El meu fill Marc avui faria 60 anys

julio 28, 2021

Era última hora del 27 de juliol de 1961 que va treure el cap el nostre quart fill però el vam inscriure el dia 28. Persona extraordimària en tot el abarca la paraula, tot ho feia be, mai pensant amb el què diran. Enginyer agrònom, especialitat que mai va exercir, va col.laborar a la farmàcia de la seva tia Eulàlia Montaña, i va ajudar a tothom que el necessitava. Ja casats la resta de germans ens demanar a nosaltres, seus pares, si el volíem a casa. Va ser un dia gran per a nosaltres: I TANT QUE T’HI VOLEM!

Gran cuiner, amant de l’art i del teatre, viatjàvem sempre plegats no importa on. Vam conèixer Espanya de la seva ma. Tenia gran dèria pel futbol, va passar per tots els grups d’edat fins arribar a l’equip de veterans. Vet aqui que va morir el dissabte 26 d’octubre de 1996 mentre jugava un partit de campionat. Consternació total per part de tots.

Ens faltes, t’estimem! Sé que ens retrobarem però, mentretant t’enyorem!


La quinta ola …

julio 28, 2021

Suben los contagios, pero, sobre todo, aumentan los ingresos en UCI. Los rastreadores siguen sin ser contratados y los centros de atención primaria, sin reforzarse.
En Madrid hay una verdadera ofensiva del gobierno del PP contra ellos. La sanidad pública se colapsa. El escudo social no funciona. En consecuencia, las listas de espera se disparan y la pobreza aumenta. Ante la falta de ingresos y apoyos, la presión por trabajar de lo que sea y como sea aprieta. Hay que pagar el recibo de la luz, que continúa al alza.
La vacunación es lo único que avanza a buen ritmo, salvo en la Comunidad que alberga la capital; allí, el PP almacena vacunas que no inocula. En resumen, se juega sin pudor con la vida y la salud de la gente para garantizarse (a partir de Madrid) quebrar el modelo público y afianzar un giro hacia la sanidad privada.

Hay que responder y lo debemos hacer las entidades ciudadanas, pero también el gobierno. Mirar para otro lado no ayuda, sino desarma. En medio de una ola de reacción negacionista, encabezada por Ignacio Camuñas (ex ministro de UCD y prócer de la transición) y bien arropada por los jefes del PP y la brunete mediática, va el proyecto de Ley de Memoria Democrática camino de las Cortes. En el proyecto, entre otras cosas, se incluye una condena expresa del golpe de Franco y de la dictadura, se declara la responsabilidad del Estado en la búsqueda de las personas desparecidas, se crea un banco de ADN y una fiscalía de sala de memoria democrática, así como dos días de conmemoración (31 de octubre, de todas las víctimas y 8 de mayo, de las personas exiladas).
A pesar del avance que representa, en el proyecto se descartan las indemnizaciones para las víctimas o la responsabilidad patrimonial del Estado. Casado ya nos anuncia que, en caso de ganar las próximas elecciones, derogará la ley de memoria y la cambiará por una de “Concordia, Constitución y Patriotismo” muy al gusto de Camuñas. Es decir, una ley negacionista del golpe, inculpatoria de la república y mantenedora de la imagen de Franco como salvador de la patria.
El pacto de la transición nació sepultando la verdad, la justicia y la reparación que reclama el movimiento memorialista. Se cegó así el mínimo exigible para poder hablar del régimen del 78 como una democracia con mayúsculas. La derecha se aferra a ese consenso de la transición, a sus normas, usos y costumbres para continuar tapando con el manto de la legalidad el control que jamás perdió de los resortes fundamentales de un Estado que, en lo sustancial, nunca dejó de ser propiedad de quienes aplastaron la libertad republicana.
El 25 de julio, Felipe VI nos recordó esa realidad. Fue de la mano del escuadrón Águila con sus colas de humo rojigualdas surcando el cielo.
Para ellos España es una e indivisible, no hay más nación que ella y no hay más religión que la católica que bendijo la cruzada franquista y calla contra la violencia machista que suma dos nuevas víctimas esta semana y que ha vuelto a encarcelar a Juana Rivas en Granada. La corona representa “la garantía de continuidad de la nación”.
En la catedral de Santiago de Compostela, estuvo el borbón escoltado por Letizia, Leonor y Sofía. Se celebraba el día nacional de Galicia, pero no les importó. Una vez más, no lo respetaron.

Asalto al poder. Alfons Duran Corner

julio 27, 2021

Nuestra cita

Bureaucracy is more people doing less things, and taking more time to do them worse. Evan Esar.

A simple vista resulta contradictorio que traten de hacerse con el poder aquellos que lo disfrutan, los que siempre se han aprovechado de las regalías que ofrece su estatus en el marco social en el que operan. Es bien cierto que ese poder es un poder derivado de quien en último término establece las reglas de juego, que no es otro que el oligarca camuflado, ciudadano apátrida que controla y gestiona los recursos económicos mundiales en las sociedades liberal-conservadoras.

En el Estado español, ese colectivo trepador (como tan bien describe el fino analista Germán Gorráiz) está formado por las cúpulas financiero-empresariales (muchas de ellas creadas a partir de la privatización del bien público) y la tupida red de políticos, jueces, militares, jerarquía eclesiástica y medios de comunicación.

Son los herederos del franquismo puro y duro, que cuentan con la colaboración por pasividad de instituciones como la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo.

En el interior han creado un potente lobby formado por el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional (un tribunal de excepción, que no debería tener lugar en una sociedad democrática), el Tribunal Constitucional y el llamado Tribunal de Cuentas (que actúa al margen del sistema judicial y tiene un perfil político de imposible justificación). En términos documentales, todos ellos se nutren de los servicios de información de la Guardia Civil, una fuerza armada que debería estar al margen de los conflictos de la vida civil.

En este extraño caldo de cultivo han surgido figuras mediáticas, gentes diversas ocupando puestos que en otros países defienden profesionalmente su privacidad y que aquí hacen declaraciones sin el menor recato. Los jueces Marchena, Lesmes, Llarena, Lamela, y los fiscales Zaragoza, Cadena y Madrigal serían un buen ejemplo. Son las fuerzas de la ley (de su ley), que los anglosajones describen como lawforce.

¿Hacia dónde nos conduce todo esto? No precisamente hacia una sociedad abierta y responsable, donde el liberalismo sea una doctrina política de amplio alcance (y no una etiqueta en boca de un puñado de políticos ignorantes como Inés Arrimadas), hacia una sociedad de siervos atemorizados, hacia la liquidación del escaso espíritu crítico que nos queda, hacia la barbarie.

Y en esa vuelta atrás (donde probablemente siempre han estado los trepadores) no hay distancia ideológica entre la derecha retrógrada y la falsa izquierda. Se disputan las poltronas, pero todos trabajan con ahínco para centralizar el poder, encarcelar a los disidentes, expropiar los bienes de los ciudadanos, maltratar el medio natural y militarizar la vida cotidiana (es por ello que la pandemia es para ellos una oportunidad y no una amenaza).

Los mensajes de tirios y troyanos han dejado de ser llamativos por su carácter repetitivo, aun recordando su irracionalidad. Como cuando Pablo Casado critica a Sánchez su alianza con “Bildu, los comunistas y los independentistas”, en una mezcla explosiva que pretende  cosificar “el Mal”. O cuando Sánchez habla de recuperar la concordia y el reencuentro entre los catalanes y olvidar el procés, que ha dejado –según él–  “un triste balance de dolor, pobreza y estancamiento”.  O cuando Díaz Ayuso acusa a Sánchez de negociar con “el lobo hambriento del independentismo”. O cuando la actual ministra de Política Territorial Isabel Rodríguez declara que “el independentismo debería haber aprendido la lección “.

