Dentro de las actividades que el Centre de Cultura per la Pau Can Jonch lleva a cabo para conmemorar los 75 años del Bombardeo de la ciudad el 31 de mayo 1938, hoy se ha inaugurado la Exposición “Catalunya Bombardejada. Bombardeigs a ciutats i pobles catalans 1936-1938.” Participaron en el acto el alcalde Josep Mayoral, Jordi Palou-Loverdos Director del Memorial Democràtic, Joan Garriga historiador, y Anna Mª Palé ciudadana que vivió aquel luctuoso trance. En los distintos parlamentos han destacado que fue un Bombardeo sin otra pretensión, que la de aterrorizar a la población, provocando, de forma sistemática, gran mortalidad en una población indefensa. Que conmemorar los 75 años debe servir para homenajear a las víctimas y a sus familiares que siguen vivos, a la vez que se explica a los jóvenes qué supone una guerra civil para que nunca más se repita, la capacidad que tuvieron los ciudadanos para sobrevivir, como fueron capaces de construir refugios donde protegerse. Precisamente tras el acto fuimos a visitar el último que ha aparecido ubicado en las instalaciones de Estabanell Energía SA, empresa modélica que este año festeja 100 años de traer la electricidad a Granollers. Hasta el presente han sido 30 los refugios encontrados, entre particulares y públicos.
Cuatro generaciones de ciudadanos son las que median desde aquel conflicto y es preciso recuperar el testimonio de los que restan, para que forme parte de la memoria Histórica de la ciudad. Anna Mª Palé explicó que ella tenia ocho años, que al poco de entrar en clase, en Els Col.legis Nous, ya sentada en su pupitre, se agachó para recoger un lápiz que se le había caido. En aquel momento oyó un gran estrépito, unas bombas cayeron en la clase de al lado. Recordó haber quedado cubierta de escombros pero, no sufrió daño alguno. Una tía suya fue a recogerla a la escuela y, para llegar a su casa en la parte alta de la ciudad, vió personas muertas en las aceras. Supo que varios compañeros suyos perdieron la vida.
Mayoral quiso, de entrada homenajear a Palé, y explicó que, en su paso por el equipo de Gobierno del primer Ayuntamiento Democrático de Granollers, ayudó a levantar la losa del silencio y convertir la palabra, como elemento básico para la reconstrucción del futuro.
Agradeció también el buen trabajo de quienes laboran en Can Jonch. “Acabar con el silencio, recuperar nuestra memoria, pugnar por una Cultura de Paz, de Diálogo, es un logro en el que han trabajado desde este Centro de Cultura de Paz, del cual nos sentimos orgullosos y agradecidos. Can Jonch es un espacio relleno de Memoria, con un voluntariado que camina en la recuperación de Paz, resolución de conflictos, con grandes logros. 
Escrito por montserratponsa 




