¡Cuanto me duele Brasil!

agosto 31, 2016

Hay momentos en los que cuesta seguir adelante, sea por problemas familiares, de salud, de trabajo. Sabemos lo que corresponde hacer, no perder la calma, obrar con serenidad y respeto. Estar seguro de que tus actos, tu vida, es la que has decidido, que si algo sale mal, es preciso remediarlo. Montserrat Avui hi som amb Joaquin Daniel No son palabras necias, todos hemos vivido momentos de los cuales no creíamos poder escapar. La fuerza que uno ejerce, ayuda a resolver.

En estos momento un país querido, unos amigos del alma pasan momentos calamitosos-tristes de los que les costará rehacerse tras el Impechment “juicio político-acusación pública” contra su Presidenta, que ha concluido hoy con veredicto de culpabilidad. ¡Patrañas!

Me refiero a Brasil, al ataque a vida o muerte contra Dilma Roussef por parte de la oposición, un equipo “neoliberal” que, sabiendo que las urnas nunca les darian la fuerza suficiente para gobernar, han urdido mentiras y embustes para derrotar a Dilma, atribuyéndole lo que sí, han hecho ellos pero, como siempre, tienen todo comprado, prensa radio y la sociedad hacendada que, como siempre mira hacia el otro lado obviando a los pobres, a los humildes que de nuevo retomaran la iniquidad de la que Lula y Dilma les habian librado. Los logros gracias al trabajo llevado a cabo por Lula y Dilma dejarán de ser efectivos ya que de nuevo su objetivo será la POBREZA.

¡¡Maldito dinero!! Me duele recordar las caras de los niños pidiendo pan por las calles, antes de la llegada de Lula. Me duele imaginar aquellos jóvenes que de noche merodeaban por calles y plazas en un intento de encontrar algo que les sirviera para seguir vivos: hurgando en los basureros, pillando, tal vez de algun vendedor ambulante, unas frutas para saciar su hambre.
Los objetivos del Milenio, los que deberian ser efectivos, retrocederan y dificilmente se recuperaran, con tantas manos sucias y corazones enquistados que solo piensan en sí mismos.
¡¡Cuanto me duele Brasil!!


Declaración del Gobierno Revolucionario de la República de Cuba

agosto 31, 2016

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El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba rechaza enérgicamente el golpe de estado parlamentario-judicial que se ha consumado contra la Presidenta Dilma Rousseff.

La separación del gobierno de la Presidenta, sin que se presentara ninguna evidencia de delitos de corrupción ni crímenes de responsabilidad, y con ella del Partido de los Trabajadores (PT) y otras fuerzas políticas de izquierda aliadas, constituye un acto de desacato a la voluntad soberana del pueblo que la eligió.

Durante los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, se impulsó un modelo económico-social que permitió a Brasil dar un salto en su crecimiento productivo con inclusión social, la defensa de sus recursos naturales, la generación de empleo, el combate a la pobreza, la salida de la miseria de más de 35 millones de brasileños que vivían en condiciones inhumanas y la elevación del ingreso de otros 40 millones, la ampliación de las oportunidades en la educación y la salud del pueblo, incluidos sectores hasta entonces marginados.

En este período, Brasil ha sido un activo impulsor de la integración latinoamericana y caribeña. La derrota del Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA), la convocatoria a la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC) que llevó a la posterior creación de la CELAC, y la constitución de UNASUR, son acontecimientos trascendentales en la historia más reciente de la región que demuestran el protagonismo de ese país.

Asimismo, su proyección hacia las naciones del Tercer Mundo, en especial de África; su activa membrecía en el Grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y su desempeño en el marco de la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial del Comercio, entre otras, constituyen un reconocimiento a su liderazgo internacional.

Merece elogio también la ejecutoria brasileña bajo los gobiernos del PT en temas cruciales de la situación internacional en defensa de la paz, el desarrollo, el medio ambiente y los programas contra el hambre.

Son ampliamente conocidos los esfuerzos de Lula y Dilma por reformar el sistema político y ordenar el financiamiento de los partidos y sus campañas, así como en el apoyo a las investigaciones contra la corrupción que fueron abiertas y a la independencia de las instituciones encargadas de ellas.

Las fuerzas que ahora ejercen el poder han anunciado medidas privatizadoras sobre las reservas petrolíferas en aguas profundas y cortes a los programas sociales. Igualmente, enuncian una política exterior que privilegia las relaciones con los grandes centros de poder internacionales. No pocos de quienes juzgan a la Presidenta están bajo investigación por actos de corrupción.

Lo ocurrido en Brasil es otra expresión de la ofensiva del imperialismo y la oligarquía contra los gobiernos revolucionarios y progresistas de América Latina y el Caribe, que amenaza la paz y la estabilidad de las naciones, contraviniendo el espíritu y la letra de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en la II Cumbre de la CELAC, en enero de 2014, en La Habana por los Jefes de Estado y de Gobierno de la región.

Cuba ratifica su solidaridad con la Presidenta Dilma y el compañero Lula, con el Partido de los Trabajadores, y expresa su confianza en que el pueblo brasileño defenderá las conquistas sociales alcanzadas, se opondrá con determinación a las políticas neoliberales que intenten imponerle y al despojo de sus recursos naturales.

La Habana, 31 de agosto de 2016.


Y hubo golpe en Brasil. Emir Sader

agosto 31, 2016

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ALAI AMLATINA, 31/08/2016.- El sueño de la derecha brasileña, desde 2002, se ha realizado. No bajo las formas anteriores que ha intentado. No cuando intentó tumbar a Lula en 2005, con un impeachment, que no prosperó. No con los intentos electorales, en 2006, 2010, 2014, cuando fue derrotada. Ahora encontraron el atajo, para interrumpir los gobiernos del PT, aún más cuando seguirían perdiendo elecciones, con Lula como próximo candidato.
Fue mediante un golpe blanco, para el cual los golpes de Honduras y Paraguay han servido como laboratorios. Derrotada en 4 elecciones sucesivas, y con el riesgo enorme de seguir siéndolo, la derecha buscó el atajo de un impeachment sin ninguna fundamento, contando con la traición del vicepresidente, elegido dos veces con un programa, pero dispuesto a aplicar el programa derrotado 4 veces en las urnas.
Valiéndose de la mayoría parlamentaria elegida, en gran medida, con los recursos financieros recaudados por Eduardo Cunha, el unánimemente reconocido como el más corrupto entre todos los corruptos de la política brasileña, la derecha tumbó a una presidenta reelegida por 54 millones de brasileños, sin que se configurara ninguna razón para el impeachment.
Es la nueva forma que el golpe de la derecha asume en América Latina.
Es cierto que la democracia no tiene una larga tradición en Brasil. En las últimas nueve décadas, hubo solamente tres presidentes civiles, elegidos por el voto popular, que han concluido sus mandatos. A lo largo de casi tres décadas no hubo presidentes escogidos en elecciones democráticas. Cuatro presidentes civiles elegidos por voto popular no concluyeron sus mandatos.
No queda claro si la democracia o la dictadura son paréntesis en Brasil. Desde 1930, lo que es considerado el Brasil contemporáneo, con la revolución de Vargas, hubo prácticamente la mitad del tiempo con presidentes elegidos por el voto popular y la otra mitad, no. Mas recientemente, Brasil tuvo 21 años de dictadura militar, mas 5 años de gobierno de José Sarney no elegido por el voto directo, sino por un Colegio Electoral nombrado por la dictadura – esto es, 26 años seguidos sin presidente elegido democráticamente -, seguidos por 26 años de elecciones presidenciales.
Pero en este siglo, Brasil estaba viviendo una democracia con contenido social, aprobada por la mayoría de la población en cuatro elecciones sucesivas. Justamente cuando la democracia empezó a ganar consistencia social, la derecha demostró que no la puede soportar.
Fue lo que pasó con el golpe blanco o institucional o parlamentario, pero golpe al fin y al cabo. En primer lugar porque no se ha configurado ninguna razón para terminar con el mandato de Dilma. En segundo, porque el vicepresidente, todavía como interino, empezó a poner en práctica no el programa con el cual había sido y elegido como vicepresidente, sino el programa derrotad 4 veces, 2 de ellas teniéndole a él como candidato a vicepresidente.
Es un verdadero asalto al poder por el bando de políticos corruptos más descalificados que Brasil ya ha conocido. Políticos derrotados sucesivamente, se vuelven ministros, presidente de la Cámara de Diputados, lo cual no sería posible por el voto popular, solo por un golpe.

¿Qué es lo que espera a Brasil ahora?

En primer lugar, una inmensa crisis social. La economía, que ya venía en recesión hace por lo menos tres años, sufrirá los efectos durísimos del peor ajuste fiscal que el país ha conocido. El fantasma de la estanflación se vuelve realidad. Un gobierno sin legitimidad popular, aplicando un duro ajuste en una economía en recesión, va a producir la más grande crisis económica, social y política que el país ha conocido. El golpe no es el final de la crisis, sino su profundización.
Es una derrota, la conclusión del período político abierto con la primera victoria de Lula, en 2002. Pero, aun recuperando el Estado y la iniciativa que ello le propicia, la derecha brasileña tiene muy poca fuerza para consolidar a su gobierno.
Se enfrenta no solo a la crisis económica y social, sino también a un movimiento popular revigorizado y al liderazgo de Lula. Brasil se vuelve un escenario de grandes disputas de masas y políticas. El gobierno golpista intentará llegar al 2018 con el país deshecho, buscando impedir que Lula sea candidato y con mucha represión en contra de las movilizaciones populares. El movimiento popular tiene que reformular su estrategia y su plataforma, desarrollar formas de movilización amplias y combativas, para que el gobierno golpista sea un paréntesis mas en la historia del país.


Bimbo. ¿Futuro?

agosto 31, 2016

Hoy miércoles 31 de agosto la empresa Bimbo ha sido motivo especial en nuestra Tertúlia periodística de Radio Granollers, que como siempre dirige Elisenda Cuquet, e la que participamos con Jordi Abayá y Vicenç Relats. Tertúlia R G 31 agost 2016
Entramos en Antena después de ser entrevistado el Presidente del Comité de Empresa de Bimbo Oscar Lovero, que dijo ser la tercera generación de su familia que labora en Bimbo.
Era el año 1945 que el Super-Pan Bimbo triunfó en el mercado de la Ciudad de México.
Estaba envuelto en celofán. Era un producto práctico, higiénico, fresco, sabroso. Conquistó a los mexicanos y se hizo indispensable en todas las familias. bimbo_blanco
Años después, el 1964, Bimbo, una de las mayores empresas del sector alimentario inició su actividad en España, concretamente en Granollers.
Forma parte, por tanto, de la historia de nuestra ciudad. Ha vivido momentos álgidos como todos nosotros: tiempos negros de dictadura, de recuperación de la Democracia, de la entrada al Mercado Común.
En aquellos momentos iniciales, fue como un soplo de aire fresco con la introducción, en los mercados, de productos especiales, inusuales, como el pan de molde, el mal llamado pan inglés.
La empresa fue pionera por sus productos de panadería, bollería y pastelería infantil, en aquellos años lejanos.
Eran como “premios” a los niños que, además, conseguían “cromos” para jugar y coleccionar. Personalmente me costaba adivinar si querían ir a comprar a Bimbo por sus dulces pastelitos: Bimbollos, Tigretón, Pantera Rosa, Doritos, o, porqué los cromos que llevaban consigo les permitía el trueque con otros compañeros con aquel extraño lenguaje “tengui” o falti”, y a jugar a “picar cromos” intentado darles la vuelta. Si lo conseguían, se quedaban con ellos.
Íbamos a comprar por la tarde, en la entrada de la fábrica de Granollers, cuando salían del colegio nuestros hijos.
En la actualidad todo parece indicar que las instalaciones de nuestra ciudad han quedado obsoletas y, sus propietarios, tratan de encontrar una solución. ¡Ojalá la encuentren para bien de todos!
Segun Oscar Lovero, para hacer posible que Bimbo sea una de las mayores organizaciones del sector alimentario de nuestro país y que se haya convertido en líder del mercado en las categorías de panadería, bollería y pastelería, es necesario que exista un gran equipo humano.
Bimbo cuenta actualmente con unos 128.000 empleados en todo el mundo y se caracteriza por ser una empresa que desarrolla a fondo, el potencial de sus trabajadores.


Dilma Rousseff se defiende ante sus rivales en el senado: ‘No me silenciarán. Simon Romero

agosto 31, 2016

Dilma desafía a sus rivales. Imposible hacerlo sin estar segura de sí misma, de no tener nada que esconder. Admiro su fuerza, su rigor

Dilma se defiende

Dilma Rousseff, la presidenta suspendida de Brasil, da su testimonio en el juicio político que el senado adelanta en su contra en Brasilia. France-Presse — Getty Images

BRASILIA — La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, tomó la palabra el lunes en el Senado de Brasil y presentó su defensa en el juicio político en su contra. Era su última oportunidad para tratar de evitar su salida definitiva de la presidencia.

“No esperen de mí el silencio de los cobardes”, dijo Rousseff, de 68 años, al empezar su testimonio, lo que se entendió como un duro ataque a sus opositores.

También afirmó que es inocente de los cargos que le imputan —que manipuló el presupuesto federal para esconder la magnitud de los problemas económicos del país— y se describió como una víctima de una conspiración para sacarla del poder.

El voto que definirá el futuro de Rousseff podría suceder el martes o miércoles. Sus opositores necesitan obtener dos tercios del senado, o 54 votos, para sentenciarla.

Si Rousseff pierde la votación (el resultado más probable), Michel Temer, el presidente en funciones y anteriormente vicepresidente de Rousseff, asumiría el poder hasta el fin del mandato en 2018.

Al inicio de su testimonio, Dilma comparó su lucha con la de otros presidentes brasileños que también fueron asediados por sus opositores, incluyendo a João Goulart, un mandatario de izquierda que fue sacado del poder por un golpe militar en 1964 que allanó el camino para una dictadura de 21 años.

Rousseff también comparó el juicio político al sufrimiento que vivió en su juventud, cuando agentes de la dictadura la arrestaron por estar involucrada en un grupo guerrillero urbano. Fue torturada en varias ocasiones mientras estaba en prisión en los años setenta.

La presidenta afirmó que el juicio en su contra era un nuevo tipo de golpe y evocó la ruptura de la democracia brasileña en los años sesenta.

Como respuesta a la intervención de Rousseff, la senadora Ana Amélia Lemos, una opositora de la mandataria, expresó respeto por su historia personal pero insistió que Rousseff había actuado indebidamente al manipular el presupuesto federal.

“No estamos aquí para juzgar su biografía, solo las acciones indebidas cometidas en su gobierno”, dijo Lemos.

Rousseff sostuvo que ella no había hecho nada ilegal. En el senado, estuvo acompañada por aliados de izquierda, incluyendo al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y Francisco Buarque de Hollanda, un músico y escritor conocido como Chico Buarque.

“Si el contrato político con los ciudadanos se rompe, cualquier contrato se puede romper” dijo Rousseff y añadió que su salida del poder incrementaría los riesgos de invertir en un país donde los presidentes pueden ser destituidos con facilidad.

De los cuatro presidentes que ha tenido Brasil desde que se restableció la democracia en los años ochenta, ella es la segunda que enfrenta un juicio político. En 1992, Fernando Collor de Mello renunció antes de que el senado lo condenara por cargos de corrupción.

Collor de Mello logró un nuevo aire en política y ahora ocupa una curul en el senado, sin importar que está siendo investigado por acusaciones de haber recibido grandes sobornos en el escándalo de corrupción de Petrobras, la petrolera nacional.

Rousseff también destacó que sigue siendo una rareza entre los políticos de Brasil: ella no ha sido acusada de enriquecerse ilegalmente, en contraste a varios senadores que buscan sacarla del poder.

“Este proceso” dijo, “ha estado marcado, desde inicio a fin, por una apropiación indebida de poder”.


A propósito de la condena de una gobernanta inocente: corrupción y corrupciones. Leonardo Boff

agosto 30, 2016

La presidenta Dilma está siendo condenada mediante un tribunal de excepción por un Congreso Nacional en el cual el 60% de sus miembros se enfrenta a acusaciones penales. El Senado que la juzga no posee ninguna calidad moral pues más de la mitad de él, 49 senadores, están acusados de distintos delitos. Contra Dilma no se consiguió probar ningún delito. Por eso se inventan otras razones como el “conjunto de la obra”, cosa que contradice la materia del proceso venido de la Cámara: algunos actos gubernamentales del año 2015 solamente.

Dilma Rousseff recibe la banda de Presidenta demanos de Lula

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El economista Luiz Gonzaga Belluzzo resumió bien la tónica general de este proceso perverso: «Se trata de una reacción conservadora, retrógrada que se expresa en tentativas autoritarias de impedir el avance de la sociedad. Somos una sociedad profundamente antidemocrática, prejuzgadora y, sobre todo, culturalmente deformada. Hoy estamos asistiendo a una degeneración de lo que ya está degenerado. Aquí no prosperaran los ideales de democracia y el Estado de Derecho. Todo se hace con truculencia, con arbitrariedad, incluso lo que se hace pretendidamente en nombre de la ley» (en Carta Maior 27/06/2016).
Otra crítica contundente nos viene del sociólogo, ex-presidente del IPEA, que escribió un estimulante libro: La estupidez de la inteligencia brasilera (Leya 2015): «El golpe fue contra la democracia como principio de organización de la vida social. Fue un golpe dirigido por la ínfima elite del dinero que nos domina sin ruptura importante desde nuestro pasado esclavócrata. Desde entonces Brasil es el palco de una disputa entre estos dos proyectos: el sueño de un país grande y pujante para la mayoría; y la realidad de una élite de rapiña que quiere drenar el trabajo de todos y saquear las riquezas del país para el bolsillo de media docena» (Quién dio el golpe y contra quién, en FSP, 04/2016).
Lo que estamos presenciando es la reanudación de este segundo proyecto, socialmente perverso y negador de nuestra soberanía. Basta observar la truculencia del ministro de relaciones exteriores que de diplomático no tiene nada. Es un agente de las privatizaciones y del alineamiento de Brasil a la lógica del neoliberalismo de los países centrales, rompiendo con nuestros vecinos aliados del Mercosur y traicionando los ideales de una diplomacia «activa y altiva» en diálogo con todos los pueblos y tendencias ideológicas.
Hay muchas formas de corrupción. Comencemos por la palabra corrupción. San Agustín explica la etimología: corrupción es tener un corazón (cor) roto (ruptus) y pervertido. El filósofo Kant hacía la misma constatación: «somos un leño tan torcido que de él no es posible sacar tablas rectas». En otras palabras: existe en nosotros la fuerza de lo Negativo que nos incita al desvío. La corrupción es una de las más fuertes.
Ante todo, el capitalismo aquí y en el mundo es corrupto en su lógica, aunque esté socialmente aceptado. El simplemente impone la dominación del capital sobre el trabajo, creando riqueza con la explotación del trabajador y con la devastación de la naturaleza. Genera desigualdades sociales que éticamente son injusticias, lo que origina permanentes conflictos de clase. Por eso, el capitalismo es por naturaleza antidemocrático, pues la democracia supone una igualdad básica de los ciudadanos y una garantía de sus derechos, violados aquí por la cultura capitalista.
Pensando en Brasil podemos decir que la mayor corrupción de nuestra historia es el hecho de que las sucesivas oligarquías hayan mantenido a gran parte da población, durante casi 500 años, en la marginalidad y el de haber emprendido un proceso de acumulación de riqueza de los más altos del mundo, hasta el punto de que el 0’05% de la población (71 mil personas) controlan gran parte de la renta nacional.
Tenemos ejemplos escandalosos de corrupción, denunciados últimamente por el llamado “Petrolao”, por los Zelotes y por los Papeles de Panamá. Pero no nos engañemos. Hay cosas peores. El Sindicato Nacional de los Procuradores de la Hacienda Nacional, en su “Evasionómetro”, denunció que en 2015 solamente en cinco meses hubo una evasión de 200 mil millones de reales (Antônio Lassance, en Carta Maior 02/05/2015). Esto es mucho más que el “Petrolao”, y sólo en 5 meses. Aquí se ocultan los grandes corruptores y corruptos que siempre procuran esconderse.
Bien decía Roberto Pompeu de Toledo en 1994 en la Revista Veja: «Hoy sabemos que la corrupción forma parte de nuestro sistema de poder así como el arroz y el fríjol de nuestras comidas».
La condena de la Presidenta Dilma se inscribe en esta lógica de la corrupción que se apoderó de gran parte de la casta política. Lo que se hace contra ella es una injusticia sin medida: condenar a una inocente y a una gobernante honesta.
La historia no los perdonará. Llevarán en sus biografías el estigma de golpistas merecedores de una soberana repulsa de los que buscan caminos transparentes y éticos para nuestro país.


Mi Solidarida con Dilma Rousseff. NO, al NeoLiberalismo

agosto 30, 2016

En la Campaña de Dilma Rousseff envié un Video con esta palabras que, recupero. Siempre estaré con Dilma, con Lula, con su filosofía.

Montserrat Avui hi som amb Joaquin Daniel

El Brasil que yo conozco es el de Pedro Casaldaliga, el de su lucha a favor de los desheredados, los pueblos indígenas echados de sus tierras por unas pocas manos poderosas a costa de no importa vidas: los xavante, los carajá, los Tapirapé.
Conozco el Brasil de las Favelas. Estuve en Vila Prudente en Sao Paulo, donde colaboré con Patrick Clark en su labor de culturalización, de aquella gente sencilla, amorosa que ayuda, comparte. Con ellos compartí mesa, sus pocos bienes pero su gran corazón. De la mano de Pérez Esquivel he conocido Hogares de Niños de la calle en Abbay, Centros de rehabilitación de toxicómanos y su reinserción. Fue una gran alegría estar junto a ellos, seres sin zapatos, sin nombre pero, colmados de amor y de esperanza. Me llamaban mama…

Ahora ha llegado el momento de decidir que Brasil desean sus habitantes, si el del neoliberalismo desenfrenado para unos pocos, o el de Dilma Rousseff. Yo, lo tengo claro. Solo Dilma ha iniciado un nuevo camino, siguiendo el que tiempo atrás iniciara Lula, el de ACABAR CON LA MISERIA, LA INDIGNIDAD
Armas?
Solo tenemos dos pero muy potentes, expansivas cual minas:
EDUCACIÓN I PALABRA, herramientas que nos habían robado. Con ellas, y con la buena labor de Dilma, conquistaremos UN Mundo de respeto, de equidad en el que nuestras voces serán atendidas, y, juntos, dibujaremos el FUTURO DE LOS SERES HUMANOS, TODOS.


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