Lasso-Viteri: Ecuador como Paraíso Fiscal. Alfredo Serrano Mancilla

enero 30, 2017
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Comenzó el festival de propuestas demagógicas en Ecuador. El primero ha sido Lasso, el banquero-candidato, quien ni corto ni perezoso ha presentado un documento-compromiso para eliminar los impuestos en Ecuador. En el mismo sentido, Viteri, la Hillary ecuatoriana, también se ha sumado a estas rebajas impositivas. La oferta opositora en Ecuador, sin sustento económico alguno, obedece al viejo manual de la derecha cada vez que se acude a una cita electoral. Que nadie pague impuestos. Ecuador, el Nuevo Paraíso Fiscal. Esta es la verdadera propuesta del binomio Lasso-Viteri para atraer a la ciudadanía sin decirles toda la verdad.

No descubrimos nada si afirmamos que a los ciudadanos en general no les gusta pagar impuestos. Pero tampoco a ningún ciudadano le gustaría no tener carreteras; u hospitales a los que acudir cuando un familiar se enferma; o colegios gratuitos en los que estudia la mayoría de los niños. Imagínense qué hacer sin recursos públicos para afrontar las desgracias de un terremoto. A ningún afectado le gustaría que se aplicara el neoliberal sálvese quién pueda a la hora de reconstruir su propia casa.

No es tarea sencilla discutir de impuestos en época electoral. Sin embargo, por responsabilidad política y económica, no debemos engañarnos ni hacer trampas al solitario. Si nadie paga impuestos, entonces, no habrá manera de construir carreteras, ni hospitales ni colegios, ni universidades, ni posibilidad de reconstrucción ante cualquier desgracia natural, sea terremoto, lluvias torrenciales o sequías continuadas.

En Ecuador, gracias a la política económica de la Revolución Ciudadana, se ha conseguido alcanzar el mismo valor promedio de presión tributaria que tiene la región latinoamericana (aún muy por debajo de los países económicamente más desarrollados). Este nivel se ha logrado bajo principios de justicia social. En la última década, la presión tributaria de los impuestos directos creció en un 78% mientras que la de los indirectos lo hizo en un 12%. Esto muestra innegablemente una mejora en términos de progresividad respecto al sistema heredado. Además, se han conseguido importantes avances en la lucha contra el fraude y la evasión; se ha intensificado la batalla contra los paraísos fiscales. Se ha modernizado y mejorado tecnológicamente las herramientas tributarias haciendo el sistema más sencillo, inclusivo y eficaz. Indudablemente, se ha ganado mucho en soberanía tributaria.

Discutir sobre política tributaria es justo y necesario. No debemos rehuir a esta temática trascendental de la política económica. Nadie duda que todavía resta mucho por hacer en Ecuador para tener una estructura tributaria aún más progresiva, con mayor capacidad recaudatoria y mucho más amigable y efectiva. Es preciso discutir los detalles de algunos impuestos para que verdaderamente sirvan como incentivos productivos y no cómo mecanismos para evitar el pago del tributo. Se ha de perfeccionar el sistema tributario para evitar que los que más tienen deduzcan pagos y los que menos tienen se vean afectados injustamente en algunos casos.

Estas y otras casuísticas tributarias han de ser obligatoriamente objetos del debate político y económico. El ciudadano tiene derecho a conocer los pros y contras de cada tributo. Pero sin mentiras ni engaños. La cuestión tributaria tiene una dimensión individual pero otra colectiva. No podemos ni debemos pensar en una estructura tributaria sin considerar que vivimos en sociedad. No tendría sentido proponer no pagar impuesto si es que queremos tener carreteras, colegios, hospitales, respuestas inmediatas a desastres naturales, policías, sistema de justicia, defensa del territorio.

Es por ello que la propuesta Lasso-Viteri es sobre todas las cosas una oferta irresponsable políticamente, sin rigor técnico, y que solo pretende lograr que Ecuador sea un paraíso fiscal. Qué cada quién se busque su vida como buenamente pueda a pesar de las desigualdades históricas de las que partimos. Seguramente el tándem Viteri-Lasso no se atreva a decir lo que realmente proponen: menos recursos para los gobiernos autónomos descentralizados, salud solo para quién pueda pagarla, estudios según la capacidad financiera, carreteras exclusivas de los barrios ricos, un sistema judicial endeble e insuficiente, incapacidad de respuesta pública frente a los desastres naturales. En definitiva, lo que propone el binomio Lasso-Viteri es ganar votos a costa de quitar derechos sociales. Que cada quien decida el país que quiere.


¿Espectadores? Federico Mayor Zaragoza

junio 30, 2016

Es una gran irresponsabilidad permanecer inactivos, impasibles, como si las soluciones pudieran aplazarse.

FEDERICO MAYOR

Nos hallamos, por primera vez en la historia, ante procesos potencialmente irreversibles desencadenados por la actividad humana.

Las comunidades científica, académica, artística, intelectual, en suma, tienen el deber, por ser las más conscientes de la situación, de situarse a la vanguardia de la movilización popular que debe corregir las tendencias presentes y ofrecer unos caminos en los que sean realmente “los pueblos” y no unos cuantos, los que lleven en sus manos las riendas del destino común.

Permanecer inactivos es un delito, porque afecta gravemente las condiciones de vida de las generaciones venideras.


Se busca Presidente…

junio 27, 2016

Tras las elecciones a las Cortes Españolas de ayer, segunda intentona seis meses después de la primera el 20 de diciembre del año pasado 2015, con una participación del 69,84%, frente al 69,67% de los últimos comicios, sigue la incertidumbre de lo que va a pasar.

resultados

Ahora comienza el circo, el espectáculo: el carnet de baile, las citas, yo te doy, ¿qué me das?

Siento vergüenza ajena por aquella gran mayoria que votaron opciones que NO merecen confianza, anti éticas. Triste.

Dado que NO somos la ciudadania quienes decidimos, espero que recapaciten ahora los partidos. Que se sienten a negociar, que busquen opciones de confianza, y demuestren que algunos somos diferentes, optamos por la gente, no por las prebendas que supone la Presidencia.

A los resultados escrutados, hay que sumar la participación registrada en el exterior (alrededor de otro 4% del censo), por lo que la cifra definitiva no es del todo segura. No entiendo porqué no se han verificado aún los votos por correo, huele a chamusquina…Estamos hablando de más de doscientos mil…
¿Quién controla?


La amenaza nuclear. Federico Mayor Zaragoza

abril 26, 2016

Es inadmisible, desde todos los puntos de vista, que toda la humanidad deba vivir permanentemente con la inmensa espada de Damocles que representan miles de artilugios nucleares capaces, por cataclismos, por error o voluntariamente, de activarse y destruir de golpe el misterio de la vida humana y de todos los seres. Es irresponsable que, para garantizar la hegemonía de los pocos, el destino de los muchos -¡de los todos!- se ponga en peligro.

Federico Mayor en Buenos Aires

En 1987, Gabriel García Márquez escribió: “Pero la sospecha creciente de que el único sitio del sistema solar donde se ha dado la prodigiosa aventura de la vida nos arrastra sin piedad a una conclusión descorazonadora: la carrera de armas va en sentido contrario de la inteligencia humana. Y no sólo de la inteligencia humana, sino de la inteligencia de la misma naturaleza, cuya finalidad escapa inclusive de la clarividencia de la poesía. Desde la aparición de la vida visible en la Tierra, debieron transcurrir trescientos ochenta millones de años para que una mariposa aprendiera a volar, otros ciento ochenta millones de años para fabricar una rosa sin otro compromiso que el de ser hermosa y cuatro eras geológicas para que los seres humanos, a diferencia del abuelo pitecántropo, fueran capaces de cantar mejor que los pájaros y morirse de amor. No es nada honroso para el talento humano, en la edad de oro de la ciencia, haber concebido el modo de que un proceso multimilenario tan dispendioso y colosal pueda regresar a la nada de donde vino por el arte simple de oprimir un botón”.

Reaccionemos. No sigamos de espectadores impasibles. Levantemos la voz. Millones de voces –ahora que podemos expresarnos libremente- para que, de una vez, logremos liberarnos de esta colosal amenaza.


Red En Defensa de la Humanidad-Cuba, ante la COP 21 Paris 2015

noviembre 17, 2015

 “La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. (…) Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. (…) Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño.”
Fidel Castro, Río de Janeiro, 1992.

Red intelectuales
 
Han pasado tres años desde que se realizara en junio 2012, la Cumbre de los Pueblos paralela a la de Naciones Unidas conocida como Rio+20. En aquel momento la Red En defensa de la humanidad hizo un llamado a los movimientos sociales, a líderes sociales en general, gobiernos, y a todas las personas de buena voluntad a movilizarse en contra del modelo suicida que se ha impuesto al mundo, y que nos deja como única alternativa la extinción de la especie humana.
Hoy, a las puertas de la COP 21, París 2015, donde se espera la firma de un nuevo acuerdo climático, no existen motivos para estar satisfechos, pues nada nos induce a pensar que habrá consenso en adoptar las verdaderas soluciones que reclama la gravedad del momento. Cabe retomar la consigna abrazada en Copenhague: No cambiemos el clima ¡Cambiemos el sistema! Si no enfrentamos las verdaderas causas de la catástrofe, no podremos evitarla.
En la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, celebrada en Tiquipaya, Bolivia, del 10 al 12 de octubre de este año, los allí presentes adoptaron la decisión de retomar por su vigencia, y así quedó recogido en la Declaración Final, el mensaje que la Red En defensa de humanidad hiciera en junio de 2012 a la Cumbre de Río+20 y exigir, por todos los medios a nuestro alcance, ante el sistema de organismos internacionales de las Naciones Unidas:
Refutar la pretensión de las nuevas tesis planteadas en torno a la “economía verde”. Rechazar este concepto y cualquier otra forma de explotación por parte del poder transnacional y exigir un abordaje multisectorial y multidimensional del enfrentamiento a la crisis.
Condenar la privatización de los recursos naturales y toda forma de mercantilización de la naturaleza. Reconocer y valorar la concepción integral de la vida de las culturas originarias y de los principios de  solidaridad, igualdad, complementariedad y reciprocidad en que se basan alternativas como el Buen Vivir y otras, para la relación armónica con la  naturaleza y la supervivencia de la especie humana.
Reconocer la urgencia de colocar la defensa de  los derechos de nuestra especie y de la naturaleza como eje central de las negociaciones e instrumentos normativos internacionales en detrimento de los derechos del capital. Desde esa perspectiva, reconocer la necesidad de un tribunal penal sobre el ambiente.
Que se condenen las guerras, las políticas imperiales y la carrera armamentista como las mayores agresiones al medio ambiente y a la preservación de la especie humana, tanto por sus consecuencias directas como por los gastos incalculables que provocan. Estos recursos bien podrían utilizarse para solventar los principales retos sociales y medioambientales que enfrenta la humanidad. Que se denuncie el carácter suicida de los arsenales nucleares y se demande su eliminación y prohibición absoluta.
Que las autoridades públicas asuman  como obligación principal aplicar un enfoque  basado en los derechos de sustentabilidad, bienestar y progreso de la sociedad, y se reivindique  la responsabilidad inexcusable de los gobiernos de proporcionar servicios esenciales para la vida a la totalidad de los ciudadanos. Que cambien radicalmente los indicadores de desarrollo y progreso para que tengan en cuenta los costos ambientales, la equidad social  y el desarrollo humano.
 Que se reconozca como imprescindible la transformación de los  patrones de producción, consumo y distribución del ingreso. La búsqueda de acumulación creciente de ganancias y la orientación de la producción en función de la demanda solvente y no de la necesidad social, propia del sistema capitalista, no puede, ni podrá nunca, generar igualdad, eliminar la pobreza, ni garantizar un desarrollo armónico con la conservación del medio ambiente. La urgencia real de migrar hacia tecnologías no contaminantes no puede reducir los análisis a  aspectos meramente tecnológicos.
Que el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, reconocido en la Declaración de Río, se traduzca en reales mecanismos de financiación, flexibilidades y políticas de acceso a la tecnología y el conocimiento para los países más necesitados y en obligaciones ineludibles para los países industrializados.
Denunciar el cínico “discurso limpio” de las potencias del Norte que intentan hoy inculpar a los países del Sur mientras ocultan su responsabilidad histórica y presente en el atraso de las tecnologías de esos países y en la deformación de sus economías y favorecen las operaciones “sucias” de las transnacionales en el Sur. Las marcas  y patentes “verdes”  deben ser denunciadas como un renovado y peligroso mecanismo de reafirmación de la dominación hacia todos los países tecnológicamente dependientes.
Que la Cumbre se pronuncie por la imprescindible evaluación  precautoria de las tecnologías según sus impactos sociales y ambientales. Debe gestarse con urgencia una Convención mundial para el control de tecnologías nuevas y emergentes,  basada en el principio de precaución y la evaluación participativa.
Denunciar la llamada obsolescencia programada y que se favorezcan las tecnologías que atiendan a la máxima vida útil de los productos, beneficien la estandarización, la reparación,  el reciclaje y un mínimo de desechos, de manera que se satisfagan las necesidades humanas con el menor costo ambiental.
Condenar el control del comercio mundial por las transnacionales y el papel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la imposición de acuerdos que legitiman la desigualdad y la exclusión e impiden el ejercicio de políticas públicas soberanas. Promover acciones concretas para lograr un intercambio comercial más justo, y en armonía con los requerimientos medioambientales.
Acordar medidas concretas para frenar la  volatilidad de los precios de los alimentos y la especulación en los mercados de productos básicos, como medio indispensable para combatir el hambre y la pobreza.
Denunciar la compra masiva de tierras en países del Sur por parte de potencias extranjeras  y multinacionales para explotar sus recursos naturales o dedicarlos a proyectos que comprometen el  medio ambiente o el equilibrio de sus ecosistemas.
Promover un convenio marco para la responsabilidad ambiental y social de las empresas y legislaciones nacionales que condenen prácticas nocivas y abusivas de las mismas, teniendo  en cuenta el carácter transnacional de sus operaciones
Promover acciones de control sobre la publicidad comercial, la incitación al consumo desmedido y la creación de falsas necesidades, sobre todo los dirigidos a la infancia y la juventud, y establecer en cambio políticas de impulso a la publicidad de bien público, que constituya  fuente de información y prácticas sustentables.
Que se realice un firme pronunciamiento en favor de orientar  la educación y la ciencia en beneficio del desarrollo humano y no en función del mercado, basada en una nueva ética del consumo que, sin sacrificar lo esencial de las satisfacciones materiales, rechace los productos fruto de prácticas ecológicamente agresivas o del trabajo esclavo y de otras formas de explotación. 
Promover la revisión y modificación del sistema de propiedad intelectual vigente, a la luz de las negociaciones medioambientales, la agenda de lucha contra el cambio climático y los derechos humanos, de modo que pueda facilitarse la transferencia de tecnologías y conocimientos prácticos ambientalmente sanos, o el acceso a ellos. 
Exigir a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como organización del sistema de Naciones Unidas, que enfrente la urgente necesidad de un cambio de paradigma en torno a la investigación científica internacional y el conocimiento, de manera que, dejando a un lado  los mecanismos de mercado,  fomente la necesaria colaboración, la investigación coordinada y la difusión y aplicación de sus resultados a gran escala.  Que se implementen por esta organización los mecanismos  necesarios  para propiciar en el menor tiempo posible una transición energética efectiva y las medidas de mitigación del cambio climático.
Que se promueva una reevaluación integral del sistema de gobernanza ambiental existente, que ha demostrado ser incapaz de frenar la catástrofe ecológica, y se sienten las bases de uno nuevo, inclusivo, auténticamente democrático y participativo, que se dirija a las causas profundas de la crisis, y sea capaz de promover soluciones reales a estos problemas para las actuales y futuras generaciones. Generar un nuevo Contrato Social en nuestros países y a escala internacional.


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