Dilma Rousseff se defiende ante sus rivales en el senado: ‘No me silenciarán. Simon Romero

agosto 31, 2016

Dilma desafía a sus rivales. Imposible hacerlo sin estar segura de sí misma, de no tener nada que esconder. Admiro su fuerza, su rigor

Dilma se defiende

Dilma Rousseff, la presidenta suspendida de Brasil, da su testimonio en el juicio político que el senado adelanta en su contra en Brasilia. France-Presse — Getty Images

BRASILIA — La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, tomó la palabra el lunes en el Senado de Brasil y presentó su defensa en el juicio político en su contra. Era su última oportunidad para tratar de evitar su salida definitiva de la presidencia.

“No esperen de mí el silencio de los cobardes”, dijo Rousseff, de 68 años, al empezar su testimonio, lo que se entendió como un duro ataque a sus opositores.

También afirmó que es inocente de los cargos que le imputan —que manipuló el presupuesto federal para esconder la magnitud de los problemas económicos del país— y se describió como una víctima de una conspiración para sacarla del poder.

El voto que definirá el futuro de Rousseff podría suceder el martes o miércoles. Sus opositores necesitan obtener dos tercios del senado, o 54 votos, para sentenciarla.

Si Rousseff pierde la votación (el resultado más probable), Michel Temer, el presidente en funciones y anteriormente vicepresidente de Rousseff, asumiría el poder hasta el fin del mandato en 2018.

Al inicio de su testimonio, Dilma comparó su lucha con la de otros presidentes brasileños que también fueron asediados por sus opositores, incluyendo a João Goulart, un mandatario de izquierda que fue sacado del poder por un golpe militar en 1964 que allanó el camino para una dictadura de 21 años.

Rousseff también comparó el juicio político al sufrimiento que vivió en su juventud, cuando agentes de la dictadura la arrestaron por estar involucrada en un grupo guerrillero urbano. Fue torturada en varias ocasiones mientras estaba en prisión en los años setenta.

La presidenta afirmó que el juicio en su contra era un nuevo tipo de golpe y evocó la ruptura de la democracia brasileña en los años sesenta.

Como respuesta a la intervención de Rousseff, la senadora Ana Amélia Lemos, una opositora de la mandataria, expresó respeto por su historia personal pero insistió que Rousseff había actuado indebidamente al manipular el presupuesto federal.

“No estamos aquí para juzgar su biografía, solo las acciones indebidas cometidas en su gobierno”, dijo Lemos.

Rousseff sostuvo que ella no había hecho nada ilegal. En el senado, estuvo acompañada por aliados de izquierda, incluyendo al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y Francisco Buarque de Hollanda, un músico y escritor conocido como Chico Buarque.

“Si el contrato político con los ciudadanos se rompe, cualquier contrato se puede romper” dijo Rousseff y añadió que su salida del poder incrementaría los riesgos de invertir en un país donde los presidentes pueden ser destituidos con facilidad.

De los cuatro presidentes que ha tenido Brasil desde que se restableció la democracia en los años ochenta, ella es la segunda que enfrenta un juicio político. En 1992, Fernando Collor de Mello renunció antes de que el senado lo condenara por cargos de corrupción.

Collor de Mello logró un nuevo aire en política y ahora ocupa una curul en el senado, sin importar que está siendo investigado por acusaciones de haber recibido grandes sobornos en el escándalo de corrupción de Petrobras, la petrolera nacional.

Rousseff también destacó que sigue siendo una rareza entre los políticos de Brasil: ella no ha sido acusada de enriquecerse ilegalmente, en contraste a varios senadores que buscan sacarla del poder.

“Este proceso” dijo, “ha estado marcado, desde inicio a fin, por una apropiación indebida de poder”.


