Vilma Espín, ternura y coraje para la Revolución Cubana. Resumen Latinoamericano

junio 19, 2018

 

Vilma Espín creó la Federación de Mujeres Cubanas, organización que unió a las mujeres de la isla.

Hace 11 años murió la revolucionaria cubana Vilma Espín, cuyo legado continúa imborrable, pues fue la creadora y presidenta por más de cuatro décadas de la organización que unió a las mujeres de la isla: la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), a la que pertenece cerca del 90 por ciento de las cubanas.

Espín es recordada por liderar la lucha por la emancipación de la mujer dentro de la Revolución Cubana y por dar un rol protagónico a las féminas en la sociedad.

Fuente: EFE

Además formó parte del movimiento revolucionario cubano y es considerada heroína de la República de Cuba, pues tuvo una importante participación en la lucha clandestina liderada Frank País García.

Más allá de su lucha por los derechos de la mujer, Espín también es recordada como una de las más importantes colaboradoras de Fidel y Raúl Castro.


Tuve la suerte de ser gran amiga suya. La conocí de la mano de Oswaldo Guayasamin el gran Pintor de Iberoamérica en La Habana, en la inauguración de la Casa Guayasamin el dia 18 de enero de 1992. Fue el comienzo de una hermosa amistad. Colmparti muchos tiempos de colaboración, de conocimientos de la Cuba profunda, de su Historia desde su lucha en Sierra Maestra. Mujer especial que supo estar siempre donde la necesitaban, apartarse de donde no consideraba pertinente.

Recuerdo aún como me la presentó Guayasamin: es la persona más notable de quienes os encontráis hoy aquí. Era el 18 de enero de 1992 cuando la situación de aquel hermoso país vivía tiempos delicados, superados solo por la tenacidad y buen hacer de Fidel y de aquellos que le rodeaban entre los cuales Vilma, cuya labor al frente de la Asociación de mujeres cubanas supo como crear-entusiasmar-preparar para la vida a aquellas mujeres que se sentian honradas de saberse imprescindindibles para conseguir la victoria de la Revolución.

¡Hasta siempre Vilma!Tu coraje siempre me impresionó…


La Plaza de la Revolución, cual campo de amapolas…

abril 30, 2017

Hace doce años que invitada por Fidel Castro, estuve justo detrás de él en la Plaza de la Revolución para festejar el 1º de mayo.  Íbamos con François Houtard y Oscar Gonzalez. Habíamos ido a defender a Bruselas, en un encuentro con todos los componentes del hemiciclo,  la necesidad del voto favorable a Cuba contra el Bloqueo americano. NO lo conseguimos pero, la experincia fue enriquecedora.

En las Ruedas de Prensa que organizamos TODOS se comprometieron a apoyar nuestra recomendación. Cuando los Diputados llegaron a sus hoteles, unas llamadas telefónicas les advirtieron de la necesidad de su voto contrario so pena de… Solo tres países votaron en contra pero, era preciso que fuera por unanimidad.

De los 193 países que votan, solo seis tienen derecho de VETO. Las normas siguen siendo las mismas. ¿Democracia? sigue siendo la gran ausente.

———————

Este articulo lo escribi el 1o de mayo de 2005. Sigue vigente. Dialogué largamente con Vilma Espin con la que mantuvimos estrecha relación hasta su muerte. Conocí a Evo Morales con quién comparti la Campaña electoral que le llevó a la presidencia. Días maravillosos imposibles de olvidar.

Cuba es, sobre todo para muchos europeos, desconcertante. Nadie da crédito a lo que dices, te imaginan perversa, izquierdosa, fidelista. Pués sí, todo eso y más y, con orgullo, me siento amante de estas ideas, de este mundo posible que para algunas mentes –esas sí siniestras- no cuenta.

Participar en el evento del primero de mayo en la Plaza de la Revolución es una efemérides a recordar. Levantarse pronto, o dormir tal vez en la plaza para no perderse la celebración, soportar dificultades para moverse, para llegar, ¿a quién le importa si luego podrá disfrutar de un acontecimiento inimaginable, sobre todo para mis paisanos, inmersos solo en este mundo que vivimos, sin futuro, un mundo ciego, en que que solo prima el afán de más dinero, más poder, más….?

Comprobé que mis amigos cubanos fueron todos a la magna concentración por placer, no porqué nadie les obligue, según nos cuentan los reponsables de nuestros países.

No tengo la menor duda de que Cuba és una realidad que turba a quienes quieren juzgarla desde la distancia, desde el desconocimiento. ¡Qué vengan y vean!

Las camisetas rojas con las que nos ataviamos, el zig zag de las banderas, la magnitud del silencio a lo largo de los parlamentos, ¿a quién puede dejar impávido?

Todos los oradores tuvieron mesura, el tiempo amenazaba calor que por suerte una suave brisa atenuó. La emoción de los recuerdos aludidos, citando a algunos que ya no estaban, la bella música, las lindas danzas multicolores con aquellos –algunos jovencísimos- entregados interpretes, nos sabieron a gloria. Luego imponente Fidel, con su fina ironia no exenta de dureza para quienes atentan contra el bienestar de su gente, envidiosos por los logros conseguidos por este pueblo sufrido y tenaz, no conforme en que ningun sicario acabe con su poderío de cultura, sanidad, educación, de igualdad.

I  todo sin aspavientos ni pretensiones, todos para todos sin notoriedades ni ansias de protagonismo, es lo que, a mi juicio, les da a los cubanos este protagonismo especial, fruto del saber estar y comportarse, de tu a tu, en horizontal, no en plano vertical, según se mueve nuestra civilización.

 

En mi tierra las amapolas aparecen en primavera, hermosas y erguidas cubriendo campos, anunciando que el buen tiempo está cerca, que se acabaron las frías noches, que campos y cultivos estan prestos a estallar. Con la primavera renace la esperanza en el corazón de los seres humanos, todo es más llevadero para los mayores, para los enfermos. También el amor esgrime sus bazas, vean sinó como todos los poetas dedican sus mejores poemas a esta época del año cantando al amor, a la pasión, a las flores.

 

La plaza de la Revolución quedó fijada en mi retina como si de un campo de amapolas se tratara, moviendose amorosas anunciado un futuro mejor, un tiempo colmado de ilusión, espectante ante tanta barbarie y espanto, ante tanta mentira y horror que nos llega de fuera, de este Imperio que pretende avasallar el mundo. Sabemos que, al menos parte de este mundo no se dejará. Así cantaban las amapolas de la Plaza de la Revolución en este primero de mayo de 2005, cuando de forma solemne decían, a una sola voz: hasta la victoria siempre.

 

 

Montserrat Ponsa, periodista, Catalunya, 1º de mayo de 2005


A %d blogueros les gusta esto: