Josep Mª Roger fortepiano y Oriol García corno di bassetto en Puiggraciós. Cita con los ángeles

abril 24, 2018

El comentario respecto al recital musical en el Santuari de Puiggraciós es de Josep Mª Roger, virtuoso del pianoforte, apasionado por la música y la creación, gran pensador, exigente y crítico des de todos los ámbitos.

Nadie como él puede explicar lo que vivimos la tarde del domingo en el Concierto organizado por el Grup Enllaç personas allegadas al Santuario que festeja los 60 años de su recuperación. Se diría una cita con los ángeles

Le he pedido también a Oriol García que explique su experiencia de aquella velada para el recuerdo con su instrumento especial el corno di bassetto acompañando a la Comunidad de monjas benedictinas entre las cuales MªAssumpta, con delicada salud. Foto Ramón Ferrandis

El domingo pasado, 22 de abril, hubo un concierto en el Santuari de Puiggraciós bajo el título de “Clásicos con el sonido de su tiempo” a cargo de Oriol Garcia Molsosa, corno di bassetto i Josep-Maria Roger, fortepiano. Se trata de dos instrumentos réplica de la época de las obras que interpretaron: Mozart, Haydn, Beethoven y Schubert.

En la música sucede lo que en literatura: sin lector no hay libro. La partitura es muda, música sin vida, hasta que no se produce el encuentro entre el intèrprete y el auditorio, un encuentro que puede ser individual, a través de la grabación, però que adquiere su verdadero significado cuando se realiza en comunidad, y mejor aún en pequeña comunidad, como fue el caso del concierto del domingo.

 

Escuchar estas obras muy cerca de los músicos, con el sonido de los instrumentos en los cuales fueron compuestas, es una de las experiencias más interesantes que se pueden tener hoy en la música en directo. Es el caso del corno di bassetto, un clarinete bajo de la època de Mozart con el que comenzó el programa con el Adagio K.580a del compositor de Salzburg acompañado del fortepiano. La pieza comienza con el tema que después el compositor utilizó en el famoso motete Ave verum.

.Le siguió la sonata Hob.XVI/49 de Joseph Haydn para fortepiano solo, una obra de madurez del compositor en tres movimientos (I.Allegro – II.Adagio e cantabile – III.Finale).

.Franz Schubert (1797-1828) escribió cerca de 600 canciones, algunas con tanto éxito que los músicos las tocaban con sus instrumentos y nos legaron estas versiones, una de las cuales (“Wohin”, ¿hacia dónde?) fue la que ofrecimos nosotros Josep-M. y Oriol. Se trata de la segunda canción del ciclo “La bella molinera”, donde un joven caminando por un bosque se encuentra con un riachuelo y se pregunta hacia dónde le llevará, naturalmente lo seguirá, encontrará un molino y conocerá a una bella molinera (en texto del poeta románrtico Wilhelm Müller).

.Beethoven en el año 1800 compuso una sonata (Opus 17) especialmente para un virtuoso de la trompa, Giovanni Punto, y fue adaptada en seguida para violonchelo y para corno di bassetto, que es la que escuhamos y que junto al fortepiano adquiere una sonoridad especialmente homogénea. Toda una experiencia sonora.

.Para terminar el Ave Maria de Schubert.


Un general que no sabe lo que es democracia. Emir Sader

abril 24, 2018
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Un general brasileño ha manifestado preocupación con la democracia, en lo que demuestra que no sabe lo que es democracia. Antes de todo, porque no le toca a un general manifestar preocupación por la democracia. Lo cual, por sí solo, es antidemocrático, no está entre las funciones que le son atribuidas. El general debiera estar preocupado con la protección de las fronteras del país respecto al tráfico de drogas y de armamentos, entre otras funciones.

Pero el general tampoco conoce la historia de Brasil, en particular en lo que atañe a la democracia. La última vez que generales han manifestado preocupación por la democracia, se han valido de esa supuesta preocupación para destruir, de la forma más brutal, a la democracia en Brasil. Se ha empezado así el período más sombrío de la historia del país, que ha tardado 21 años y que ha destrozado todo lo que había sido construido de democracia en Brasil.

Bastaría que el general leyera los libros de historia para darse cuenta de lo que no es democracia, producto de la acción de sus colega de institución. Todo ha empezado con actitudes como esa, de preocupación militar con la democracia, que ha llevado a todo lo de negativo que ha traído al país.

Al mismo tiempo que el general no conoce a Brasil. La democracia fue violentada, hace pocos años y, al parecer, el general no se ha dado cuenta, cuando el voto popular fue irrespetado y una presidenta impedida de ejercer el mandato para el cual había sido reelegida democráticamente. Por lo que se sabe, el general no ha manifestado preocupación ninguna precucupacion con la democracia en aquel momento.

Más recientemente, un ex-presidente, el único hombre púbico que tiene la confianza de la gran mayoría del pueblo, porque ha gobernado de la forma más democrática a Brasil, saliendo del gobierno con el 87% de apoyo, fue condenado sin haber cometido ningún crimen y sin que exista ninguna prueba de irregularidades que él hubiera cometido. Por lo que se sabe, el general no se dio cuenta, una vez más, que la democracia estaba siendo destruida. Sus preocupaciones estaban en acusaciones sin fundamento de corrupción en contra de ese hombre público.

Si conociera a Brasil y a su pueblo y supiera lo que es democracia, el general sabría que lo que amenaza a la democracia en Brasil es el hecho de que el país ha sido siempre, hasta recientemente, el país más desigual del continente más desigual de mundo, de que el país ha estado, hasta recientemente, en el Mapa del Hambre de la ONU.

Su hubiera estudiado un poco el tema, sabría que la extrema pobreza, el hambre, las inmensas desigualdades, son incompatibles con la democracia, régimen en el que todos debieran ser iguales frente a ley, pero que, en nuestras sociedades, son extremadamente desiguales.

Que amenaza para la democracia es que militares se pronuncien sobre el sistema político y amenacen intervenir, impunemente. En lugar de castigar a los subordinados que han cometido ese crimen en contra de la democracia, el general hizo declaraciones en la misma dirección.

Nunca hubo en Brasil un régimen tan corrupto como la dictadura militar, cuando los escándalos eran escondidos por la censura ejercida por los militares en contra de los medios. La corrupción siempre ha existido en Brasil, todavía más en la dictadura miliar. Lo que amenaza a la democracia es la falta del ejercicio libre y soberano del pueblo para decidir los destinos del país, sin interferencias indebidas del Poder Judicial y sin amenazas de nuevo golpe militar.

Infelizmente las FFAA brasileñas han impuesto una amnistía para auto-amnistiarse de crímenes cometidos durante la dictadura, legitimando hasta la tortura, crimen no sujeto a fianza por el derecho internacional. Brasil ha quedado, hasta hoy, a contramano de ese derecho, por mantener esa herencia vergonzosa de la época de la dictadura militar.

Lo que las FFAA más temen son las Comisiones de la Verdad, como han manifestado sobre la intervención militar en Rio de Janeiro. ¿Por qué ese temor a la verdad? Deberían, al contrario, acatar las resoluciones de la Comisión de la Verdad sobre los crímenes cometidos durante la dictadura militar y asumir una profunda autocritica, que incluya nunca más meterse en política, ni manifestar cualquier preocupación, menos todavía amenazar volver a intervenir, que es la más grande amenaza a la democracia en Brasil.

La única forma de garantizar la democracia en Brasil son las elecciones directas y libres, dejando en manos del pueblo el derecho de decidir, sin injerencias ni de jueces, ni de militares, los destinos del país. En ese caso Brasil volvería a tener una democracia, sin ningún tipo de tutela.


Las fronteras, entre muros y travesías. Boaventura de Sousa Santos

abril 23, 2018
   
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Foto: tabascohoy.com

La Europa moderna inventó las fronteras, en el sentido en que las conocemos hoy, como delimitaciones precisas entre países. Fue una de las muchas invenciones que posteriormente exportó al mundo que colonizó, culminando en la Conferencia de Berlín de 1884-85 y en el reparto de África con regla y escuadra. En contraste, fue también Europa, en la época moderna, la que abogó por la idea del mundo sin fronteras: el universalismo, el cosmopolitismo, el principio kantiano de la hospitalidad universal y sus propuestas de ciudadanía mundial o de federación global de Estados, o incluso la idea de la república universal defendida más adelante por los anarquistas.

Esta contradicción entre un mundo sin fronteras y un mundo surcado por fronteras se remonta al inicio de la modernidad europea. Puede ilustrarse, por una parte, con la defensa del derecho de libre comercio de Francisco de Vitoria (1492-1546) en De Indis et de Iure Belli Relectiones (1532), y, por otra, con los monopolios comerciales y los consecuentes conflictos sobre la división del mundo, claramente visible por primera vez en el Tratado de Tordesillas de 1494 entre el Reino de Portugal y el Reino de Castilla.

Esta contradicción tal vez nunca ha sido tan visible como hasta ahora. Dos de los grandes poderes globales que controlan nuestras vidas más de lo que podemos imaginar no conocen el concepto de frontera. Me refiero a internet y al capital financiero. Sin embargo, por otro lado, el drama de los migrantes y de los refugiados nunca fue tan serio, tanto por la población que involucra como por el sufrimiento e injusticia que revela. En vista de ello, debemos revisar el concepto de frontera, el modo en el que se hacen y deshacen fronteras, e interrogar la frontera como un campo social, una forma de sociabilidad.

El concepto de frontera es estable, al menos desde el siglo XVII, y denota una línea que delimita sin ambigüedades un determinado territorio nacional o subnacional. La precisión de la frontera tiene en el mapa su mejor formulación. No obstante, la realidad de esta línea es mucho más dinámica y ambigua. La frontera puede ser estanca o porosa, y ser una cosa para unos y otra para otros, puede ser muro y travesía, barrera y puente, puede ser reconocida o ignorada, fija o móvil. Las fronteras que los colonos europeos diseñaron en las Américas fueron casi todas ellas objeto de conflictos (e incluso de guerras) en el periodo posterior a la independencia, algunos de los cuales duran hasta hoy. Por el contrario, en África las fronteras revelaron una notable estabilidad, a pesar de su carácter artificial. Pero tanto en un continente como en el otro, los pueblos desconocieron muchas veces esas fronteras en sus relaciones económicas, familiares o étnicas. Tal vez la mayor turbulencia en la realidad de la frontera se deriva en la actualidad del hecho de que la continuidad territorial ha dejado de ser determinante. Países como Grecia o Italia limitan, al fin y al cabo, con Siria, Irak, Afganistán, Somalia, Eritrea, la República Democrática del Congo. Por su parte, Costa Rica limita en parte con esos mismos países y también con Haití y Cuba. Y Costa Rica limita con Estados Unidos, el país de destino de los migrantes en tránsito o bloqueados en su frontera meridional.

Como las fronteras, territoriales o de otro tipo, nunca son naturales, cabe preguntarse por quién tiene poder para construir y demoler fronteras y determinar para quién representan muros infranqueables o travesías, o para quien la travesía puede acarrear riesgo de vida o ser una práctica trivial. La geografía desigual del acceso a la frontera es el producto del poder que la sostiene. Si tenemos presentes los tres modos de dominación moderna (el capitalismo, el colonialismo y el patriarcado) y las instituciones que regulan y consolidan el poder que por medio de ellos se ejerce (Estado, derecho, educación), concluimos que las fronteras son instrumentales y que la densidad simbólica que a veces revelan (al punto de parecer naturales o inmutables) se deshace en el aire, siempre que el ejercicio y las contradicciones del poder así lo determinan. La frontera siempre es el resultado de quien tiene poder para responder a la pregunta y sacar provecho de la respuesta: ¿quién pertenece o somos “nosotros” quién no pertenece o son “ellos”?

Veamos tres ejemplos. Cuando se creó el espacio Schengen entre los países de la Unión Europea (originalmente cubriendo cinco países y hoy la gran mayoría de los países de la Unión), las fronteras entre los países adheridos casi desaparecieron con obvios beneficios para sus ciudadanos. Sin embargo, como contrapartida, el espacio Schengen ha hecho mucho más difícil el acceso a Europa por parte de ciudadanos no europeos. Así se hizo posible la fortaleza Europa. El tratado de libre comercio entre Estados Unidos y México, conocido por NAFTA, hizo creer a los mexicanos que las fronteras iban a ser abolidas. Por el contrario, Estados Unidos fue construyendo muros y vallas electrificadas, al tiempo que no cesaron de aumentar el cuerpo de guardias fronterizos. Así fueron aumentando los riesgos de quien quisiera atravesar la frontera. Las medidas de anteriores presidentes fueron reforzadas por el presidente Trump con la dramatización de construir un muro, que en parte ya existe, y, para colmo, construirlo a expensas de los mexicanos. ¿Es posible imaginar que los mexicanos denuncien el Tratado ante tal humillación? La frontera más cruel de nuestro tiempo es la que separa Israel de Palestina. Su crueldad se expresa tanto en el monstruoso muro ilegal como en las interacciones diarias en los infames checkpoints, los calvarios diarios de la humillación por la que tienen que pasar los palestinos para garantizar su subsistencia enfrentando un poder arbitrario.

Nunca tanta gente dependió tanto de las fronteras y, por eso, la experiencia de la frontera tenderá a ser un objeto de análisis sociológico cada vez más importante. Como siempre, los artistas son pioneros. Las fronteras siempre crearon una forma de sociabilidad fugaz en cuanto lugar de tránsito, bloqueado o no. En el presente hay que verlas como lugar de paso y como lugar de permanencia. En ambos casos la sociabilidad de frontera constituye, en muchos aspectos, la frontera de la sociabilidad. Para quien la frontera no es un pasaje trivial, la frontera configura una situación de extrema concentración de miedo y de esperanza. La vivencia de uno y de otra está en las manos de un poder tan regulado cuanto discrecional, tan transparente en lo que decide como opaco en las razones por las cuales decide, tan burocráticamente sometido como todopoderoso. Los aeropuertos son hoy una metáfora elocuente de la desigualdad entre “nosotros” y “ellos”. Para los primeros, el paso es trivial y el poder se diluye en la rutina del poder; para los segundos, el paso es totalmente imprevisible y el poder se concentra a fin de ser tan excepcional como el caso que enfrenta. Quizá no haya otro lugar donde la jerarquía de la movilidad sea tan diferenciada.

Atravesar puede ser tanto el paroxismo de la esperanza cuanto el paroxismo del miedo. Es esperanza para el migrante que atraviesa la frontera o para el refugiado que obtiene asilo. Pero es miedo ilimitado para los jóvenes sin documentos que están a punto de ser deportados de Estados Unidos, a pesar de haber sido traídos a temprana edad y no conocer ningún otro país. Y ha sido miedo para quienes desde principios del siglo pasado fueron colectivamente deportados en Europa y hoy están siendo deportados en Birmania para garantizar la homogeneidad étnica o religiosa de los países en los que nacieron. Las sucesivas limpiezas étnicas en Europa del Este, en los Balcanes y en Turquía, y la división entre la India y Paquistán, son testimonios particularmente crueles.

Con todo, la frontera es hoy un lugar de permanencia, una permanencia siempre transitoria, aunque puede durar generaciones. Es ahí que la frontera se manifiesta como un campo social donde con mayor claridad la sociabilidad de frontera se revela como frontera de la sociabilidad. Son zonas de frontera los campos de refugiados que van creciendo por todo el mundo y que en Europa son particularmente vergonzosos (porque es más contrastante con la vida de los que están fuera de los campos). Allí se vive sin un futuro que no sea la esperanza de salir de allí. Esa suspensión de la vida digna es especialmente dura cuando partir o salir no significa llegar, sino pasar y seguir pasando. Es el caso de la frontera de Costa Rica, hacia donde la desastrosa política de refugiados en Europa lanzó tanto africano. La llegada está lejos de Costa Rica, en Estados Unidos; y si llegaran a Guatemala tendrán que enfrentar el poder mexicano que hace de stunt norteamericano. El edificio de la embajada de Ecuador en Londres es una zona de frontera donde un tránsito mutante se transforma en permanencia para Julian Assange.

Son igualmente zonas de permanencia las zonas de tránsito en aeropuertos, sobre todo cuando el tránsito demora más de lo normal. La película de Steven Spielberg, La terminal, ilustra bien los juegos de poder posibles con el paso del tiempo, la ambigüedad de relaciones, la dilución de la distinción entre lo íntimo y lo extraño, entre la rutina y la sorpresa. Pero la situación más dramática es la de zonas de frontera en las que el tránsito, por ser tan humillante cuanto repetido, transforma la subjetividad de quien lo vive al transfigurarse en un estado mental permanente. Los checkpoints en Palestina son el ejemplo más degradante de nuestro tiempo. Los cineastas palestinos son quienes mejor han resignificado estéticamente esta vergüenza, habiendo creado un género fílmico nuevo, los roadblock movies.

La imagen del refugiado preso en un campo de internamiento o al borde de la carretera comunicándose por el móvil con la familia o con los compañeros que quedaron atrás o van al frente es la metáfora de este tiempo simultáneamente globalizado y localizado, en el que el miedo y la esperanza dejaron de tener la noción de equilibrio entre ellos y, por esa vía, destruyen tanto la dignidad de los que solo tienen miedo como la de los que solo tienen esperanza. Los primeros son fantasmas que deambulan en las fronteras, los segundos son constructores compulsivos de fronteras hasta quedar confinados en su infinita y estulta libertad, recluidos en condominios cerrados. 20 abril, 2018.


Lina Gálvez: “A las pensiones les quieren meter mano desde el principio”. Raúl Bocanegra

abril 23, 2018

Entrevista a la catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad Pablo de Olavide.

Lina Gálvez: “A las pensiones les quieren meter mano desde el principio”
Lina Gálvez reflexiona sobre la deriva de las pensiones.

 

La cita con La Marea es en el Coco Verde, un bar en el centro de Sevilla, justo al lado de una plaza de asfalto en la que juegan niñas y niños, a quienes nada en absoluto les preocupan, por supuesto, las pensiones, un asunto de capital importancia que ha cobrado plena actualidad después de las manifestaciones que se han producido hace un par de semanas en todo el país. De nuevo, la calle le marca el ritmo, el paso, a la política y le dice lo que tiene que arreglar. Sin embargo, en estos tiempos de zozobra, la política (casi) nunca termina de arreglar nada.

En esta entrevista, Lina Gálvez, catedrática de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, sentada en una silla alta de madera frente a la plaza, esboza algunas de las causas, profundas, que han llevado el sistema de pensiones a una situación de alerta roja. “A veces, no sabemos qué gota va a colmar el vaso. El 0,25 de [Fátima] Báñez lo ha colmado. Tanto decir que nos hemos recuperado, que estamos estupendamente, y la gente ve que eso no le llega y se pregunta ‘aquí qué pasa’”, dice Gálvez. La catedrática, que participó en una de las manifestaciones, sostiene que los problemas de las pensiones se deben, en lo hondo, a que habitamos una era neoliberal en la que predomina un debilitamiento generalizado de lo público. “A esta era hemos llegado después de tres hitos fundamentales: la crisis de los años 70, que le dobló el pulso a la izquierda; la caída del muro de Berlín, y esta crisis, que ha servido para perpetuar las políticas y directrices económicas”.

La situación crítica del sistema de pensiones, Gálvez la resume así: “Se veía venir. Parecía que la hucha era grande, pero es que las pensiones cuestan mucho dinero. O ese sistema genera sus propios recursos o eso se paga con impuestos o con deuda. El sistema de pensiones solo es sostenible si cambian las políticas laborales, económicas y de igualdad, y si se produce una reforma fiscal en profundidad que permita financiar servicios públicos de calidad. No necesariamente con impuestos directos, como algunos proponen, no necesariamente un impuesto finalista. En Dinamarca, por ejemplo, se pagan con los impuestos dentro de los presupuestos anuales”.

La catedrática agrega: “Lo que busca todo este modelo, esta etapa neoliberal del capitalismo, es una menor intervención del Estado. Quieren un Estado que favorezca sus intereses, un modelo de Estado con leyes que les interesen. Si deterioras lo público, fomentas indirectamente lo privado. Y hay muchos intereses detrás de los fondos privados de pensiones. Lo que no se le dice a la gente es que esos fondos también pueden no ser sostenibles, porque esos fondos invierten en bolsa, y la bolsa no siempre va bien”.

Abunda Gálvez en su tesis fundamental: a mayor igualdad, mejor sistema de pensiones, porque este es, en definitiva, un espejo de lo que fue el mercado de trabajo. “Vemos las consecuencias de la desigualdad que existe en el mercado de trabajo y la que existe en la sociedad. Las mujeres están menos incorporadas al mercado de trabajo y han trabajado durante menos años, con menores salarios y, por tanto, no han cotizado los años suficientes o no han tenido salarios que les permitan pensiones dignas, e incluso dentro de la economía informal, por tanto, sin cotizaciones. Las pensiones son el reflejo de lo que ha pasado antes en el mercado de trabajo y en las familias. Y las mujeres siguen siendo las encargadas del cuidado. Por ejemplo, en las zonas industriales duras, País Vasco, Navarra, las brechas de las pensiones son más grandes. Los varones se garantizaron unas pensiones mejores. Trabajaron en sectores masculinizados y con buenas condiciones laborales y derechos sociales”.

¿Y sobre el debate que ha surgido al respecto de la eliminación de las pensiones de viudedad? “En puridad, tendría cabida eliminar la pensión de viudedad, pero en un sistema tan precario como este sería condenar a la pobreza a muchas mujeres. Las propuestas son quitarlo de manera gradual. En Suecia se quitó en los años 70, pero claro, la calidad del trabajo allí no es la de aquí”, opina.

Ruido y reflexión

La presencia de un estrepitoso grupo de amigos dentro del bar obliga a proseguir la entrevista fuera, a la vista del parque. Vivimos rodeados de ruido, alejados de la reflexión serena, que es lo que aporta Gálvez: “Hay capacidad para generar más empleos, pero si se hacen políticas deflacionistas, de privatizaciones y de moderación salarial, para pasarnos responsabilidad a la gente, entonces tenemos un problema ahí. No es que el sistema sea insostenible per se. Demográficamente, tenemos una pirámide poblacional que no favorece la sostenibilidad. Estamos envejeciendo, pero para eso también se pueden ejecutar políticas de igualdad en los mercados de trabajo. El fomento de la corresponsabilidad podría incrementar la tasa de natalidad, una de las más bajas del mundo. Estamos por debajo del nivel de reemplazo desde 1981. En los países desarrollados, a mayor participación de la mujer en el mercado de trabajo con empleo estable, mayor natalidad”.

¿Por qué debatimos cada cierto tiempo retrasar la edad de jubilación? ¿La demografía lleva directamente a eso? “Para nada”, responde Gálvez. “Las previsiones demográficas están hechas a bastante largo plazo. Se viene diciendo que el sistema de pensiones es insostenible. Luego llegaron cinco millones de inmigrantes y se crearon muchísimos puestos de trabajo y entonces no fue insostenible. Tuvo superávit. Cuando hablamos de la evolución demográfica, hablamos del crecimiento vegetativo, sin tener en cuenta la emigración y la inmigración, que es poco predecible. Lo que pasa es que las presiones son muy grandes. Estamos es una economía en que el poder financiero lo domina todo. Los medios de comunicación cada vez pertenecen más a fondos de inversión, los think tank, los proyectos de investigación, todo se encamina hacia una legitimación de un modelo que se nos vende con argumentos simples y simplistas y que llega a la mayoría de la gente. ¿Para qué pagar impuestos, si estás mejor con el dinerito en el bolsillo? Pues eso le vendrá bien a quien tenga dinero suficiente para llevar a sus hijos a la sanidad privada, a la educación privada. Pero si dependes de lo público, ya no te va tan bien, y la gente se cree que todos estamos en ese mismo barco. O mucha gente se lo cree”.

¿Se vive con una pensión hoy? “A las pensiones les están intentando meter mano desde el principio. Desde los años 90 hay estudios que van diciendo que hay que cambiar el sistema de pensiones. El pacto de Toledo es de 1995. Si se hizo fue por eso, por dar seguridad. La gran puñalada que se ha metido al pacto de Toledo, y que convierte a España en una excepción casi en los países europeos, es que ha dejado de haber un factor automático de revalorización de las pensiones. Hay tres tipos de soluciones en la práctica: hay quien las revaloriza con los precios, hay quien la revaloriza con los salarios, que son los que normalmente pueden tener una tendencia más alcista, y hay quien con una mezcla, con un correctivo de ambos, si quieres limitar alguna subida. Y hoy una persona joven entra en el mercado de trabajo ya con un salario un 30% inferior al de 2008?.

¿Y la Unión Europea? “La UE da una de cal y otra de arena. La UE no se mete pero hay muchas indicaciones que van en una línea neoliberal, a través de la OCDE. No es derecho, no son directrices, pero van encaminadas en una dirección. Y, obviamente, si se imponen niveles de déficit y políticas de austeridad ya estás diciendo que hay cosas que no se pueden subir”, remacha Gálvez.


Rafa Nadal. 11º trofeo de campeón en Montecarlo

abril 22, 2018

Lo consiguió tras derrotar al japonés Kei Nishikori en dos sets por 6-3 y 6-4 en 1 hora y 33 minutos. Bonito partido, siempre dominante en el que parecía sentirse cómodo.

Es su primer trofeo de la temporada, después de retornar al circuito con dudas, tras la lesión en el psoas-ilíaco que sufrió en Australia. Significa su 31º premio en un Masters 1000.

Destrona a Novak Djokovic -30- como el tenista más laureado en los torneos de esta categoría y además retiene el trono mundial. Obligado, ahora, a ganar todas las citas sobre tierra batida.

Por fin consigue acabar un torneo, lo que no sucedía desde el pasado mes de octubre 2017 en Shanghai


La Copa del Rey 2018 es para el Barça que gana al Sevilla por 5/0 en la final

abril 21, 2018

El Barça de esta noche ha lucido su mejor juego, en uno de los mejores partidos de esta Temporada 2017/2018. Partido completo el que han jugado los azulgrana revalidando el título de campeon de la Copa del Rey número 30, ante un Sevilla escondido-desaparecido en el Wanda Metropolitano, feudo del Atletico de Madrid.

El Barça ha demostrado ser un equipo compacto, con ganas de victoria desde el comienzo hasta el final. Su enemigo no existió durante los 90 minutos prescritos para jugar aunque sí, para mostrar dureza en demasiadas ocasiones.

Partido emotivo, por parte de Iniesta que lució su mayor juego y nos mostró sus lágrimas cuando unos minutos antes de finalizar el encuentro fue sustituido, se diria que adrede, para ser ovacionado por su fructífera trayectoria deportiva-humana .

Bellos goles los que nos han regalado, dos de Suarez, uno de Messi, uno de Iniesta y otro de Coutinho de pennalty.

Muchos aficionados del Barça acompañaron a su equipo aupándole a lo largo del encuentro. Los jugadores, al finalizar el partido, les mostraron su afecto y agradecimiento.

 


Las vergüenzas de España. Beatriz Talegón. Diario 16

abril 21, 2018

Estamos mucho más dirigidos de lo que nos gustaría creer, y sobre todo, de lo que estamos dispuestos a aceptar.

Seguramente usted, querido lector, querida lectora, esté perdido con el asunto de Cataluña. Porque es probable que no entienda nada de lo que sucede. Es normal, le están mintiendo por encima de sus posibilidades y la bola de nieve hecha a base de trolas está resultando ya inabarcable.

Yo, que no pretendo convencerle, sino mostrarle lo que sucede desde la perspectiva más objetiva que soy capaz de ofrecer, le mostraré para que usted vea con sus propios ojos. Y así, en base a la alta estima que tengo yo respecto de su capacidad analítica, le ofreceré las posibilidades para que saque conclusiones.

Sin ir más lejos, fíjese ayer en esto que sucedió: 

Como usted puede apreciar, se trata de dos medios de información. En la noticia dada por EuropaPress, toman el discurso del Señor Macron, entrecomillando lo siguiente: “La Constitución no se trocea, la soberanía no se divide”. Al quedarnos con esta afirmación, evidentemente, estaría pareciendo que Francia se posiciona claramente ante el reto que está planteando Cataluña. Y que lo hace poniéndose del lado del gobierno español.

Sin embargo, si comprobamos lo que Macron dijo en sede del Parlamento Europeo, veremos que EuropaPress ha querido eliminar una parte fundamental de su discurso. Porque, si bien es cierto que Macron dijo lo que EuropaPress citaba, dejaron fuera una aclaración muy relevante: “La Constitución no se trocea, la soberanía no se divide, excepto cuando el pueblo decide hacerlo”. Vaya, esto que se le había “caído” a EuropaPress cambia totalmente el sentido de la afirmación, ¿no le parece?.

Sirva este ejemplo como muestra de la manipulación que estamos sufriendo los españoles y españolas con nuestros canales de información. ¿Entiende ahora porqué mucha gente piensa como piensa? Estamos mucho más dirigidos de lo que nos gustaría creer, y sobre todo, de lo que estamos dispuestos a aceptar.

Quizás si tuviéramos acceso a información veraz, contrastada y sin un sesgo tan insultantemente evidente, podríamos comprender lo que realmente está sucediendo en Cataluña (y en cualquier otra cuestión, claro). Pero sobre todo en Cataluña, porque es donde España se la juega (como diría aquél anuncio de fragancia masculina).

España se juega mucho, claro está: pero seguramente no lo que usted esté pensando. En mi opinión España se está jugando quedar destapada, con todas sus vergüenzas al aire y tener que agachar la cabeza, cual Cifuentes con su Máster, para tener que disimular que todo esto que hemos vivido como “democracia y Estado de Derecho” ha sido una gran estafa. Como el Máster de la Rey Juan Carlos. Que, por cierto, tiene guasa que la universidad tenga el nombre de quien representa algo que tan en cuestión está en estos momentos: la Monarquía. Y añado: La Monarquía parlamentaria.

No sé si habrá tenido oportunidad de leer la última producción de la Sala Segunda del TS. No tiene desperdicio. Si no lo ha hecho, se lo recomiendo. Podrá leer en ella cosas increíbles, pero sobre todo, al final, se reserva lo mejor. Viene a decir que el 1 de octubre no hubo una masacre en Cataluña porque no hubo más policías. Sí, como lo acaba usted de leer. Yo llevo dos días que no doy crédito a tanto despropósito. 

“para impedir la conducta de dos millones de votantes a los que se ha convencido torticeramente de su derecho legítimo a votar se precisarían un número muy superior de policías; seis mil en modo alguno podían evitar que la decisión del Gobierno no fuera doblegada con respecto a ese episodio concreto. Lo que sucede es que si hubieran intervenido un número bastante mayor de policías es muy probable que todo acabara en una masacre”

De este modo, si no hubiera habido policías, no habría habido violencia. Y si hubiera habido más, estaríamos hablando de muertos. Y a juzgar por los heridos y los lesionados, no cabe duda de que las bajas serían civiles. Tanto se atacó a Marta Rovira por explicar que todo hubo de pararse por temor a que hubiera muertos en las calles, y ahora resulta que es el propio magistrado que está instruyendo el asunto quien viene a confirmarlo. Esperpéntico.

Pero no queda ahí la cosa. No. Aprovechan sus Señorías para repartir collejas a la justicia alemana. No es el lugar ni la manera, ni siquiera así está respetando la independencia judicial que ha de presumirse de un juez, colega suyo. Está visto que para algunas personas, si no opinas como ellos, tu opinión no vale nada. Una evidencia más. Otra vergüenza destapada.

Y ahondando más, agárrense que vienen curvas. Acaban de citar a Montoro para que aclare ante el juez de instrucción por qué ha dicho públicamente que no se destinó un sólo euro de dinero público para organizar el 1 de octubre. Porque Montoro lo ha dicho en varias ocasiones y recientemente lo ha confirmado de nuevo. Sí, como lo está usted leyendo. Y claro, ante la evidencia de que el propio Ministro de Hacienda confirme semejantes cosas, su discurso fue traducido al alemán y puesto en manos de aquellos jueces que tanto desprecian los de la sala segunda del TS. Imagínese, querido lector, querida lectora, la cara que se le quedará a los amigos de Alemania cuando vean que el propio Ministro de Hacienda niega la mayor, y por lo tanto, no hay por dónde coger el supuesto delito de malversación de caudales públicos por el cual pretenden que ahora Puigdemont sea entregado en España.

Citación a Montoro de Llarena

Seguramente esté usted alucinando, no es para menos. Porque lo cierto es que todo esto muy probablemente se lo estén contando (o no) de una manera un tanto difícil de entender. Total: para tratar de seguir manteniendo un relato que, sencillamente, no se sostiene de ninguna manera. (Por cierto, M. Rajoy, en sede parlamentaria, también dijo lo mismo que Montoro. Veremos si Llarena le cita a declarar). 

Y mientras tanto, ayer, el Presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent, acudió a Suiza, ante las Naciones Unidas, para pedir ayuda de la comunidad internacional. ¿Por qué? Pues porque está resultando imposible conformar un gobierno en Cataluña, con la ley en la mano, ya que desde el gobierno español, con la inestimable colaboración de jueces como Llarena, se han propuesto bloquear cualquier opción que a ellos no les guste. Sí, tal y como lo lee usted: porque con la ley en la mano (esa que tanto les gusta a los populares), resulta que cualquier diputado electo, sin sentencia firme que le condene, puede ser investido presidente de la Generalitat. Y no hay más. Además, las propias Naciones Unidas ya han emitido una resolución en este sentido, diciéndole a España que haga el favor de respetar la ley y no limitar los derechos políticos del candidato Jordi Sánchez. Aún así, el juez Llarena se empeña en negarle la posibilidad de salir de prisión para ser investido. Lo ha hecho ya dos veces. Y es, precisamente por esta razón por la que ha sido interpuesta una querella por prevaricación contra él.

Y aún así, algunos siguen considerando (o pretendiendo que usted, querido lector, considere), que el hecho de que la mesa del Parlamento de Cataluña se querelle es un delito de malversación. Sí, como lo lee usted.

Por cierto, sepa usted que el propio Juez Llarena, en una sentencia reciente, consideró que la malversación no podía considerarse corrupción. Otra cosa más que en Alemania está resultando del todo interesante (por no decir tronchante).

Vea:  El 7 de septiembre de 2017, en la Sentencia 606/2017, razonaba como ponente el Juez Llarena sobre la malversación lo siguiente

Nada más que decir, por hoy.


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