O son unos ignorantes o son unos cínicos. No sé si Casado sabe que ETA depuso sus armas hace mucho tiempo y Bildu es un partido tan legal como el PP, aceptando que este último lo sea. Tampoco debe saber que el partido comunista firmó su acta de defunción el día que Santiago Carrillo firmó los pactos de la Moncloa, y que Podemos tiene tanto de comunista como Casado de físico teórico. Y sobre el independentismo catalán su error de apreciación es mayúsculo. En ese independentismo navegan muchas corrientes, desde el conservadurismo histórico a los anticapitalistas. ¡Es un movimiento transversal, estúpido! (que podría decir Clinton).

Pedro Sánchez tampoco se ha enterado de que el problema catalán no es entre catalanes sino entre el independentismo y los sucesivos gobiernos del Estado, que nunca han aceptado la realización de un referéndum en el que libremente pudiera expresarse la voluntad del pueblo catalán. Y que los que en Catalunya se oponen a esa corriente son españoles que viven en Catalunya y han optado por esa condición, condición que también tendría su espacio en el referéndum propuesto. Por último  –y eso es lo que más le duele–  tampoco es consciente de que el procés (con todos sus altibajos) ha sido y seguirá siendo el proyecto más ilusionante que los catalanes han tenido desde hace cien años (cuando en 1907 se produjo el triunfo de Solidaritat Catalana en las elecciones). Lo que han dicho y puedan seguir diciendo la twitera Díaz Ayuso y la exalcaldesa de Puertollano y hoy ministra Isabel Rodríguez no es más que el eco de un guion prestado. No pueden ocultar su condición de teloneras fracasadas.

Friedrich Nietzsche ya nos puso en alerta contra la supuesta racionalidad del hombre. En “El ocaso de los ídolos” afirma: “La cultura occidental está viciada desde su origen. Su error, el más pertinaz y peligroso de todos, consiste en instaurar la racionalidad a toda costa”. Imaginamos que estos personajes leen poco, pero quizás la lectura de Nietzsche les ayudaría a reconciliarse mínimamente con la razón.

El sainete de Arniches está servido. Los actores principales seguirán soltando sus bravatas entre chascarrillo y chascarrillo. La casta del Estado siempre se mantendrá dispuesta al asalto al poder. Las masas españolas (amorfas, acríticas, fácilmente manipulables) seguirán aplaudiéndoles. Y es que a veces olvidamos que tenemos enfrente a una sociedad de funcionarios, especie peligrosa en estas lides. En su obra “El Estado y la revolución” Lenin denunciaba claramente su papel:

“Para mantener una fuerza pública especial, situada por encima de la sociedad, son necesarios impuestos y deuda pública. Si se dispone de fuerza pública y de la capacidad de recaudar impuestos, escribió Engels, los funcionarios, como órganos sociales, se hallan situados por encima de la sociedad. Hay que asegurar su autoridad mediante leyes de excepción, gracias a las cuales disfrutan de una santidad y de una inviolabilidad particulares. El policía más vil tiene más autoridad que los miembros de la sociedad en su conjunto. El problema radica en la situación privilegiada de los funcionarios, en tanto que órganos del poder del Estado”.

Parece escrito exprofeso para la actual circunstancia. Los señores Sánchez, Casado, Marchena, Lesmes, etc. son funcionarios. Las señoras Mariscal de Gante, Díaz Ayuso, Isabel Rodríguez, etc. son funcionarias.

¿Qué podemos hacer los independentistas catalanes ante este previsible escenario? Lo primero y más importante: Mantener nuestras posiciones ocupando tantos espacios colectivos como podamos. Luego, potenciar el consumo estratégico hacia productos, marcas y empresas que compartan nuestro ideario. En paralelo, hacer pedagogía en foros, lugares de encuentro, conferencias y congresos. Poner también nuestro dinero solo allí donde nos respeten, y ocupar la calle de forma sabia y festiva. No desfallecer. En definitiva y como dice Clara Ponsatí, conseguir que Catalunya sea ingobernable.

Volvamos a Nietzsche  y a uno de sus escasos cantos a la esperanza: “Aquel que tiene un por qué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos”. Esta es la principal diferencia entre ellos y nosotros. La independencia de Catalunya tardará más o menos, pero no tiene vuelta atrás, mal que les pese al “Ara”, “La Vanguardia”, TV3, Catalunya Ràdio, “El Periódico” y al resto de “palmeros” (adulador, pelota, etc.) que cohabitan nuestro espacio social.


Un any sense la Maria

julio 27, 2021

Avui 27 de juliol fa un any que ens va deixar rera llarga dolència i sofriment. La recordem, l’estimem, la sentim prop nostre sempre, de manera especial quan la necessitem.

Hem compartit amb Ciscu -marit- i seus fills Oriol, Berta, Mariona i Rita, familiars i amics, pregària a Puiggraciós. Posteriorment, taula a l’Ametlla.

La Maria -la vuitena dels meus nou fills- tenia una gran personalitat, sabia què volia i per on no passaria. Va donar forta empenta a la seva familia avui encarrilada, entre Escola, Universitat, Feina.

Hem mantingut llarga conversa respecte el futur de tots. Sortosament amb criteris decidits pel que fa a estudis, feina: del què volen fer i, del que no els agrada.

Us estimo, ja sabeu on trobar-me.


Conversaciones con Michael E. Parmly. Lamrani Salim

julio 26, 2021

“Todavía hay americanos que piensan que Cuba debe someterse a la voluntad americana, pero no es la voluntad de la mayoría de los cubanos”

            Diplomático de carrera, con una experiencia de más de tres décadas, Michael E. Parmly fue nombrado a la cabeza de la Sección de Intereses Norteamericanos de La Habana de 2005 a 2008, durante la administración de George W. Bush, en un periodo en que las relaciones entre ambos países eran particularmente tensas, a causa del enfoque hostil que adoptó la Casa Blanca contra Cuba.

            En efecto, durante los ocho años de los dos mandatos republicanos, Washington acrecentó las sanciones económicas contra la isla y adoptó en mayo de 2004 y julio de 2006 toda una serie de medidas –cuyo objetivo declarado era derrocar al Gobierno cubano– que afectaban principalmente a la población cubana. La medida más emblemática, denunciada desde ambos lados del estrecho de la Florida, era la que limitaba los viajes familiares de la comunidad cubanoamericana hacia la isla a dos semanas cada tres años, en el mejor de los casos. En efecto, para poder conseguir la autorización de visitar a los familiares en Cuba, hacía falta demostrar que se tenía a un miembro “directo” de la familia en el país de origen. La Administración de Bush había redefinido de modo muy restrictivo el concepto de “familia”, limitándolo a los abuelos, padres, hermanos, esposos e hijos. Así, un cubanoamericano de Miami que tenía una tía en La Habana no podía viajar a la isla, ni siquiera catorce días cada tres años. Del mismo modo, las remesas a los miembros de la familia –en la nueva definición estrecha– se limitaban a 100 dólares por mes, mientras que constituían la segunda fuente de ingresos del país.

            A su llegada en La Habana, al intentar comprender mejor la idiosincrasia cubana, Michael Parmly se desmarcó un poco de su predecesor James Cason, cuya actitud que las autoridades cubanas juzgaron como provocadora estaba alejada de las exigencias de la diplomacia tradicional y de los principios de la Convención de Viena.

            También profesor en estudios de seguridad nacional en el National War College, Michael Parmly se ha pronunciado a favor de una normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y ha publicado un estudio sobre Guantánamo, en el cual invita a Washington a devolver la base naval a Cuba. En estas conversaciones, el diplomático, ahora jubilado, comparte su punto de vista sobre las relaciones conflictivas entre ambos países.

Salim Lamrani: Señor Embajador, usted es diplomático de carrera con una larga experiencia. ¿Podría hablarnos un poco de su trayectoria?

Michael Parmly: Primero, le agradezco la promoción. El hecho es que jamás tuve el rango de embajador, sino sólo el nivel. En efecto, el Senado nunca confirmó mi nombramiento pues no teníamos relaciones diplomáticas con Cuba. Aunque todo el mundo me llama Señor Embajador, no tengo el título.

Mi carrera como diplomático duró 34 años. Integré el cuerpo diplomático el 29 de junio de 1977, para ser preciso, y me jubilé el 30 de noviembre de 2010. Durante este periodo ocupé varios cargos en Europa occidental, en Europa oriental – Romania, en los Balcanes, Bosnia y más tarde en Kosovo – en Marruecos y en Cuba para coronar todo eso. También estuve en función en Washington cinco veces durante mi carrera.

Podría dividir mi carrera en tres etapas: antes de Bosnia, después de Bosnia y Cuba. Antes de Bosnia tuve una trayectoria tradicional, ocupé cargos clásicos y aprendí mi oficio. Después de Bosnia descubrí otro tipo de diplomacia y a partir de allí ocupé cargos de dirección, como embajador o director. Finalmente el cargo en Cuba, que era algo excepcional.

SL: Usted estuvo en La Habana como Jefe de la Sección de Intereses Norteamericanos entre 2005 y 2008 bajo la Administración de Bush, en una época en que las relaciones entre ambos países eran tensas. ¿Cuál era su relación con la isla antes de su salida hacia Cuba y qué conocimiento tenía usted de este país?

MP: Le voy a confesar algo. Llegué a La Habana el 15 de septiembre de 2005. Pero no era la primera vez que visitaba la isla. Pasé el verano de 1959 en Cuba con la familia, es decir justo después del triunfo de la Revolución de Fidel Castro. Pasé el verano con mis primos, mis tías y mis tíos en La Habana, Matanzas y Varadero.

Yo no hablaba ni una palabra de español en aquella época, pero yo veía que estaba ocurriendo algo excepcional. No era sólo porque los hombres llevaban una barba y un uniforme, sino porque por la noche yo escuchaba las conversaciones de mis tíos y de mis tías que se estaban preguntando lo que había que hacer.

Como embajador hablaba bastante bien el español. Había sido profesor de español para pagar mis estudios doctorales y tenía entonces un buen conocimiento técnico del idioma de Cervantes. En cambio, no era el caso de mi equipo y les reproché a mis colegas el hecho de que no hablaran suficientemente bien el castellano. Los incité entonces a que salieran de las oficinas y fueran al encuentro de los cubanos para aprender la lengua.

Antes de llegar a Cuba yo había dirigido la División de Derechos Humanos en el Departamento de Estado. En cualquier lugar del mundo donde había un problema de los derechos humanos, mi división se ocupaba del tema. Entonces yo tenía muchos contactos con la realidad cubana.

Entrevista completa aquí: https://journals.openedition.org/etudescaribeennes/21854


Portada El 9 Nou Granollers

julio 26, 2021

Comer bien es la mejor vacuna. Iván Padilla Bravo

julio 26, 2021

Diálogo en cuarentena

Y no sólo para detener al Coronavirus sino también para salir juntos de ese marasmo de dominación llamado capitalismo.

Quizás muchas personas se pregunten ¿Cómo se puede comer bien bajo la dominación capitalista que ni come ni deja comer bien? ¿Qué es comer bien cuando la humanidad toda es empujada a comer lo que produce y la manera o cómo lo produce ese mismo capitalismo y sus mortíferas relaciones de producción?

Ha reflexionado sobre este tema el filósofo de origen boliviano Juan J. Bautista Segalés, quien nos orienta con su pensamiento lúcido al decir que «de lo que se trata ahora es de recuperar nuestra vida recuperando la Pachamama» (¿Qué significa pensar desde América Latina?). Y, específicamente cuando nos confronta con «la subjetividad» que nos alimenta en cada bocado ingerido y en «la intencionalidad con la que fueron producidos esos alimentos». Porque «aunque no lo vemos en el alimento cuando lo compramos o consumimos, sin embargo está contenido en él, y cuando lo consumimos o comemos, nos comemos también la intencionalidad con la que fue producido ese alimento». Es decir, «lo que comemos es lo que está contenido en esa mercancía, que en última instancia es el capitalismo».

Quisiera barajarla despacio para ganar todos la partida. Pienso en Chávez mientras escribo esta opinión en una coyuntura mundial signada por la pandemia del Coronavirus, pero también por la «pandemia» inflacionaria, de la miseria y la miserabilización, del hambre, de la explotación desde el capital y de la más grande alienación.

Pienso en el Chávez revolucionario, liderando con Bolivariana convicción un proceso transformador llamado a trascender nuestras fronteras, a abarcar a Nuestramérica pero también a contribuir a liberar a la humanidad del oprobio y flagelo del capitalismo. Pienso en el Chávez nuestro ennuevecido de amor y dignidad, entregando Zamoranamente títulos de propiedad de tierras a sus «pisatarios» en ciudades y campos de Venezuela, incentivando cultivos urbanos y «gallineros verticales», entre múltiples respuestas, desde las bases de nuestro pueblo, para empezar a encontrar una forma de producir, distribuir y consumir nuestros bienes materiales pensando en la amorosa solidaridad  entre todos los seres humanos y con la naturaleza, para romper así con la explotación y las desigualdades generadas por el capitalismo.

Y cuando digo todos, por supuesto que digo todas, digo humanidad y también digo, repito, relaciones de equilibrio con la naturaleza y el universo.

Somos parte de un todo y esa es una primera premisa que debemos entender hoy para saber exactamente lo que ocurre, por qué y sus consecuencias. Es de esa aceptación de unidad en el todo (igual en lo diverso, en relaciones dialécticas, de construcción y crecimiento), desde donde debemos plantearnos hoy la Revolución, también la Revolución Bolivariana soñada por Hugo Chávez para este siglo XXI.

Sólo una Revolución auténtica puede procurar respuestas para comer bien y acabar con la muerte cotidiana por hambre, generada y reproducida por el capitalismo, para a acabar con la silenciosa muerte que provoca la ingesta de comida chatarra, devaluada de nutrientes y saturada de tóxicos, saborizantes y estéticas apariencias para el gusto, condicionadas por el consumismo. Comidas pensadas para que ingiramos la «intencionalidad» (como lo señala Bautista Segalés) de las relaciones capitalistas de producción.

Y es aquí donde debemos ver y resolver las consecuencias de una pandemia como la del Coronavirus, que prende en los organismos debilitados en su sistema inmunológico -entre otros elementos- por comer como nos lo imponen los dominadores, los amos del mundo, los capitalista y -particularmente en este caso- a la industria farmacéutica que lleva las riendas hegemónicas del exterminio de una parte «innecesaria» (numéricamente) para preservar el dominio del capital.

Es por esto que el comer bien es la mejor vacuna (unida con otras fundamentales como el ejercicio aeróbico, el descanso o tiempo libre y la meditación consciente, entre otras) contra esta pandemia y contra el capitalismo que la ha generado.

Ilustración: Xulio Formoso


Jeff Bezos y la desigualdad brutal en el espacio

julio 24, 2021

Por Silvana Melo

(APe).- El hombre más rico del mundo, figura estelar del 1% que acumula el 82% de la riqueza global, se elevó cien kilómetros por encima de la tierra, levitó, miró el mundo desde su cápsula espacial, se compadeció de la desgracia de abajo y a los once minutos volvió. La tragedia de la humanidad fue invitada a verlo en directo por streaming, en un anticipo de la alternativa de vida futura que planean los ricos para cuando el capitalismo haya terminado de derruir el mundo. El resto, las mayorías abrumadoras y abrumadas, se quedarán con los residuos de todos los sueños. Con el basural donde se amontonarán las revoluciones y los mundos que se esperaba que contuvieran a todos los mundos.

Jeff Bezos, dueño de la tienda de venta en línea Amazon –gurú de Marcos Galperín en su emporio vacío de Mercado Libre- y de una fortuna de 200 mil millones de dólares, tiene 57 años y la cabeza calva. Su figura puede entronizarse como el rostro amable de la desigualdad brutal. De la violenta injusticia del mundo. En 2020, cuando el planeta era arrasado por la pandemia, Bezos aumentó su fortuna en 80 mil millones de dólares. El viaje a la estratósfera le costó 5 mil millones. Apenas poco más de un 6% de lo que ganó en un año dramático para la humanidad.

A dos minutos de partir –dice la BBC-, “la cápsula se separó del cohete y continuó ascendiendo hacia la línea de Kármán, la ampliamente reconocida frontera del espacio, a 100 km de altura”. Desde arriba, desde la gravedad cero, flotando en su barca y probando cómo se vive lejos de la tragedia de los demás, Jeff se mostró “asombrado por la fragilidad de la Tierra vista desde fuera”.

Once minutos después de esta proeza de la tecnología privada Bezos volvió a la tierra. Todo estaba igual después de esa hazaña pagada para pensar en el salvataje de los privilegiados que no podrán vivir en un par de décadas en el mundo que se cargaron.
Poco menos de 400 millones de niños viven en la pobreza en el globo. Aquí, cerquita, son ocho millones y medio. Siete y medio de cada diez en el conurbano.

Dice el Banco Mundial –un brazo de la ONU, donde se juntan las naciones privilegiadas del mundo pero no lo hacen más justo- que uno de cada seis niños vive en pobreza extrema. Un 20% de ellos tiene menos de cinco años y dos tercios sobrevive en África subsahariana. Donde hoy, además, se mueren de covid porque el Africa fue despojada de toda posibilidad de contar con vacunas. Bezos lo vio 11 minutos desde afuera. Y pensó cómo huir de aquello que fabricaron a pura codicia y obscenidad.

Los 5 mil millones que Jeff dilapidó en su viaje al espacio exterior es más de lo que la Argentina, ahogada por una deuda tomada por los gerentes del sistema, debería pagar este año. A costa del hambre de los casi veinte millones de pobres que comen poco y mal en el país alimentador de esta parte del mundo.

El sueño del hombre más rico de la tierra es fundar colonias para vivir y trabajar fuera de la órbita del planeta. En cápsulas donde no haya pobres ni desgraciados que alteren el ritmo de vida sereno de los dueños del mundo. Que también se apropiarán de una partecita del universo.

El resto se quedará aquí, para que Bezos mire desde arriba, en su reposera cósmica, las inundaciones feroces, los bosques desaparecidos, el Paraná seco, el Africa pauperizada y exterminada, la infancia condenada desde el origen.

Un mundo que, todavía, es posible creer que es salvable. Por las multitudes enormes, mayoritarias, confinadas al afuera de la vida buena para que la disfruten las minorías encapsuladas.

Esas mayorías, estragadas por el hambre y las condiciones indignas de supervivencia, algún día levantarán los ojos. Y mirarán hacia arriba.


Costa escriure…

julio 24, 2021

Les notícies fan esborronar, poques bones arreu. Només ens hi faltava l’afegitó de les altes temperatures que, els darrers dies, ens tenen aborregats, sense ganes de moure’ns.

Llegir premsa, escoltar ràdio i mirar la TV? Amb el què costa mantenir aquests serveis, haurien d’oferir programes a l’abast, entretinguts, bones pel-lícules que ens permetèssin passar l’estona quan sigui necessari.

No es pot sortir a caminar, corres el risc, de com diuen a Castella perecer en el intento. Ho trobo a faltar…

Confio amb els que tenen a ma la previsió del temps que, auguren, que arribarà pluja i descens dels termòmetres a partir de demà diumenge.


La pediatría se planta contra los agrotóxicos

julio 24, 2021

Por Carlos del Frade


(APe).- La situación de la niñez del país muestra el paso de la historia sobre su piel más sensible, la realidad de la pibada es consecuencia de la política económica y social de los últimos cincuenta años. Es la historia en carne viva. Son las chicas y los chicos quienes más sufren la democratización del veneno, la impunidad de los agrotóxicos como motor del negocio basado en el extractivismo del sojalismo exacerbado.

Por eso es fundamental destacar el reciente estudio de la Sociedad Argentina de Pediatría, titulado “Efecto de los agrotóxicos en la salud infantil”, de junio de 2021.

Es preciso y valiente.

-Nuestro país tiene una actividad agrícola que es de la más extensas del mundo; como consecuencia de esto, el uso de agrotóxicos es también generalizado y su tendencia aumenta sostenidamente con el tiempo. Este fenómeno es el resultado de la concentración progresiva de los regímenes de tenencia de la tierra en el mundo, con condiciones económicas de concentración de capital invertido en el agro, extensión de las superficies cultivables en forma intensiva a expensas de tierras otora destinadas a la cría de ganado.

