptarse y cualquier saber que no tenga aplicación práctica dentro del sistema es sencillamente considerado inútil. ¿Para qué sirven las humanidades? vicente-berenguerSe pregunta buena parte de la sociedad. El objetivo pues se ha cumplido, y es que se cree que algo que no tiene una aplicación clara en el sistema productivo es perder el tiempo.

Hay que triunfar, y triunfar se considera poder comprar un buen coche, tener una buena casa Y manejar billetes para hacer lo que a uno le dé la gana; en pocas palabras: capacidad de consumo. Esta es la concepción de triunfo que “acata” una buena parte de la sociedad. Hay que triunfar y para ello el pragmatismo es fundamental. ¿Pero qué es triunfar? ¿Ser una persona adinerada y al mismo tiempo un ave de rapiña? ¿Es esto triunfar? ¿O el triunfo más bien está relacionado con el cultivo interior y con una manera de ver la vida? ¿Son los políticos, por ejemplo, unos triunfadores porque tienen dinero y “poder” o son en realidad muchas veces seres que dan lástima? Estas personas, en innumerables ocasiones, son seres insensibles; ya no son capaces de sentir, son puros autómatas acaudalados que han perdido por completo aquello que les hacía humanos, ¿es esto triunfar? ¿o en realidad es fracasar?

Antiguamente se considera que una persona era una triunfadora si lograba despertar su humanitas con lo que uno podía domar la fortuna, y domar la fortuna significaba domar el interior y con ello los acontecimientos de la vida. Evidentemente esto ya no es así y ahora triunfar o ser feliz solo puede ser en base a conseguir objetivos materiales y sociales, y lo curioso es que la sociedad en general lo ha creído. Han creído el mensaje emitido por el sistema, a saber, que uno solo puede ser feliz si dispone de una buena cantidad de dinero, no lo suficiente como para poder vivir dignamente sino lo suficiente como para situarte por encima de la mayoría. El problema es que desde el momento en que uno cree esto se convierte en un esclavo del sistema.

Y es que el triunfo debería ser asociado al grado de humanidad y libertad que uno consiga en su paso por este breve instante que es la vida, ¿y cuál es el grado de libertad de aquél que su felicidad depende de una posición social o de lo material? ¿es esta una persona libre o es en realidad un esclavo? ¿Y cuál es el grado de humanidad de aquellos egoístas patológicos que han conseguido ascender en la sociedad pero que son incapaces de sentir ya nada ni conmoverse porque se han convertido en seres insensibles? ¿Dónde está aquí el triunfo?

Evidentemente a los seres superficiales que son admirados por la sociedad en general, a los “triunfadores”, les fastidia mucho que los que no disponen de su capacidad de consumo (los que “están por debajo”) puedan sentirse libres y es que a pesar de tener todo el dinero del mundo en realidad no son gente que disfrute de la vida y necesitan siempre más pero nunca tendrán suficiente, porque en realidad son esclavos del sistema. Los hombres libres son otros, son aquellos que comprenden que su libertad no depende del sistema productivo-consumista sino todo lo contrario; comprenden que ceñirse por los parámetros de este es la peor de las cadenas. Y es que no se trata de que uno tenga que desprenderse de todo para ser libre y feliz (faltaría más), se trata de romper más bien la farsa con la que nos bombardean, la farsa que afirma que aquél que tenga menos dinero y por tanto tenga menor capacidad de consumo ha de ser necesariamente menos feliz que otro que tengas más capital. Y es una farsa que es creída en general y ahí radica el problema.

Se trata, en definitiva, de comprender que triunfar en la vida tiene más que ver con la humanidad (algo cada vez menos frecuente), con la creatividad, con la capacidad de reflexión y el pensamiento crítico, con la autonomía respecto al exterior y con el grado de libertad interior (el verdadero poder, el poder que se trata de ocultar) logrado en este tan breve instante de tiempo que es la vida. Tiene mucho más que ver con esto que con lo material. Y mientras la gente no se dé cuenta de esto y se aferre al materialismo y al anhelado consumismo ni será libre ni será feliz y el sistema gana.


