La dictadura mediática en la era de la post-verdad. Fidel Castro y la represión contra los intelectuales. Ignacio Ramonet

diciembre 8, 2016

ALAI AMLATINA, 07/12/2016.- La muerte de Fidel Castro ha dado lugar -en algunos grandes medios occidentales- a la difusión de cantidad de infamias contra el Comandante cubano. Eso me ha dolido. Sabido es que lo conocí bien. Y he decidido por tanto aportar mi testimonio personal. Un intelectual coherente debe denunciar las injusticias. Empezando por las de su propio país. ignacio-ramonet
Cuando la uniformidad mediática aplasta toda diversidad, censura cualquier expresión divergente y sanciona a los autores disidentes es natural, efectivamente, que hablemos de ‘’represión’. ¿Cómo calificar de otro modo un sistema que amordaza la libertad de expresión y reprime las voces diferentes? Un sistema que no acepta la contradicción por muy argumentada que sea. Un sistema que establece una ’verdad oficial’ y no tolera la transgresión. Semejante sistema tiene un nombre, se llama: ‘tiranía’ o ‘dictadura’. No hay discusión. Como muchos otros, yo viví en carne propia los azotes de ese sistema… en España y en Francia. Es lo que quiero contar.

La represión contra mi persona empezó en 2006, cuando publiqué en España mi libro «Fidel Castro. Biografía a dos voces» -o «Cien horas con Fidel»- (Edit. Debate, Barcelona), fruto de cinco años de documentación y de trabajo, y de centenares de horas de conversaciones con el líder de la revolución cubana. Inmediatamente fui atacado. Y comenzó la represión. Por ejemplo, el diario «El País» (Madrid), en el que hasta entonces yo escribía regularmente en sus páginas de opinión, me sancionó. Cesó de publicarme. Sin ofrecerme explicación alguna. Y no sólo eso, sino que –en la mejor tradición estalinista- mi nombre desapareció de sus páginas. Borrado. No se volvió a reseñar un libro mío, ni se hizo nunca más mención alguna de actividad intelectual mía. Nada. Suprimido. Censurado. Un historiador del futuro que buscase mi nombre en las columnas del diario «El País» deduciría que fallecí hace una década…
Lo mismo en «La Voz de Galicia», diario en el que yo escribía también, desde hacía años, una columna semanal titulada «Res Publica». A raíz de la edición de mi libro sobre Fidel Castro, y sin tampoco la mínima excusa, me reprimieron. Dejaron de publicar mis crónicas. De la noche a la mañana: censura total. Al igual que en «El País», ninguneo absoluto. Tratamiento de apestado. Jamás, a partir de entonces, la mínima alusión a cualquier actividad mía.
Como en toda dictadura ideológica, la mejor manera de ejecutar a un intelectual consiste en hacerle ‘desaparecer’ del espacio mediático para ‘matarlo’ simbólicamente. Hitler lo hizo. Stalin lo hizo. Franco lo hizo. Los diarios «El País» y «La Voz de Galicia» lo hicieron conmigo.
En Francia me ocurrió otro tanto. En cuanto las editoriales Fayard y Galilée editaron mi libro «Fidel Castro. Biographie à deux voix» en 2007, la represión se abatió de inmediato contra mí.
En la radio pública «France Culture», yo animaba un programa semanal, los sábados por la mañana, consagrado a la política internacional. Al publicarse mi libro sobre Fidel Castro y al comenzar los medios dominantes a atacarme violentamente, la directora de la emisora me convocó en su despacho y, sin demasiados rodeos, me dijo: «Es imposible que usted, amigo de un tirano, siga expresándose en nuestras ondas». Traté de argumentar. No hubo manera. Las puertas de los estudios se cerraron por siempre para mí. Ahí también se me amordazó. Se silenció una voz que desentonaba en el coro del unanimismo anticubano.

En la Universidad París-VII, yo llevaba 35 años enseñando la teoría de la comunicación audiovisual. Cuando empezó a difundirse mi libro y la campaña mediática contra mí, un colega me advirtió: «¡Ojo! Algunos responsables andan diciendo que no se puede tolerar que ‘el amigo de un dictador’ dé clases en nuestra facultad… » Pronto empezaron a circular por los pasillos octavillas anónimas contra Fidel Castro y reclamando mi expulsión de la universidad. Al poco tiempo, se me informó oficialmente que mi contrato no sería renovado… En nombre de la libertad de expresión se me negó el derecho de expresión.

Yo dirigía en aquel momento, en París, el mensual « Le Monde diplomatique », perteneciente al mismo grupo editorial del conocido diario «Le Monde». Y, por razones históricas, yo pertenecía a la ‘Sociedad de Redactores’ de ese diario aunque ya no escribía en sus columnas. Esta Sociedad era entonces muy importante en el organigrama de la empresa por su condición de accionista principal, porque en su seno se elegía al director del diario y porque velaba por el respeto de la deontología profesional.
En virtud de esta responsabilidad precisamente, unos días después de la difusión de mi biografía de Fidel Castro en librerías, y después de que varios medios importantes (entre ellos el diario «Libération») empezaran a atacarme, el presidente de la Sociedad de Redactores me llamó para transmitirme la «extrema emoción» que, según él, reinaba en el seno de la Sociedad de Redactores por la publicación del libro. «¿Lo has leído?», le pregunté. « No, pero no importa -me contestó- es una cuestión de ética, de deontología. Un periodista del grupo ‘Le Monde’ no puede entrevistar a un dictador». Le cité de memoria una lista de una docena de auténticos autócratas de África y de otros continentes a los que el diario había concedido complacientemente la palabra durante décadas. «No es lo mismo -me dijo- Precisamente te llamo por eso: los miembros de la Sociedad de Redactores quieren que vengas y nos des una explicación». «¿Me queréis hacer un juicio? Un ‘proceso de Moscú’? Una « purga » por desviacionismo ideológico? Pues vais a tener que asumir vuestra función de inquisidores y de policías políticos, y llevarme a la fuerza ante vuestro tribunal. » No se atrevieron.
No me puedo quejar; no fui encarcelado, ni torturado, ni fusilado como les ocurrió a tantos periodistas e intelectuales bajo el nazismo, el estalinismo o el franquismo. Pero fui represaliado simbólicamente. Igual que en «El País» o en «La Voz», me «desaparecieron» de las columnas del diario «Le Monde». O sólo me citaban para lincharme.
Mi caso no es único. Conozco -en Francia, en España, en otros países europeos-, a muchos intelectuales y periodistas condenados al silencio, a la ‘invisibilidad’ y a la marginalidad por no pensar como el coro feroz de los medios dominantes, por rechazar el ‘dogmatismo anticastrista obligatorio’. Durante decenios, el propio Noam Chomsky, en Estados Unidos, país de la «caza de brujas», fue condenado al ostracismo por los grandes medios que le prohibieron el acceso a las columnas de los diarios más influyentes y a las antenas de las principales emisoras de radio y televisión.
Esto no ocurrió hace cincuenta años en una lejana dictadura polvorienta. Está pasando ahora, en nuestras ‘democracias mediáticas’. Yo lo sigo padeciendo en este momento. Por haber hecho simplemente mí trabajo de periodista, y haberle dado la palabra a Fidel Castro. ¿No se le da acaso, en un juicio, la palabra al acusado? ¿Por qué no se acepta la versión del dirigente cubano a quien los grandes medios dominantes juzgan y acusan en permanencia?
¿Acaso la tolerancia no es la base misma de la democracia? Voltaire definía la tolerancia de la manera siguiente: «No estoy en absoluto de acuerdo con lo que usted afirma, pero lucharía hasta la muerte para que tenga usted el derecho de expresarse». La dictadura mediática, en la era de la post-verdad, ignora este elemental principio.


El món a l’abast

diciembre 8, 2016

martina-a-bankok-setembre-2016-1Una de les meves nétes, la Martina, està de motxilera rodant món. Estem en contacte per mail, meravella poder dur a terme aquesta aventura, impensable per a la gent de la meva edat. No ho hauríem pogut fer mai. Ah!, i saber en tot moment com i on està, com es troba. L’experiència serà enriquidora. Entrar a l’intimitat de llars diferents ajuda a conèixer com viuen, com s’espavilen arreu del món els “altres”. La Martina te ulls i orelles amatents, disposada a copsar tot el què li arriba d’una civilització diferent. Adjunto dos missatges. Gràcies Martina per pensar amb mi.