La consecuencia de estos cambios es doble: por un lado crece en forma sostenida el uso de agrotóxicos por aumento de las áreas cultivables, con el consecuente impacto sobre la salud de las poblaciones expuestas, y por otro, al disminuir la tierra para cría de animales, proliferan a este fin los llamados feed lots que no son otra cosa que la cría en condiciones de extremo hacinamiento, en las que los animales se intercambian gérmenes permanentemente unos a otros, aumentando en consecuencia la contaminación de los alimentos derivados y las enfermedades transmitidas por alimentos – comenta diciendo la doctora María Gracia Caletti, coordinadora del equipo de trabajo que llevó adelante este notable trabajo que “fue escrito pensando especialmente en los pediatras y demás miembros de salud pediátrico. Esperamos que les sea útil para el cuidado de la salud de los niños que atienden”, termina diciendo en la presentación del documento.

La investigación sostiene que en los últimos años el mercado argentino de agroquímicos aumentó de 100 mil Kg/litros en 1996 a 520 mil para el año 2018 pero que los plaguicidas comenzaron a utilizarse en los años cincuenta, fundamentalmente los herbicidas como el 2,4 D y los insecticidas clorados como el DDT y el clordano, especialmente en la lucha contra la langosta.

Se remarca que el “proceso de modernización de la agricultura se incluye dentro de un proceso más amplio que es el de Artificialización de la naturaleza”.

Hoy los pesticidas inciden en la vida de 12 millones de personas, entre ellas, tres millones de niñas y niños.

En la Argentina del presente, pensada más de afuera que desde sus entrañas, hay 107 plaguicidas prohibidos en todo el mundo pero que se usan en estos atribulados arrabales del mundo.

Sus consecuencias sobre las niñas y los niños son duras, perversas, dolorosas:

“Los niños presentan una vulnerabilidad particular a las exposiciones ambientales a plaguicida, en relación a su mayor superficie corporal, mayor exposición y tasa de absorción por todas las vías, la presencia de succión no nutritiva y por vía de lactancia materna. Lo cual, sumado a lo restringido de su dieta, hace que en los primeros cinco años, acumulará el 50% de la exposición a plaguicidas, que recibirá en toda su vida”.

“Diferentes estudios, en niños, han demostrado que la exposición prenatal a pesticidas a bajas dosis, ha sido asociada con efectos sobre el neurodesarrollo. Trastornos como déficits de atención, hiperactividad, trastornos de aprendizaje, autismo y trastornos de conducta, han sido asociados a exposición a plaguicidas. Estas consecuencias inciden directamente, en la calidad de vida de los pacientes, así como en los costos de salud”.

“Existe evidencia, proveniente de estudios epidemiológicos, que sugiere que la exposición a plaguicidas está relacionada con la presencia de enfermedades neurodegenerativas tales como la Enfermedad de Alzheimer y la Enfermedad de Parkinson”.

“Así, si las neuronas del cerebro de un infante son destruidas por pesticidas, si el desarrollo reproductivo es desviado por disruptores endocrinos, o si el desarrollo del sistema inmune es alterado, la disfunción resultante puede ser permanente e irreversible”.

“La relación entre la exposición a pesticidas y tumores cerebrales es biológicamente plausible ya que muchos pesticidas tienen acción específicamente neurotóxica”.

Esta notable investigación de la Sociedad Argentina de Pediatría vuelve a marcar que la impunidad de los negocios genera consecuencias terribles en la vida cotidiana de la verdadera piel sensible de la historia, la realidad de las niñas y los niños, las pibas y los pibes.

Dice el informe, además, que la sociedad brasileña de Pediatría “ha empezado a exigir ese camino con fuerza, reclamando en su país, una política de reducción en el uso de agrotóxicos, en nuestro país también debemos solicitar ese tipo de políticas que se desarrollan en otros países del mundo con éxito. Necesitamos decisiones políticas en ese camino pero también que los pediatras garantes de los Derechos de las Niñas y los niños los reclamemos con firmeza”


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