Desarme para el Desarrollo humano y Sostenible. Fundación Cultura de Paz

agosto 28, 2016

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Es moralmente inaceptable que cada día mueran de hambre más de 20.000 personas al tiempo que se invierten en gastos militares y armamento 3.000 millones de dólares. Bastaría con una reducción razonable de estas ingentes y desproporcionadas cifras para que pudieran incrementarse rápida y sustancialmente las ayudas al desarrollo endógeno, sostenible y humano, en todo el mundo; se atendiera el crucial legado intergeneracional del medio ambiente, asegurando que no tenga lugar el deterioro irreversible de la habitabilidad de la Tierra; la cooperación internacional permitiría la puesta en práctica de las grandes prioridades de las Naciones Unidas (alimentación, agua, salud, ecología, educación, paz…); y, sobre todo, se haría posible el “nuevo comienzo” que preconiza la Carta de la Tierra.

Todos los seres humanos iguales en dignidad. Cada ser humano único capaz de crear, de diseñar su propio futuro en un proceso de educación permanente, de tal modo que todos sean “libres y responsables”, como define magistralmente la UNESCO a los “educados”, actuando siempre en virtud de las propias reflexiones y nunca más al dictado de nadie. Con el fanatismo y dogmatismo, tolerancia cero.

Es tiempo de acción, porque pueden alcanzarse puntos de no retorno. Ya disponemos de múltiples diagnósticos. Ahora corresponde aplicar sin demora tratamientos adecuados y a tiempo. Es apremiante la refundación del Sistema de Naciones Unidas después de los ineficientes e infaustos grupos plutocráticos (G-7, G-8, G-20) que el neoliberalismo estableció en la década de los ochenta. ¿Cómo pudo pretenderse –y aceptarse- que 6, 7, 8… 20 países guíen los destinos de 193? Y, sobre todo, deben re-ponerse los “principios democráticos”, que con tanta precisión y clarividencia establece la Constitución de la UNESCO, en donde el Partido Republicano de los Estados Unidos, en sus ambiciones hegemónicas, situó las leyes mercantiles.

Ahora ya es posible, en la era digital, que “Nosotros, los pueblos…”, silentes y obedientes desde tiempo inmemorial puedan levantar la voz y participar activamente. Ahora, con la mujer progresivamente incorporada al proceso de toma de decisiones, ya es posible el imposible sueño de emancipación de la humanidad hasta hace bien pocos años.

Es preciso advertir que si no hay evolución habrá revolución y que la diferencia entre estas dos palabras es la “r” de responsabilidad. Dejemos de seguir a los irresponsables y, con urgencia, facilitemos la transición de una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra a una economía de desarrollo sostenible y humano. De una cultura de guerra a una cultura de paz, liderada por un multilateralismo democrático y eficiente.

La mejor solución –aunque tengamos que sobreponernos a la inmensa inercia de quienes se aferran al perverso adagio de “si quieres la paz, prepara la guerra”- es el desarme (incluido, desde luego, el nuclear), aplicando una parte razonable de los colosales medios dedicados a la seguridad para el desarrollo de todos los pueblos, de tal modo que se haga realidad la igual dignidad y calidad de vida en todos ellos.

Desarme para el desarrollo: así de sencillo. Para ello son necesarias unas Naciones Unidas refundadas con urgencia. Las soluciones existen. Falta el coraje y liderazgo para aplicarlas.

La acción inmediata es una exigencia de nuestras responsabilidades intergeneracionales.

Sigamos la iniciativa del International Peace Bureau sobre “desarme para el desarrollo” y elevemos presencialmente y en el ciberespacio innumerables voces de justicia y de paz.

¡Seamos “Nosotros, los pueblos…” los que, por fin, tomemos en nuestras manos las riendas del destino común”.

•Adhiéranse a “Desarme para el desarrollo”


Comunicado del EZLN y el CNI sobre represión en Oaxaca: Desde la tempestad

junio 29, 2016

Granollers se suma al dolor de los maestros de la Comunidad de Nochixtlán-Oaxaca. Repartieron este Manifiesto que transcribo. Estoy con ellos.

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Comunicado Conjunto del Congreso Nacional Indígena y el EZLN sobre el cobarde ataque policíaco contra la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y la comunidad indígena de Nochixtlán, Oaxaca.

20 de junio del 2016.