martina-a-vietnam-22-novembre-2016martina-1
Estimada àvia
Et responc ara, amb calma! Aquests dies han sigut taaaan intensos àvia😀
Sí, pots posar alguna coseta al blog si vols jajajaja! Ja et trobes recuperada? És que quan arriba el fred de seguida se’ns posa dins els ossos eh! Jo tan contenta d’estar escapant aquests mesets d’hivern…
Vaig llegir-me l’article sobre Fidel… molt bonic, jo no sabia que teníeu una relació tan personal! Cada vegada que llegia les vivències, imaginava com et brillaven els ulls… perquè parles d’ell com enamorada de la seva persona. Ara m’agradaria haver-lo conegut també! El tros de la seva biografia posa la pell de gallina… estic seguríssima que va haver de lluitar molt molt i molt per arribar on va fer-ho.
Has començat a escriure articles d’opinió pel Diario 16, ja? Ves-me’ls passant i si necessites res avisa’m i et dono un cop de mà amb el que pugui, val?
Com et deia, som a Cambodja ara fa 9 dies ja (han passat volaaaant!).
T’explico una mica: vam anar a veure els temples d’Angkor que son una passadota i es necessiten com 3 dies per veure-ho bé. Vam tenir la gran sort que un cosí segon de la novia del germà del Guillem viu allà des de fa 15 anys. Aquest home, em va donar llum, ja t’explicaré quan torni perquè ha viscut una vida fascinant.
Després vam passar 4 dies a una illa molt bonica , fent platgetaaaa. Sóc tan afortunada de poder estar vivint aquesta experiència! Aquests dies hem conegut una pila d’argentins i xilenes i tothom amb una vida tan interessant! M’encanta compartir punts de vista i saber sobre les seves formes de pensar.
A més, per sorpresa ens vam trobar amb un amic que vam fer a laos i no saps la il.lusió que ens va fer…. tanta casualitat no és possible, tot passa per algo!
Ara hem estat a Kampot, on hi ha un parc natural i molta tradició de fer pebre (un dels millors del món segons diuen). Avui hem dinat en un mercat de peix uns crancs amb aquest pebre, taaaan exquisit i barat!!!!
Ara anem cap a la capital però el dia 11 anem cap a filipines.
Un petó i una abraçada ben ben forts. T’estimooo, m’alegrarà saber de tu!
Pd: la 2a i tercera foto són un pastís amb galeta, mango i fruita de la passió que vam fer-li a l’home que ens va acollir a casa seva a Angkor! Era deliciós jeje
pastis-martinaEl 29 nov. 2016 21:54, “montserrat ponsa tarres” escribió:
Estimada, quina il.lusió saber te feliç en un món en el qual ningú ho és… Ningú es conforma amb el què té, vol allò que té l’altre… Trist
Meravelloses fotos, esplèndides models….Em venen ganes de publicar quelcom al Blog però no goso. Puc?
Jo feta un cromo, tancada a casa, antibiòtic i manxades de cortisona. Avui em trobo una mica millor, ahir vaig començar l’antibiòtic… Costa que, en una casa de metges, et facin alguna indicació…
Els del Diario 16 em van demanar si podien penjar un article que havia fet jo sobre Fidel. No se on el van trobar. Vaig dir OK. Em van demanar coses i van publicar l’endemà de la seva mort un article que t’adjunto. Espero el puguis llegir. Opina després, val?
M’han demanat d’escriure un Article d’Opinió setmanal
Molts petons, sàpigues que t’estimo “very much,”
montserrat
________________________________________
De: Martina Pujal
Enviado: martes, 29 de noviembre de 2016 11:54:10
Para: Montserrat Ponsa
Asunto: Cambodja

martina-a-ba-be-parc-nacional-a-vietnam-novembre-2016martina-a-cambodia-27-nvembre-2016Bon dia,
Avui just hem entrat a Cambodja. Ahir vam agafar un vol intern a Vietnam des del nord cap al sud i a ho chi min, un bus mooolt llarg que ens porta cap a Siem Reap.
Se’m va fer estrany deixar endarrere Vietnam després de gairebé un mes vivint-hi. Me n’enduc una pila de bons records i experiències. A més, els últims 4 dies vaig coincidir amb una amiga de Llavaneres (l’anna mas), que estic segura que algun dia has vist per casa, i va ser xulíssim. Vam anar a parar a una illa paradisíaca (tot i que no vam tenir gaire sol…)
Vaig llegir que es va morir el fidel, i vaig pensar en tu. Tinc ganes de que m’expliquis molt més sobre Cuba quan torni…
Com estàs? Et trobes bé?
Moooolts petonets!
Martina.


Misión: ¡la Tierra!

diciembre 8, 2016

Hace doce años, como lógica reacción a la “Misión: Marte” decidida por el Presidente norteamericano Bush Jr. –el mismo que decidió la ignominiosa invasión de Irak- publiqué el artículo del que ahora reproduzco un amplio extracto, convencido de que hoy es todavía más apremiante cuidarnos de la “Madre Tierra”.

El Presidente Obama, que tantos aciertos ha tenido (medicare, regularización de inmigrantes, creación de millones de puestos de trabajo, atención al medio ambiente, acuerdos con Irán, Cuba…, distensión con el islam…) se ha equivocado al final de su mandato lanzando la “Misión: Marte”. Federico MayorConsidero oportuno decirle, con mayor convicción y urgencia todavía, lo que escribí entonces a su antecesor, con la esperanza de que su insólito sucesor no una esta propuesta a las de su desbocado proemio presidencial:

“Misión: Marte”. El Presidente Bush acaba de anunciar que la política espacial de los Estados Unidos se incrementará en la medida apropiada para, en el plazo de diez años, poder alunizar con frecuencia de tal modo que se asegure la presencia del hombre en la Luna y, con la experiencia adquirida, “amartizar”. Inmensas cantidades de dinero se invertirán en hacer posible esta ambición y el pueblo de los Estados Unidos, bien preparado por la publicidad que rodeará tal hazaña, se sentirá orgulloso de su poder incomparable.

Como científico, conozco bien los beneficiosos resultados “colaterales” que pueden aducirse en favor de un proyecto de esta naturaleza. Pero como ciudadano del mundo conozco también los desafíos mucho más perentorios para las condiciones de vida de la especie humana que quedarán, una vez más, desatendidos. He tenido ocasión de conocer de cerca muchos de los rincones del planeta y admirar la grandeza creadora que anida en la infinita diversidad de sus habitantes. He soñado y procurado contribuir a aliviar la situación en que viven (y mueren) tantos habitantes de la Tierra, que esperaban todavía que los pueblos más prósperos volvieran, por fin, los ojos hacia ellos. La mayoría aguardaba aún que desde el barrio de la abundancia de la aldea global se diera la ansiada orden de “Misión, la Tierra”. No ha sido así. Las urgentes necesidades en materia de salud, nutrición, justicia, educación… de la mayor parte de las personas, se postergan, se supeditan al brillo de un gobierno y de quienes, en su propio país o fuera de él, no alcanzan a ver, deslumbrados por luminarias fugaces, las consecuencias de no mirar alrededor y hacia delante. Y de no mirar atrás y aprender las lecciones del pasado.

Mirar hacia arriba no era lo difícil. Era lo fácil. Lo difícil es contemplar los grandes problemas de la Tierra en estos principios de siglo y de milenio y reconocer el fracaso de las fórmulas aplicadas hasta ahora para hacer frente a un buen número de ellos. Aunque se haya llegado a decir que lo más importante son los efectos y no las causas – ¡qué disparate! – es urgente reducir, hasta eliminarlos, los caldos de cultivo de miseria, de exclusión, de explotación, de dependencia, donde se genera la frustración, la radicalización, la desesperanza, la violencia. Remediar los desgarros, prevenirlos. Es urgente modificar unas pautas económicas que han ampliado, en lugar de estrechar, la brecha que separa a los ricos de los pobres. Y aprender a dar idéntico valor a las vidas – y a las muertes – de todos los seres humanos, “iguales en dignidad”, como establece el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que tanto se cita como se incumple. Y preguntarse por la indiferencia creciente de muchos jóvenes. En resumen: cuestionarse por qué está aumentando la patología social, el desapego, el hastío, entre quienes más se benefician de los avances del conocimiento y de los artificios que forman parte del bienestar material.

