“Una noche en la ciudad”. Cercle Cultural de Granollers

enero 31, 2017

L’Associació Cultural de Granollers dentro de  “Dimarts Singulars” nos ha ofrecido una joya del cine negro, una obra maestra, basada en la novela de Gerals Kersh, escrita por Jo Eisinger, música de Benjamín Frankel, fotografia de Marx Greene. Interpretada por unos jóvenes Richard Widmark, Gene Tierney, Googie Withers, Hugh Marlowe, Francis L. Sullivan, Herbert Lom, Stanislaus Zbysko, Mike Mazurki, Chareles Farrell, Ada Reeve y Ken Richmond, todos impecables.

night1Qué tiempos aquellos en un Londres gris, oscuro, donde imperaba el terror de unos pocos que dominaban a la ciudadanía. Era la ley del silencio y la servitut. Naturalmente todos querían estar cerca de quienes dominaban para sacar partido, y proteger sus vidas.

La historia podría ser actual, un perdedor que siempre piensa tener cerca la posibilidad de ganar pero, necesita dinero. Lo saca de sus más próximos primero pero, igual que los demás se ve acorralado por los que ostentan poder y controlado-denunciado por sus propios amigos.   Brutales escenas de lucha en un ring, apuestas a vida o muerte, persecuciones, inimaginables represalias, conformismo tras la caza de brujas habitual.

Dirigida por Jules Dassin el año 1950, que debió abandonar EEUU represaliado por pensamiento político,  era un Director muy representativo de  aquellas películas, las calificadas de cine negro, siempre trepidante, capaz de retratar con fidelidad donde puede llegar la vileza humana para salvar su vida, aunque de ello dependa la de los demás.  Bella historia de amor, con final especial. Vean y decidan…


Gobierno de izquierda triunfa en Europa, pero hay silencio. Emir Sader

enero 31, 2017

emir-saderPor increíble que parezca, hay un gobierno de izquierda en Europa, antineoliberal, que marcha bien. Por increíble que parezca, porque parece que el clima no daría para eso. Syriza no ha logrado enfrentar la austeridad de la Unión Europea. El Psoe se ha negado a una alianza con Podemos, que habría llevado a un gobierno como el de Portugal. Y los portugueses que escriben artículos sobre tantos temas, no ayudan para nada en difundir el gobierno de Portugal, un gobierno de izquierda que triunfa. Una actitud cobarde se sumarse al silencio de los grandes medios internacionales en contra del gobierno portugués, que une a toda la izquierda del país.

Cuando el gobierno de derecha, aun quedando en primer lugar, no logró, hace un año y medio, mayoría suficiente para gobernar, surgió la propuesta de un gobierno de toda la izquierda, que reuniera a toda a la izquierda:  al Partido Socialista, al Frente de Izquierda y al Partido Comunista, que sumados tendrían mayoría para gobernar. Tuvieran que llegar a un acuerdo entre ellos, con concesiones mutuas. El Partido Socialista tuvo que abandonar su propuesta de flexibilización de las relaciones laborales, así como la de privatización del sistema de trasportes, pero sobretodo abandonar a las políticas de austeridad que promueven una devastación social en toda Europa. Los otros grupos de izquierda no participan directamente del gobierno, pero lo apoyan, a partir de un documento que define el fin de la política de austeridad a cambio de la retirada de la posición de salida de la Unión Europea.

Al inicio había un cierto escepticismo sobre la viabilidad de ese tipo de gobierno, en medio de acusaciones terroristas de la derecha, según las cuales el país iría a la quiebra.  Casi un año y medio después, el gobierno del socialista de Antonio Costa va muy bien, es más popular que nunca y con resultados económicos y sociales muy positivos, confirmando que la vía de la izquierda contemporánea es la de la unidad en la lucha por la superación del modelo neoliberal.

Los sueldos de los servidores públicos fueron recuperados, su jornada de trabajo fue reducida de 40 a 35 horas, el sueldo vital fue elevado en términos reales, al igual que las remuneraciones de los retirados. Al mismo tiempo que se respetan los criterios sobre los déficits presupuestarios, dado que ese déficit bajó al 2,3% del Producto Bruto Interno, la cifra más baja de la historia democrática de Portugal. Todo ello acompañado de la recuperación del crecimiento económico y la disminución del desempleo del 12,3% al 10,5%.

“Nuestro principal objetivo era frenar el programa de la derecha y lo logramos”, dice la joven dirigente del Frente de Izquierdas, Catarina Martins, líder de la bancada de ese partido en el Congreso. “Nosotros hemos contribuido para impulsar un conjunto de medidas que van en la dirección de una más grande justicia social”, ha declarado Jeronimo de Souza, dirigente del Partido Comunista de Portugal. Era necesario encontrar “respuestas a los problemas urgentes de salarios, retiro de los trabajadores y de funcionamiento del sistema de salud”, agrega. “El acuerdo que logramos fue el mejor posible con los 10% de votos que tenemos”, comenta Catarina.

Ese esquema es el que casi fue aprobado en España, por la alianza del Psoe con Podemos, pero fue bombardeado por los sectores conservadores del socialismo español. Portugal demuestra que es una vía posible: al igual que los gobiernos progresistas de América Latina, organizar un gobierno centrado en la lucha por la superación del modelo neoliberal. España mira con esperanzas a Portugal, pero también Francia, donde un candidato de izquierda triunfó en las primarios del Partido Socialista y propone un frente al otro candidato socialista –Melenchon– y al candidato verde.

¿Pero por que un gobierno de izquierda que triunfa no es difundido por las fuerzas de izquierda y por los intelectuales portugueses y otros que a menudo escriben sobre Portugal para destacar los reveses y las dificultades de la izquierda? Colaboran así para sabotear a ese gobierno, dejándolo en la sombra. Parece que es gente a quien solo le gusta destacar los errores y los problemas de la izquierda, pero que no está dispuesta a difundir y a reconocer los avances de la izquierda. A pesar de todo, el gobierno de unidad de la izquierda en Portugal avanza y tiende a volverse una referencia para la izquierda de los otros países de Europa.


Externalidades: la crítica diferencia entre un estadista y un hombre de negocios. Jorge Majfud

enero 31, 2017
En 2012 se disputaron la presidencia de Estados Unidos Barack Obama y Mitt Romney. Por entonces, en varios medios de prensa, enfaticé la simple idea de que ser un exitoso hombre de negocios es un mérito pero no hace a nadie un buen gobernante, ya que un país no es una empresa. Hace un par de años debimos soportar en nuestra universidad un pobrísimo discurso de Mitt Romney sobre el éxito, lleno de lugares comunes e ideas vacías, lo que demuestra cuán mediocre y arrogante puede ser un exitoso hombre de negocios, aunque no tan exitoso ni tan mediocre como el actual presidente Donald Trump.

jorge_majfud2Más o menos por aquella época, Noam Chomsky me envió varios artículos y comentarios esclarecedores sobre la realidad clave de las externalidades. En pocas palabras: las externalidades son todos aquellos efectos que no entran en la ecuación de un buen negocio. Dos partes pueden hacer un excelente negocio, pero eso no significa que los resultados a largo plazo y en un contexto mayor vayan a beneficiar al resto ni a ellos mismos, como indica la base del liberalismo económico: perseguir el interés individual necesariamente conduce al beneficio del resto de la sociedad.

Por ejemplo (recuerdo brevemente dos ejemplos del mismo Chomsky): un excelente negocio entre dos empresas puede conducir a una catástrofe internacional o ecológica. Bajar los impuestos tiene un efecto inmediato en los negocios: los individuos pueden ver los efectos en sus ahorros y pueden iniciar negocios en principio más convenientes. Sin embargo, según estudios cuantitativos, cuando el Estado invierte menos en reparar las carreteras, los usuarios terminan llevando sus autos con más frecuencia al mecánico. Todos se quejan de los impuestos que cobra el gobierno y todos quieren pagar menos, pero nadie se queja de lo que debe gastar en reparar sus autos. Generalmente ocurre lo contrario, porque todos agradecemos un buen trabajo de nuestro mecánico. En otras palabras, la destrucción del medio ambiente y la destrucción de los bienes como autos, vidrios, techos, etc., tiene un efecto positivo en la economía pero a largo plazo no genera más riqueza ni es necesariamente responsable con la realidad que nos rodea, como el medio ambiente, el equilibrio social y la economía a largo plazo

Un exitoso hombre de negocios no debe preocuparse por la educación previa ni por la suerte posterior de sus empleados cuando pierden su trabajo. En gran medida, de eso se encarga el maldito Estado, por no hablar de otros aspectos, como la represión policial de la violencia causada por los obscenos desequilibrios sociales causados por el éxito de unos pocos. Estado al que se acusa de desangrar a los exitosos empresarios con injustos impuestos que impiden que los exitosos sean más exitosos.

Por ponerlo en un par de figuras: que un jugador de fútbol sea un excelente pateador de penales no lo hace un excelente director técnico. Un hombre de negocios es un hábil jugador de ajedrez cuando su mano está dando jaque mate a la reina adversaria (acosando al adversario antes de cerrar un excelente trato), pero eso no lo hace un gran jugador de ajedrez que debe planificar la jugada desde el inicio.

Más gráfico: esa naturaleza del exitoso hombre de negocios ya se está observando en la primera semana del gobierno de Donald Trump. Sus tempestuosas y erráticas medidas y decretos revelan la mano del hombre de negocios: presión, intimidación a corto plazo para cortar el árbol sin considerar el bosque. La idea de castigar a México con un veinte por ciento de aranceles a sus exportaciones a Estados Unidos no considera que todas esas exportaciones, según las reglas del mundo capitalista que el Sr. Trump presume representar, no se producen por una arbitrariedad fantástica sino por las viejas reglas de la oferta y la demanda. Un colapso de las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos, dos grandes socios comerciales, significara un castigo a la misma economía estadounidense. Aparte de las consecuencias geopolíticas, como sería un México buscando alianzas con China, por ejemplo.

Si observamos cada decisión tomada por el presidente Trump, cada una está basada en la misma superstición de cómo funciona el mundo, como si las externalidades no existieran, como si todo se redujese a una puja entre dos poderosos hombres de negocios: la aprobación del oleoducto de Dakota sin considerar sus posible efectos ecológicos; el bloqueo de refugiados de países víctimas de la globalización, como si no existiesen los derechos humanos de los niños de la guerra y no existiesen resentimientos de posibles aliados; el inicio del acoso a México, su tercer socio económico más importante, como si la economía estadounidense fuese una isla o respondiese al contexto mercantil del planeta Júpiter; y un largo etcétera.

La sola idea que Trump supo vender muy bien a sus votantes, de devolver los puestos de trabajo de la industria a los estadounidenses presionando e intimidando a las empresas estadunidenses puede ser un gol de penal, pero a largo plazo significa varios goles en contra. Otra vez, según la lógica del capitalismo, no es posible producir los mismos autos y las mismas sillas con obreros que en China ganan unos pocos miles de dólares al año con unos obreros que en Estados Unidos ganan cuarenta o sesenta mil dólares.

La causa y consecuencia la hemos venido repitiendo desde hace años: la solución que encontraran las empresas ante ese desbalance entre costos y precios finales es una aún más rápida automatización: en la industria automovilística es una tendencia que tiene décadas, pero hay otros sectores donde los robots seguirán expandiéndose y las malditas universidades seguirán aportando cada vez más valor agregado en detrimento de los tradicionales puestos de trabajo: en la agricultura, en los servicios e, incluso, en el trasporte. Hoy en día, en muchos de los viejos estados industriales del norte centro de Estados Unidos (inesperados votantes de Trump) la profesión de conductores de camiones es una de la principales debido a la expansión de la economía. Sin embargo, la realidad de los autos, autobuses y camiones que no requerirán conductores irá en aumento.

Es una realidad inevitable, al menos que se invente una guerra civil o internacional y volvamos a etapas anteriores del capitalismo industrial.

Por supuesto que un exitoso hombre de negocios puede ser un gran estadista, como puede serlo un sindicalista, un militar o un profesor. Pero ninguno de ellos sería un buen estadista, ni siquiera un buen presidente, si creyera que aplicando sus exitosos métodos sindicalistas, militares o pedagógicos sería la clave para gobernar un país. Eso es miopía y tarde o temprano la realidad nos pasa por encima cuando la ignoramos a fuerza de narraciones autocomplacientes.

Mucho más si estamos hablando de un ego enceguecido por su propia luz. Entonces lo único que podemos esperar son crisis de todo tipo: económicas en el mejor caso; sociales y hasta bélicas en el peor.


A 50 años de la gesta revolucionaria del Che en Bolivia

enero 30, 2017

MANIFIESTOultima foto del Che vivo

Ante la iniciativa de organizar unas Jornadas Internacionales en conmemoración del 50 Aniversario de la campaña del Che en Bolivia, los militantes, personalidades y organizaciones que firmamos esta declaración expresamos nuestro más ferviente deseo que ellas se concreten con la máxima amplitud y comprometemos nuestra disposición a contribuir en la organización de las mismas.

Manifestamos la enorme importancia que ellas tienen para el desarrollo de la conciencia de nuestros pueblos, ya que son una gran oportunidad para aportar al debate de ideas con el sistema de explotación y opresión capitalista-imperialista, que avasalla a nuestros pueblos, como nos convocaba Fidel Castro.

Estamos convencidos de su oportunidad en estos momentos de avance de la derecha y agudización de la lucha de clases entre explotadores y explotados.

Estas Jornadas se iniciarán el próximo 23 de marzo, fecha del primer combate y hecho fundacional del Ejército de Liberación Nacional de Bolivia encabezado por el Guerrillero Heroico.

Asumimos el compromiso de organizar y participar de las Jornadas en las distintas actividades en América Latina y Europa cuyo epicentro será necesariamente Bolivia, culminando los días 8 y 9 de octubre. El 8 , Che Guevara, fue hecho prisionero con heridas leves y el 9 asesinado por orden de la CIA.

Es por ello que en esas fechas homenajeamos al Comandante de la Revolución Latinoamericana e inspirador de los pueblos del mundo Ernesto Che Guevara.

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-Como miembro de esta inciativa, me permito pediros de apoyarlo. Hace falta Nombre. Ciudad. Profesión-


Debate presidencial: un poco de terruño. Juan J. Paz y Miño Cepeda

enero 30, 2017
Ecuador se encuentra en plena campaña. Espero que el neoliberalismo no triunfe y acabe con los logros conseguidos los últimos años.
   

juan-pazEl debate presidencial organizado por la Cámara de Comercio de Guayaquil el pasado miércoles 25 de enero, y en el que estuvieron presentes 7 de los candidatos (no estuvo Lenín Moreno), ha provocado distintas apreciaciones.

Sin embargo, dejó en evidencia que los 7 “presidenciables” asumieron al Ecuador como si fuera un país aislado, que existe solo en sus propias fronteras. Ninguno tuvo la capacidad para referirse, con fundamentos, al contexto mundial y peor al latinoamericano. Ninguno fue capaz de levantar alguna idea basada en criterios objetivos sobre las experiencias de otros países. Ninguno ha sido capaz de entender la geopolítica internacional en la que se inserta América Latina. Ninguno planteó algo que implique una comprensión sociológica, politológica o histórica de largo plazo para el país; ni un milímetro para ofrecer alguna visión integradora, como proyecto de sociedad y de futuro. Ninguno parece que ha leído algo de la Cepal o del PNUD, y ni siquiera del FMI o del BM, al respecto de la economía ecuatoriana, el Estado o los impuestos en América Latina. Pero todos hicieron gala de ofrecer alguna cosa, de inventar cualquier idea “concreta” para solucionar el empleo, la economía, la seguridad, el desarrollo o el bienestar.

Los presidenciables, metidos de lleno en la estrategia de los empresarios invitantes, los adularon, repasando las fórmulas por las cuales la gente de empresa viene luchando no desde hace poco, sino desde 1925, cuando la Revolución Juliana inauguró los primeros pasos para el intervencionismo estatal, los impuestos directos y las regulaciones a favor de los trabajadores.

Todos los candidatos, de una u otra manera, clamaron contra el Estado “obeso” (y el “hiperpresidencialismo”), contra los impuestos y a favor de la “flexibilidad” laboral, que son los tres ejes permanentes de las preocupaciones empresariales. Y lo más grave es que alrededor del “mercado de trabajo” se resumen las más caras aspiraciones de los candidatos de la ultraderecha, que hablaron de defender el empleo y ofrecieron generarlo, para decir, a continuación, que en el futuro hay que reintroducir el trabajo por horas y revisar las normas que rigen las relaciones entre patronos y trabajadores, pero no con el objetivo de reforzar los derechos históricos del trabajo en América Latina, y peor aún para redistribuir la riqueza en la región más inequitativa del mundo, sino con el oculto propósito de debilitar los avances laborales y los servicios sociales del Estado, como ya ocurrió en las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo.

Aislados de las realidades contemporáneas, los presidenciables creen todavía en las obsoletas fórmulas de la “competitividad” sin límites, en el aperturismo indiscriminado, en los tratados de libre comercio, en cuestionar los impuestos directos como el de rentas, en suavizar los “costos” de producción precisamente a costa de los trabajadores. El mundo no existe. Solo los intereses privados del capital. Buenos negocios, buenas ganancias, porque a los trabajadores les bastaría con tener un simple salario.


Lasso-Viteri: Ecuador como Paraíso Fiscal. Alfredo Serrano Mancilla

enero 30, 2017
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Comenzó el festival de propuestas demagógicas en Ecuador. El primero ha sido Lasso, el banquero-candidato, quien ni corto ni perezoso ha presentado un documento-compromiso para eliminar los impuestos en Ecuador. En el mismo sentido, Viteri, la Hillary ecuatoriana, también se ha sumado a estas rebajas impositivas. La oferta opositora en Ecuador, sin sustento económico alguno, obedece al viejo manual de la derecha cada vez que se acude a una cita electoral. Que nadie pague impuestos. Ecuador, el Nuevo Paraíso Fiscal. Esta es la verdadera propuesta del binomio Lasso-Viteri para atraer a la ciudadanía sin decirles toda la verdad.

No descubrimos nada si afirmamos que a los ciudadanos en general no les gusta pagar impuestos. Pero tampoco a ningún ciudadano le gustaría no tener carreteras; u hospitales a los que acudir cuando un familiar se enferma; o colegios gratuitos en los que estudia la mayoría de los niños. Imagínense qué hacer sin recursos públicos para afrontar las desgracias de un terremoto. A ningún afectado le gustaría que se aplicara el neoliberal sálvese quién pueda a la hora de reconstruir su propia casa.

No es tarea sencilla discutir de impuestos en época electoral. Sin embargo, por responsabilidad política y económica, no debemos engañarnos ni hacer trampas al solitario. Si nadie paga impuestos, entonces, no habrá manera de construir carreteras, ni hospitales ni colegios, ni universidades, ni posibilidad de reconstrucción ante cualquier desgracia natural, sea terremoto, lluvias torrenciales o sequías continuadas.

En Ecuador, gracias a la política económica de la Revolución Ciudadana, se ha conseguido alcanzar el mismo valor promedio de presión tributaria que tiene la región latinoamericana (aún muy por debajo de los países económicamente más desarrollados). Este nivel se ha logrado bajo principios de justicia social. En la última década, la presión tributaria de los impuestos directos creció en un 78% mientras que la de los indirectos lo hizo en un 12%. Esto muestra innegablemente una mejora en términos de progresividad respecto al sistema heredado. Además, se han conseguido importantes avances en la lucha contra el fraude y la evasión; se ha intensificado la batalla contra los paraísos fiscales. Se ha modernizado y mejorado tecnológicamente las herramientas tributarias haciendo el sistema más sencillo, inclusivo y eficaz. Indudablemente, se ha ganado mucho en soberanía tributaria.

Discutir sobre política tributaria es justo y necesario. No debemos rehuir a esta temática trascendental de la política económica. Nadie duda que todavía resta mucho por hacer en Ecuador para tener una estructura tributaria aún más progresiva, con mayor capacidad recaudatoria y mucho más amigable y efectiva. Es preciso discutir los detalles de algunos impuestos para que verdaderamente sirvan como incentivos productivos y no cómo mecanismos para evitar el pago del tributo. Se ha de perfeccionar el sistema tributario para evitar que los que más tienen deduzcan pagos y los que menos tienen se vean afectados injustamente en algunos casos.

Estas y otras casuísticas tributarias han de ser obligatoriamente objetos del debate político y económico. El ciudadano tiene derecho a conocer los pros y contras de cada tributo. Pero sin mentiras ni engaños. La cuestión tributaria tiene una dimensión individual pero otra colectiva. No podemos ni debemos pensar en una estructura tributaria sin considerar que vivimos en sociedad. No tendría sentido proponer no pagar impuesto si es que queremos tener carreteras, colegios, hospitales, respuestas inmediatas a desastres naturales, policías, sistema de justicia, defensa del territorio.

Es por ello que la propuesta Lasso-Viteri es sobre todas las cosas una oferta irresponsable políticamente, sin rigor técnico, y que solo pretende lograr que Ecuador sea un paraíso fiscal. Qué cada quién se busque su vida como buenamente pueda a pesar de las desigualdades históricas de las que partimos. Seguramente el tándem Viteri-Lasso no se atreva a decir lo que realmente proponen: menos recursos para los gobiernos autónomos descentralizados, salud solo para quién pueda pagarla, estudios según la capacidad financiera, carreteras exclusivas de los barrios ricos, un sistema judicial endeble e insuficiente, incapacidad de respuesta pública frente a los desastres naturales. En definitiva, lo que propone el binomio Lasso-Viteri es ganar votos a costa de quitar derechos sociales. Que cada quien decida el país que quiere.


Tres sombreros de copa. Teatre de Ponent. Granollers

enero 29, 2017
Una deliciosa obra de producción propia dirigida por Frederic Roda responsable de la adaptación del texto -una selección de escenas de la obra de Miguel Mihura-, Tres sombreros de copa, es la que tuvimos ocasión de visionar este fin de semana en el Teatre de Ponent de Granollers, con  Francina Ars, responsable de la producción.
cartell-tres-sombreros-de-copaTres grandes protagonistas, Joaquin Daniel, Anna Casas y Oscar Jarque, nos introdujeron en una interesante comedia, en la habitación de un hotel donde Dionisio, el protagonista de la aventura, vivía su última noche de soltero.
Nunca habia estado en un hotel, con teléfono y baño. Nervioso, aguardaba las llamadas de su amada a la que deseaba pero, no le era permitido ver-besar.
De repente irrumpen en su dormitorio los vecinos de habitación: Paula y Bubby, artistas que se ganan la vida con enredos amorosos, pretendiendo llamar su atención,  para sustraerlo su dinero.Pero astuto, les dice ser artista, malabarista con tres sombreros de copa, que tienen prestos para escoger el que deberá lucir en su boda el dia siguiente.
El enredo de la trama es excelente. Paula intenta ofrecerle su amor, simulando que su compañero la maltrata. Cuando le dice ser artista, le duele manipularle y Bubby se enoja. Interesantes disertaciones de unos y otros.
No imaginan lo que sucederá cuando el amor hace mella y el novio descubre que su boda  no es lo que imaginaba. Que su amor no es cierto, que no sabe nada de su futura esposa a la que nunca ha besado.  Paula sí, le hace sentir una pasión desconocida.
Aparecen en escena otros personajes, el futuro suegro Don Sacramento que, fiel a la vieja usanza, dueño y señor de vidas y bienes, le explica el programa a vivir una vez desposados. Y el criado que viene a recogerle para llevarle a la iglesia.
Excelente interpretación de los protagonistas, a destacar Joaquin Daniel con sus tres carecterizaciones : del negro Bubby, de Don Sacramento, de Don Rosario.

 


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