Al Pueblo de México.
A los pueblos del Mundo:

Frente el cobarde ataque represivo que sufrieron los maestros, maestras y la comunidad en Nochixtlán, Oaxaca, -con que el Estado Mexicano nos recuerda que esto es una guerra contra todos y todas-; los pueblos, naciones y tribus que integramos el Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, le decimos al magisterio digno que no está solo, que sabemos que la razón y la verdad están de su lado, que la dignidad colectiva con la que habla su resistencia es inquebrantable y ésa es la principal arma de los que de abajo somos.

Repudiamos la escalada represiva con la que pretenden imponer en todo el país la reforma neoliberal capitalista a la que llaman “educativa”, principalmente en los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán. Con amenazas, persecuciones, golpes, encarcelamientos injustos y ahora asesinatos se quiere doblegar la dignidad del magisterio en rebeldía.

Llamamos a nuestros pueblos y a la sociedad civil en general a estar con el magisterio que resiste en todo momento, a reconocernos en él, pues la violencia para despojarlos de garantías laborales básicas con el propósito de hacer privada la educación, es un reflejo de la violencia con la que nos están despojando a los pueblos originarios, a los pueblos campesinos y urbanos.

Quienes se regocijan en el poder decidieron que la educación, la salud, los territorios indígenas y campesinos, e incluso la paz y seguridad, son una mercancía para quien pueda pagarla, que los derechos no son derechos sino productos y servicios que se arrebatan, se despojan, se destruyen, se negocian según lo dicte el gran capital. Y esta aberración pretenden imponerla de una manera sangrienta; asesinando y desapareciendo a nuestr@s compañer@s, enviando a prisiones de alta seguridad a nuestr@s vocer@s, haciendo de la tortura descarada la mercadotecnia gubernamental y, con ayuda de los medios de comunicación de paga, equiparando con la delincuencia a lo más valioso de la sociedad mexicana, es decir a quienes luchan, no se rinden, no se venden y no claudican.

Exigimos el cese a la represión en contra del magisterio en lucha y la liberación inmediata e incondicional de TODOS los presos políticos.

Invitamos a todos los pueblos del campo y las ciudades a estar atentos y solidarios con la lucha magisterial, a organizarnos de forma autónoma para estar informados y alertas ante esta tormenta que cae sobre todas y todos, sabiendo que una tormenta, además de tempestad y caos, también hace fértil la tierra de donde nace siempre un nuevo mundo.

Desde las montañas, campos, valles, cañadas y barrios de los pueblos, naciones y tribus originarios de México.

¡Nunca más un México Sin Nosotros!

Congreso Nacional Indígena.
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México, a 20 de junio del 2016.


Juntos por la Paz. Benalmádena

junio 6, 2016

Ayer, la Asociación Juntos por la Paz de Benalmádena, presidida por Remedios Herrero Moyano, organizaron una Jornada de convivencia entre todas las Asociaciones, Organizaciones, ONG,Ayuntamiento, empresas para construir, juntos, la palabra PAZ con piedras decoradas en colores en las que figuraba el nombre de casa Asocicación.
Se trata de una Jornada festiva a la que año tras año se unen más adeptos.
Uno de los miembros del equipo, Salvador Fuentes Navarro miembro de la Asociación, con quién coincidimos en Vila-real en el II Congreso Iberoamericano de Mediación Policial me pidió escribir unas palabras que transcribo, a la vez que les felicito a todos por su labor a favor de la paz y la reconciliación.

montserrat a VOTV

Como afirmaba Machado, NO hay caminos para la Paz, la Paz es el camino.
El nuestro, debe ser un camino común pero acompañados.
Es triste caminar solos.
La soledad mata.
Recuperemos la maravillosa palabra NOS-OTROS, erradiquemos el yo.
No olvidemos que el mundo es de todos.
La palabra Nos-otros respira igualdad, nos hace cómplices.
Trabajemos y actuemos siempre para consolidar esta referencia.
Somos iguales en las diferencias, he aquí la gran maravilla que tanto nos aporta.
Vosotros, en Benalmádena, “Juntos por la Paz”, estáis construyendo este futuro que se vislumbra radiante, si somos capaces de caminar juntos por una misma causa: el ser humano, lo mejor de la creación, capaz de pensar, hablar, actuar por sí solo, de forma responsable.
¿Por qué?
Porque hemos dejado de ser súbditos.
Porque la Palabra nos hace ciudadanos del mundo, capaces de decidir nuestro futuro que anhelamos: con Paz y Dignidad para todos los seres del Planeta


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