COMUNICADO DEL ALBA EN RECHAZO AL GOLPE DE ESTADO EN BRASIL

mayo 13, 2016

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Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos, ALBA-TCP, informados de la votación ocurrida en el día de ayer en el Senado de Brasil, rechazamos enérgicamente el golpe de Estado parlamentario-judicial que está camino de consumarse en ese país.
El juicio político contra la presidenta legítima Dilma Rousseff es una maniobra, disfrazada de legalidad, para apartarla de su cargo y desacreditarla a ella y al Partido de los Trabajadores (PT), sin que existan razones legítimas ni fundamentos jurídicos para ello.
Sectores oligárquicos, con el respaldo de intereses imperialistas, de las transnacionales y de grupos mediáticos, pretenden reinstaurar el neoliberalismo en Brasil y en otros países de nuestra región, alinear la política exterior brasileña con los intereses imperiales y desmantelar los programas sociales de los gobiernos del PT, que han beneficiado ampliamente a millones de ciudadanos brasileños, como nunca antes en la historia de esa hermana nación, en áreas como la alimentación, la salud, la vivienda y la educación.
Este atentado contra la voluntad popular de millones de brasileños expresada en las urnas, es una nueva expresión de la contraofensiva reaccionaria dirigida a derrocar a los gobiernos que han favorecido a los más necesitados y si se consuma definitivamente, amenazaría la democracia, la paz y la estabilidad en Brasil y en nuestra región, y con ello la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada por los Jefes de Estado y de Gobierno en la II Cumbre de la CELAC, en La Habana, en el año 2014.
Los países del ALBA-TCP expresamos nuestra más firme solidaridad a la presidenta Dilma Rousseff y al líder del Partido de los Trabajadores Luiz Inacio Lula Da Silva, también sometido al acoso de la derecha, y reiteramos nuestro apoyo al valiente pueblo brasileño, que ha salido a las calles a rechazar esta abominable acción.

Caracas, 12 de mayo de 2016


Los brasileños se movilizaron para apoyar a Dilma Rousseff y la democracia.

mayo 3, 2016

El domingo 1 de mayo Brasil amaneció con jornadas políticas y culturales contra golpe de Estado a Dilma Rousseff

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Las principales ciudades de Brasil han sido escenario de numerosas movilizaciones y actividades políticas y culturales en defensa de la democracia y en rechazo a las pretensiones de la derecha de instaurar un golpe de Estado en contra de la presidenta Dilma Rousseff.

De acuerdo con la agenda prevista, las actividades comenzaron a las 07H00 de la mañana con una Plenaria estadal del “Campo Democrático contra el golpe” en la ciudad de Fortaleza, noreste de Brasil.

En aquella misma ciudad hubo también un Encuentro Estatal de la Marcha Mundial de las Mujeres.
En la ciudad de San Luís, se llevó a cabo una caminata de los trabajadores contra el golpe y la democracia y, en horas de la tarde, en Sao Paulo, una marcha antifascista.
En algunas ciudades se realizaron vigilias para acudir desde las primeras horas del domingo a puntos de salida de las diversas movilizaciones por el Día Internacional del Trabajador, donde participaron la presidenta Rousseff y el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, denunció que el juicio político en su contra no es más que una elección indirecta y que busca destruir los logros sociales alcanzados en conjunto con el pueblo brasileño.

Por su parte, la defensa de la dignataria presentó sus alegatos ante la comisión especial del Senado Federal brasileño que continúa su sesión de trabajo para aprobar o no el juicio político.

El ministro de Hacienda del país suramericano, Nelson Barbosa, aseguró que los argumentos técnicos demuestran que no hay ningún crimen ni responsabilidad por parte de la mandataria de ese país.

Recordatorio:
El domingo 17 de abril la Cámara de Diputados de Brasil aprobó el pedido de juicio político contra Rousseff, con 367 votos a favor, 137 en contra, siete abstenciones y dos ausentes.

El caso pasó a una comisión de 21 senadores, la mayoría de oposición, que tendrá 10 días de debates para escuchar los argumentos de la acusación y la defensa de la presidenta.

Concluidos los debates será votado el informe que elaborará el instructor de la comisión, el opositor Raimundo Lira del Partido del Movimiento Democrático Brasileño. En caso de ser aprobado y recomendar la apertura del juicio político contra Rousseff pasará al pleno del Senado.

Sin embargo, Rousseff ha reiterado que tiene la conciencia tranquila porque no cometió ningún acto ilícito que justifique el juicio político en su contra. Mientras eso ocurre, Temer se ha dedicado a dibujar un un escenario político a su favor frente a una eventual salida de la dignataria del poder.


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