Si en lugar de llegar a Marte llegásemos a los que padecen sida, malaria, lepra, Alzheimer, cáncer, neumonía SARS, gripe “aviar”, priones (“vacas locas”), hambre, frío…; a los que sufren las consecuencias de catástrofes naturales o provocadas. Si Norteamérica en lugar de conocer mejor la Luna conociera mejor las Naciones Unidas, que están en la misma isla de Manhattan, y lideraran – como hicieron en 1945 – el establecimiento de este marco ético–jurídico que con tanto apremio necesita hoy la humanidad, integrando en el sistema de las Naciones Unidas el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial (“de la reconstrucción y el desarrollo”, por cierto), la Organización Mundial del Comercio… Si decidieran adherirse de forma inmediata al Tribunal Penal Internacional; si observaran Guantánamo y, de esta forma, se dieran cuenta de inmediato que la justicia a escala mundial requiere una particularísima atención: tráficos de toda índole, impunidad para los transgresores, para los que causan un deterioro a veces irreversible del medio ambiente, para los que practican la “contabilidad creativa”… . Si, además de demostrar la presencia de agua en el planeta rojo, ayudaran, como sólo el gran país americano puede hacerlo, a buscarla y administrarla mejor en la Tierra… . Mirar cerca, mirar hacia Haití, hacia Meso y Sudamérica, hacia África. Mirar hacia los países explotados y recelosos por tantas promesas incumplidas. Enviar expediciones a países donde viven – sobreviven – miles de millones de personas. Así, los Estados Unidos figurarían en la historia como el imperio que supo protagonizar la inflexión desde una cultura de fuerza a una cultura de conciliación, de convivencia, de paz. Esta sería la mejor misión que pueden realizar, la que el pueblo americano se merece. Todos al lado de la vida… en la Tierra. Este sería el liderazgo.

Era prudente y comprensible, después del 11 de septiembre de 2001, adoptar todas las medidas posibles para evitar tragedias de esta naturaleza, pero sabiendo – España tiene experiencia en esta cuestión, por desgracia – que siempre puede haber un resquicio que aprovechen los terroristas para llevar a cabo sus acciones, especialmente cuando se trata de actos suicidas. Las acciones preventivas y disuasorias no deben comportar, salvo en momentos muy precisos, que los ciudadanos vivan aterrorizados y se aíslen, poco a poco, de su coetáneos, en lugar de integrarlos por la solidaridad y la capacidad de socorro en situaciones catastróficas…

Son muy numerosas y de reconocido prestigio las organizaciones que consideran esencial, para esclarecer el horizonte, hoy tan sombrío, dotar al mundo de un sistema de las Naciones Unidas con los adecuados recursos humanos y financieros que garanticen a escala global el cumplimiento de las normas – desde la economía a la cultura y el medio ambiente – que permitan una auténtica gobernanza global. Todos aplaudiríamos si una parte importante de “Misión, la Tierra” descubriera y eliminara las redes de narcotraficantes (¡empezando por los de arriba!), la compra–venta ilegal de armas, los paraísos fiscales (que son una vergüenza consentida, una realidad sobre la que se hace la “vista gorda”), las mafias y el extremismo. Millones de personas reconocerían la actuación de quienes de esta forma mejoraran su bienestar…

No son los ciudadanos sino los gobernantes en un período determinado los que pueden merecer una reprobación generalizada. Alimentar sentimientos a favor o en contra de cualquier país o cultura es otra forma de azuzar el terror. Nadie ha elegido nacer en un lugar determinado y tener un color de piel u otro, ser hombre o mujer. No es cómo y dónde se nace mérito o demérito y, en consecuencia, nadie puede por esta razón vanagloriarse o ser menospreciado. No es cómo se nace sino cómo se hace, cómo se actúa, lo que importa. ¡Educación para todos a lo largo de toda la vida! Este sería el núcleo más relevante y trascendente del “Proyecto Tierra”, si en lugar de invertir en prestigio hoy se hiciera en el porvenir de los habitantes del planeta.

Ahora, al contemplar la Tierra en su conjunto, nos damos cuenta de la grave irresponsabilidad que supuso transferir al mercado los deberes políticos que, guiados por ideales y principios éticos, podrían conducir a la gobernanza democrática. Al observar la degradación del medio ambiente – del aire, del mar, del suelo -; la uniformización progresiva de las culturas, cuya diversidad es nuestra riqueza (estar unidos por unos valores universales es nuestra fuerza); la erosión de muchos aspectos relevantes del escenario democrático que con denodados esfuerzos construimos… nos parece más inesperada e inadmisible la ausencia de reacción de instituciones y personas, la resignación, la sumisión, el distraimiento de tantos. ¿Cómo es posible?

Todos pueden –progresivamente- decir lo que quieran… pero con frecuencia los medios de comunicación de mayor difusión seleccionan las noticias y las presentan de tal modo que se favorece el pensamiento único, la aceptación de lo que sucede (de lo que dicen que sucede) y de la forma en que los gobiernos así auto-halagados abordan los problemas. Por otra parte, los que disienten entran pronto en el grupo de los afectados por la “sospecha preventiva”.

“Misión Marte”. Los intereses de un enorme complejo industrial aplauden esta propuesta. Sería fascinante, es cierto, comprobar que en Marte haya podido desarrollarse alguna forma de vida elemental. Todos los países deberían unirse para llevar a cabo unos programas espaciales de tal naturaleza que no impidieran ni menoscabaran la gran prioridad que representan los seres vivos y, en primer lugar, los seres humanos que ya existen sobre la Tierra. ¿Misión: la Luna y Marte? No, Presidente Bush. Su país ya se está situando, indebidamente, muy lejos del corazón de la mayoría de los ciudadanos del mundo. No lo aleje más. Bastaría con que tuviera la visión y el coraje de proclamar: “¡Misión: la Tierra!”.

Lo mismo, pero acuciados por haber entrado en el antropoceno, con procesos potencialmente irreversibles que exigen la inmediata adopción de medidas correctoras, debemos repetir hoy, en un gran clamor popular a escala mundial. Ante la amenaza de alcanzar puntos de no retorno en el cambio climático y, consecuentemente, en la habitabilidad de la Tierra,… ante la ampliación de la brecha social y el incremento de la extrema pobreza,… teniendo en cuenta las miles de personas que mueren de hambre diariamente al tiempo que se invierten cifras colosales (¡4.000 millones de dólares!) en armas y gastos militares… conscientes de la insolidaridad manifiesta de un sistema que permite que en lo que va de año más de 4.000 seres humanos –todos iguales en dignidad- hayan perecido ahogados en el Mediterráneo,… y de que, según OXFAM, menos de 70 personas posean (“la mano que se cierra opaca”, denunció José Ángel Valente) una riqueza superior a la de la mitad de la humanidad… alcemos la voz con firmeza y constancia, la voz de “Nosotros, los pueblos…” para conseguir que en las más encumbradas instancias de poder se decida “Misión: ¡la Tierra!”…

Sólo así se esclarecerían los horizontes sombríos que debemos a los jóvenes y a los niños.


Los viajes escolares, de Jaime Chavarri 1974. Anoche en TV2

diciembre 7, 2016

los_viajes_escolares-821031853-largeMiro poco la TV excepto en cuanto tengo que quedarme sin salir, por un catarro.

Después de cenar, con ganas de ver alguna película pasable, viajé a través de los canales y pillé una que ya había comenzado pero, la seguí.
No sabía siquiera el título. Artistas poco conocidos a excepción de una Lucía Bosé esplendorosamente joven.
Música exquisita de Luis Eduardo Aute.
La historia parecería hoy irreal, casa complicada con rango, vestidos cual correspondía.
Extraña familia, con sus eslabones especiales de autoridad. Servicio. Inaudita. Hoy, impensable.
Puro surrealismo desde el principio hasta el final.
Hermosa fotografía. Extraordinaria ambientación de la casa donde sucede el recorrido del film. También los alrededores: campos, bosques, jardines con glorietas, cauces donde tomar un baño, manadas de caballos. Puestas de sol.

La Sinopsis: Tras finalizar sus estudios de bachillerato con veinticuatro años, Óscar es un estudiante inmaduro, incapaz de afrontar solo el regreso a su casa durante la temporada estival. Logra convencer a Carlos, su joven profesor de matemáticas, de que le acompañe. Ya en el hogar familiar, Óscar empieza a comportarse de una forma cada vez más desequilibrada e irracional. Mientras tanto su familia se empeña en verlo como reflejo de la figura paterna ausente.


Cristina, Dilma y Lula en São Paulo. Emir Sader

diciembre 7, 2016

Antes eran encuentros normales entre presidentes elegidos y reelegidos democráticamente por sus pueblos para profundizar la democracia en Argentina y en Brasil. Reuniones que se han hecho regularmente para coordinar acciones comunes y consolidar la solidaridad entre sus pueblos, a lo largo de más de una década, desde que Lula fue a la toma de posesión de Néstor, en 2004.lula_cristina
Desde aquel momento las relaciones entre los dos países se volvieron las más cordiales en toda su historia. Se terminaron las rencillas, las pequeñas y grandes disputas con que el Imperio pretendía alejarnos y contraponernos.
No había abrazos más calorosos y fraternales que los que se acostumbraron a dar Lula, Néstor, Dilma y Cristina. Porque se abrazaban dos pueblos, dos países hermanos, dos historias similares de lucha por la democracia, por la justicia, por la soberanía.
Hoy, Dilma es una presidente sacada de la presidencia de Brasil por un golpe parlamentario-mediático-judicial, cerrando el más largo período de vida democrática en un país tan marcado por dictaduras, incluso la anterior, que duró más de dos décadas. Con toda la dignidad de su vida de luchas, Dilma recorre el país y viaja al exterior, para seguir, desde otra trinchera, la misma lucha que marca su vida desde su temprana juventud. Confirmando lo que ella siempre lo dijo: cambia el lugar desde donde se pelea, pero no cambia nunca el lado desde donde se pelea.

Cristina es víctima de una feroz persecución política, que intenta descalificar su imagen, en la imposibilidad de descalificar su gobierno, que rescató Argentina de la peor crisis de su historia, retomó el crecimiento económico, esta vez con distribución de renta, rescató la soberanía externa y la auto estima de los argentinos. Eso no le perdonan. Además que haya sido una mujer quien en lideró ese proceso, que logró reelegirse con una extraordinaria votación, superando las ofensivas golpistas de la derecha argentina.
Lula es igualmente víctima de una brutal persecución, que no logra probar nada en contra de el, al contrario, de las dos decenas de testigos de la acusación que han sido llamados para acusarlo, todos han declarado la inocencia del primer presidente obrero de Brasil. El fantasma de Lula asusta a toda la elite golpista brasileña, que intenta sacarlo de la disputa electoral, porque él es el único político brasileño con prestigio popular, cuyo apoyo solo aumenta, conforme los derechos conquistados en su gobierno van siendo sacados por el gobierno golpista de Michel Temer.
Cristina, Dilma y Lula se abrazan de nuevo, como las referencias fundamentales de sus pueblos, porque no son solamente personas, son la personificación de procesos políticos que han garantizado y extendido los derechos de la gran mayoría de argentinos y de brasileños. Representan a millones y millones de esperanzas de que nuestros países recuperen su dignidad, su capacidad de hacer justicia, de oír y de atender a toda la población.
Son dos mujeres y un hombre, a los que se hubiera juntado Néstor, en caso que estuviera todavía entre nosotros. Líderes latinoamericanos, líderes populares, reconocidos por nuestros pueblos y, por ello, perseguidos. Los amamos, los protegeremos, los llevaremos de vuelta a la dirección de nuestros países, tan necesitados de abrazos, de justicia, de liderazgos con reconocimiento popular y prestigio internacional.
Bienvenida Cristina, te saludamos una vez más, como la figura de la mujer argentina, como representante de las fuerzas populares de más larga tradición en Argentina. Te abrazamos, como abrazamos a Néstor, como abrazamos a todos los argentinos.


Perseverancia…

diciembre 7, 2016

Perseverancia es virtud desconocida para demasiados. NO es fácil llevarla a cabo, en una sociedad como la nuestra que lo quiere todo AHORA, al momento.
Para mí ha sido ley de vida. Cuando tienes un propósito firme en el que crees, la perseverancia ayuda seguir en el tema, no abandonar, averiguar pros y contras, visualizar la mejor viabilidad para, luego, lanzarse a la conquista sin desfallecer. ¡Nunca abandones! te susurra.

letrereo-perseveranciaEn una gran familia como la mía ha sido preciso usar de la perseverancia en más de una ocasión. Puedo asegurar que gracias a ello salimos victoriosos. Esta Palabra tienen otros bellos sinónimos: firmeza, constancia, tenacidad, obstinación, rebeldía.
Ya casi nadie es perseverante, de manera especial nuestros jóvenes.
Cuando optan por algo lo quieren ya, aunque la realidad no sea así, jamás lo fue. Es imprescindible dibujarla, mimarla, ganarla.
La inmediatez ha hecho, que quienes actúan con vehemencia no conocen muchas virtudes. Son las que sirven para madurar, crecer, saber, conocer el porqué de tantas cosas.
Amigos jóvenes, intentad probar y, sabréis lo bueno que es ser perseverante.
Quienes estudiáis y también quienes trabajáis, sed obstinados en vuestra vida diaria: horarios, sueño, comida, diversiones, ejercicio físico. La Constancia, os hará más lúcidos, rendiréis más y mejor y, seréis más felices.
Otra recomendación, sed Rebeldes, no estéis pendientes de las malditas infernales maquinitas que día y noche no os dejan reposar.
Ponedles “coto” de horarios, dejadlas mudas.
También, tres veces al día, cual medicación-antibiótica, abridlas y echad fuera toda la basura recopilada.
La Perseverancia debe ser nuestro Kid diario, a manera de Agenda para seguir nuestro caminar sin agobio pero, sin perder nada de interesante que se nos ponga delante. Si lo seguimos, se convertirá en una Rutina, la que nos llevará a disponer mejor de nuestro tiempo libre. Su poder es grande. ¡Bienvenida la Rutina sana!


Con los pepinos de Estados Unidos, enfermaremos 𝗴𝗹𝗼𝗯𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗱𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲. Gustavo Duch

diciembre 6, 2016

gustavo duchSi todo sale como las grandes corporaciones quieren -investigaciones recientes muestran que 147 grupos controlan el 40% del sistema corporativo mundial- en un par de años, con toda probabilidad, enfermaremos cual ciudadanía de los Estados Unidos. O, al menos, así será si se aprueba el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre Estados Unidos y Europa, el TTIP.

Como explica un informe de Amigos de la Tierra, con el TTIP operativo, en cuestión de ganadería y alimentación de origen animal estaremos en una situación paradójica. Mientras que a lossistemas productivos europeos se les seguirá exigiendo el cumplimiento de la normativa en materia de higiene de los alimentos que actualmente rige, se permitirá la importación de productos cárnicos de Estados Unidos producidos bajo sus estándares de calidad. Que más que existir para velar por la salubridad de los alimentos y el bienestar animal, desaparecen para facilitar la producción de cuanta más carne mejor y en el menor tiempo posible, cual cadena fordiana de montaje de automoviles.

Con esas ventajas competitivas (aproximadamente el 75% de los animales criados en los sistemas intensivos de producción de carne en EEUU reciben hormonas de crecimiento en su alimentación y el 50% reciben otros promotores del crecimiento, como la ractopamina), el propio Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha calculado que sus exportaciones a Europa podrían dispararse un 3.983% en carne de porcino, un 966% en carne de vacuno, un 901% en leche en polvo y un 988% en quesos.

Además de liquidar los sistemas nacionales de producción, la entrada de esta carne de animales culturistas nos igualará en muchas otras cosas con la otra orilla: serán homogéneas las dietas, serán iguales las obesidades y, como dije al principio, se nivelarán también los riesgos de intoxicaciones alimentarias.

El caso más ilustrativo, pero hay muchos ejemplos más, son las infecciones por E.coli verotoxigenica, aquella que se le atribuyó hace ahora unos cinco años a unos pepinos ibéricos, y que es responsable de cuadros patológicos muy graves, en ocasiones la muerte. Esta bacteria tiene como principal lugar de residencia, o reservorio en términos científicos, el tracto intestinal de los rumiantes. Cuando estos están criados en convivencias estrechas y masificadas, y cuando llegan sucios en sus propios excrementos a mataderos después de largos viajes, las condiciones son óptimas para que contaminen la canal de los animales que se está procesando.

Si además, los mataderos son cada vez menos y más grandes, se convierten en una excelente puerta de salida centralizada para la dispersión de este patógeno en cada bandeja de carne picada. Los datos, otra vez, son rotundos. Mientras en Europa se confirmaron en el año 2014, 5.955 casos por intoxicaciones de E. coli verotoxigénica, la cifra en los EEUU se elevó a 265.000.

Moriremos, sí, pero con la insignia de ciudadanía globalizada.


A %d blogueros les gusta esto: