Trípoli, 19 mar – Al menos una decena de personas, entre ellas una mujer embarazada, murieron al naufragar el bote precario de goma en el que partieron desde las costas de Libia con la intención de llegar a las playas de Europa, informó hoy la Media Luna Roja Libia.

Según la fuente, en la embarcación, que se hundió frente a la ciudad libia de Sabratha, al oeste de Trípoli, por causas todavía desconocidas, viajaban otras 17 personas que pudieron ser rescatadas y llevadas a tierra.

“En el bote iban 27 personas, según nos dicen quienes estaban a bordo y han sobrevivido. Se ha encontrado en la playa el cuerpo de una mujer embarazada con su hijo también muerto”, explicó un portavoz de la organización.

“Los supervivientes fueron llevados a un hospital para tratar las heridas, en su mayoría fracturas, quemaduras e hipotermias. Ocho personas están desaparecidas”, agregó.

Horas antes, una fuente de Seguridad en la ciudad de Zawara anunció que se habían encontrado “una decena de cadáveres” en la zona donde se hundió el bote.

“Logramos salvar a 17 inmigrantes”, entre ellos una mujer que fue trasladada a un hospital, dijo la fuente. Había unos diez cuerpos flotando en el agua. Todos subsaharianos”, agregó sin ofrecer otro tipo de detalles.

Las playas que se extienden entre Trípoli y la frontera con Túnez se han convertido los últimos dos años en el principal bastión de las mafias que trafican con seres humanos, pese a la presencia de patrulleras europeas.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, más de 113.000 inmigrantes lograron atravesar en 2018 el Mediterráneo y llegar a las costas de Europa a través de las tres rutas principales de la migración irregular, que desembocan en Italia, España y Grecia.

Más de 2.250 murieron en el intento, en torno a 1.100 de ellos en la ruta central que parte de Libia y llega a Italia y Malta, la más peligrosa del mundo.

Varios barcos humanitarios patrullaban la zona hasta que hace unos meses la política de puertos cerrados implantada por Italia y otros países ribereños como España se ha convertido en un obstáculo para su actividad.