Diálogo en cuarentena. Iván Padilla

marzo 30, 2020

¿Es el coronavirus la última de las sanciones de Trump?

El bufón -que no el dueño del circo- muestra su tarifada y fingida sonrisa desde la carpa de la Casa Blanca, haciendo fiesta con la proliferación de muertes que va dejando por todo el planeta la aplicación de la más reciente de las sanciones, creada por los amos del mundo en uno de sus laboratorios de armas bioquímicas para la amenaza o exterminio de la humanidad.

Donald Trump es tan sólo el bufón en el desarrollo de esta tragedia que hoy padece, como pandemia, el mundo entero. Sus amos le colocaron como figura  gobernante de los EEUU y, hasta ahora, no les ha defraudado en la aplicación de sus planes orientados a la perpetuación del dominio capitalista.

Tras su carcajada se esconde su propia muerte. Juega con fuego y muy probablemente esté entre los primeros en morir quemados, cuando se incinere completamente su sistema. Si es o no parte del precio de su tarea, uno no lo sabe.

Donald Trump, entre los gobernantes del supremacismo imperial yanqui-sionista en las últimas seis décadas, ha sido el de mayor inclinación ejecutiva en el decreto y aplicación de sanciones por el mundo entero, estando entre sus blancos predilectos para los disparos en este continente, Venezuela, Cuba y Nicaragua.

El desespero por ser fiel a sus amos escondidos tras la máscara del -comunicacionalmente- denominado Club Bilderberg, lleva a Trump al extremo de hacer mofa hasta de los crecientes estragos del coronavirus en su propio país.

Nadie duda hoy acerca de la «decisión estratégica» de los amos del mundo de inocular la molécula viral del Covid-19 dentro de la población China para colocar en jaque, frenar o destruir su economía y apartar de en medio a ese coloso que amenaza la hegemonía gringa sobre el planeta.

Es indudable, sin ser profetas o pitonisos, que el desarrollo de los efectos directos o colaterales del coronavirus sobre la dominante economía capitalista producirá, cuando menos, una dramática recesión o el inminente derrumbe del sistema que, basado en la explotación del proletariado por parte de una minoría burguesa, se ve estructuralmente amenazado por su propia arma de «defensa» y exterminio utilizada en esta oportunidad contra China, la cual se les devuelve como una especie de «autosanción».

En fin, el coronavirus, que mantiene en cuarentena a la inmensa mayoría de habitantes del planeta, podría ser la última de las «sanciones» que el bufón, con voz gangosa y la sonrisa convertida en morisqueta, decreta.

Ilustración: Iván Lira


Cuba: Pequeña pero solidaria. Pedro Martínez Pírez.

marzo 30, 2020

Este domingo en La Habana, con muy poca circulación de personas y de vehículos, el Ministro cubano de Salud, José Ángel Portal Miranda, informó a través de la televisión y la radio que ya Cuba, con 20 nuevos casos, totaliza 139 enfermos dela COVID-19, de ellos 25 extranjeros.

El titular cubano de Salud realizó una amplia actualización de la enfermedad tanto a nivel internacional como nacional, y respondió a preguntas formuladas por medios cubanos y extranjeros de prensa, entre estos los estadounidenses CNN y la agencia de noticias Associated Press, AP.

Los periodistas cubanos y extranjeros preguntaron al Ministro si, por la cooperación médica cubana al exterior, se afectaba la atención interna en Cuba, a lo cual Portal Miranda respondió que el país dispone de 95 mil médicos y 84 mil enfermeras. Un galeno por cada 9 personas.

No obstante, precisó que el análisis para autorizar el personal sanitario que sale al exterior “se hace a punta de lápiz”, pues ya suman 15 los países y cerca de 600 los trabajadores cubanos dela Salud que han salido en nuevas misiones, de ellas dos a Europa Occidental: Italia y Andorra.

El Ministro se refirió con mucha precisión al momento por el que atraviesa Cuba, aún no en fase epidemiológica, y destacó que el país cuenta con tres centros capaces de detectar la enfermedad, estratégicamente ubicados en La Habana, en la ciudad central de Santa Clara, y en la oriental Santiago de Cuba.

Este domingo, el embajador de Cuba en España, Gustavo Machín Gómez, destacó en un Twitter que a su paso por el aeropuerto de Madrid, en tránsito hacia Andorra, los 39 integrantes de la brigada médica cubana, fueron recibidos por aplausos de los trabajadores y pasajeros que se encontraban en la terminal aérea y los taxistas hicieron sonar las bocinas en señal de bienvenida.

Cuba, bloqueada por el gobierno de Estados Unidos, que no cesa su campaña destinada a tratar de restar valores a la medicina cubana, es sin embargo reconocida como la Nación, que aunque pequeña, actúa de acuerdo a los requerimientos de la Organización Mundial de la Salud y de las Naciones Unidas, en momentos bien críticos por los que atraviesa la humanidad.

La Habana, 29 de marzo de 2020.


L’humain, le vivant, coûte que coûte. Jérémie Chomette

marzo 30, 2020

 

 

Pour la première fois depuis très longtemps une grande majorité des Etats du monde ont fait passer l’humain avant l’économie et le profit néo-libéral ! Même Donald Trump et Xi Jinping ont dû arrêter, partiellement, tout un pan de l’activité productive pour limiter une crise sanitaire qui malheureusement fera beaucoup de morts. Dans le moment très difficile que nous vivons, c’est aussi un espoir qui naît, une preuve qu’un monde privilégiant l’humain plutôt que le profit est possible !

Avant de faire émerger ce monde durablement, la priorité aujourd’hui est de prendre soin des autres et de soi, s’éloigner physiquement, se rapprocher autrement. Une période compliquée, inégalitaire s’ouvre, mais qui peut également engendrer de la beauté, de la solidarité et des transformations positives, à l’image des mouvements d’entraide citoyens et de l’engagement associatif à l’œuvre.

En effet, prendre de la distance, se confiner, c’est aussi la possibilité :

D’exprimer concrètement sa solidarité, de protéger l’autre, ses voisins, sa famille, l’inconnu comme celles et ceux qui tous les jours assurent les fonctions essentielles à notre survie, des soignantes et des soignants aux agents d’entretien ainsi que celles et ceux confinés « dehors ».

De (re) tisser des liens, autrement, c’est reprendre contact avec celles ou ceux qu’on n’avait pas appelé depuis longtemps, échanger avec celles et ceux qu’on aime mais aussi avec ses voisines, ses voisins des fenêtres d’en face, d’en dessous, d’à côté, dialoguer, jouer, chanter depuis chez soi. C’est aussi l’occasion de réfléchir à comment retisser des liens avec le reste du vivant, avec cette flore, cette faune, que l’on ne regardait plus ou si peu, les repérer, engager le dialogue, les « rencontrer ».

De se questionner, sur l’essentiel pour soi, pour nous, pour le vivant, de ce que relève cette crise, sur notre système, sur les causes des crises à répétition que nous vivons et sur les solutions pour y mettre un terme.

De s’informer et de (re)découvrir des initiatives, des idées, des concepts, des études, à travers articles, livres, films, musiques, etc. A ce titre, vous trouverez en vous pouvez visionner en libre accès le film « Danielle Mitterrand, une autre idée de la France »

De (re)vivre ses passions, laisser libre cours à nos talents, d’enfin sortir cette guitare, cette machine à coudre, ce carnets à dessins, tester cette nouvelle recette, se lancer sur le tapis de sport.

D’imaginer, créer, rêver même, à d’autres mondes, individuellement et collectivement, oser se détacher du réel aujourd’hui pour mieux agir dessus demain.

Repenser ensemble l’action collective militante de demain pour préparer les mouvements et transformations nécessaires de notre modèle de société.

Et regarder l’avenir, sans naïveté mais en sachant maintenant, que oui, la machine néo libérale mortifère peut être arrêtée. Gageons que demain c’est par nous qu’elle tombera.


Carta abans de la matinada. Josep Mª Boixareu

marzo 29, 2020

Amigues, amics

Tenia el cap espès i he sortit a passejar pel porxo. Fa una tarda tristoia, cauen gotes i aquell matí radiant s’ha perdut entre el núvols. N’he fet uns quants de porxos entre plantes i cadires refugiades del mal temps que s’apropa. Si no fos perquè sé que no puc sortir de casa, aquí seria feliç. Mai no ho podem tenir tot i, quan sembla que ho tenim, la felicitat se’ns esmuny del cor. Sí, tinc espai, però em sento presoner entre arbres i plantes.

Surto poc de casa, però ara que no puc sortir en tinc ganes, com tanta gent. Alguns, però, han de sortir a comprar i s’ho alternen; també ho fan les famílies que tenen gos a casa; abans tothom es feia l’orni a l’hora de treure el gos a passejar; ara hi ha baralles per fer-ho. No ho entenc, si tens gos pots sortir al carrer més d’un cop al dia. Feliços els que tenen gos i… els gossos! Ho he pensat moltes vegades aquests dies. Que no se m’esverin els animalistes, però crec que tots els gossos del món no valen la vida d’una persona.

Capficat amb aquestes cabòries i d’altres, de sobte veig al capdavall del porxo un ocellet; no falla, és el pit-roig. Serà el mateix d’ahir al vespre o, potser el de l’any passat; no sé quan viuen els pit-roigs. Si fos el de l’any passat, em reconeixeria? Jo estava assegut i, poc a poc, amb recel, se m’anava apropant fins que m’arribava a tocar dels meus peus. S’hi estava un moment, temorós em mirava i, al cap de poc arrencava el vol. Al dia següent, però, hi tornava. Podria ser que cada dia es refiés més de mi, però un bon dia no va tornar. Seria el d’avui el mateix? No sé quant temps viuen, un any? Més d’un any? Quants? La qüestió és que el d’avui no m’ha deixat acostar-m’hi gaire. Potser perquè jo em movia? Podria ser el bastó? Ahir la nit, el vaig veure a través de les vidres. No estava sol, hi havia una merla que revoltava i revolava. No es feien cas però junts em van fer passar l’estona fins que es va fer fosc.

La primera en aparèixer va ser la merla, tota de negre amb el bec groc. No és tan lletja com la garsa perquè és més petita, però és més negre i té el bec groc; quina cosa tan estranya… Es va passar una estona volant baix a l’altra banda dels vidres; si s’acostava massa fugia ràpidament. La molt pilla em veia. Més tard va aparèixer el pit-roig; aquest es posava una estona damunt de la jardinera de darrere mateix del vidre, em mirava i acabava volant. El pit-roig és simpàtic, la merla esquerpa.

No sé ben bé per què, la merla em va recordar el ministre de Sanitat; fixeu-vos-hi bé i no trobareu la semblança tan descabdellada. Era, enmig de la penombra dels arbres, com una reducció del Salvador Illa, aquell que la nit abans havien cessat i, com que els crits de l’Iceta es van sentir des de Madrid, el van rehabilitar i després van dir que només l’havien cessat de cap de compres de material sanitari. Potser si a la Roca del Vallès, en comptes de fer-lo alcalde, l’hagessin fet cap de compres de la Roca Village n’hauria aprés més.

Malauradament, aquests dies, la centralització autoproclamada per l’Estado de alarma por el coronavirusn’ha posat de relleu uns quants d’aprenents de Sanitat i de política. La seva incompetent tossuderia ha provocat i està provocant més malalts i més morts del que tocaria si les coses s’haguessin fet millor. Només que haguessin fet cas del govern de la Generalitat i de l’alcalde de Madrid, tancant aquests dos territoris, ens hauríem estalviat molt dolor. Només cal llegir la premsa estrangera per adonar-se’n. Madrid no se cierra! Cerrar Catalunya? Fins i tot no volien que es perllongués el confinament de la Vall d’Òdena. Un cop comprovat que el desastre anava de mal en pitjor, han hagut de baixar del burro, si és que algú sap si el burro és el de baix o els de dalt. Confinament total! Però, el morts de més ja hi son. Criminals!

Ja és capvespre. Me’n vaig darrere la vidriera a tafanejar si encara veig el pit-roig. La merla m’estimo més no veure-la. Em porta mals records.

Vostre,

Josep M. Boixareu Vilaplana


Identidad. Joan Margarit

marzo 29, 2020

¿Qué hacer con las palabras al final?
Sólo puedo buscar, para saber qué soy,
en la infancia y ahora en la vejez:
ahí es donde la noche es fría y clara
como un principio lógico. El resto de mi vida
es una confusión por todo aquello
que nunca he comprendido:
las tediosas dudas sexuales
y los inútiles relámpagos
de inteligencia. Debo convivir
con la tristeza y la felicidad,
vecinas implacables.
Se acerca la última verdad, durísima y sencilla.
Como los trenes que en la infancia,
jugando en el andén, me pasaban rozando.


Carta a Oriol Mitjà: ‘La veu que ningú volia escoltar’. Albert Om

marzo 29, 2020

¿Com pot ser que no formis part del comitè científic creat per Pedro Sánchez?

 

I, de sobte, un dissabte a la nit vas sortir tu per la tele i vas començar a explicar-li a Cristina Puig, al FAQS, el que ningú volia sentir. Que sort que s’havia suspès el Mobile, que això no era com una grip i que ja ens podíem anar preparant per al que venia. Era el 15 de febrer i encara vívíem –com diria la meva mare– contents i enganyats.

La sensació, quan et sentia aquella nit, des del mateix menjador de casa des d’on ara t’escric aquesta carta, és que parlaves amb llibertat i amb seguretat, i que no et movia cap altre interès que el sanitari. T’avalava la teva excel·lent feina en l’erradicació del pian a Oceania, que t’havia valgut que El Periódico et proclamés Català de l’Any 2016. Ja havíem sentit aquells dies altres col·legues teus, igual de respectables, que havien optat per un acostament més paternalista al coronavirus. La teva era una veu solitària, incòmoda, que alguns prohoms maniobraven perquè no tingués tant d’espai mediàtic, amb l’argument que era imprudent i alarmista.

Mentrestant, els discursos polítics veien el virus molt lluny i, llegint només les dades del dia a dia, cridaven a la calma, perquè en la seva agenda encara els preocupava més la cancel·lació del Mobile World Congress, l’economia i, sobretot, la unitat d’Espanya: els uns hi veien una oportunitat per reforçar-la i els altres per esquinçar-la una mica més. Passaven els dies, el coronavirus començava a fer estralls aquí i els polítics, tard, van reaccionar. Els uns es van apressar a centralitzar (in)competències i els altres hi van veure una finestra d’oportunitat per mostrar, per enèsima vegada, la incompetència espanyola. De la superioritat moral amb què s’expressaven alguns polítics catalans a l’infantilitzant i perillós neopatriotisme antivíric de Pedro Sánchez. La bandera abans que la bata.

¿Com pot ser que si tu vas ser el primer metge que va alertar del que ens esperava i totes les teves prediccions, basades en el rigor de col·legues matemàtics, s’han anat complint, com pot ser –deia– que ni tan sols formis part del comitè científic que Pedro Sánchez va crear una setmana després de decretar l’estat d’alarma? L’autocrítica que tant s’ha reclamat al Procés espero que un dia també es pugui aplicar al coronavirus, perquè en aquest cas ha tingut conseqüències letals. Això sí que tindrà repercussions econòmiques de debò i no pas els trasllats forçats i ficticis de les seus de les empreses. Qui sap si vam tenir més pressa a contractar anuncis a les portades dels diaris (“ Este virus lo paramos unidos”) que a comprar material sanitari, que ara perseguim embogits per mig món.

P.D. Sap greu escriure alguna d’aquestes coses veient el nivell màxim de tensió i la responsabilitat que suporten, ara mateix, els dirigents polítics. Però també sembla injust sentir-los dir que ells van fer en tot moment el que dèieu els experts. Tu, i altres companys teus, sou la prova que això no és així.


¿Cocinamos?

marzo 29, 2020

Aprovechando el letargo que supone el confinamiento en casa, sin poder salir por culpa del Coronavirus, aprovechemos para cocinar para los nuestros, a partir de los pocos productos de los cuales podamos disponer. Propongo dos recetas simples, casi todos podemos hacerlas, los ingredientes son banales. Pan y chocolate. Aquellos alimentos que fueron bàsicos en nuestra infancia, de manera especial a quienes hemos sobrepasado los 80 años. Nos sabian a comida de dioses.

Una de mis sopas preferidas es la Sopa de ajo con mendrugos de pan.

Poner a hervir pan -puede ser el que ha quedado seco en la bolsa- cubierto de agua, sal, un buen chorro de aceite y unos dientes de ajo. Depende de la cantidad pero pueden ser dos. Fuego suave unos 30 minutos. Sacar los ajos y batir con la batedora manual, listo para comer.

Mousse de chocolate. 200 gr de chocolate Nestle postre. 30 gr de mantequilla. 50 gr. de azúcar. 4 huevos. Una cucharada de coñac o Vermouth. Yo prefiero Vermouth Yzaguirre.

Desleir en el microondas el chocolate con unas cucharadas de agua y la mantequilla. Batir los huevos a mano.

Mezclar en una batedora -yo lo hago con la Thermomix- todos los ingredientes: Huevos, azúcar, chocolate y el vermouth.

Guardar unas horas en la nevera para servir frio.

 


A %d blogueros les gusta esto: