“La mano que se cierra opaca”. Federico Mayor Zaragoza

marzo 3, 2020

Corresponde a un poema que escribió José Ángel Valente “…desde un naufragio, desde lo que hemos destruido ante todo en nosotros…”.
Efectivamente mucho hemos destruido en nosotros mismos cuando somos capaces de ver sin inmutarnos -e ¡indignarnos!-  las imágenes de los miles de refugiados (¡incluyendo niños y viejos!)  en la frontera greco-turca, en la frontera de México-EEUU, en el Mediterráneo…
No es posible que este drama esté ocurriendo en gran medida  en Europa. He llamado varias veces la atención sobre el reiterado incumplimiento de los principios tan lúcidamente expuestos en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (2000).
El artículo primero se refiere a la igual dignidad. El segundo al derecho a la vida… La Unión Europea debería de ser, en primer lugar, una unión política y social y económica dotada de seguridad autónoma… y es solamente una unión monetaria. ¿Y quiénes y por qué deciden reducir hasta anular prácticamente la ayuda al desarrollo con el fin de prevenir los flujos migratorios forzados por el hambre y la pobreza extrema?
En noviembre de 2015 se llevó a cabo en Barcelona la XV Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz con la participación de 19 galardonados, nueve personas y diez instituciones. De esta reunión surgió la “Declaración de Barcelona: Refugiados, el desafío de nuestra humanidad”, un claro y apremiante llamamiento a que se adopten las medidas necesarias e inaplazables para  la paz mundial, centrado en cuatro desafíos que afectan a la humanidad en su conjunto: amenaza nuclear, medio ambiente, insolidaridad y fanatismo. Los Premios Nobel abogaban en favor del “desarme para el desarrollo”, con el fin de corregir las presentes tendencias antes de que sea demasiado tarde…
Una vez más cobran especial valor las palabras pronunciadas por el Papa Francisco con motivo de la Primera Jornada Mundial para los pobres en noviembre de 2017: “El gran pecado de omisión contra los pobres es la indiferencia”.
Vuelvo a hacer mías unas palabras de Iñaki Gabilondo: “¿Saben lo más impresionante de esta noticia? Es que no es noticia”…. En nosotros está hacer que sea noticia… Unamos nuestra voz a Manifiestos como el de CEAR para contribuir a que las personas migrantes reciban el  trato digno que merecen (https://www.cear.es/manifiesto-devoluciones-en-caliente/)
Hasta ahora los ciudadanos europeos han sido espectadores impasibles de tanta insolidaridad e incompetencia. Pero estoy seguro de que ahora “Nosotros, los pueblos”… no podremos seguir mirando los ojos a estos niños tristes, angustiados y perplejos que suscitan emociones y despiertan consciencias, de tal modo que, en poco tiempo, se alzará un gran clamor popular para que se produzca un cambio radical en las actuales conductas de la Unión Europea, de los líderes del mundo –en particular del Presidente Trump-, de los grandes consorcios financieros, mediáticos, energéticos y militares, de los multimillonarios que no recuerdan “que las mortajas no tienen bolsillos”…
Cada día, al levantarnos, debemos pensar en la mirada de esos niños refugiados y migrantes en los que estamos plantando semillas de animadversión y odio. Cada amanecer, sentir la herida de los miles de seres humanos que morirán hoy de hambre y desamparo. Homicidio oculto, que los medios de comunicación no nos manifiestan como deberían. Aunque no lo parezca por las noticias, tan discriminatorias y desproporcionadas, toda vida vale lo mismo y toda muerte vale también lo mismo.
Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina”, escribió Miguel Hernández… y tendríamos que sentir: “Vergüenza de haber perdido la vergüenza” como manifestara el Papa Francisco al finalizar la oración con motivo del Vía Crucis de 2018…
Para salir de la zozobra y naufragio en que nos hallamos, unamos voces y manos para grandes clamores presenciales y en el ciberespacio, y para derribar muros y vallas y construir puentes.
La acogida a los refugiados es un derecho humano. La ayuda a los más menesterosos es una obligación ética esencial. Sólo el multilateralismo –“Nosotros, los pueblos”, como tan lúcidamente se inicia la Carta de las Naciones Unidas- podrá esclarecer los sombríos horizontes actuales y sólo la cooperación internacional podrá librarnos del naufragio.

Pensamientos  que ayudan a reflexionar. Mahatma Gandhi

enero 1, 2020

Respasando cuadernos para guardar o, prescindir de ellos, encontré hermosos pensamientos, frases que ayudan a sobrevivir en momentos turbios como los actuales.

 

No hay camino para la Paz la Paz es el camino.

El hombre es producto de sus pensamientos.

El débil nunca puede perdonar.

La violencia es el miedo a los ideales del otro.

La no violencia y verdad son inseparables.

Mi vida es el mensaje.

Se el cambio que quieres ver en el mundo y otras falsedades.


Es hora de Izar el Petro como bandera. Iván Padilla Bravo

diciembre 30, 2019
«Estamos en nuestra
exacta perspectiva histórica, nuestro norte es el sur, estamos dónde debimos
estar siempre, estamos donde Bolívar nos dejó pendiente para estar y ser»
Hugo Chávez
Petroizar, se debe decir, como manera de contrarrestar todos los efectos perversos de la dolarización, hasta del pensamiento.
Asumir nuestra criptomoneda Petro como un emblema de lucha revolucionaria, al comienzo de esta nueva década del siglo XXI, es el desafío complementario y necesario para el despliegue de la estrategia que lanzara el Comandante Hugo Chávez cuando manejó, de manera simultánea la idea de una moneda (el Sucre) de integración en los intercambios comerciales de Nuestramérica.
Es la idea Bolivariana de la Unidad y de la integración de la Patria Grande la que reivindica Chávez en su lectura de la «economía venezolana», Nuestroamericana y también mundial. Es esa idea la que le lleva a definir las estrategias de la Revolución Bolivariana, como antiimperialistas y socialistas.
En esa dirección -soy capaz de asegurarlo- se mueven las políticas económicas trazadas por el Presidente Nicolás Maduro en medio del fragor de una guerra económica imperial, llena de expresiones múltiples e incluso de «sanciones» pretendidamente asfixiantes contra nuestro pueblo.
Es allí donde yo hablo y defiendo este presente de luchas en el que la estrategia debe ser Petroizar, en el mismo contexto en el que he escrito mis reflexiones críticas contra la dolarización de la economía venezolana y,  lo que es peor, contra la dolarización del pensamiento de mis compatriotas.
No tengo interés por discusiones económicas ni mucho menos economisistas. Me interesa la economía no como «ciencia», tampoco como «matemática», que son las trampas de los dominadores para convencernos de su razón ideológica para mantenernos sometidos «más por la ignorancia que por las armas» (que es lo hubiese dicho Bolívar, de encontrarse hoy en el centro de esta discusión). Me interesa la economía como le interesó a Marx, es decir, como economía política, como espacio del poder y su ejercicio al entender y enfrentar las relaciones de clases que medían en cualesquiera relaciones sociales de producción y, particularmente, en las capitalistas, que son las que padecemos hasta el presente.
Tampoco me parece acertado caer en el simplismo de considerar la acción e idea de Petroizar, como un paño tibio más que contenga o disimule los efectos asfixiantes y demoledores de una dolarización que ha llevado, hasta a ciertos «radicales de izquierda» a tirar la toalla en pleno cuadrilátero y esgrimir un par de dólares en sus manos a la hora de pagar el cafecito que se tomaron en la panadería o en el quiosquito de la esquina.
Más allá de la alegría (que puede ser muy efímera si solamente te quedas en el efecto superficial de «tengo unos realitos más», que no me los gané trabajando, para pasar el año nuevo) de que un sector (pensionados, jubilados y empleados públicos) socioeconómico ha recibido  Medio Petro para que lo utilice como criptomoneda en transacciones comerciales, en la esfera de la circulación, cotidiana, comprando o vendiendo a un valor referencial fijo de 60 dólares por cada Petro.
El Petro no es para que lo cambies en Bolívares soberanos o en cualquier divisa de permitida circulación legal en nuestro país. Es para que lo utilices como lo que es: una criptomoneda que, por primera vez en el mundo, se utiliza para el intercambio directo de mercancías.
En este último sentido, la creación, puesta en vigencia y uso del Petro, no es un camino expedito para alcanzar el socialismo. En el mismo terreno del capitalismo antihumano y explotador, el Petro pudiese terminar «revolucionando» al capital financiero y no a la sociedad dividida en clases  que, en sus luchas, aspiramos victoriosa y libre desde la perspectiva del proletariado.
Pero, no te asustes. La propuesta Revolucionaria venezolana, inspirada en Bolívar, en el Árbol de las Tres

Iñaki Alegria en el Santuario de Puiggraciós

mayo 19, 2015

Iñaki firmando sus libros

Interesant charla del Dr. Iñaki Alegria, que vino a Puiggraciós a contarnos su vida en Gambo. Digno de encomio el posterior dialogo con los asistentes, interesados en lo que contaba, la agobiante miséria. Viven del campo.
Los asistentes, mostraron mucho interés en aquella población, en la que, la principal riqueza es la salud. “Hay viajes de los cuales nunca regresas. Etiopia engancha ” manifestó.
“Cuando de noche cierras los ojos, se te aparecen todos y, te preguntas, ¿podrán almorzar, cenar…”
De forma sencilla, de tu a tu, Iñaki desgranó cómo transcurre la vida en aquel Hospital ubicado en la Región de Oromia, a 245 Kms. al sudeste de la capital del país, Addis Abeba, a 18 Kms. de la ciudad más cercana, a través de una pista forestal. Está en una de las laderas del Valle del Rift, a 2200 metros sobre el nivel del mar.
Atiende unos 3700 pacientes ingresados en sus 150 camas (Medicina Interna (21 camas), Tuberculosis (18 camas), Lepra (46 camas), Cirugía (25 camas), Ginecología y Obstetricia (12 camas), Pediatría (30 camas). Es necesario que cada cama sea ocupada a razón de dos niños cama. Tiene un edificio de consultas externas con 10 consultorios en los cuales se atiende una media de 37000 pacientes al año. Es Hospital de Referencia de 300 mil usuarios.
La mujer es la que tiene principal cometido, igual que las niñas, que no van a escuela como los niños. Desde muy pequeñas trabajan junto a sus madres. Niñas que seran a su vez madres, entre los 15/16 años.
Su misión es cuidar de la casa, de los hijos, ir a buscar agua, carecen de electricidad, saneamiento, las calles no están asfaltadas.
La labor del médico es dura. Cuesta soportar que los niños mueran con uno o dos años, por enfermedades evitables.
Pocos médicos, pocos técnicos en Enfermeria, escasos medicamentos.
Presentó su libro “Alegria con Gambo”, que en estos momentos está promocionando. Lo que se recaude servirá para ayudar a los habitantes de aquella población: cuidar de su salud, educar, evitar que la desnutrición o una inflamación respiratoria acabe con las vidas de los bebes de entre 1-2 años.
Resaltó la importancia que, para ellos, es poder darte lo poco que tienen. Su generosidad abruma. Son felices a pesar de sus carencias.
Inaceptable la falta de valores de nuestra sociedad, nuestra mirada que no ve, nuestros oidos que no escuchan…
Ellos, a pesar de las necesidades, de su pobreza económica, sonrien y son felices, mientras que nosotros, nunca nos sentimos satisfechos, y, nuestros valores, quedaron en el olvido.


La Celac y la rebeldía de los pueblos. Ángel Guerra Cabrera

enero 23, 2014

La unidad de Nuestra América, propósito de Bolívar y Martí, ha experimentado significativos avances en la última década. Así lo testimonia la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe(Celac), ya a unas horas de su II Cumbre, que tendrá lugar en La Habana del 25 al 29 de enero. La Celac es la primera organización que reúne a todos los Estados de América Latina y el Caribe sin la presencia de Estados Unidos, Canadá o Europa, y ya por eso sólo significa un paso importantísimo hacia una mayor independencia regional.Celac
La Celac alumbró como proyecto, a escala de todos los gobiernos de la región, en la I Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC), celebrada en diciembre de 2008 en Brasil con la presencia de sus 33 actuales miembros. La II cumbre, efectuada en Playa del Carmen, México, el 23 de febrero de 2010 a la vez que reunía al Grupo de Río, acordó la constitución de la Celac y un cronograma de trabajo que culminó con su nacimiento en Caracas el en diciembre de 2011.
La capital de Venezuela era el escenario idóneo para ese acontecimiento pues nadie había hecho tanto –y seguiría haciendo- como el presidente Hugo Chávez a lo largo de su mandato, por la unidad y la integración de nuestros pueblos.
Pero las cumbres no bastarían para explicar cómo se llegó a expresar de forma institucional una pujante conciencia de unidad latinocaribeña, que recibió un enorme impulso desde fines de la década de los noventa.
Fue la lucha de los pueblos latino-caribeños contra las políticas neoliberales la que llevó a Chávez al gobierno y más tarde a Lula, Kirchner, Evo Morales, Daniel Ortega, Correa y Pepe Mujica. Ello creó una correlación de fuerzas que hizo posible construir una infraestructura institucional que sostuviera la unidad y la integración regionales en el marco de un importante cambio en la balanza internacional impulsado por la emergencia de los BRICs.
Surgió la Alba integrada por Venezuela y Cuba de la mano de Chávez y Fidel, a la que se sumarían los nuevos gobiernos antineoliberales de Bolivia, Nicaragua, Ecuador así como Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas, estados insulares del Caribe anglófono. En 2005 se crea Petrocaribe a instancias de Venezuela, que brinda petróleo en términos solidarios y salvó de una catástrofe económica a varios países del Caribe que ya no podían sufragar los altos precios del crudo.
Fruto de esta corriente nace Unasur(2008), integrada por todos los estados suramericanos, que se ha constituido en un valioso foro de concertación política y realizado importantes acciones de defensa de la voluntad popular, como sus resueltas medidas contra los intentos de golpe de Estado a Evo Morales y Rafael Correa.
La Celac es el escalón más alto de la construcción unitaria regional al reunir a la totalidad de sus Estados, incluyendo a los miembros del Caricom, unidos a los iberoamericanos por una historia común de dominación colonial y neocolonial y por heroicas luchas iniciadas con la Revolución Haitiana, precursora de la independencia de América Latina(1791-1804). El trayecto hacia su constitución y su funcionamiento desde la cumbre de Caracas hasta la de Santiago de Chile y la de La Habana ha evidenciado que gobiernos con ideologías opuestas pueden trabajar por objetivos consensuados que abonan hacia la cooperación y la independencia de los estados miembros, así como a su aporte a la paz mundial.
En particular la presidencia pro témpore cubana es una muestra incontrovertible de ello al colocar al frente de la organización a un estado de ideología socialista y marxista al que Estados Unidos bloquea e intenta destruir. Cuba ha trabajado en estrecha colaboración con Chile y Costa Rica(gobiernos de derecha) y Haití –la llamada troika ampliada- en la coordinación de una agenda que ha dado voz propia a la región en los foros internacionales y la ha acercado a naciones y mecanismos integracionistas de Asia y África con los que muchos países de América Latina y el Caribe apenas habían tenido relaciones. El discurso del canciller cubano ante la Asamblea General de la ONU a nombre de la Celac es también una excelente prueba de lo que afirmo.
Cuba propone a esta cumbre convertir en una región de paz el territorio de la Celac donde las diferencias se solucionen políticamente y sin el uso de la fuerza y dar una lucha frontal contra el hambre y la desigualdad en la zona más desigual del planeta.


El sueño del Reverendo. Gloria León

enero 22, 2014

luther king
El 15 de enero se celebra oficialmente -desde 1983- en los Estados Unidos (Presidencia de Ronald Reagan), el nacimiento de Martin Luther King Jr., y por tal motivo día feriado el tercer lunes del mes de enero. En este 2014 es el 20 de enero. Al reverendo Luther King le otorgaron el Premio Nobel de la Paz (1964), Medalla Presidencial de la Libertad (1977, póstumo), Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos (2004, póstumo) y tiene una monumental estatua en Birmigham, Alabama.
Luther King nació en Atlanta, Georgia en 1929, hijo del reverendo de su mismo nombre. Y fue asesinado en Memphis, Tennesse, el 4 de abril de 1968. Estudió Sociología en Morehouse College y realizó en Boston University un doctorado en Teología. En 1955, después de conseguir su doctorado, se mudó a Montgomery, Alabama, para dedicarse a la labor de predicador Bautista (Convención Nacional Bautista Progresista).
Luther King vio cómo en el sur los afroamericanos debían, por ley, viajar de pie en los autobuses en lugar de ir sentados. Tampoco podían entrar en determinados establecimientos, como hoteles y restaurantes. Predominaba la segregación racial en el Sur.
Los derechos consagrados en la Declaración de Independencia de 1776, la Constitución y la Declaración de los Derechos del Hombre de 1791, documentos fundacionales de la nación norteamericana, no incluían a los esclavos, los negros libres ni los indios, eran para los blancos con propiedad.
En 1865 tras la derrota del Sur esclavista en la Guerra Civil, bajo la presidencia de Lincoln se abolió la esclavitud, pero se instauró la segregación racial. Surgió el KKK en el Sur para “poner al negro en su lugar” y también a los blancos que apoyaran a los negros y para ello utilizaban el terror, el linchamiento para dar escarmiento público.
La brutalidad de la segregación legalizada en los Estados del Sur, la carencia de derechos civiles, las condiciones de vida, educación y salud, violaban los derechos del individuo y se fue organizando el movimiento negro con objetivos y tendencias diferentes. Pedir reformas, regresar a África, usar la violencia, conquistar el poder para establecer un poder negro, y manifestaciones pacíficas. Luther King lideró esta tendencia, más cercana a su formación religiosa e influenciada por el pensamiento de Ghandi.
Luther King, activista de los derechos civiles desde muy joven, organizó y llevó a cabo diversas actividades pacíficas reclamando el derecho al voto, la no discriminación y otros derechos civiles básicos para la gente negra de los Estados Unidos. Entre sus acciones más recordadas están el boicot de autobuses en Montgomery, en 1955; su apoyo a la fundación de la Southern Christian Leadership Conference (SCLS), en 1957 (de la que sería su primer presidente).
Su liderazgo se manifestó en la convocatoria para la Marcha sobre Washington D.C. por el Trabajo y la Libertad, el 23 de agosto de 1963 a la que acudieron más de 250.000 personas para pedir que se aprobaran las leyes de los derechos civiles. Al final de la cual pronunciaría su famoso discurso “Yo tengo un sueño” “I have a dream” que contribuyó a extender por todo el país la conciencia pública sobre el movimiento de los derechos civiles y consolidaría su liderazgo. “Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: ´Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales´”.
Expuso las aspiraciones del pueblo afroamericano, que se reconociera que todos los seres humanos tienen derecho a igualdad de condiciones sin importar el color de la piel, la raza, la etnia, género, las creencias religiosas y políticas, ni el estrato social o el nivel de educación. Pero también expresa la aspiración a tener una nación mejor en que la fraternidad rigiera en la sociedad norteamericana, cesara la guerra: “Ahora, he elegido predicar de la guerra en Viet Nam (…) porque llega un momento en que el silencio se convierte en traición”. Como pastor de la iglesia bautista desarrolló una labor crucial en el movimiento pacifista contra la guerra de Viet Nam y la pobreza en general. Afirmaba: “Hemos aprendido a volar como los pájaros del aire, hemos aprendido a nadar como los peces de los mares, y aún no hemos aprendido a caminar sobre la Tierra como hermanos y hermanas”.
En la conmemoración del Día: “es mejor no tocar las maldiciones olvidadas.”
El FBI tenía registrado a los líderes del movimiento pacifista contra la guerra de Viet Nam, a los comunistas y a los de los movimientos sociales entre ellos al movimiento por los derechos civiles. Luther King fue a la cárcel en varias oportunidades, se consideraba una amenaza al sistema, entonces se usaba el término “extremista” en lugar de terrorista. Al respecto se preguntaba: “¿Seremos extremistas por la preservación de injusticia o por la extensión de la justicia?” “No soy negro, soy hombre.”
El Reverendo ya no es un peligro, está muerto, lo asesinaron. Y hasta tiene un día festivo y una estatua. Los racistas blancos norteamericanos fueron más intolerantes que los racistas sudafricanos que dejaron al menos a Nelson Mandela asumir el poder. De ambos se dicen verdades a medias, se dibuja una mística imagen, se les castra el filo revolucionario a estos luchadores negros. Se enfatiza el otorgamiento de los Nobeles NO por sus luchas contra el apartheid Made in USA y el sudafricano, semejantes en la crueldad y la misma esencia. En los dos gladiadores negros de la libertad se eleva a verdad y mérito absoluto la renuncia a la violencia. Se omite que sufrieron prisión, que eran considerados terroristas y que el FBI y la CIA ordenaban el tratamiento a seguir.
Fidel no tiene el Nobel de la Paz, pero ha realizado “un sueño”, el más urgente del reverendo Martin Luther King y también el de Mandela: “el de ayudar a los demás”, el ejercicio de la solidaridad humana.
El Dr. Carrizo, el rector fundador de la ELAM, decía que Fidel tenía el Nobel de la Esperanza, que le otorgan los humildes, las víctimas de la pobreza, de los huracanes George y Mitch, de los terremotos de Perú, Chile, Pakistán, Haití; de los que reciben atención médica cubana cada día en decenas de países considerados “rincones oscuros” del mundo. Tiene el Nobel de la Esperanza, de la Solidaridad, que le otorgan los más de 20 mil egresados de la ELAM que andan y desandan el tiempo y la geografía en más de 100 países.
Fidel inspira y lidera un ejército de batas blancas que han librado a miles y miles de hombres y mujeres de la muerte, de la pesadilla de la ignorancia, y ha hecho una Operación Milagros que ha dado luz a los ojos. Para el pueblo haitiano si bien Fidel no es un Dios es más que un Hombre. Para los egresados norteamericanos de la ELAM Fidel ha realizado el gran sueño del Reverendo, el de la fraternidad humana de “ayudar a los demás”. Para nosotros Fidel también ha realizado el sueño martiano y el propio: echar su suerte con los pobres de la tierra.
“El Señor no hizo distinción entre el negro y el blanco, todos somos iguales”. “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”, afirmaba Luther King.
Reverendo, no descanse en paz porque los elegidos pueden ser olvidados y aún más tergiversados.
Reverendo, su Sueño aún necesita desvelo.


Horizontes de la integración latinoamericana. Luiz Inácio Lula da Silva

enero 16, 2014

lulaEl regreso de Michelle Bachelet a la presidencia de Chile constituye un acontecimiento muy auspicioso para América del Sur y toda América Latina. Las notables cualidades humanas y políticas que demostró en su primer período en la presidencia, de 2006 a 2010 y, después, a la cabeza de la ONU Mujeres, la entidad de las Naciones Unidas para la igualdad de género, le proporcionaron un merecido prestigio nacional e internacional. Su liderazgo -firme y aglutinador al mismo tiempo- así como su compromiso con la promoción de la libertad y la justicia social, han hecho de Bachelet un referente significativo en nuestra región. Su contundente victoria a principios de diciembre revela también que el pueblo chileno, como los demás pueblos de la región, anhela un verdadero desarrollo: progreso tanto económico como social, expansión de las riquezas con una distribución equitativa, modernización tecnológica con la reducción de las desigualdades y la universalización de derechos. Asimismo, su victoria muestra que los chilenos anhelan una democracia cada vez más participativa.
Por otra parte, la elección de Bachelet refuerza innegablemente el proceso de integración sudamericana y latinoamericana, puesto que siempre apoyó con entusiasmo las iniciativas orientadas al desarrollo compartido y a la unidad política de la región. Recordemos tan solo su decisivo aporte a la creación y consolidación de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), de la cual fue la primera presidente, así como a la constitución de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). A propósito, nunca hubo en América Latina tantos gobernantes comprometidos con ese p ro ceso.
Estuve en Chile durante la segunda vuelta de las elecciones precisamente para debatir las perspectivas para la integración, tomando parte en un seminario internacional organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Instituto Lula.
Durante dos días, 120 líderes políticos, sociales e intelectuales de nuestros países evaluaron la situación actual y formularon una agenda concreta para fomentar el desarrollo y la integración regional.
Tomamos parte en discusiones francas acerca del lugar de América Latina en la economía mundial; la arquitectura político-institucional de la integración; el papel de las políticas sociales, especialmente para combatir la pobreza; las cadenas supranacionales de producción industrial; las empresas translatinas; las conexiones fiscales, impositivas y energéticas; la cooperación financiera y los mecanismos de inversión; los derechos humanos y laborales; la defensa de nuestro patrimonio ambiental y nuestra diversidad cultural.
Hubo un gran consenso sobre la necesidad de la integración, que en la práctica interesa a todos nuestros pueblos y países, independientemente de la ideología de sus respectivos gobiernos. Las diversas regiones del mundo se están integrando y construyendo bloques económicos y políticos, por lo que no tendría sentido que solo América Latina y el Caribe dejaran de unirse.

Durante siglos nuestros países se han dado las espaldas unos a los otros y todos sabemos cuán nefasto fue eso en materia de fragilidad geopolítica y atraso socioeconómico. La integración no es, en ningún sentido, un movimiento contra los países más desarrollados, con los cuales queremos incrementar nuestras relaciones en todos los niveles, sino una legítima afirmación de nuestra propia región. La profundización de la integración latinoamericana -política, cultural, social, económica y también de infraestructura- es un camino natural y lógico para aprovechar mejor nuestra proximidad territorial y cultural, así como explorar nuestras respectivas ventajas. Sobra mencionar el hecho de que, juntos, seguramente seremos más fuertes para garantizar nuestros derechos en la arena internacional.

Todos consideran que en la última década se alcanzaron conquistas extraordinarias en lo concerniente al fortalecimiento de la cooperación. Aumentó la confianza y el diálogo sustantivo entre nuestros países, sin los cuales no podrían haberse creado la Unasur y la Celac. Las relaciones económicas también se ampliaron considerablemente. El comercio, por ejemplo, creció de manera impresionante. En 2002, según la Cepal, el flujo total del comercio intrarregional en América del Sur era de 33.000 millones de dólares; en 2011 ascendió a 135.000 millones de dólares. En ese mismo período, el flujo comercial en toda América Latina saltó de 49.000 millones de dólares a 189.000 millones. Y su horizonte de crecimiento es enorme, ya que somos un mercado de 400 millones de habitantes y hasta ahora hemos explotado una pequeña parte de nuestro potencial de intercambio. Lo mismo sucede con las inversiones productivas. Las empresas de la región se están internacionalizando e invirtiendo en países vecinos. En el caso de Brasil, había pocas inversiones industriales en otros países latinoamericanos.

Hoy, son centenares de plantas que operan en más de 20 países. Y lo recíproco, afortunadamente, también es cierto: un número creciente de empresas argentinas, mexicanas, chilenas, colombianas, peruanas, y de otros países de la región, están produciendo en Brasil para el mercado brasileño.

Es evidente, sin embargo, que debemos avanzar mucho más. Debemos acelerar la integración, que puede ser más profunda y amplia. Para cumplir tal cosa, estamos seguros, no son suficientes visiones de corto plazo. He subrayado que necesitamos un pensamiento realmente estratégico, capaz de enfrentar los retos de la integración con perspectiva de futuro, dándoles respuestas valientes e innovadoras. Debemos ir más allá de los gobiernos, por fundamentales que estos sean.

La integración es un maravilloso cometido histórico que solo se concretará por completo si logramos el compromiso de toda la sociedad civil de nuestros países -los sindicatos, los empresarios, las universidades, las iglesias, la juventud- con el proceso. Es imprescindible construir una voluntad popular de integración.


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