Diálogo en cuarentena. Prohibido fracasar. Iván Padilla Bravo

mayo 14, 2020

En la lucha contra la pandemia por coronavirus algunos países, como Venezuela, tienen la prohibición de fracasar.

Las miradas del hegemón no sólo vigilan el éxito de una estrategia que ellos se ingeniaron con fines muy aviesos, sino que también cuidan los objetivos, probablemente no contemplados como prioritarios en el plan inicial, considerados como «botín» o ganancia por remanente.

La Revolución Bolivariana, que además es Gobierno en Venezuela, es objeto de asedio constante e indetenible, especialmente, desde 1999 cuando el poder popular la democratizó -participativa y protagónicamente- como proyecto de profundización de la victoria que había obtenido diez años antes, en su particular insurrección o «sacudón» contra del neoliberalismo.

La medición del «fracaso» está condicionada por muchos factores que, los amos del mundo no ponderan con criterios humanistas o de salvación y equilibrio de las relaciones con el resto de la naturaleza en el planeta Tierra.

El imperio del capital y sus aparatos yanqui-sionistas lo hacen en función de los «éxitos económicos» que puedan obtener, al costo que sea, en el propósito originario de este sistema centrado en la acumulación de capital en pocas manos. Por eso es que observamos gobiernos supremacistas, como el de Donald Trump en EEUU, despreciando medidas de aislamiento social y cuarentena como las acordadas en la mayoría de los países con un mínimo de sensatez en sus decisiones de Estado.

Venezuela, del mismo modo que otras formaciones sociales preocupadas por el bienestar último de la humanidad en condiciones de igualdad, comenzó a tomar medidas claras y radicales para la protección de sus conciudadanos y habitantes, inmediatamente que supo de las amenazas de contagio y expansión viral de la molécula patógena identificada con el nombre de Covid-19.

Por eso nos referimos a la prohibición de fracasar. Es la humanidad toda la que tiene ese reto, pero en casos como el de Venezuela, ese desafío está unido a la defensa integral de la Patria, sometida a bloqueo económico, a una guerra multifactorial y a intentos de invasión militar como la recientemente ejecutada, a través de mercenarios obedientes al Pentágono, a la CIA, a Trump y al subnarcotraficante Duque en Colombia.

La humanidad toda debe jugarse en profundidad la victoria frente a un enemigo al que sólo le importa el capital y para nada el planeta y mucho menos su gente. En esa dirección de lucha se orienta Venezuela y toda decisión estratégica que asume el Gobierno revolucionario que preside Nicolás Maduro.

Por eso, entre otras cosas, esta prolongada y fastidiosa pero necesaria cuarentena que no se puede ni se debe levantar a la ligera. Para nosotras y nosotros es la vida, pero también es la defensa integral de la Patria en una guerra de cerco, de aniquilamiento, de exterminio, que ha sido decida y ejecutada por los mismos amos del mundo que nos han impuesto esta  pandemia del coronavirus y sus consecuencias.

Vamos bien. Paciencia, perseverancia, lucha y resistencia para vencer. ¡El futuro nos pertenece!

Ilustración: Iván Lira


Diálogo en cuarentena. Iván Padilla

marzo 30, 2020

¿Es el coronavirus la última de las sanciones de Trump?

El bufón -que no el dueño del circo- muestra su tarifada y fingida sonrisa desde la carpa de la Casa Blanca, haciendo fiesta con la proliferación de muertes que va dejando por todo el planeta la aplicación de la más reciente de las sanciones, creada por los amos del mundo en uno de sus laboratorios de armas bioquímicas para la amenaza o exterminio de la humanidad.

Donald Trump es tan sólo el bufón en el desarrollo de esta tragedia que hoy padece, como pandemia, el mundo entero. Sus amos le colocaron como figura  gobernante de los EEUU y, hasta ahora, no les ha defraudado en la aplicación de sus planes orientados a la perpetuación del dominio capitalista.

Tras su carcajada se esconde su propia muerte. Juega con fuego y muy probablemente esté entre los primeros en morir quemados, cuando se incinere completamente su sistema. Si es o no parte del precio de su tarea, uno no lo sabe.

Donald Trump, entre los gobernantes del supremacismo imperial yanqui-sionista en las últimas seis décadas, ha sido el de mayor inclinación ejecutiva en el decreto y aplicación de sanciones por el mundo entero, estando entre sus blancos predilectos para los disparos en este continente, Venezuela, Cuba y Nicaragua.

El desespero por ser fiel a sus amos escondidos tras la máscara del -comunicacionalmente- denominado Club Bilderberg, lleva a Trump al extremo de hacer mofa hasta de los crecientes estragos del coronavirus en su propio país.

Nadie duda hoy acerca de la «decisión estratégica» de los amos del mundo de inocular la molécula viral del Covid-19 dentro de la población China para colocar en jaque, frenar o destruir su economía y apartar de en medio a ese coloso que amenaza la hegemonía gringa sobre el planeta.

Es indudable, sin ser profetas o pitonisos, que el desarrollo de los efectos directos o colaterales del coronavirus sobre la dominante economía capitalista producirá, cuando menos, una dramática recesión o el inminente derrumbe del sistema que, basado en la explotación del proletariado por parte de una minoría burguesa, se ve estructuralmente amenazado por su propia arma de «defensa» y exterminio utilizada en esta oportunidad contra China, la cual se les devuelve como una especie de «autosanción».

En fin, el coronavirus, que mantiene en cuarentena a la inmensa mayoría de habitantes del planeta, podría ser la última de las «sanciones» que el bufón, con voz gangosa y la sonrisa convertida en morisqueta, decreta.

Ilustración: Iván Lira


Diálogo en América XXI Para combatir la infección del dólar. Iván Padilla Bravo

enero 11, 2020

Entre las más peligrosas y demoledoras armas que utilizan los amos del mundo para ejercer su dominio sobre los pueblos está la del dólar.  Lo observamos en la actualidad en la guerra multifactorial que está en desarrollo contra Venezuela. Habiendo desarrollado otras expresiones de amenaza, extorsión, desestabilización y sometimiento contra el país, contra su pueblo, su Revolución Bolivariana y su gobierno chavista, presidido constitucional y democráticamente por Nicolás Maduro.El comíenzo de 2020 se ha arreciado la guerra económica contra venezolanas y venezolanos, profundizando la hiperinflación inducida y alejando al pueblo del acceso a los bienes básicos de alimentación y salud, así como a los servicios elementales de transporte. La dolarización de la economía venezolana y del pensamiento, en una ideologización fundamentada en el miedo a un fantasma de papel que ha sido convertido en Dios de la «Iglesia» conocida como sistema capitalista, hace estragos.La respuesta revolucionaria, desde el Gobierno Bolivariano y chavista, ha encontrado en el Petro una manera de enfrentar la dolarización, utilizando un arma mellada, pero moderna, del capital financiero que está en el orden virtual de las criptomonedas. Lo cierto es que Venezuela, teniendo el poder y la convicción estratégica de hacerlo, se ha adentrado en la aplicación y uso del Petro como moneda estable y de paridad fija frente al enemigo dólar, al que enfrenta junto a toda su perversidad. Para combatir al enemigo que infesta el territorio cultural, político e ideológico de la Revolución Bolivariana y Chavista, es importante el diagnóstico y de qué se trata cuando hablamos de la contraofensiva del Petro frente a la ofensiva criminal del dólar contra nuestra economía y también contra nuestro pensamiento.Al igual que en las guerras bacteriológicas que los gringos estadounidenses han desplegado contra países a los que han querido someter en el mundo entero, infestar de dólares las economías locales y de manera simultánea infectar de dólares las culturas y la conciencia de los pueblos, ha sido una opción misilística por la que ha optado el Pentágono dentro de sus estrategias de guerra, cerco y aniquilamiento. El escenario de guerra desplegado en esta esencia de identidad llamada Venezuela, se encuentra especialmente infestada de dólares al tiempo que se ensayan los multifactoriales tipos de guerra que finalmente nunca dejan de lado la siembra de muerte en campos convencionales o semi convencionales.

Lo hemos advertido desde hace rato, cada vez que nos referimos en los términos de dolarización del pensamiento. Pero la dolarización como ataque a la conciencia, sembrando ideología que estremece valores culturales, de identidad, de soberanía, también tiene su lugar de acción infecciosa cuando infesta de papeles verdes con rostros de Washington, toda la esfera de la circulación del capital. Sí cuando en las compras cotidianas te tomas un café, compras un paquetico de harina para hacer arepas (pan típico de Venezuela, confeccionado con maíz) o un quilito de arroz y los cancelas «orgulloso» con uno de esos papelitos verdes sin valor real ni anclaje al oro o cualquier otra materia con valor de cambio cuantificable y demostrable, es porque la infección del dólar te ha alcanzado.Te ha alcanzado a ti, a tu entorno, a tu comunidad, a tu pueblo, a tu país, hasta caer rendido haciendo lo que los amos del mundo siempre han querido contigo, con nosotros: que rompamos en el pensamiento y en los actos con nuestros valores y con los que somos, la soberana moneda de Venezuela.

Estamos infestados de dólar y arrojados al peligro mortal de terminar infectados por el mismo. Afortunadamente el Comandante Hugo Chávez pensó, como gran estratega, en una opción como la del Petro, llevada a su concreción desde 2017 y convertida hoy en misil de contraofensiva patriótica frente a los aparatos imperiales estilo «dolartudey», determinando los precios cotidianos en el mercado. Esta reflexión de hoy la propongo para fortalecer nuestra confianza en la Revolución Bolivariana, en el liderazgo de Nicolás Maduro y en el Petro como un «arma mellada del capitalismo» que acabamos de «quitarle» al enemigopara detener el papel nefasto del papel dólar y su incidencia en todas las relaciones sociales de hoy. Para combatir la infección del dólar hace falta una alta dosis de conciencia, pensamiento crítico, nervios de acero y voluntadde vencer, porque vamos a vencer.

Ilustración: Iván Lira


Diálogo enCambio ¿Luchan por el socialismo los pueblos indígenas en el siglo XXI?

octubre 16, 2019

Iván Padilla Bravo

…«examinemos lo indígena,

aprendamos de lo nuestro

y hablemos de lo propio.

Entre nosotros mismos

se encuentran en botón

las nuevas formas de asociación

humana que harán posible

el florecer de un orden social

superior en América Latina»

Orlando Fals Borda

Yo diría que . Pero confieso que soy un adoctrinado europensador, que ignoro si mis hermanos indígenas que se oponen a ese mismo pensamiento neocolonizador alguna vez conciliaron con algún concepto, para la resistencia, como ese de socialismo.

Con un enorme margen de libertad creativa, muchos estudiosos de la realidad social suelen concluir en el presente en que al capitalismo se le sobrepondrán unas relaciones entre los seres humanos para producir en igualdad. A eso, en términos generales, se le denomina socialismo y muy poca gente lo cuestiona.

José Carlos Mariátegui, un nuestroamericano ocupado por estudiar nuestra realidad social desde un enfoque indigenista, lo creyó posible y marcó distancia de las llamadas «ciencias sociales» calcadas de la intelctualidad europea decimonónica.

Lo que no parece estar claro ni ser coincidente es si esa igualdad de condiciones entre los individuos era similar entre nuestros pueblos indígenas,habitantes de nuestra Abyia Yala, hace más de 500 años atrás, antes de que el proletariado fuese definido como «clase revolucionaria en sí».

Si lográsemos disipar la incógnita, es muy probable que lleguemos a la conclusión de que nuestros ancestrales pueblos indígenas fuesen tan socialistas como los revolucionarios anticapitalistas y antiimperialista de hoy.

El tema de este Diálogo lo traemos a colación a propósito del impacto de las grandes movilizaciones del pueblo ecuatoriano en función de presionar y conminar al Ejecutivo de ese país para la derogación del decreto firmado por el presidente Moreno, contentivo de medidas dictadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para entregar la soberanía de Ecuador al Imperio del capital y al control hegemónico por parte del imperialismo yanqui-sionista.

Más de 12 días de movilización popular, de marchas indígenas hacia las ciudades de Quito y Guayaquil, en función de rechazar el paquete de medidas fondomonetaristas, alcanzar la derogación del decreto que las impone y la renuncia inmediata del presidente Moreno, lograron crear un ambiente de Comuna parecido al de París en 1871.

En ese contexto, el pensamiento hegemónico burgués intentó dividir las fuerzas trabajadoras unidas en lucha, separando a «campesinos» de «indígenas» y de «trabajadores» en general, como si se tratase de segmentos sociales diferentes. Si algo demostró el pueblo ecuatoriano en medio de esta lucha antiimperialista y antifondomonetarista es que «unido jamás será vencido», que el proletariado es uno y múltiple, compuesto indiferenciadamente por proletarios provenientes de las zonas industriales, del campesinado, de los pueblos originarios y de diversos otros sectores, movidos por la causa y conciencia de clases que nos mueve a la construcción de un mundo nuevo, no capitalista, no imperialista, no supremacista y sí de iguales, socialista.

Si algo se ha podido constar en la lucha unida del pueblo de Ecuador al enfrentar y vencer coyunturalmente al FMI en su pretensión de imponer un paquete opresor de medidas económicas, es que, en Nuestramérica el pueblo proletario está significativamente integrado por nuestros pueblos indígenas que son fuerza de trabajo, mercancías en la relación de explotación con el capital y proletariado activo en la lucha de clases por alcanzar la construcción del socialismo.

Ilustración: Iván Lira


Diálogo enCambio. El foro de San Rondón. Iván Padilla Bravo

julio 23, 2019

 

Por estos días se celebra en Caracas el vigésimoquinto encuentro del Foro de Sao Paulo. La fecha para congregar a las vanguardias izquierdistas del mundo en la capital venezolana es el 25 de julio, día que el Libertador Simón Bolívar recordaba como «de San Rondón» en homenaje al negro patriota Juan José, héroe de la batalla de Pantano de Vargas, en Paipa, Boyacá.

Sao Paulo ha quedado establecido como nombre propio de un foro de militantes y partidos de las izquierdas del mundo que luchan  por la liberación del yugo del capital y los embates actuales del neoliberalismo.

Ahora contabilizamos 25 veces y 29 años después de la primera convocatoria a este Foro, congregado en medio de una de las peores crisis de los movimientos revolucionarios, caracterizada por la caída del Muro de  Berlín y la, para entonces, previsible e inminente desbandada de la Unión Soviética.

Pantano de Vargas

Que el Foro de Sao Paulo se reúna entre nosotros en esta Era Bicentenaria y justo cuando al comienzo de estas jornadas de trabajo coincide con los 200 años de la Batalla en la que que Bolívar proclama: «¡Granadinos! El día de la América ha llegado, y ningún poder humano puede retardar el curso de la naturaleza». Es extraordinario, alentador, casi premonitorio. Momento de luz para la causa proletaria mundial, reflejada en las luchas independentistas de un continente llamado a ser libre y en el que Bolívar, henchido de entusiasmo, ve claro el porvenir independiente de estos pueblos: «Reunid vuestros esfuerzos a los de vuestros hermanos. Venezuela conmigo marcha a libertaros, como vosotros conmigo en los años pasados libertásteis a Venezuela», dice a la Colombia unida.

Unidad, unidad en el pensamiento y acción de pueblos hermanos que, ayer como hoy, desafían al dominio imperial, dispuestos a vencerlo. La prevalencia de adversidades en aquellos escenarios no era, ni fue razón para el desasosiego ni el abandono. Por el contrario, el General Bolívar recibiría por respuesta una especie de «usted no hay visto nada» en aquella frase eternizada por el «santo» recién canonizado en batalla: «Rondón no ha peleado todavía».

Un cuadro de impredecibles resultados ante las inclemencias del clima de lluvia e invierno riguroso en los Llanos, la mala preparación militar de los reclutados, la falta de ánimo de algunos llaneros para traspasar la cordillera, y la carencia de armas y de vestimenta adecuadas para capear el frío andino fueron trastocados en victoria con aliento y solidaridad femenina como nunca antes y la siempre férrea decisión de un liderazgo como el de Bolívar.

Acotado en el simbolismo de las fechas natales de dos Libertadores mediados por 200 años de histórica resistencia, el Foro de Sao Paulo, que bien pudiera ser el Foro de San Rondón, se celebra este 2019 entre el 24 y el 28 de julio, para decirle al imperio, al hegemónico pensamiento único y a las políticas neoliberales de los amos del mundo, que el final de sus días está cada vez más cerca. En fin, Rondón está vivo y «Sao Paulo no ha peleado todavía».

Ilustración: Iván Lira


¡Yo voté por Maduro! Iván Padilla Bravo

enero 3, 2019

 

Para el período constitucional 2019 – 2025 yo voté por Nicolás Maduro para el ejercicio de la Presidencia en la República Bolivariana de Venezuela. Es la segunda vez que contribuyo a elegir al candidato presidencial que nos sugirió Hugo Chávez cuando se encontraba al borde de su muerte.

Me siento orgulloso de haberlo hecho consecutivamente y convencido de la importancia de defender integralmente a la Patria, al tiempo que defiendo a nuestra Revolución Bolivariana y Chavista.

En los primeros seis años de mandato, encuentro abundantes críticas en su ejercicio presidencial. Entiendo la complejidad de la realidad venezolana, sometida al mayor de los asedios durante nuestra historia republicana. Maduro, heredero constitucional de Chávez en la forja del mejor de los gobiernos, no puede recibir aún ese calificativo bolivariano para su gestión, pero tampoco podemos desconocer que lo haya intentado pese a tener al Imperio del capital, al imperialismo yanki y los gobiernos de países lacayos y lamesuelas de Europa y América, particularmente los articulados en acción intimidatoria y de abierta guerra  antivenezolana como la que ejecuta Duque desde Colombia, Bolsonaro desde Brasil y -todavía- Tánger  desde Guyana.

Sin embargo, por encima del desglose de desaciertos que pudiera haber tenido o tener el presidente Nicolás Maduro, su gobierno y liderazgo representan hasta el presente y para este nuevo período constitucional, la garantía de avanzar en las grandes estrategias de la Revolución Bolivariana, trazadas por el Comandante Hugo Chávez desde cuando ocupó por primera vez la Presidencia, el año 1999, y juró ante aquella moribunda Constitución de 1961, comenzar el desarrollo de la V República y mejores tiempos para el pueblo venezolano, tal como lo prometieron públicamente en 1992, al asumir la rendición militar luego de la rebelión popular armada que él mismo encabezará.

Recuerdo, en medio de este primer Diálogo en la acera de 2019, a la aguerrida mujer venezolana que durante el Golpe de Estado contra el gobierno presidido por el Comandante Chávez en 2002, declaraba públicamente haber votado por su elección y estar dispuesta a luchar y defender «que termine su mandato».

Hoy, en vísperas de la nueva juramentación de nuestro presidente Nicolás Maduro para el período constitucional 2019 – 2025, expreso, junto a la inmensa mayoría del pueblo venezolano, mi voluntad de luchar para que Maduro asuma y concluya su mandato, para el que le elegimos. Con él estamos en la calle y donde lo demande el desarrollo de este proceso revolucionario.

Le estaremos acompañando con pensamiento crítico ante su desempeño. No creemos en ungidos ni predeterminados, pero sí creemos en las razones del Comandante Hugo Chávez para proponernos elegir a Maduro para la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela y hoy creemos también en los muchos aciertos de su gestión, así como en sus convicciones y valentía para encabezar la defensa integral de la Patria en una coyuntura de asedios, de bloqueo, de guerra económica, de hiperinflación inducida, de guerra mediática mundial, y de acosos militares y paramilitares  e nuestras fronteras.

Yo voté por Maduro y también quiero que Maduro termine su mandato. Para mí es hoy la correcta decisión Bolivariana y Chavista, que hemos asumido los patriotas en la Venezuela soberana y revolucionaria del presente.

Ilustración: Iván Lira

Venezuela el 3 de Enero de 2019


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