Ternura-Amor

mayo 7, 2017

Como escribía Ángeles Caso en un artículo, “en este momento de mi vida no quiero nada, solo ternura-amor.

“Así somos las madres. No se debería festejar este día, mejor, que fuera conducta universal para todos los seres humanos.”

Nada cuesta conseguir estos ingredientes, simples, al alcance de todos los bolsillos, no importa el lugar del Planeta. Sobra el  afán de querer poseer un poco más que “el otro”, no importa el precio.

¿Madres? ¿No opináis así?

Debería ser conducta diaria, de palabras que necesitamos, de sentimientos de amor para con todos, propios y extraños.

Cuando escribo, deben imaginar que soy rara, pero es simplemente lo que creo desde siempre. He intentado inculcarlo.

Amor-Ternura, he ahí los polvos mágicos que todos/as deberíamos tener en nuestro corazón, pensar, obrar, decidir. Enseñemos a nuestros menores a aprender esta Asignatura, obligatoria en toda conducta humana. Se acabarían las guerras…

NO necesitamos un día, lo anhelamos siempre.


Platero y yo. Juan Ramón Jiménez

diciembre 11, 2015

El dia 12 de diciembre de 1914, se publicó la primera edición, de 63 capítulos, de “Platero y yo”, del poeta Juan Ramón Jiménez. Pese a su éxito, Juan Ramón no quedó satisfecho ni,con lo escrito ni con las ilustraciones que aparecen en el libro. Tres años después, el 1917, publicó la edición completa, con 138 capítulos.

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“Platero es un burro pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Come de todo y los del pueblo dicen, que tiene acero…”. Estas palabras publicadas hace un siglo en Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva, 1881-San Juan, Puerto Rico, 1958), son historia de la literatura universal.
Con el tiempo se convertirá en uno de los textos más leídos de la literatura universal. Dicen los expertos que es la tercera obra más traducida a diferentes idiomas y lenguajes del mundo después de la “Biblia” y “El Quijote”.
A pesar de que suele estudiarse en todos los colegios de España, «Platero y yo» fue una novela dirigida a los adultos. ¿La razón? Cuenta con varios capítulos en los que es palpable una cierta crítica social.
Así lo afirmaba el propio autor -Premio Nobel de Literatura- en 1956: «Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren». Quizás ahí reside la clave de su éxito entre el público infantil y juvenil, puesto que, como decía Eugenio D’Ors, «los niños adorarán Platero y yo, porque no ha sido escrito con premeditación para ellos».
Un buen regalo, para las Fiestas que se avecinan.


Ternura…

octubre 23, 2015

montserrat agost 2015

Ternura es un sentimiento, una actitud, una manera de ser, vivir, actuar, que, de adoptarla como norma en la vida cotidiana, su efecto, podría cambiar la faz de la tierra.
Creo que, para muchas personas es una efusión desconocida. Para otras, al contrario, una emoción que no quieren demostrar. No la consideran apata, tal vez impropia del sexo “fuerte”.
Algunos lo relacionan solo con el trato que se les da a los bebés, a los recien nacidos.
Quienes viven y actúan con esta manera de sentir son gente maravillosa, capaces de contagiar amor, alegría, paz, conciliación.
Si, se puede afirmar que se transmite y expande con facilidad, de ahí que la “contaminación” sea previsible.
Quienes rodean a los portadores, recibirán los efectos: simpatía, bondad, dulzura
Nuestro mundo está faltado de amor, compasión, cariño…Imaginen lo que sería una epidemia de ternura…
Duele, que la maldad y la desazón invadan mentes y corazones. Optemos pues por el mimo, por el abrazo cordial, la caricia.
Si las personas nos abrazáramos y besáramos con frecuencia, erradicaríamos mucho mal. Nuestro mundo hostil, pasaría a ser fuente de amistad y convivencia. El amor lo puede todo.


22 de junio 1989. Guayasamin pinta en Granollers

junio 22, 2014

Retrato Guasamain en Mestres Montanya
Hoy, 22 de junio 2014, hace 25 años que Guayasamin, el gran Pintor de iberoamérica, dejó su huella en la Escola Mestres Montaña de Granollers. Era la fiesta de Fin de Curso. Le invitamos a pintar, al aire libre, para los alumnos de aquella singular escuela y, aceptó. Los profesores habían engalanado las paredes del centro con alusiones a Guayasamin, y explicado a los niños quien era el personaje que les visitaria, reconocido en el mundo.
Sentados en en suelo del patio, alumnos, maestros, padres, se dirigió a ellos explicándoles de donde venia, cómo era su país, cual habia sido su infancia. Silencio hermoso que recuerdo aún, pasados los años. Solo nos pidió tener presto un caballete. La tela, las espátulas, la pintura, sería él quien lo traería. Empezó a moverse entre los alumnos, mirando sus caritas emocionadas. De repente, se paró ante una niña, a la que señaló con su dedo: aquella…
Pidió le pusieran una cinta en la cabeza y, comenzó su obra, ante un ambiente de respeto y emoción. El resultado és enternecedor. La obra quedó como propiedad de la escuela, que, con cariño guardan celosamente.
Esta semana, acompañé a un amigo ecuatoriano a verla, le hice unas fotos, que hoy aprovecho para ilustrar. ¡Que grande fue el maestro GUAYASAMIN!


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